Me fui

Hace unos meses, a principios de este 2014, dejé mi trabajo como psiquiatra en la sanidad pública, después de más de 19 años trabajando en la misma. Fue una decisión difícil para mi, dolorosa, lo pasé mal. Poco tiempo después me pidieron que escribiera el editorial para un numéro de la revista Mujeres y Salud dedicado de forma monográfica a la Salud Mental. Escribí entonces este texto que ahora comparto aquí explicando las razones.

LOCA(S)

???????????????????????????????Me fui. Hace pocos meses dejé el hospital público donde trabajaba como psiquiatra desde hacía 9 años. Me impulsó sobre todo la intuición de que si seguía allí iba a enfermar. Salí por la puerta de atrás, casi a escondidas, en medio de una profunda crisis profesional. Me siento traumatizada por el mal-trato y la violencia que he percibido y que a veces he ejercido yo misma en las urgencias psiquiátricas. Atendiendo malamente a montañas de pacientes con un alto sufrimiento (casi siempre por rupturas afectivas) al que desde lo público ya casi sólo se responde con más y más pastillas y /o contenciones mecánicas, eufemismo del clásico “atar a la cama”. Llegué a encontrarme a una mujer paralítica atada a la cama en una guardia, la propia paciente se reía al contármelo: ¡adonde se iba a escapar ella sin su silla de ruedas!
Tuve una pesadilla. Había un preso condenado a muerte al que iban a ejecutar. Alguien, no sé quién, me venía a buscar. Me pedían que le diera un calmante al preso, para que pudiera afrontar su ejecución más tranquilamente. Yo respondía horrorizada: “¿Cómo podéis pedirme esto a mí, si yo estoy absolutamente en contra de la pena de muerte?” “- Le vamos a ejecutar igualmente”, me decían. “Lo que opines sobre la pena de muerte da igual, lo único que queremos saber es si quieres ayudar a este pobre hombre a estar más tranquilo en sus últimos momentos o no”. En algún momento yo accedía, le daba un ansiolítico, le ejecutaban. El resto del sueño yo lo pasaba atormentada, preguntándome a mí misma cómo era posible que me hubieran convencido, como había accedido a ser cómplice de una ejecución. Que angustia.
Era fácil ver que en esa pesadilla estaban magnificados hasta el extremo muchos de mis conflictos cotidianos en el hospital. ¿Soy cómplice de la violencia cuando intento aliviar el sufrimiento de los que la padecen? ¿Puedo trabajar dignamente en un sistema público cada vez más deteriorado donde muchos profesionales nos sentimos maltratados por los que nos dirigen? ¿Hasta cuándo resistir? ¿Cómo ocuparme de la salud mental de los demás cuando corre serio peligro la mía? Al fin y al cabo ¿qué entendemos por salud mental? ¿Y qué hay de la salud mental de las mujeres? ¿No es acaso señal de salud no adaptarse a un mundo enfermo, donde son tan frecuentes los abusos a las niñas y prima la presión para anular nuestros cuerpos y deseos? ¿Y el sufrimiento que me genera la destrucción de la naturaleza, donde se contempla?
Me remitieron a la consulta del psiquiatra. Este, un hombre afable y cariñoso, me pasó un artículo con un título muy ilustrativo: “Prevención del suicidio en médicos”. En el mismo se mencionaba que “la tasa de suicidio de las médicas es claramente superior a la de los médicos, siendo esta tendencia aún más pronunciada entre psiquiatras y anestesistas”. Qué casualidad.
Buscaba respuestas a mis preguntas cuando me preguntaron si podía escribir el editorial a este número de Mujeres y Salud. Vaya, precisamente a mí y ahora. ¡Qué suerte! Así he podido leer y pensar con detenimiento en estos textos de Sara Toledano, Cristina Martín, Marta Carmona o Paula Tomé entre otras. Usuarias o profesionales, ¿dónde radica la diferencia? ¿Cómo ayudarnos las unas a las otras? En sus aportaciones una percibe el camino a seguir en esta necesaria y profunda revolución que se avecina en la salud mental y que como bien sabemos de las revoluciones en ciernes: será feminista o no será.
Paula Tomé en su maravilloso texto “Pacto de cuidados” afirma: “Mi concepto de salud mental pasa por devolver un lugar digno a estas experiencias mentales. Por redefinirlas y comprenderlas, por hacerlas propias y gestionarlas con mis propios recursos. Por desmedicalizarlas y despatologizarlas.”
???????????????????????????????¿Cómo? Seguramente ya lo estamos haciendo, dentro pero también, cada vez más, fuera del sistema. Recogiendo las aportaciones de autoras como Clarissa Pinkola Estés, Christine Northrup o Jean Sinoda Bolen y otras más cercanas como la Psicoterapia de Equidad Feminista de Soledsd Muruaga y Pilar Pascual. Escuchándonos sin juzgar, aceptando que cada uno de nuestros síntomas mentales y de nuestras emociones aparentemente inadecuadas son en realidad señal de una intuición sabia que trae un mensaje importante. Sosteniéndonos en los numerosos grupos y cada vez más florecientes Círculos de Mujeres donde celebramos nuestra naturaleza cíclica y aceptamos nuestro poderío.
Volviendo a la naturaleza y tomando sus herramientas como terapia: cambiando las consultas por paseos por bosques, permitiéndonos los masajes, la biodanza, el canto carnático o lo que haga falta para desenredar el ovillo de nuestras mentes. Sanándonos como nos da la gana. Relacionándonos usuarias y profesionales como lo que realmente somos: mujeres, personas, iguales, cuidadosas y necesitadas de cuidados. Como los compañeros de Batán (un centro de atención a drogrodependientes de la Comunidad de Madrid ocupado tras su cierre y reconvertido en una comunidad gestionada por usuarios y profesionales: Garaldea)
Nosotras, todas, tendremos que buscar nuevas maneras de escuchar nuestros síntomas. Recojamos el guante que nos lanza Paula Tomé cuando nos dice: “Queridas amigas feministas: Si lo personal es político, se vuelve urgente la necesidad de ampliar estos pactos, generando redes de apoyo mutuo, intercambio de experiencias y estrategias, y trabajo colectivo sobre estos temas”.
Las amigas. Cuando le conté a una que yo ya no podía seguir atendiendo a la gente así, como hacíamos en la urgencia psiquiátrica habitualmente, sonriendo me exclamó: ¡Te has curado!

