El trauma del paritorio

Desde que creamos el foro Apoyocesareas hace ya trece años he venido escuchando no sólo a mujeres que necesitaban contar sus partos traumáticos, sino también a muchos profesionales de la atención al parto que me escriben para contarme sus experiencias traumáticas en el paritorio. Me han escrito matronas, residentes, ginecólogas…Muchas me han buscado de distintas maneras, a menudo para consultarme a mi como psiquiatra que hacer con el sufrimiento que en ocasiones les generaba haber atendido algun parto en concreto.

De tantos profesionales he aprendido que igual que les sucede a las madres, lo traumático no es tener que hacer una cesárea urgente, que haya una hemorragia materna grave o incluso que fallezca un bebé. Lo traumático practicamente siempre es el maltrato, el percibir que la parturienta no está siendo bien tratada, las intervenciones innecesarias, los gritos, las amenazas, la frialdad…en resumen: la violencia obstétrica.

Asi he llegado a la conclusión de que para que mejore la atención al parto no basta con dar toneladas de información científica basada en la evidencia. Es preciso un cambio de conciencia, que necesariamente tiene que pasar por permitir que los profesionales expresen su dolor y generar espacios de sanación. Ahora, en los cursos que imparto sobre pato traumático para matronas dedicamos la segunda parte del curso a hablar de ellas, de como se han sentido en el paritorio, compartiendo experiencias y buscando conjuntamente la prevención y o sanación de las secuelas de la violencia obstétrica.

Hace poco pude compartir parte de este trabajo en el XIII Congreso de la FAME, Federación de Asociaciones de Matronas celebrado en octubre en Bilbao. La presentación de la ponencia se puede ver y descarga en el siguiente enlace:

¿Cómo afecta a las profesionales el parto traumático?

 

Bebés comprados, vientres subrogados: memoria y violencia obstétrica (II)

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Lo peor que le puede pasar a un recién nacido es que le separen de su madre.

Nils Bergman, neonatólogo.

Estas palabras de Nils Bergman me vienen a la mente cada vez que oigo hablar de “vientres de alquiler” y “maternidad subrogada“. Conceptos que en la mayoría de los casos (salvo contadísimas y altruistas excepciones) considero ejemplos de violencia obstétrica extrema basados en la explotación de los cuerpos de mujeres en situación de dificultad económica. En la India por ejemplo los datos de la madre que gesta el bebé no quedan recogidos en ningún lugar. En las páginas de maternidad subrogada además se publicitan los “genes caucasianos”.  Con frecuencia el parto se programa o se realiza la cesárea en la fecha de conveniencia para los futuros “padres”. Y sí, como psiquiatra infantil me sigo preguntando (como ya comenté en el post anterior sobre Memoria y violencia obstétrica) ¿qué huella quedará en estos bebés que ni siquiera podrán saber quien fue la mujer que les gestó? 

newlifeindiaLa pionera Ley Venezolana de Violencia Obstétrica señala como tal “obstaculizar el apego precoz del niño o niña con su madre“. Por mucho que se facilite el piel con piel con el padre nada más nacer, ¿como será crecer con esa ausencia de madre?, ¿y la falta de cuerpo a cuerpo con la madre?

¿El derecho a ser madre o padre puede estar por encima del derecho a la propia identidad? Para mi está claro que no.

En los últimos días varias noticias se han hecho eco del drama de estos bebés, a menudo gestados desde el deseo narcisista y egoísta de hombres que sin ningún pudor opinan que ellos pueden ser “madres y padres” como dijo Ricky Martin en la portada de Vanity Fair hace algun tiempo. La odisea de los quintillizos; Más por vientre de alquiler que por adopción; La factoría de bebés del millonario japonés …Se suceden las noticias sin debate apenas, parece que fueran anécdotas triviales. La psicóloga Gabriella Bianco, a la que admiro, ha sido de las pocas profesionales que ha escrito con profundidad sobre este tema.

Me parece importante recuperar estos párrafos del manifiesto que hace unos años elaboramos un grupo de mujeres y hombres de la red Amaryi, e insisitir en que maternidad y paternidad no son lo mismo.

japones1Manifiesto para la recuperación de la maternidad

La maternidad es una sucesión de procesos que acontecen básicamente de forma simbiótica entre dos seres: la madre que concibe, gesta, alumbra y da de mamar, y la criatura que es gestada, parida y amamantada. Hay una continuidad fisiológica, emocional y psíquica en todo el desarrollo. Por eso no es lo mismo la madre que el maternaje o los cuidados que otra persona pueda darle a la criatura.
No es lo mismo maternidad que paternidad.

