Salud mental perinatal: International Marcé Society en Swansea

marceswansea univLa semana pasada he estado en Swansea, Gales, asistiendo al congreso bianual de la Sociedad Marcé Internacional, dedicada a la investigación y promoción de la salud mental perinatal. La sede del congreso era el campus de la Universidad de Swansea, un lugar privilegiado con una playa preciosa enfrente.

Desde el punto de vista científico el resumen del congreso es sencillo (el programa lo he subido aquí): cada vez es mayor la evidencia de que los trastornos mentales tanto en el embarazo como en el puerperio son bastante frecuentes, generan un enorme sufrimiento y dañan y alteran considerablemente el desarrollo de los bebés. Montañas de estudios lo confirman una y otra vez: ahora se está viendo como la ansiedad materna en embarazo altera la expresión de algunos genes en el feto, o como la depresión posparto a su vez favorece las depresiones infantiles. En este congreso se ha vuelto a hablar mucho de como detectar los trastornos a tiempo, de como tratarlos y especialmente de que hacer en los países empobrecidos. Y como novedad, cada vez se habla más de la salud mental de los padres.

Personalmente me sigue llamando la atención la constante fragmentación del conocimiento. En estos congresos de salud mental perinatal casi no se suele nombrar el parto: parece que no influyera para nada, ni la lactancia. Por otra parte, en los congresos sobre atención al parto casi no se menciona la salud mental de las madres en el embarazo y puerperio, como si sólo importara el parto y que el bebé “salga bien”.

suomimarceY luego están los estudios, algunos muy interesantes pero que también me generan mucha ambivalencia. Sin ir más lejos, Stephen Suomi, Jefe del Laboratorio de Etología Comparada del NICHD estadounidense dió una charla fascinante sobre las conductas maternales de los monos rhesus y las investigaciones que llevan a cabo en su laboratorio. Al mismo tiempo, ver que siguen experimentando, separando a monitos de sus madres y criándolos sin madre para ver las secuelas que esta ausencia de madre les deja luego en la conducta…Me parece descorazonador, ¿realmente es necesario seguir haciendo este tipo de experimentos? Los monitos criados sin sus madres tienen una mirada tan triste que nos cuestiona a todos, pienso yo.

Para mi sorpresa las cosas están cambiando y cada vez son más frecuentes las conferencias en las que los investigadores comparten sin reservas sus motivaciones personales. El rector de la Universidad de Gales abrió el congreso dando la bienvenida, contando su historia personal con la depresión desde los 18 años y como era consciente ahora de la profunda relación que en su caso había entre sus depresiones y el estado anímico de su madre durante su embarazo.

La profesora Louise Howard también en su conferencia (Marce Medal,  ‘What is evidence based perinatal mental health care and is it achievable? A personal perspective’)  compartió su historia: dos depresiones posparto. En ambos casos tardó bastante en darse cuenta de lo que le pasaba y eso que para entonces ella ya era una experta psiquiatra.

La charla que más me conmovió la dió este padre: Christopher Bingley. Su mujer se llamaba Joanne (Joe) y llevaba media vida trabajando como enfermera especialista en salud mental en el sistema público británico, el NHS. Después de varios abortos de repetición intentaron la adopción: les dijeron que sería dificil que lo lograran por su obesidad. Finalmente, cuando menos lo esperaban, Joe quedó embarazada. Dió a luz a su hija Emily en febrero del 2010. Poco después comenzaron las dificultades con la lactancia, la bebé lloraba y pensaban que Joe no tenía suficiente leche. Ingresaron en el hospital y para resolverlo los profesionales le aconsejaron que se extrajera leche con un extractor doble (un sacaleches eléctrico) cada poco para aumentar la producción. (Sólo de pensarlo me dan escalofríos). Al verle tan agobiada su marido le sugirió  que dejara la lactancia y pasaran a la alimentación con leche artificial y así lo hizo. Poco después la depresión de Joe empeoró considerablemente: se sentía muy culpable de no haber podido amamantar a su niña. Su estado se fue deteriorando poco a poco, pero ninguno de los profesionales que le atendió en el sistema público de salud percibió la gravedad. Le diagnosticaron una depresión posparto y le recetaron medicación. El 27 de abril cuando le visitaron a domicilio Joe pidió que le ingresaran, pero no lo logró. Tres días después se suicidó tirándose a las vías del tren: su hija apenas tenía diez semanas.

Chris Bingley habló de sus sentimientos de culpa, de su dolor, de su shock inicial, de su tristeza…y también de su enfado al comprobar en cuantos puntos el sistema le había fallado a su esposa, en cuantas ocasiones en esas diez semanas las cosas no se habían hecho como decían los protocolos de salud mental, en cuantas maneras aquel suicidio se podría haber evitado. Ha creado una fundación en memoria de Joe Bingley y ahora es un activista de la salud mental perinatal. Su mensaje para los profesionales e investigadores alli presentes no podía ser más elocuente: “Por favor, tenednos en cuenta a los padres. Habladnos de las señales de alarma, informadnos de lo que son las depresiones posparto, explicadnos como ayudar a nuestras mujeres, haced que las cosas funcionen“.