Formarse en psi perinatal

MAMABEBEA menudo me escriben psicólogas y psiquiatras (también matronas, ginecólogos, doulas…) preguntándome como pueden formarse en psicología, psicopatología o psiquiatría perinatal. No siempre llego a responder a todos los correos que recibo (lo siento, no me da la vida) pero en general suelo recomendar contactar con la Asociación Española de Psicología Perinatal, fundada por compañeras psicólogas (todas ellas excelentes) de El Parto es Nuestro, así como otras páginas webs o libros de autores que a mi me han servido mucho (Stern, Bowlby, Brazelton, Blydowski, etc) y el acudir a grupos de madres como oyente y observador.

En mi caso, llegar a especializarme en psiquiatría perinatal tuvo mucho que ver con mis vivencias como madre (el paso de mi segundo hijo por la UCI neonatal fue un tremendo aprendizaje) y mi pertenencia al grupo de apoyo aragonés Via Lactea. Ya en aquellos años, a finales de los 90, las matronas de Zaragoza empezaron a pedirme que atendiera a algunas madres cuyos psiquiatras recomendaban destetar para tratar la depresión, o que diera charlas o formación. Un poco así, a petición de otros o marcada por mis vivencias empecé a formarme. Luego vino fundar Apoyocesáreas en 2001: además de sanar mis propias heridas me permitió comenzar un largo recorrido de escucha y acompañamiento a las madres en el periodo perinatal. Lo que motivó a su vez que en mi trabajo en la red pública como psiquiatra infantil también me llegaran cada vez más bebés o incluso embarazadas derivadas por mis colegas.

Mi formación en buena parte ha sido autodidacta y desde luego nada estructurada. Buscando aquí y allí referencias, acudiendo a congresos internacionales (Marcé Society, ESCAP) o cursos de formación con profesionales como David Chamberlain o Casilda Rodrigañez en Jaca o Cheryl Beck, buceando en internet, rescatando bibliografía, solicitando supervisión siempre que he encontrado profesionales de los que aprender. A trompicones en muchos casos, y teniendo que desaprender lo aprendido o lo que me enseñaron al comprobar como las teorías más clásicas en el área partían de lo que a mi me parecían juicios peyorativos a las madres o del desconocimiento de la fisiología básica.

ILUSTREn este desaprender he tenido que revisar a fondo mi propia historia también, como hija, como madre. A veces en consulta (siendo yo “la paciente” durante años), a veces en espacios informales o alternativos. Para mi los grupos de madres han sido clave, el poder reflexionar sobre la crianza con personas de procedencias muy diversas para luego volver a las fuentes clásicas con otra mirada me parece imprescindible.

Después de todos estos años me he dado cuenta de que sigo teniendo algunas lagunas significativas: siempre necesitaré estudiar, aprender, revisar, cuestionar incluso algunos aprendizajes que el tiempo me demuestra obsoletos. Lo mejor es el placer que el estudio me proporciona: me encanta leer todo tipo de textos y disfruto enormemente integrando y compartiendo lo aprendido. Por todo ello finalmente me he animado a aceptar la propuesta de mi amiga Isabel Fernández del Castillo de crear una formación online en salud mental perinatal que ahora lanzamos. Me parece una oportunidad, por un lado de compartir lo aprendido para facilitar el camino a los y las que vienen detrás. Por otro de seguir aprendiendo, creando redes, compartiendo con otros profesionales.

Este es pues el inicio de un nuevo proyecto, que compartimos sumamente ilusionadas Isabel y yo. Os agradezcemos la difusión.