No hay igualdad entre maternidad y paternidad; hay apoyo mutuo y solidaridad. La igualdad entre maternidad y paternidad en la práctica, entre otras cosas, significa la sustitución de la lactancia por el biberón (por eso los intereses mercantiles hacen publicidad de torsos masculinos con bebés en brazos), y equivale a sacar a la criatura de su habitat. Por eso, este tipo de igualación va en la dirección de profundizar la falta actual de maternidad, y de seguir manteniendo la violación de los derechos materno-infantiles. La paternidad, así como cualquier forma de maternaje, deben contemplarse como una extensión de la maternidad. Y sería un contrasentido que el maternaje desplazara a la maternidad cuando su función es sostenerla y apoyarla. Con todo, la necesaria implicación afectiva de los padres en la crianza y su colaboración equitativa en las tareas domésticas, tiene un profundo sentido para nuestro género humano, ya que propicia la reconciliación y el desarrollo de los enormes recursos biológicos y culturales que tenemos a nuestra disposición para recuperar el bienestar social perdido.

La España del despilfarro

Me parece uno de los mejores reportajes periodísticos de los últimos lustros, imprescindible. Se titula así: “La España del despilfarro“. Los autores: Pablo Simón y Alberto Di Lolli, han recorrido el país de arriba abajo fotografiando el doloroso y disparatado desastre. Toda una serie de proyectos de construcciones grandiosas que se plantearon en plena burbuja de la construcción y que ahora quedan ahí como un singular espejo de la codicia de algunos. (Magistralmente descrita por Muñoz Molina en Todo lo que era sólido)
Me ha pasado muchas veces, demasiadas. Sentir un dolor en el pecho al comprobar como otro paraje o solar querido era invadido por las gruas y las hormigoneras, los árboles arrancados, la vegetación arrasada. La destrucción de la costa mediterránea en la última década…

baluarte

Baluarte, Pamplona

Detesto esos cubos grises o negros que han aparecido por todas partes, como centros culturales, teatros o incluso hospitales. No entiendo esa arquitectura que cierra las ventanas, elimina los alfeizares, que exilia los árboles y los jardines, que califica de “inteligentes” edificios pensados para las máquinas en vez de para la vida.

Y siempre me pregunto cuantos siglos tardaremos en deshacernos de esas moles, cuanto tiempo tendrá que pasar para que esos lugares cubiertos de hormigón y acero sean retomados por los líquenes, los musgos, los torrentes o las aves.

Centro Cultural Lope de Vega, en Vallecas

Centro Cultural Lope de Vega, en Vallecas

Requiem por los bosques, los ríos y hasta los descampados más yermos.

La España del despilfarro debería ser estudiada en las escuelas e institutos.

Una pista de esquí en un secarral, Valladolid.

Un puente a nigun sitio, Talavera

El bosque inanimado, Cuenca.

El ágora de Valencia.

La ciudad del Medio Ambiente, Soria.

El supositorio de oro, Torrevieja.

 

 

 

Globos para el recuerdo, 2014.

globos para el recuerdoEs difícil acompañar la muerte perinatal. Cuando fallece un bebé durante el embarazo o en el parto casi nunca hay una buena explicación, apenas nada que entender, poco a lo que aferrarse. ¿Cómo recordar a un ser al que has amado sin apenas haber visto su cara más allá de algunas ecografías? ¿Como parir un bebé y despedirse al mismo tiempo? ¿Y cómo acompañar de manera respetuosa y cálida a la vez?

El sábado estuve en el acto organizado por Uma Manita: Globos para el recuerdo. Agradecí la invitación de Jillian Cassidy, su forma de cuidarnos también a los profesionales:

Me gustaría invitarte a la suelta de globos para que tu también puedes formar parte de este día. En los años que llevamos trabajando con profesionales sanitarios siempre nos cuentan lo duro que es para ellos cuando un bebé se muere durante su turno, lo dificil que es saber como cuidar a la familia además de cuidarse a uno mismo. La suelta de globos también es para ti, para que puedes soltar un poquito de ese dolor por esos bebés que se fueron”

Fue un acto sencillo, hermoso, emotivo. Hubo lágrimas y abrazos, música y palabras bellas. Cientos de globos blancos alejandose en el precioso cielo madrileño. Muchos niños y niñas correteando, haciendonos recordar a los que se fueron antes de tiempo.