En nuestro país por desgracia todavía estamos a años luz del sistema público británico en lo que a salud mental perinatal se refiere, ¿cuantas Joes tendrán que fallecer para que se implanten programas de prevención, detección y tratamiento adecuados? Ojalá no fuera ninguna, pero me temo que no será así. Ni siquiera tenemos una sola unidad de hospitalización psiquiátrica madre-bebé en todo el país…Desde la Sociedad Marcé española un cada vez mayor grupo de profesionales estamos intentando que las cosas cambien: el trabajo que tenemos por delante es enorme, pero también imprescindible.

 

 

 

 

Bebés robados, nietos encontrados: memoria y violencia obstétrica (I)

Estela de Carlotto e Ignacio Guido Hurban

Como psiquiatra perinatal, la aparición del nieto 114 de las Abuelas de la Plaza de Mayo  además de alegrarme muchísimo me ha hecho pensar y volver a preguntarme sobre algunas de las cuestiones que más me interesan. La historia probablemente ya sea por todos conocida: Ignacio Guido Hurban, separado de su madre al nacer ha recuperado la identidad que le fue robada treinta y siete años después. Su madre, Laura Carlotto, fue secuestrada en 1977 con dos meses de embarazo y encerrada en el centro clandestino la Cacha, de La Plata. De ahí fue llevada a parir en el Hospital Militar de Buenos Aires el 26 de junio de 1978. Cinco horas después, le quitaron el bebé y luego la asesinaron.

Estas son algunas de las cuestiones que me rondan:

Ignacio Guido declaró en su primera rueda de prensa tras la revelación: “hasta hace dos días tuve una vida feliz y extraordinaria. Me crié en el mayor de los amores”, pese a lo cual dijo que le pasó “lo que les pasa a todos, tenemos un ruido en la cabeza“, que fue, finalmente, lo que lo hizo animarse a enfrentar el análisis de sangre.
A mi me gustaría saber más sobre ese “ruido en la cabeza”

  • 1. ¿Qué huella dejan las experiencias pre y perinatales en nuestra memoria consciente? Hasta la fecha los que más se han aproximado ha investigarlo han partido de la hipnosis o regresiones, obteniendo resultados muy interesantes pero muy poco sostenibles desde la evidencia cientifica. Mi admirado David Chamberlain, sin ir más lejos, después de hacer una descripción fascinante de las memorias prenatales afirmaba sin ningun rubor que algunas personas lograban rescatar memorias de vidas anteriores, pre y posnatales.

En Argentina se estima que unos 400 bebés fueron robados durante el cautiverio de sus madres, poco después de Ignacio Guido apareció la nieta 115. Esos bebés robados fueron dados (¿o vendidos?) a familias afines al regimen.  En España los robos de bebés no se limitaron a las mujeres encarceladas durante la dictadura.  Segín la web de la asociación SOS Bebés Robados: “La Audiencia Nacional tiene calculada la sustracción de niños a sus madres, en el periodo que comprende de 1.938 a 1.952, en más de 20.000 por parte del régimen militar a familias republicanas o izquierdistas, como parte de la operación de limpieza ideológica realizada durante la dictadura”. “En total se calcula que, en todo el proceso que va desde 1.938 hasta bien entrados los años ‘90, hay unos 300.000 niños separados irregularmente de sus madres al nacer”. Claro que como en España el dictador murió en la cama apenas se han investigado estos robos de bebés ni se ha juzgado a los responsables. Se pasó de separar a los bebés de las madres presuntamente izquierdistas a construir todo un entramado de robos y adopciones irrrgulares con el unos pocos se lucraron considerablemente. El médico que firmó el acta del robo  del pequeño Guido era “uno de los obstetras más famosos de su ciudad“. En España el doctor Vela, uno de los poquísimos imputados en el robo de  bebés ha seguido ejerciendo hasta muy poco también como reputado obstetra.

  • 2. ¿Qué violencia obstetrica ejercerían estos profesionales en los partos? ¿Qué grado de sadismo tenían los profesionales de la obstetricia implicados en el robo de bebés? ¿Cómo llegaron a justificarse a ser capaces de seguir atendiendo partos y a la vez robar bebés a algunas madres y venderlos?
Afectados por el robo de bebés en Sevilla frente al antiguo hospital de las Cinco Llagas, actual sede del Parlamento andaluz, escenario de algunos de los casos más truculentos. (José Luis Gordillo, periodismo humano)

Afectados por el robo de bebés en Sevilla frente al antiguo hospital de las Cinco Llagas, actual sede del Parlamento andaluz, escenario de algunos de los casos más truculentos. (José Luis Gordillo, periodismo humano)

Esta fatal de interés por investigar y aclarar todos estos delitos es continuación al fin y al cabo de las dificultades con que se topan quienes intentan  revisar la memoria histórica  en nuestro país. En buena parte desconocemos también las historias que se vivieron en algunos de los actuales edificios públicos.  Por ejemplo:  el Hospital de las Cinco Llagas de Sevilla, un monumental edificio renacentista, actual sede del Parlamento andaluz. En ese lugar muchas mujeres fueron drogadas en el parto y sus bebés robados.

  • 3. ¿Qué huella o energías quedan en los lugares donde se ha ejercido la violencia?

El neonatólogo Nils Bergman dice que “lo peor que le puede pasar a un recién nacido es que le separen de su madre”. Claro que aún es peor si luego a su madre le asesinan, como sucedía en Argentina, o le dicen que su bebé murió en el parto, como se hacía en nuestro país. Años de investigación me han enseñado que las memorias del parto quedan indeleblemente grabadas en nuestros cerebros.