I FORMACION EN SALUD MENTAL PERINATAL TERRA MATER

Folleto Psicología del Nacimiento

Razones

La etapa que rodea el nacimiento es de una gran trascendencia en términos de salud física, emocional y mental, a corto y a largo plazo. Muchos de los problemas físicos, emocionales, cognitivos y sociales que aparecen en otros momentos de la vida a menudo tienen su origen en lo que sucedió en este periodo sensible de la vida. Además del propio bagage personal de las madres, la forma en que ellas y sus bebés viven estos acontecimientos, el apoyo del que disponen o no, y la calidad de la atención médica y humana recibida, forman un conjunto de circunstancias que condiciona profundamente la experiencia y dejan huella.

A pesar de ello, la atención médica que se brinda en el embarazo, parto y puerperio, tanto al bebé como a la madre, suele estar muy centrada en los aspectos técnicos, con una atención médica a menudo excesivamente medicalizada, que con frecuencia altera las condiciones afectivo-biológicas  y el escenario hormonal previsto por la naturaleza para un acontecimiento tan especial.

En los últimos años, la atención al parto y nacimiento está viviendo una profunda transformación, fruto del esfuerzo de profesionales y usuarias que reclaman un cambio hacia una atención humanizada y basada en la evidencia científica, que por un lado respete la fisiología del parto y por otro intervenga sólo cuando es estrictamente necesario y de manera respetuosa. Desde Terra Mater hemos acompañado este proceso ofreciendo formación continuada para profesionales implicados en la atención a la maternidad, con el objetivo no sólo de favorecer un cambio en las prácticas, sino de contribuir a un auténtico cambio de paradigma.

Sin embargo la formación en salud mental perinatal no ha recibido el mismo empuje. Conscientes de la importancia que las emociones tienen en la salud, no sólo mental sino también física, y en cómo afectan a aspectos cruciales tales como la evolución del parto, el éxito en la lactancia materna, el vínculo, la relación de pareja o la crianza, numerosos profesionales demandan una formación de calidad no sólo en los aspectos psicológicos del parto, sino también en los del embarazo y posparto.

Esta formación, de duración anual y un seminario mensual, tiene como objetivo hacer un recorrido desde la psicología del embarazo hasta la del puerperio, tanto desde la óptica preventiva y del conocimiento profundo del “ecosistema natural” del bebé, la madre y la familia, como desde la terapéutica cuando las cosas no han salido como se esperaba y la familia necesita acompañamiento, apoyo o incluso atención profesional.

La formación en salud mental perinatal Terra Mater está diseñada para responder a las inquietudes de todos los profesionales deseosos de profundizar en los aspectos psicológicos perinatales.
La formación que ofrecemos es:

* Ecopsicológica: intentamos comprender la naturaleza de los procesos psicológicos, partiendo del paradigma de la ecopsicología que incluye como aspecto central del ser humano la necesidad de tener un entorno natural sano con el  que establecer una relación saludable y de la Teoría del Apego de John Bowlby. De ahí la necesidad de conocer y profundizar en las neurociencias perinatales o en la fisiología del parto, entre otros temas.

* Holística: integrando los estudios científicos más recientes con el conocimiento que aportan otras disciplinas que recogen la sabiduría más ancestral, entendiendo que el todo que somos es mucho más que la suma de las partes y aspirando a recuperar la conexión cuerpo-mente-alma, o a no perderla desde el inicio de la vida.

* Novedosa y completa: ncluye,  entre otros, temas como la salud mental de los profesionales que atienden los partos, la detección temprana de las alteraciones vinculares, la violencia obstétrica o  la introducción a las psicoterapias madre-bebé.

* Rigurosa, priorizando siempre la calidad y la claridad en la transmisión de conocimientos. Volviendo a las fuentes clásicas con una visión crítica que nos permita desmontar algunas teorías clásicas que han resultado ser muy dañinas para la salud de las madres y sus familias, libre, intentando recoger lo mejor de cada modelo, y ecléctica. Citando siempre las referencias bibliográficas en cada tema revisado.

* Abierta. Aunque la formación está preferentemente dirigida a profesionales  la participación está abierta de todo tipo de personas independientemente de su formación previa o titulación académica. ¿Por qué? Porque creemos en la importancia de espacios de encuentro y porque conocemos bien como la maternidad es una experiencia profundamente transformadora, que a menudo trae consigo un replanteamiento vital y profesional que por ejemplo hace que ingenieras decidan formarse como doulas o que arquitectas se especialicen en el diseño de paritorios familiares y acogedores. Esta apertura a todas las personas interesadas, independientemente de su titulación o categoría profesional, hace que la formación no pueda ser acreditada, al no ajustarse a los requisitos formales de la Agencia de Calidad.

* Flexible. Se puede asistir presencialmente, o seguirla vía online, tanto en tiempo real como en diferido durante las cuatro semanas siguientes.

Económica. Hemos intentando recudir los costes al mínimo.

Participativa. Si deseas aportar experiencias o temas a la formación puedes escribir un correo proponiéndolo y será valorado. Además existe la posibilidad adicional de integrarse en grupo de trabajo continuado online en el que se profundizara en la formación.