Durante los últimos años acompañé a muchas familias en ese proceso en el hospital. A veces se me hizo difícil, otras me sorprendía como en medio de las historias de muerte siempre aparecían pequeñas perlas, preciosas: las madres o padres eran capaces de compartir detalles preciosos y hasta divertidos, la risa surgía en medio de las lágrimas, preludio tal vez de la esperanza. Como eran familias de culturas muy diversas ahí fue donde sentí mi falta de formación: en lo que tenía que ver con los aspectos transculturales de la muerte perinatal. En lo diferente que puede ser la expresión de ese duelo en Nigeria, China, Rumanía o República Dominicana.

El sábado para mi fue un alivio, poder llorar tantas pérdidas y como dice Jillian, soltar un poco ese dolor compartido.

 

Lactancia, separación o divorcio y custodia.

Mother Father & Child Folk Art Print of Midwifery Family Portrait Painting by Tamara Adams

Mother Father & Child Folk Art Print of Midwifery Family Portrait Painting by Tamara Adams

Sigo con la lactancia en esta primera semana de octubre. Cada vez con más frecuencia me llegan peticiones de ayuda con un contenido similar a este:

“Me estoy separando del padre de mi hijo o hija, que tiene (—) meses o (—) años  y sigue tomando teta. Su padre quiere la custodia compartida, o llevárselo los fines de semana alternos, ¿cómo puedo conseguir que no lo haga para que mi hijo-a siga durmiéndose al pecho o tomando el pecho a demanda?

Lógicamente las versiones cambian de unos casos a otros, influyendo mucho la edad del bebé y la angustia que le produzca a la madre la perspectiva de separarse del mismo.

¿Cuál es mi respuesta? Pues creo que depende de muchos factores, y no se puede generalizar:

  1. La edad: no es lo mismo antes que después de los seis primeros meses. Antes, cuando la recomendación es de lactancia exclusiva, sería descabellado pensar en medidas que no promuevan y respeten esa lactancia a demanda. He escuchado casos donde hombres que se habían desentendido de sus parejas ya durante el embarazo reclamaban una “custodia compartida desde el parto” y atrocidades similares, lo que demuestra un desconocimiento absoluto de lo que son las necesidades de los recién nacidos. A partir de los seis meses, pues también va a depender de la edad y del siguiente punto:
  2. Lo involucrado que haya estado el papá en los cuidados y el vínculo que tenga con el bebé. Creo que si reclamamos la implicación de los padres en la crianza no es justo luego querer sacarles de la foto en el momento en que se rompe la pareja. Hay padres que han estado cuidando y sosteniendo desde el principio, acostumbrados al colecho y muy vinculados a sus bebés. En ese caso, ¿es disparatado pedir que pasen una noche o más con un bebé de diez meses, o con un niño o niña de teta? Pues no lo creo, sinceramente. Lo que sería un disparate es pedir por ejemplo quince días, evidentemente, pero una noche cada dos semanas no tiene por qué ser perjudicial ni arriesgado para la lactancia.

Conozco muchos casos como el mío, de mujeres profesionales que por razones laborales hemos tenido que volver a hacer guardias de 24 horas a los pocos meses de dar a luz y aun así hemos mantenido la lactancia años. Madres incluso que han mantenido una custodia compartida de semana si, semana no, desde que el bebé tenía un año y aun así han mantenido la lactancia cuatro años (como contaba Diana Aller creo que en su blog). Por eso creo que el riesgo de perder la lactancia por que el niño o niña duerma una noche con su padre es muy bajo, y que es importante el apoyo de los grupos de madres para conocer como lo han hecho otras madres que por diversas razones se han tenido que separar de sus lactantes una o más noches y aun y todo han conseguido mantener la lactancia meses o años.