  • 4. ¿Qué duelo pudieron hacer esas madres a las que se les dijo que su bebé había muerto en el parto y sin embargo intuían que eso era mentira? ¿Cómo siguieron viviendo, que clase de incomprensión y silencio tuvieron que encontrar en su entorno?¿Qué consecuencias tuvo todo eso para su salud, y para el vínculo con sus otros hijos?¿Qué memorias guardan de esos partos?

Creo que es urgente investigar todo ello, de forma respetuosa y con perspectiva de género, acercarse a estas madres y recoger las historias de aquellos partos con todo detalle, también como legado para los hijos o hijas en el día en que aparezcan. En la web de SOS bebés robados y en la de ANADIR (Asociación Nacional de Afectados por Adopciones Irregulares) se pueden encontrar las historias de tantas personas que buscan a sus familiares y colaborar en la búsqueda.

Separar a un bebé de su madre nada más nacer es violencia obstétrica. Uno de los argumentos que más a menudo esuchamos las activistas que luchamos por una mejora de la atención al parto en nuestro país es que “tenemos las tasas de mortalidad materno fetal más bajas del mundo”. Y nos muestran las gráficas de como disminuyó esa mortalidad en las últimas décadas. Creo que esas estadisticas no son nada fiables.

  • 5. ¿Todos esos bebés robados constaron como fallecidos en el parto?

Robar la identidad de una persona es retrasar su nacimiento”, dice Estela de Carlotto. Tengo muchas más preguntas al respecto de la memoria y los robos y tráfico de bebés en la actualidad, pero las dejaré para la siguiente entrada.

Espero vuestros comentarios.

El brillo de la vida

Lola Ruiz Barrionuevo

Lola Ruiz Barrionuevo

“Yo me dedico  a dar cariño que es lo que realmente mueve el mundo”

Lola Ruiz Barrionuevo

Estaba muy ilusionada con el encuentro: en varias ocasiones se ofreció para colaborar en lo que hiciera falta. Su participación se iba a centrar en contar la experiencia de los grupos de apoyo al duelo perinatal en Vía láctea, que llevaba junto con María Jesús Blázquez. Además durante el último año Lola se había hecho especialmente cargo de las reuniones semanales de apoyo a la lactancia, y casi siempre nos enviaba a continuación una deliciosa crónica a todas las socias de Vía Láctea: “hoy en la casa” (en referencia a Casa de la Mujer de Zaragoza).

Lola Ruiz Barrionuevo nos dejó el mismo día en que daba comienzo nuestro encuentro Jaca en Lozoya. Dos días antes todavía hablábamos con ella de los preparativos para el viaje, y de a quien podría traer en su coche además de a sus dos hijas. Ella iba a compartir con nosotras sus experiencias acompañando a las madres que pierden a sus bebés antes, durante o después del parto. En vez de ello tuvimos que compartir la noticia de su inesperada muerte junto con el texto que ella nos había escrito para su presentación en el curso:

“Me he formado en varias cosas desde ingeniería hasta equilibración energética de chakras, pero ante todo soy mujer y formo parte de esta manada que es la humanidad. De esto me he dado cuenta a raíz de ser madre ya que he vivido grandes experiencias tanto místicas como terrenales siéndolo. Soy madre de tres hijos y cada uno de ellos me ha enseñado un valor único en la vida. Si no fuera por la maternidad no hubiera cambiado mi vida tan radicalmente y no hubiera podido aprender a vivirla, ya que antes solo pasaba por ella de puntillas. Ahora intento sentir y vivir cada día como únicos, y el hecho de poder estar acompañando a otras persona solo enriquece más mi vida. Creo que me quedo con una frase que me dijo una madre, yo me dedico realmente a dar cariño que es lo que realmente mueve el mundo”

IMG-20140901-WA0009María Jesús Bláquez nos describía asi los encuentros de duelo perinatal:

Los encuentros con madres y familias, “Abrazar la muerte cuando se espera la vida” o encuentros de “Duelo Perinatal”, se han celebrado durante años con un deseo, dar amor, dar escucha, facilitar un espacio libre, en círculo en el que se tiene permiso para hablar desde el corazón, dejando fluir todo aquello que la sociedad no permite. Los encuentros han sido encuentros de madres y familias que se dan permiso para abrir su corazón, donde cada persona da y recibe luz de la otra y la otra, sin sentirse juzgados. Y donde también sentíamos la dulce presencia y complicidad de todos nuestros bebés. Han sido encuentros íntimos que han desatado nudos y corazas, que han dado impulsos de vida y confianza y todo con la sencillez y la fuerza de un grupo humano que se reúne en círculo, con humildad y amor.
Lola, ha sido la gran cuidadora del encuentro, su entrega ha sido enorme. Le gustaba poner un cuento del ciclo de la vida, el eterno símbolo de la oruga y la mariposa. Ahora en estos momentos de tanta confusión, me llega que Lola en estos encuentros nos iba diciendo mucho sobre la muerte.