* Dinámica  y por lo tanto en construcción constante. Aprendemos, escuchamos, nos formamos. Cualquier aprendizaje inevitablemente conlleva una parte vivencial; aquí priorizaremos la escucha a las madres y sus vivencias y apuntaremos posibilidades y espacios de introspección

* Muy práctica: ofrecemos una formación eminentemente práctica, sintética, que permita además a los profesionales que deseen profundizar más en los temas saber dónde buscar. Transmitiendo los aprendizajes de años de formación, atención y activismo a partes iguales

* Respetuosa, priorizamos siempre la atención a madres y bebés desde el respeto y el no enjuiciamiento. Los profesionales bien formados son clave para la prevención de los trastornos mentales perinatales

* Calidad: contaremos con la colaboración de algunos profesionales de referencia a lo largo del curso. Para el primer bloque contamos con la presencia del experto neonatólogo Nils Bergman.

La formación dura un año con un seminario mensual. Se estructura en torno a tres bloques: embarazo, nacimiento, posparto. En cada bloque se contará con la participación de uno o varios profesores colaboradores.

Objetivos generales

  • Introducción a las principales aportaciones teóricas que desde la psicología se han hecho en el campo de la salud mental perinatal, así como a las neurociencias perinatales.
  • Revisión de los estudios científicos más recientes y relevantes en esta área.
  • Adquisición de herramientas para el acompañamiento saludable en la etapa perinatal así como para la prevención, detección precoz y terapéutica de trastornos mentales perinatales.
  • Introducción a la investigación multidisciplinar en salud mental perinatal.
  • Creacion de redes entre profesionales interesados en formación continuada en este área.

Metodología

Revisión de bibliografía clásica contrastando con evidencia científica reciente, desde una perspectiva ecosistémica y holística. Recomendable conocimientos de inglés (lectura de textos científicos). Se incluye la discusión de casos clínicos.

Dirigida por:

Ibone Olza e Isabel Fernández del Castillo. Ambas somos cofundadoras de la asociación El parto es Nuestro (2003). Hemos colaborado con las instituciones sanitarias en la reforma de la atención obstétrica desde los inicios que dieron lugar a la Estrategia de Atención al Parto Normal. Nos avalan años de estudio, publicaciones, activismo y colaboraciones con todo tipo de instituciones y organismos tanto nacionales como internacionales. Apostar por crear un espacio de formación en Salud Mental perinatal es para nosotras una asignatura pendiente y un sueño hecho realidad.

INSCRIPCION

* La inscripción se realiza a través de la página de cada curso.  Se aplica un 5% de descuento por pago anticipado de cada módulo completo (4 seminarios).

* Formación dirigida a psicólogos/as, psiquiatras, matronas, ginecólogos/as, pediatras, enfermeros/as, asesoras de lactancia, doulas, educadores y cualquier persona interesada en el tema.  No se requiere formación previa.

* Para participar en grupo de trabajo supervisado es necesario redactar solicitud de inscripción.

* Formación no acreditada.

 CALENDARIO
Módulo I:  Psicología del nacimiento – Enero-abril 2015

¿Qué sucede en la psique de la mujer durante el parto? ¿Existe un proceso psicológico común a todos los partos ¿Qué percibe o siente el bebé? ¿Es cierto que el cómo nacemos deja una huella profunda en todos nosotros?

En el primer módulo de Formación en Salud Mental Perinatal Terra Mater dedicado a la Psicología del Nacimiento intentaremos responder a todas estas cuestiones.  Profundizaremos además en las consecuencias que el parto puede tener en la salud mental para comprender las necesidades de acompañamiento emocional en el parto, los aspectos transculturales y el efecto de las principales intervenciones obstétricas. En el último seminario del bloque abordaremos la relación que se establece entre la mujer de parto y los profesionales que le atienden en diversos contextos, así como el efecto que esto puede tener tanto sobre las mujeres como sobre los profesionales.

 

Metodología:  revisión de la literatura científica más relevante y actualizada en cada tema. Desde una perspectiva fisiológica y ecológica, es decir, intentando comprender primero como funciona nuestro cuerpo en condiciones ideales de salud y seguridad, para luego profundizar en todas las posibles alteraciones. Además de artículos científicos se presentarán casos clínicos, poniendo énfasis en las aplicaciones clínicas basadas en la evidencia científica disponible.
Seminarios primer módulo:

I.1.  19 enero 2015
Psicología del Nacimiento I
Dra. Ibone Olza
5 horas
Precio: 75€ (antes 31 dic. 60€)
+ info

I.2.  18 febrero 2015
Psicología del Nacimiento II
Dra. Ibone Olza
5 horas
Precio: 75€ (antes 10 enero: 60€)
+ info

I.3.  13 marzo 2015
Neurobiología del Nacimiento: aplicaciones clínicas
       Dra. Ibone Olza & Dr. Nils Bergman
7 horas
Precio: 125€ (antes 1 febrero: 110€)
+ info

I.4.  15 abril 2015
La salud mental de los profesionales del nacimiento
Dra. ibone Olza
5 horas
Precio: 75€ (antes 1 marzo: 60€)
+ info

 

Módulo II: Psicología del embarazo – Mayo – Agosto 2015

Módulo III: Psicología del puerperio – Septiembre-Diciembre 2015

 

 

 

COST ACTION IS1405 BIRTH

IMG_0638Hace unos meses recibimos una invitación a raíz de la publicación de nuestro artículo Neuroendocrinoly of Childbirth and mother-child attachment. Nos pedían participar en una nueva COST ACTION: proyectos de investigación en red financiados por la Unión Europea.