Creo que cada caso es único, que se tiene que valorar las circunstancias de cada bebé y sus progenitores, los vínculos y las motivaciones. No entiendo que a padres que han maltratado severamente a las madres se les permita mantener la custodia de sus hijos. Tampoco entiendo que se llegue a utilizar la lactancia de un niño o niña de más de un año como herramienta para prohibir las pernoctas del padre con su hijo o hija.

Las situaciones son tan complejas que es difícil recomendar nada más allá de la mediación familiar. Por eso me ha parecido útil e interesante este documento de la Asociación de Lactancia Australiana, en el que además de recordar que la leche materna debe de ser el principal alimento durante el primer año de vida y señalar los riesgos de la lactancia artificial insisten en tener siempre como prioridad absoluta el bienestar del bebé.

Psicólogas contra la lactancia

Vale, el título escuece. Lo que pasa es que todavía me choca cuantas psicólogas y psicólogos a día de hoy todavía “opinan” o “recomiendan” que la lactancia no se prolongue más allá de determinada edad o fecha. Confieso mi perplejidad, y también mi indignación cuando estos psicólogos y psicólogas encima se permiten recomendar un destete temprano.

Elisa Ruiz, psicóloga, amamantando a Amanda en el curso de Jaca en Lozoya. Foto de Ana Alvarez-Errecalde

Elisa Ruiz, psicóloga, amamantando a Amanda en el curso de Jaca en Lozoya. Foto de Ana Alvarez-Errecalde

Estas son algunas de las preguntas que me encantaría poder hacerles, y agradecería mucho que me respondieran:

  1. ¿A partir de que día o edad según ellos la lactancia materna pasa de ser beneficiosa a ser perjudicial? Unos dicen el año, otros año y medio, otros dos años…
  2. ¿En base a qué, o porqué? ¿A caso ese día en que deja ser recomendable la leche materna pierde alguna de sus incontables propiedades?¿O es más bien el contacto cuerpo a cuerpo lo que pasa a ser perjudicial?¿Son los abrazos o el hecho de que el niño o niña succione el pezón de la madre lo que no les parece bien? ¿Porqué?
  3. ¿Cómo tendría según ellos que hacerse el destete? Es decir, llegado “el día D” a partir del cual piensan que la lactancia es perjudicial o no recomendable, ¿que creen que tienen que hacer las madres a partir de ese momento?¿Explicarles a los niños o niñas que la leche o la teta ya no son buenas para ellos?¿Cómo? Y si el niño o niña no entiende y quiere seguir con la teta, ¿que recomiendan hacer?¿Negarles el abrazo?¿Y si el niño o niña llora porque quiere teta?¿O si enferma?¿O si vive el destete como un rechazo y deja de comer?
  4. Ya lo he dicho antes, pero ¿en que experiencias o estudios se basan para hacer esas afirmaciones?¿Consideran que la mayoría de nuestros ancestros y ancestras que probablemente fueron amamantados durante años sufrieron daños psicológicos por dicha razón?
  5. ¿Cuales han  sido sus experiencias personales con la lactancia? ¿Fueron amamantados de bebé o no?¿Pueden imaginarse lo que hubiera sido ser amamantados durante años por sus madres?¿Como han sido las lactancias de sus hijos o hijas?¿Sus teorías psicológicas han interferido, ayudado o entorpecido sus lactancias?

Me encantaría obtener respuestas, lo digo en serio. Mientras tanto, añadir que también es cierto que cada vez me encuentro con más psicólogas orgullosas de sus experiencias personales con la lactancia, capaces de ayudar y apoyar y también de acompañar a las madres que por la razón que sea no han podido disfrutar de la lactancia. Como Elisa Ruiz, cuya foto os adjunto con su permiso, amamantando a su pequeña Amanda en el reciente curso de Jaca en Lozoya.

Feliz cumpleaños Leonard Cohen

lcohen1Querido Leonard Cohen:

greatest hitsTe descubrí nada más cumplir  años: en la televisión echaban un documental sobre tu 50 cumpleaños, dos días después  de mi 14 cumpleaños. No entendía nada de lo que cantabas pero daba igual: tu voz y tu mirada se instalaron en mi ser. Pensé que estaría bien haber nacido dos días más tade para compartir cumpleaños contigo. Así comenzó el amor platónico más largo de mi vida.