IMG-20140901-WA0029Fue difícil, doloroso, incomprensible. El encuentro que deseábamos fuera una fiesta se transformó justo antes de comenzar: lágrimas, abrazos, la pena y la ausencia. Y a la vez el deseo de Lola de participar en el encuentro, con el que nos conectamos para continuar. Maternidad, activismo y transformación social: el trabajo y reflexión de muchas activistas que pensamos un poco como Michel Odent cuando afirma que para cambiar el mundo primero hay que cambiar la forma de nacer. Mujeres que ayudan a madres casi siempre de forma gratuita y generosa a gestar, parir, dar de mamar, a criar, a pensarse como madres y como mujeres. Hombre que reflexionan sobre como vincularse con sus hijos de forma no patriarcal, es decir, respetando el hábitat de los más pequeños, que como dice Nils Bergman es el cuerpo de la madre. Intentando desmontar la adultocracia, promoviendo el respeto profundo por los más pequeños y sus necesidades de afecto y contacto. Educando sin chantajes, cuidando el deseo de aprender, la curiosidad, el placer.

Más de cincuenta menores, y casi dos veces más adultos. En la sierra, finales de agosto, en la falda del parque nacional de Guadarrama. La naturaleza nos ha ayudado. El encuentro ha sido hermosísmo: seguramente la ausencia de Lola también nos ha hecho más conscientes de lo frágil y privilegiado que es cada instante de nuestras fugaces vidas. Ha habido charlas profundas, impactantes, para mi repletas de enseñanzas.

 

La crónica que nos ha hecho Prado Esteban en su blog, En otro mundo describe con nitidez el ambiente en que hemos vivido. Las imágenes que añado en este carrusel final, tomadas por Ana Alvarez Errecalde y Angela Muller creo que acercan un poco más el recuerdo de estos días llenos de esperanza. El brillo de la vida: gracias Lola.

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Accesit Premio Atlas

IMG_6172Es bonito pasear temprano una mañana tan calurosa como hoy por lo alto de la sierra de Madrid…

Y luego ver que tienes una llamada perdida con un mensaje que te pide devuelvas la llamada. Cuando lo haces te comunican que:

¡Has ganado un Accésit del Premio Atlas!

Tenía que compartirlo aquí. Mi capítulo “Primer amor: el nacimiento del vínculo y el cerebro parental” saldrá publicado en el libro que recoge los ganadores del Premio Atlas antes de fin de año.

Gracias a todos los que me animais a seguir escribiendo.

Construyendo personajes

Este mes de julio me he pasado a la ficción,y me he apuntado a un curso de creación literaria. Os presento a algunos de los personajes que estoy construyendo, agradeceré comentarios y sugerencias.

 

espaldaFue el que más firmemente se opuso. Cuando desde el juzgado les comunicaron que en lo sucesivo el intercambio de la pequeña Jimena R.L., de dieciocho meses de edad, entre sus padres se llevaría a cabo todos los lunes a las diez de la mañana en la comisaría el policía municipal Sergio Ramírez expresó sin rodeos su desacuerdo:

- ¡Es una barbaridad!, ¿cómo vamos a ocuparnos en comisaría de una niña de un año? No somos una guardería ni estamos para cambiar pañales. ¿A quién se le ha ocurrido semejante disparate? ¿Alguien ha pensado el miedo que le puede dar a una niña tan pequeña que su madre le deje en brazos de un desconocido (que lleva una pistola)? Deberíamos negarnos ¡No tiene sentido que desde la policía local tengamos que cubrir la privatización y desmantelamiento de los puntos de encuentro municipales!
De nada sirvieron sus quejas, o tal vez sí, tal vez fuera su insistencia en aludir a cómo se sentiría la niña lo que motivó que, encima, le encargaran a él la tarea.
– Al fin y al cabo tu eres diplomado en Trabajo Social_ le espetó el comisario jefe. El primer lunes que Jimena llegó a la comisaria en una desvencijada silleta empujada por su madre un cuarto de hora antes de la hora prevista, fue Sergio el encargado de atenderla, muy a su pesar.
Jimena venía impecable aquel día: su pelo oscuro recogido en dos pequeñas coletas a cada lado de la cabeza, con gomas del mismo color y pasadores con fresas, la cara recién lavada con olor fresco a toallita, las pestañas larguísimas señalando aquellos preciosos y -algo tristes, pensó Sergio- ojos negros, la boca más bien pequeña y aquellos dos hoyuelos a los lados vaticinando la belleza que desplegaría al sonreír. Camiseta blanca inmaculada, shorts rojos y zapatillas rojas también. “Está empezando a hablar, “contó la madre. “No dice casi nada pero lo entiende todo. Es muy importante que el padre le cambie el pañal cada dos horas porque ha estado muy irritada, y que le ponga la pomada que le he dejado en el bolso. Lleva también un cambio de ropa, pañales, galletas y su juguete favorito, ahora le ha dado por esta torre de cubos”. Jimena venía con una retahíla de instrucciones que la madre pronto interrumpió para echarse a llorar. “Disculpe, no lo puedo evitar, me cuesta horrores separarme de ella y me angustia pensar que su padre no la vaya a cuidar bien, con todo lo que me machacó a mí no me fío un pelo. Si al menos la lleva con su abuela…”
Sergio escuchaba atento sin poder dejar de contemplar a Jimena. Esta le había sostenido fijamente la mirada desde el inicio.
– Este señor tan grande que se llama Sergio te va a cuidar hasta que llegue papá_ le había explicado su madre. _Seeer-giooo, se llama Sergio.
A diferencia de otros niños Jimena no parecía estar nada asustada, ni mucho menos intimidada por su uniforme. Por el contrario le había clavado los ojos y luego había elevado la mirada para contemplar fijamente su calva y posteriormente su cara otra vez, como si no necesitara preguntar que eran esas marcas que recorrían su rostro para que Sergio sintiera nuevamente el disgusto que tantas veces le había motivado el recuerdo de su tremendo acné juvenil. Se había quedado en sus brazos tranquila y curiosa, haciendo que por vez primera Sergio sintiera que allí el interrogado era él.
A Sergio no le gustaban los niños. O no lo suficiente para ser padre, eso lo tenía claro. Mar inicialmente pensaba lo mismo, el problema fue que ella cambió de idea conforme pasaron los años conviviendo y finalmente le había dejado unos meses antes al constatar que Sergio no iba a cambiar de idea y que a ella se le estaban acabando los años más fértiles. No, no le gustaban los niños, pensaba Sergio. Era capaz de argumentar muchas razones para ello: el planeta ya estaba demasiado poblado de seres humanos y él no tenía ninguna gana de renunciar a sus paseos en bici, sus carreras populares y sus viajes con la cámara de fotos. Claro que la razón que nunca contaba era que los niños, todos, inevitablemente, le hacían recordar con demasiada nitidez el dolor de su infancia y la irreversible ausencia de su abuela querida. No, a él no le iban a pillar de ninguna de las maneras transitando nuevamente aquellas sensaciones desgraciadamente intensas. De algo le había servido estudiar Trabajo Social: había presenciado demasiadas veces como los intentos de reparar las heridas familiares terminaban aún peor que antes de que intervinieran los servicios sociales. Al menos en la policía municipal las cosas estaban bastante más claras: las normas, las jerarquías, las sanciones y los reglamentos que tanta tranquilidad transmitían a Sergio.
Aquella primera vez el padre de Jimena llegó enseguida, mientras la madre esperaba oculta en una sala anexa. Sergio apenas la tuvo en brazos unos brevísimos minutos y luego vio como el padre se la llevaba en la misma destartalada silleta hasta la calle, donde le esperaba una mujer rubia visiblemente más joven con camiseta de tirantes, chándal y plataformas. Les vio marchar y ya casi no pensó en la niña hasta que a las ocho de la tarde le tocó recogerla en la silleta: Jimena venía dormida. Camiseta llena de manchas, rodillas y sandalias cubiertas de polvo, y un escueto “ha estado bien” del padre: fue todo lo que Sergio pudo contar a la madre, que salió con ella pitando de la comisaria diciendo que mejor si no se despertaba allí y llegaba dormida a casa.
Poco a poco lo que inicialmente le había parecido un despropósito se convirtió en algo bastante más lógico. En la comisaria el padre de Jimena no llegó a maltratar a las profesionales que atendían a su hija, como había hecho previamente en la guardería y en el punto de encuentro municipal. Consiguió llegar a respetar la opinión de Sergio y en alguna ocasión incluso se sinceró con él hablándole de su propia familia. La madre a su vez se sentía más relajada al saber que era Sergio el que tenía que bregar con el padre de Jimena: estaba claro que allí no iba a montar ninguna escena delante de la niña ni amenazar a nadie. Mientras los adultos dejaban atrás niveles insoportables de tensión familiar y violencia Jimena pareció florecer: comenzó a decir frases de dos tres y hasta cuatro palabras y llegó el día en que se lanzó a los brazos de Sergio nada más entrar por la puerta.
Un lunes el padre no se presentó. Sergio y la madre esperaron durante casi una hora mientras Jimena correteaba por los despachos de la comisaria como si aquel lugar fuera un domicilio familiar. Por fin la secretaria trajo un fax del abogado del padre, en el que se informaba a la madre de que el padre de Jimena había sido detenido durante el fin de semana por tráfico de drogas y se encontraba incomunicado en prisión. Sergio se despidió de ellas de manera inesperada, besando el pelo de Jimena y abrazando a la madre como si fuera una prima de su propia familia.
Tardó semanas en darse cuenta de cuanto extrañaba a Jimena. Pensaba en el padre, en prisión indefinida por una ristra de delitos, y sentía rabia de pensar que ese tipo impresentable probablemente tendría asegurado toda su vida el cariño de su hija, esa niña tan preciosa.
Sólo entonces, al comprender la dimensión de sus celos tomó la decisión de llamar a Mar por teléfono y preguntarle:
– ¿Nos vemos?

 