La acción lleva el titulo BIRTH tambien como acrónimo: Building Intrapartum Research Through Health: an interdisciplinary whole system approach to understanding and contextualising physiological labour and birth (BIRTH). Que viene a ser algo asi como “investigar desde el parto hasta la salud: un abordaje interdisciplinar para comprender el parto fisiológico”.

La idea básicamente es crear una red de investigadores que profundizen en todo lo que acontece en el parto dessde el punto de vista de la fisiología, la salud y la normal. O “entender que pasa cuando las cosas salen bien”. El proyecto lo lidera la profesora Soo Downe, matrona inglesa con la colaboración de la australiana Hannah Dahlen.

bxlTendrá una duración de cuatro años (y viene a ser la continuación de un proyecto anterior que se puede ver en la página I research 4 Birth) . Incluye los siguientes grupos de trabajo:

1) Epigenética y la hipótesis de la higiene en relación de los eventos intraparto y las consecuencias a largo plazo para la salud

2) Mecanismos y bioingeniería del embarazo y parto, incluyendo el analisis de la naturaleza, consecuencias y sinergias entre los movimientos maternos y fetales

3) Aspectos socioculturales del parto y nacimiento, incluyendo la disonancia entre las expectativas sociales y culturales y la situación de mujeres en situación de exclusión o inmigrantes

4) Características organizacionales, culturales, y coste económico de la variabilidad en las intervenciones en el parto

5)Caracteristicas neuropsicosociales de los eventos del parto

Esta semana he participado en la primera reunión en Bruselas. Casi cuarenta investigadores de veinticinco países europeos, con un perfil muy variado: matronas, sociologas expertas en ética, ingenieros, obstetras, psicológas, activistas… Para mi un disfrute poder debatir e investigar con gente tan apasionada del tema como yo que lleva años investigando en torno al parto, con un obejtivo común de normalizar la atención al mismo. Lo vivo como un premio.

Cost Action IS 1405

El trauma del paritorio

Desde que creamos el foro Apoyocesareas hace ya trece años he venido escuchando no sólo a mujeres que necesitaban contar sus partos traumáticos, sino también a muchos profesionales de la atención al parto que me escriben para contarme sus experiencias traumáticas en el paritorio. Me han escrito matronas, residentes, ginecólogas…Muchas me han buscado de distintas maneras, a menudo para consultarme a mi como psiquiatra que hacer con el sufrimiento que en ocasiones les generaba haber atendido algun parto en concreto.

De tantos profesionales he aprendido que igual que les sucede a las madres, lo traumático no es tener que hacer una cesárea urgente, que haya una hemorragia materna grave o incluso que fallezca un bebé. Lo traumático practicamente siempre es el maltrato, el percibir que la parturienta no está siendo bien tratada, las intervenciones innecesarias, los gritos, las amenazas, la frialdad…en resumen: la violencia obstétrica.

Asi he llegado a la conclusión de que para que mejore la atención al parto no basta con dar toneladas de información científica basada en la evidencia. Es preciso un cambio de conciencia, que necesariamente tiene que pasar por permitir que los profesionales expresen su dolor y generar espacios de sanación. Ahora, en los cursos que imparto sobre pato traumático para matronas dedicamos la segunda parte del curso a hablar de ellas, de como se han sentido en el paritorio, compartiendo experiencias y buscando conjuntamente la prevención y o sanación de las secuelas de la violencia obstétrica.

Hace poco pude compartir parte de este trabajo en el XIII Congreso de la FAME, Federación de Asociaciones de Matronas celebrado en octubre en Bilbao. La presentación de la ponencia se puede ver y descarga en el siguiente enlace:

¿Cómo afecta a las profesionales el parto traumático?

 

Bebés comprados, vientres subrogados: memoria y violencia obstétrica (II)

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Lo peor que le puede pasar a un recién nacido es que le separen de su madre.

Nils Bergman, neonatólogo.

Estas palabras de Nils Bergman me vienen a la mente cada vez que oigo hablar de “vientres de alquiler” y “maternidad subrogada“. Conceptos que en la mayoría de los casos (salvo contadísimas y altruistas excepciones) considero ejemplos de violencia obstétrica extrema basados en la explotación de los cuerpos de mujeres en situación de dificultad económica. En la India por ejemplo los datos de la madre que gesta el bebé no quedan recogidos en ningún lugar. En las páginas de maternidad subrogada además se publicitan los “genes caucasianos”.  Con frecuencia el parto se programa o se realiza la cesárea en la fecha de conveniencia para los futuros “padres”. Y sí, como psiquiatra infantil me sigo preguntando (como ya comenté en el post anterior sobre Memoria y violencia obstétrica) ¿qué huella quedará en estos bebés que ni siquiera podrán saber quien fue la mujer que les gestó? 

newlifeindiaLa pionera Ley Venezolana de Violencia Obstétrica señala como tal “obstaculizar el apego precoz del niño o niña con su madre“. Por mucho que se facilite el piel con piel con el padre nada más nacer, ¿como será crecer con esa ausencia de madre?, ¿y la falta de cuerpo a cuerpo con la madre?

¿El derecho a ser madre o padre puede estar por encima del derecho a la propia identidad? Para mi está claro que no.

En los últimos días varias noticias se han hecho eco del drama de estos bebés, a menudo gestados desde el deseo narcisista y egoísta de hombres que sin ningún pudor opinan que ellos pueden ser “madres y padres” como dijo Ricky Martin en la portada de Vanity Fair hace algun tiempo. La odisea de los quintillizos; Más por vientre de alquiler que por adopción; La factoría de bebés del millonario japonés …Se suceden las noticias sin debate apenas, parece que fueran anécdotas triviales. La psicóloga Gabriella Bianco, a la que admiro, ha sido de las pocas profesionales que ha escrito con profundidad sobre este tema.

Me parece importante recuperar estos párrafos del manifiesto que hace unos años elaboramos un grupo de mujeres y hombres de la red Amaryi, e insisitir en que maternidad y paternidad no son lo mismo.

japones1Manifiesto para la recuperación de la maternidad

La maternidad es una sucesión de procesos que acontecen básicamente de forma simbiótica entre dos seres: la madre que concibe, gesta, alumbra y da de mamar, y la criatura que es gestada, parida y amamantada. Hay una continuidad fisiológica, emocional y psíquica en todo el desarrollo. Por eso no es lo mismo la madre que el maternaje o los cuidados que otra persona pueda darle a la criatura.
No es lo mismo maternidad que paternidad.

No hay igualdad entre maternidad y paternidad; hay apoyo mutuo y solidaridad. La igualdad entre maternidad y paternidad en la práctica, entre otras cosas, significa la sustitución de la lactancia por el biberón (por eso los intereses mercantiles hacen publicidad de torsos masculinos con bebés en brazos), y equivale a sacar a la criatura de su habitat. Por eso, este tipo de igualación va en la dirección de profundizar la falta actual de maternidad, y de seguir manteniendo la violación de los derechos materno-infantiles. La paternidad, así como cualquier forma de maternaje, deben contemplarse como una extensión de la maternidad. Y sería un contrasentido que el maternaje desplazara a la maternidad cuando su función es sostenerla y apoyarla. Con todo, la necesaria implicación afectiva de los padres en la crianza y su colaboración equitativa en las tareas domésticas, tiene un profundo sentido para nuestro género humano, ya que propicia la reconciliación y el desarrollo de los enormes recursos biológicos y culturales que tenemos a nuestra disposición para recuperar el bienestar social perdido.

La España del despilfarro

Me parece uno de los mejores reportajes periodísticos de los últimos lustros, imprescindible. Se titula así: “La España del despilfarro“. Los autores: Pablo Simón y Alberto Di Lolli, han recorrido el país de arriba abajo fotografiando el doloroso y disparatado desastre. Toda una serie de proyectos de construcciones grandiosas que se plantearon en plena burbuja de la construcción y que ahora quedan ahí como un singular espejo de la codicia de algunos. (Magistralmente descrita por Muñoz Molina en Todo lo que era sólido)
Me ha pasado muchas veces, demasiadas. Sentir un dolor en el pecho al comprobar como otro paraje o solar querido era invadido por las gruas y las hormigoneras, los árboles arrancados, la vegetación arrasada. La destrucción de la costa mediterránea en la última década…

baluarte

Baluarte, Pamplona

Detesto esos cubos grises o negros que han aparecido por todas partes, como centros culturales, teatros o incluso hospitales. No entiendo esa arquitectura que cierra las ventanas, elimina los alfeizares, que exilia los árboles y los jardines, que califica de “inteligentes” edificios pensados para las máquinas en vez de para la vida.

Y siempre me pregunto cuantos siglos tardaremos en deshacernos de esas moles, cuanto tiempo tendrá que pasar para que esos lugares cubiertos de hormigón y acero sean retomados por los líquenes, los musgos, los torrentes o las aves.

Centro Cultural Lope de Vega, en Vallecas

Centro Cultural Lope de Vega, en Vallecas

Requiem por los bosques, los ríos y hasta los descampados más yermos.

La España del despilfarro debería ser estudiada en las escuelas e institutos.

Una pista de esquí en un secarral, Valladolid.

Un puente a nigun sitio, Talavera

El bosque inanimado, Cuenca.

El ágora de Valencia.

La ciudad del Medio Ambiente, Soria.

El supositorio de oro, Torrevieja.

 

 

 

Globos para el recuerdo, 2014.

globos para el recuerdoEs difícil acompañar la muerte perinatal. Cuando fallece un bebé durante el embarazo o en el parto casi nunca hay una buena explicación, apenas nada que entender, poco a lo que aferrarse. ¿Cómo recordar a un ser al que has amado sin apenas haber visto su cara más allá de algunas ecografías? ¿Como parir un bebé y despedirse al mismo tiempo? ¿Y cómo acompañar de manera respetuosa y cálida a la vez?