Anunciación, de Ana Alvarez-Errecalde

1-Anunciación-2013

Hay sentimientos y emociones que una piensa que es imposible retratar, no digamos ya fotografiar, especialmente por su complejidad. Me refiero por ejemplo a algo que he experimentado en numerosas ocasiones en mi consulta pero que me resulta difícil encontrar fuera de ahí e igualmente complicado describir. Casi siempre sucede cuando escucho a madres de hijos o hijas con graves discapacidades. Viene a ser un estremecimiento profundo de mi ser acompañado de un sentimiento mezcla de compasión y emoción. Y seguramente también gratitud: puede que sea el sentirme privilegiada al saberme testigo de un amor incondicional y excepcionalmente hondo, profundo, repleto de matices y recovecos sorprendentes, grande y misterioso como La Vida.
Y no, no estoy hablando de idealizar la entrega de esas madres que cuidan sin descanso apenas a hijos que apenas pueden hacer nada por sí mismos. No hay idealización posible sino al revés, más bien me lleva a un cuestionamiento de mi misma y de lo que yo entiendo por amar y cuidar. ¿Acaso me ofrezco yo para quedarme unas cuantas horas, no ya días, al cuidado de esos hijos? No, no lo hago y al preguntármelo pienso que no lo hacemos, casi nadie lo hace. Yo apenas les escucho un rato y si puedo les enseño mi humilde espejo, para que al menos reconozcan su dignidad, la grandeza de su entrega, la belleza que desprenden sus gestos o cuán hermosas son las palabras que eligen para hablar del otro, ese hijo o hija que a veces ni siquiera llega a hablar.
Es difícil. Esta sociedad casi niega la existencia a los que vienen con un algún tipo de malformación desde el útero, y si aún y todo llegan a nacer se les condena al ostracismo negándoles la inclusión… ¡Qué heroica termina siendo entonces la crianza! Qué difíciles también esos embarazos, cuando los médicos nos atrevemos a adivinar el tipo de vida que tendrá ese bebé y la presión llega a tal punto que muchas madres optan (casi siempre con enorme dolor) por interrumpir la gestación “para no condenarle a una vida de sufrimiento”. No me atrevo a juzgarlo pero a mí me duelen todas esas pérdidas. De alguna forma les echo de menos, y me pregunto cómo sería este mundo si no faltaran tantas personas con síndrome de Down, por ejemplo, o cualquier otra discapacidad o malformación, cuanta alegría y ternura se está eliminando antes siquiera de nacer, qué oportunidades nos perdemos todos de amar, cuidar y crecer…Y a la vez entiendo e incluso acompaño, visto el abandono posterior, el largo recorrido que comienza cuando el bebé no sigue el trayecto esperado…
No juzgo ni lo pretendo, porque conozco lo difícil que es criar a un hijo o hija diferente “neuroatípico”, más lento o que parece que no vaya a hacer otra cosa que “ser y estar”.
La primera vez que vi esta imagen me estremecí. Apenas unos instantes, aparté la mirada sabiendo que no era el momento ni la manera de contemplar algo tan potente que directamente conectaba con esa vibración profunda de mi ser. No podía seguir mirando pero sabía que tendría que volver a ella, no una, sino infinidad de veces. Algunos de los momentos más preciosos en mi trabajo de los últimos años están recogidos en esa imagen.
Bendita Anunciación. Ana Álvarez Errecalde: has captado con tu cámara lo invisible, lo que parece imposible fotografiar. Has retratado la piedad, la compasión, la dignidad en el amor, con nitidez. Y gracias, porque además has escogido las palabras más precisas para sintetizarlo en una única frase:

“El momento en que damos el Si a la nueva vida, comienza el ejercicio de “la piedad”, la incondicionalidad del amor”

Ana Alvarez-Errecalde

 

Jaca en Lozoya

CARTELDurante 7 años los Curso  de Maternidad gestados por Via Láctea se celebraron en Jaca, Huesca (2004-2011). En el 2012 el curso fue Jaca en Granada y en el 2013 Jaca en Ifre. Este año presentamos Jaca en Lozoya.

Los cursos son un momento de encuentro y convivencia para muchas mujeres que ayudan a madres. Nos juntamos en familia, los niños pequeños suelen estar en el aula, los mayores jugando o explorando alrededores, madres y padres en el aula o jugando. Más allá del programa siempre hay tiempo para disfrutar del entorno natural, para compartir las victorias y los sinsabores de las luchas por los derechos de las mujeres o de los más pequeños. Los contenidos teóricos del curso suelen girar en torno a los temas que nos inquietan, y este año el tema tenía que ser la Maternidad, el activismo y la transformación social. Intentaremos profundizar en la comprensión del momento que vivimos y hacia donde se dirige nuestro activismo en el parto y la lactancia, las dificultades para una educación libre y respetuosa en este mundo patriarcal y capitalista, la relación con nuestra sexualidad, el medio ambiente o la potencia de los círculos de mujeres como encuentros de sanación y transformacion.

Os dejo el  programa (preliminar, aún faltan por confirmar algunos pequeños detalles) junto con el enlace para formalizar la inscripción. El lugar, un albergue situado en el pueblito La Garganta de los Montes, a 6 km de Lozoya y 80km de Madrid, es maravilloso.

gar346Programa definitivo
Jueves 28 de Agosto
09:00        Presentación del curso. Ibone Olza, Marta Parra, Isabel Fernandez del Castillo
09:30        La revolucion jacalostral: de Jaca a Lozoya (2003-2014).
Mª Jesús Blazquez, Teresa Batlle. Asociación Vía Lactea.

10:00        Activismo para erradicar la violencia obstétrica a nivel global.
Logros y retos.  Ibone Olza. Psiquiatra infantil y perinatal, investigadora.
El Parto es Nuestro

11:30        Mesa Redonda: Maternidad y activismo desde los grupos de madres.
                 Modera: Adela Recio, Estadística y Presidenta de El Parto es Nuestro

* Acciones judiciales en defensa del derecho de las mujeres a la salud: posibilidades

                   y dificultades. Francisca Fernandez Guillén. Abogada.  El parto es Nuestro.
                 * Los grupos de madres: de lo general a lo particular. Lorena Lofiego, madre, doula
Lic. en Psicopedagogía y aprendiz de renacedora.

* Vía Láctea, el inicio de los grupos de apoyo en España. Carmen Tejero, trabajadora
social y cofundadora de Vía Láctea.
* Entremamás, grupos de madres desde la iniciativa privada.  Claudia Pariente
Comunicadora social con especialidad en salud pública y género.