El sábado estuve en el acto organizado por Uma Manita: Globos para el recuerdo. Agradecí la invitación de Jillian Cassidy, su forma de cuidarnos también a los profesionales:

Me gustaría invitarte a la suelta de globos para que tu también puedes formar parte de este día. En los años que llevamos trabajando con profesionales sanitarios siempre nos cuentan lo duro que es para ellos cuando un bebé se muere durante su turno, lo dificil que es saber como cuidar a la familia además de cuidarse a uno mismo. La suelta de globos también es para ti, para que puedes soltar un poquito de ese dolor por esos bebés que se fueron”

Fue un acto sencillo, hermoso, emotivo. Hubo lágrimas y abrazos, música y palabras bellas. Cientos de globos blancos alejandose en el precioso cielo madrileño. Muchos niños y niñas correteando, haciendonos recordar a los que se fueron antes de tiempo.

Durante los últimos años acompañé a muchas familias en ese proceso en el hospital. A veces se me hizo difícil, otras me sorprendía como en medio de las historias de muerte siempre aparecían pequeñas perlas, preciosas: las madres o padres eran capaces de compartir detalles preciosos y hasta divertidos, la risa surgía en medio de las lágrimas, preludio tal vez de la esperanza. Como eran familias de culturas muy diversas ahí fue donde sentí mi falta de formación: en lo que tenía que ver con los aspectos transculturales de la muerte perinatal. En lo diferente que puede ser la expresión de ese duelo en Nigeria, China, Rumanía o República Dominicana.

El sábado para mi fue un alivio, poder llorar tantas pérdidas y como dice Jillian, soltar un poco ese dolor compartido.

 

Lactancia, separación o divorcio y custodia.

Mother Father & Child Folk Art Print of Midwifery Family Portrait Painting by Tamara Adams

Mother Father & Child Folk Art Print of Midwifery Family Portrait Painting by Tamara Adams

Sigo con la lactancia en esta primera semana de octubre. Cada vez con más frecuencia me llegan peticiones de ayuda con un contenido similar a este:

“Me estoy separando del padre de mi hijo o hija, que tiene (—) meses o (—) años  y sigue tomando teta. Su padre quiere la custodia compartida, o llevárselo los fines de semana alternos, ¿cómo puedo conseguir que no lo haga para que mi hijo-a siga durmiéndose al pecho o tomando el pecho a demanda?

Lógicamente las versiones cambian de unos casos a otros, influyendo mucho la edad del bebé y la angustia que le produzca a la madre la perspectiva de separarse del mismo.

¿Cuál es mi respuesta? Pues creo que depende de muchos factores, y no se puede generalizar:

  1. La edad: no es lo mismo antes que después de los seis primeros meses. Antes, cuando la recomendación es de lactancia exclusiva, sería descabellado pensar en medidas que no promuevan y respeten esa lactancia a demanda. He escuchado casos donde hombres que se habían desentendido de sus parejas ya durante el embarazo reclamaban una “custodia compartida desde el parto” y atrocidades similares, lo que demuestra un desconocimiento absoluto de lo que son las necesidades de los recién nacidos. A partir de los seis meses, pues también va a depender de la edad y del siguiente punto:
  2. Lo involucrado que haya estado el papá en los cuidados y el vínculo que tenga con el bebé. Creo que si reclamamos la implicación de los padres en la crianza no es justo luego querer sacarles de la foto en el momento en que se rompe la pareja. Hay padres que han estado cuidando y sosteniendo desde el principio, acostumbrados al colecho y muy vinculados a sus bebés. En ese caso, ¿es disparatado pedir que pasen una noche o más con un bebé de diez meses, o con un niño o niña de teta? Pues no lo creo, sinceramente. Lo que sería un disparate es pedir por ejemplo quince días, evidentemente, pero una noche cada dos semanas no tiene por qué ser perjudicial ni arriesgado para la lactancia.

Conozco muchos casos como el mío, de mujeres profesionales que por razones laborales hemos tenido que volver a hacer guardias de 24 horas a los pocos meses de dar a luz y aun así hemos mantenido la lactancia años. Madres incluso que han mantenido una custodia compartida de semana si, semana no, desde que el bebé tenía un año y aun así han mantenido la lactancia cuatro años (como contaba Diana Aller creo que en su blog). Por eso creo que el riesgo de perder la lactancia por que el niño o niña duerma una noche con su padre es muy bajo, y que es importante el apoyo de los grupos de madres para conocer como lo han hecho otras madres que por diversas razones se han tenido que separar de sus lactantes una o más noches y aun y todo han conseguido mantener la lactancia meses o años.

Creo que cada caso es único, que se tiene que valorar las circunstancias de cada bebé y sus progenitores, los vínculos y las motivaciones. No entiendo que a padres que han maltratado severamente a las madres se les permita mantener la custodia de sus hijos. Tampoco entiendo que se llegue a utilizar la lactancia de un niño o niña de más de un año como herramienta para prohibir las pernoctas del padre con su hijo o hija.

Las situaciones son tan complejas que es difícil recomendar nada más allá de la mediación familiar. Por eso me ha parecido útil e interesante este documento de la Asociación de Lactancia Australiana, en el que además de recordar que la leche materna debe de ser el principal alimento durante el primer año de vida y señalar los riesgos de la lactancia artificial insisten en tener siempre como prioridad absoluta el bienestar del bebé.