Tarde
17:30-19   Taller de dinámicas de comunicación para coordinadoras de grupo en
diferentes asociaciones.  Coordinan: Marta Parra, Arquitecta,  El Parto es Nuestro
y Sara Jort, Psicóloga, Asociación Española de Psicología Perinatal.
19-20:30   Círculo de bienvenida.  Pilar de la Cueva. Médica ginecóloga y facilitadora de
Biodanza

Viernes 29 de agosto
09:00         El parto como metáfora. Transformando paradigmas.
Isabel Fernandez del Castillo, autora de “La nueva revolución del Nacimiento”.

10:00         Controversias obstétricas: el impacto del activismo.
Stella Villarmea. Profesora Titular, acreditada a Cátedra de Filosofía.
Universidad de Alcalá de Henares

11:30         Mesa redonda: Transformando la atención al parto.
                  Modera: Pilar de Armas, matrona. Hospital de Fuerteventura.

* Transformación social de la atención al parto: una vivencia desde la
administración.  Isabel Espiga. Enfermera. Coordinadora de la EAPN.
Ministerio de Sanidad.

                  * Cambiando los lugares para parir.  Angela Müller y Marta Parra, arquitectas.
Arquitectura de Maternidades.

* Grupos de apoyo al duelo perinatal en Vía Láctea. Mª Jesús Blazquez.
Lola Ruiz Barrionuevo.
* Transformando la atención al parto en un hospital: experiencia en el paritorio
del Hospital de Fuerteventura.  Toni Brito, obstetra.

                  * El cambio del paradigma del nacimiento en Chile, país de cesáreas.
Gonzalo Leiva. Matrón. Profesor Universidad de Santiago de Chile.
Miembro de Nacimiento&Crianza
Tarde
17:30-19    Juegos populares.  Coordina: Isabel Fernandez del Castillo.
19-20:30    La voz del corazón, la piel y el alma.  Rosa Zaragoza.

Sabado 30 de agosto
09:00         La medicalización del sufrimiento en la infancia.

Ana González Uriarte. Psiquiatra infantil y Terapeuta Familiar. Vía Láctea. Huesca

10:00         Paternidad y anti-pedagogía en una sociedad patriarcal.
Paco Herrero, Siul Herrero. Colectivo “Con l@s niñ@s no se juega”.

11:00         Educación biocéntrica.  Pilar de la Cueva, Médica ginecóloga.
Facilitadora de Biodanza.

12:15         Mesa redonda: Infancia y educación en una sociedad adultocéntrica.

                  Modera: Stella Villarmea, Profesora Titular, acreditada a Cátedra de Filosofía.
Universidad de Alcalá de Henares

* El curriculum de la vida: aprendizaje autodidacta.
Ana Alvarez-Errecalde. Artista.  Madre.

                  * Escuelas alternativas: una experiencia en primera persona.
Lorena Lofiego. Participante del proyecto “La Violeta … por una infancia sana”.
* Crianza y pobreza. El desamparo de la protección institucional.
Paco Herrero, Educador Social.  Cristina García Miralles, Maestra.
Colectivo de Acción Social La Dinamo.  Valencia
* De la fusión a la relación. Acompañando el proceso en la Escuela Libre
Cristina García Miralles, Maestra. Escuela Libre Tierra de Niños.
Tarde
17:30-19    Taller de interculturalidad en el parto ¿Qué modelo de atención al parto
estamos ayudando a construir?

                   Modera: Marta Parra. El Parto es Nuestro.

Participan:

                   * Silvia Llopart, fundadora de Fandema (organización que trabaja con mujeres en
Gambia para su empoderamiento y autosuficiencia).
* Ana Polo. Ana Polo Gutierrez, enfermera internacionalista,
estudiante de especialidad salud de la mujer, materna y obstétrica.
* Blanca Herrera. Matrona.
* Sébastien Macors y Nuria Barbera Rubini, comadronas en proyectos
de cooperación en Nicaragua.

19:30         Biodanza.  Pilar de la Cueva

Domingo 31 de agosto
 09:00        La maternidad en situaciones de riesgo, exclusión y violencia

Carmen Tejero, trabajadora social y cofundadora de la asociación Vía Láctea

10:00         Estrategias de comunicación para hacer lo que una ha decidido
en (casi) cualquier situación (y torear la culpa, el chantaje, el pensamiento
dominante). Blanca Herrera, matrona. Grupo de trabajo del Proyecto
de Humanización de la Atención Perinatal en Andalucia. Granada.

12:00         MESA REDONDA: Recuperar la libertad interior.
                  Modera: Ibone Olza

* Nacer a una sexualidad consciente.
Ascensión Gomez. Matrona. Centro Hebamme, Murcia.
* Profesionales y libres (como ser ginecóloga respetuosa y no morir en el intento).
Vanessa Carrero. Ginecóloga y obstetra. Equipo Cumaqua.
* Climaterio: la escalera a la excelencia.
Ana Polo Gutierrez, enfermera internacionalista, estudiante de especialidad salud
de la mujer, materna y obstétrica.

13     :30   Círculo de despedida.  Pilar de la Cueva. Médica ginecóloga y facilitadora de
Biodanza
Comité organizador:  Ibone Olza, Marta Parra, Isabel Fernandez del Castillo
Con la colaboración de las asociaciones Vía Láctea y El Parto es Nuestro

Haloperidol y meperidina intraparto

haloperidolEscribo esta entrada desde la preocupación, y la dirijo a todos y todas las que atienden partos en este país (o en otros). Por favor, si un día os enseñaron que era una buena idea administrar a una parturienta meperidina (dolantina) con haloperidol quitaros esa idea de la cabeza. No lo hagais más: es una barbaridad.