Psicólogas contra la lactancia

Vale, el título escuece. Lo que pasa es que todavía me choca cuantas psicólogas y psicólogos a día de hoy todavía “opinan” o “recomiendan” que la lactancia no se prolongue más allá de determinada edad o fecha. Confieso mi perplejidad, y también mi indignación cuando estos psicólogos y psicólogas encima se permiten recomendar un destete temprano.

Elisa Ruiz, psicóloga, amamantando a Amanda en el curso de Jaca en Lozoya. Foto de Ana Alvarez-Errecalde

Elisa Ruiz, psicóloga, amamantando a Amanda en el curso de Jaca en Lozoya. Foto de Ana Alvarez-Errecalde

Estas son algunas de las preguntas que me encantaría poder hacerles, y agradecería mucho que me respondieran:

  1. ¿A partir de que día o edad según ellos la lactancia materna pasa de ser beneficiosa a ser perjudicial? Unos dicen el año, otros año y medio, otros dos años…
  2. ¿En base a qué, o porqué? ¿A caso ese día en que deja ser recomendable la leche materna pierde alguna de sus incontables propiedades?¿O es más bien el contacto cuerpo a cuerpo lo que pasa a ser perjudicial?¿Son los abrazos o el hecho de que el niño o niña succione el pezón de la madre lo que no les parece bien? ¿Porqué?
  3. ¿Cómo tendría según ellos que hacerse el destete? Es decir, llegado “el día D” a partir del cual piensan que la lactancia es perjudicial o no recomendable, ¿que creen que tienen que hacer las madres a partir de ese momento?¿Explicarles a los niños o niñas que la leche o la teta ya no son buenas para ellos?¿Cómo? Y si el niño o niña no entiende y quiere seguir con la teta, ¿que recomiendan hacer?¿Negarles el abrazo?¿Y si el niño o niña llora porque quiere teta?¿O si enferma?¿O si vive el destete como un rechazo y deja de comer?
  4. Ya lo he dicho antes, pero ¿en que experiencias o estudios se basan para hacer esas afirmaciones?¿Consideran que la mayoría de nuestros ancestros y ancestras que probablemente fueron amamantados durante años sufrieron daños psicológicos por dicha razón?
  5. ¿Cuales han  sido sus experiencias personales con la lactancia? ¿Fueron amamantados de bebé o no?¿Pueden imaginarse lo que hubiera sido ser amamantados durante años por sus madres?¿Como han sido las lactancias de sus hijos o hijas?¿Sus teorías psicológicas han interferido, ayudado o entorpecido sus lactancias?

Me encantaría obtener respuestas, lo digo en serio. Mientras tanto, añadir que también es cierto que cada vez me encuentro con más psicólogas orgullosas de sus experiencias personales con la lactancia, capaces de ayudar y apoyar y también de acompañar a las madres que por la razón que sea no han podido disfrutar de la lactancia. Como Elisa Ruiz, cuya foto os adjunto con su permiso, amamantando a su pequeña Amanda en el reciente curso de Jaca en Lozoya.

Feliz cumpleaños Leonard Cohen

lcohen1Querido Leonard Cohen:

greatest hitsTe descubrí nada más cumplir  años: en la televisión echaban un documental sobre tu 50 cumpleaños, dos días después  de mi 14 cumpleaños. No entendía nada de lo que cantabas pero daba igual: tu voz y tu mirada se instalaron en mi ser. Pensé que estaría bien haber nacido dos días más tade para compartir cumpleaños contigo. Así comenzó el amor platónico más largo de mi vida.

Un par de años después elegí entre muchos otros países irme a pasar un año a Canadá, en buena parte porque era tu país. Cada vez que paseaba por las calles de Montreal fantaseaba con encontrarme contigo y en las librerias de segunda mano de Toronto empecé mi pequeña colección de libros tuyos con SELECTED POEMS. Empecé a comprender el inglés y fue maravilloso empezar a canturrear tus canciones, Famous Blue Raincoat, Like a Bird on a wire… Escogí como asignatura Literatura Canadiense y al llegar a la poesía pude hacer un trabajo sobre tus poemas.

selectedpoems    I heard of a man

    who says words so beautifully

    that if he only speaks their name

    women give themselves to him

(debías de ser tú, L.Cohen)

Luego vino coleccionar también las versiones que de tus canciones otros hacía, y la sensación de pertenencia al  club universal, I am your Fan. imyourfan

Me has acompañado siempre: cantando, susurrando, señalando… Con la voz, la mirada, la palabra y la emoción. Has sido mi fantasía recurrente. El día en que por fin te pude escuchar en vivo hace tres años en Madrid creo que levité: uno de los días más felices de mi vida. No sabría decir cual es mi canción favorita, estará entre The Partisan, Seems so long ago Nancy, o seguramente, Dance me to the End of Love. Qué más da…We are ugly but we have the music!

Feliz 80 cumpleaños, Mister Cohen, y por favor ¡que cumplas muchos más!