Cuando hace unos años me enteré de esa práctica no daba crédito. “Se usa para los pródromos de parto”, me decían las matronas. “La dolantina para el dolor y el haloperidol como antiemético”. Es decir, el haloperidol se da intraparto para quitar las nauseas que puede dar un opiáceo: la meperidina (dolantina). Como digo, no me lo podía creer, ¡dar haloperidol en pleno trabajo de parto! ¡cuando el cerebro del bebé está bajando por el canal de parto y se está preparando neurohormonalmente para el primer encuentro, es decir, para el período sensitivo! Qué barbaridad.

Una amiga enfermera muy querida hizo su tesina de fin de grado sobre el tema y no encontró ninguna evidencia que aprobara el mantener dicha práctica. De hecho el haloperidol no es muy buen antiemético, y los efectos secundarios superan con creces los riesgos en esta indicación. Incluso encontramos un caso publicado en el que se describía como una mujer nada más dar a luz tuvo una distonía aguda, (página 229, una mujer de 20 años a la que se consideró de riesgo por haber tenido escaso seguimiento obstétrico, le dieron este cocktail y tuvo una distonia con crisis oculogiras en pleno parto, todo un horror).

Yo pensaba que la práctica ya estaba erradicada…Ilusa de mi, el otro día unas amigas matronas me comentaron que se sigue utilizando y al buscar en internet he encontrado varios protocolos hospitalarios que siguen abogando por su uso. Como este del Hospital Universitario Central de Asturias, este del Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada (página 13) o este otro del Hospital Doce de Octubre de Madrid (página 65, disponible en la web de la IHAN).

Por desgracia a la mayoría de las parturientas  a las que se les ha administrado haloperidol estando de parto no se les ha informado (lo cual ya es una forma de violencia obstétrica), con lo cual es casi imposible estudiar si esto ha afectado de alguna manera a los bebés.

Las náuseas y vómitos son normales en el parto, dar meperidina y haloperidol juntos para los pródromos es una forma de “matar moscas a cañonazos” que en ningun caso ha demostrado ser inocua. Palabra de psiquiatra.

La sala de estar

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Uno de los piropos más hermosos que me han dicho mi vida es el de que “aunque seas médica tienes corazón de enfermera”. Me encanta porque me identifico con las enfermeras y su filosofía de cuidados, porque las admiro,porque me enseñan, porque mis amigas íntimas son enfermeras, y porque cada vez que encuentro un estudio científico que me parece precioso…¡resulta que está hecho por enfermeras!

Un ejemplo es esta perla de investigación realizada por dos enfermeras de salud mental: Mona Shattell y Barbara Harris.  En los suburbios de Chicago este equipo decidió ofrecer una alternativa a las tradicionales salas de la urgencia psiquiátrica, conscientes de que “las salas de urgencias hospitalarias son un entorno demasiado caótico para las personas que sufren una grave crisis emocional. Allí con frecuencia  se sienten más solas aún, intimidadas, asustadas, solas e incómodas“.

Totalmente  de acuerdo. Después de haber pasado tantos años atendiendo urgencias psiquiátricas en hospitales generales se me encoge el estómago al recordar la frialdad y dureza de esos lugares, el trato que lamentablemente reciben muchos pacientes en el momento más doloroso de sus vidas, la decoración (o su ausencia) desoladora, los gritos, las camas con sujeciones, o el personal de seguridad con sus porras bien visibles siempre cerca para “contener” a los más agitados. Incluso en los hospitales más nuevos los boxes destinados a la urgencia psiquiátrica recuerdan más a celdas carcelarias que a lugares donde encontrar alivio o ayuda. Paradójico que sean tan deprimentes los lugares donde atendemos a muchas personas que vienen o son traídas porque ya sólo desean morirse.

livingroom2La alternativa que pensaron estas enfermeras fue una sala de estar. Un salón, como el de cualquier casa, donde los que te reciben son profesionales expertos en crisis de salud mental y los pacientes pueden pasar unas cuantas horas, siendo escuchados y tomándose el tiempo que necesiten antes de volver al exterior. Los tratamientos entre otros incluían: “la escucha empática, la búsqueda de estrategias de afrontamiento, y el hablar con voz tranquila y calmante“. Los pacientes según las autoras fueron capaces de salir de su crisis emocional de forma más saludable y barata. Lo que no quita para que algunos necesitaran ayuda médica igualmente, pero como dicen las autoras: “el sufrimiento emocional que surge en el cruce de la enfermedad mental y las situaciones vitales adversas puede ser atendido sin necesidad de intervenciones drásticas ni hospitalizaciones en la inmensa mayoría de los casos“. Los pacientes a su vez expresaron que les gustó sentirse“tratados como seres humanos y no como pacientes, y que en la sala de estar fueron ayudados en vez de juzgados”.

Las iniciativas para la humanización de la atención al parto están generando transformaciones preciosas en los paritorios, como estas que realizan desde el estudio de arquitectura de maternidades Parra Muller. Ojalá pronto veamos transformaciones similares en los espacios de atención psiquiátrica. Seguramente tendrán que ser lideradas por enfermeras y equipos multidisciplinares en salud mental, algo que en el momento actual parece estar en vías de extinción.