Un par de años después elegí entre muchos otros países irme a pasar un año a Canadá, en buena parte porque era tu país. Cada vez que paseaba por las calles de Montreal fantaseaba con encontrarme contigo y en las librerias de segunda mano de Toronto empecé mi pequeña colección de libros tuyos con SELECTED POEMS. Empecé a comprender el inglés y fue maravilloso empezar a canturrear tus canciones, Famous Blue Raincoat, Like a Bird on a wire… Escogí como asignatura Literatura Canadiense y al llegar a la poesía pude hacer un trabajo sobre tus poemas.

selectedpoems    I heard of a man

    who says words so beautifully

    that if he only speaks their name

    women give themselves to him

(debías de ser tú, L.Cohen)

Luego vino coleccionar también las versiones que de tus canciones otros hacía, y la sensación de pertenencia al  club universal, I am your Fan. imyourfan

Me has acompañado siempre: cantando, susurrando, señalando… Con la voz, la mirada, la palabra y la emoción. Has sido mi fantasía recurrente. El día en que por fin te pude escuchar en vivo hace tres años en Madrid creo que levité: uno de los días más felices de mi vida. No sabría decir cual es mi canción favorita, estará entre The Partisan, Seems so long ago Nancy, o seguramente, Dance me to the End of Love. Qué más da…We are ugly but we have the music!

Feliz 80 cumpleaños, Mister Cohen, y por favor ¡que cumplas muchos más!

 

 

 

Salud mental perinatal: International Marcé Society en Swansea

marceswansea univLa semana pasada he estado en Swansea, Gales, asistiendo al congreso bianual de la Sociedad Marcé Internacional, dedicada a la investigación y promoción de la salud mental perinatal. La sede del congreso era el campus de la Universidad de Swansea, un lugar privilegiado con una playa preciosa enfrente.

Desde el punto de vista científico el resumen del congreso es sencillo (el programa lo he subido aquí): cada vez es mayor la evidencia de que los trastornos mentales tanto en el embarazo como en el puerperio son bastante frecuentes, generan un enorme sufrimiento y dañan y alteran considerablemente el desarrollo de los bebés. Montañas de estudios lo confirman una y otra vez: ahora se está viendo como la ansiedad materna en embarazo altera la expresión de algunos genes en el feto, o como la depresión posparto a su vez favorece las depresiones infantiles. En este congreso se ha vuelto a hablar mucho de como detectar los trastornos a tiempo, de como tratarlos y especialmente de que hacer en los países empobrecidos. Y como novedad, cada vez se habla más de la salud mental de los padres.

Personalmente me sigue llamando la atención la constante fragmentación del conocimiento. En estos congresos de salud mental perinatal casi no se suele nombrar el parto: parece que no influyera para nada, ni la lactancia. Por otra parte, en los congresos sobre atención al parto casi no se menciona la salud mental de las madres en el embarazo y puerperio, como si sólo importara el parto y que el bebé “salga bien”.

suomimarceY luego están los estudios, algunos muy interesantes pero que también me generan mucha ambivalencia. Sin ir más lejos, Stephen Suomi, Jefe del Laboratorio de Etología Comparada del NICHD estadounidense dió una charla fascinante sobre las conductas maternales de los monos rhesus y las investigaciones que llevan a cabo en su laboratorio. Al mismo tiempo, ver que siguen experimentando, separando a monitos de sus madres y criándolos sin madre para ver las secuelas que esta ausencia de madre les deja luego en la conducta…Me parece descorazonador, ¿realmente es necesario seguir haciendo este tipo de experimentos? Los monitos criados sin sus madres tienen una mirada tan triste que nos cuestiona a todos, pienso yo.

Para mi sorpresa las cosas están cambiando y cada vez son más frecuentes las conferencias en las que los investigadores comparten sin reservas sus motivaciones personales. El rector de la Universidad de Gales abrió el congreso dando la bienvenida, contando su historia personal con la depresión desde los 18 años y como era consciente ahora de la profunda relación que en su caso había entre sus depresiones y el estado anímico de su madre durante su embarazo.

La profesora Louise Howard también en su conferencia (Marce Medal,  ‘What is evidence based perinatal mental health care and is it achievable? A personal perspective’)  compartió su historia: dos depresiones posparto. En ambos casos tardó bastante en darse cuenta de lo que le pasaba y eso que para entonces ella ya era una experta psiquiatra.

La charla que más me conmovió la dió este padre: Christopher Bingley. Su mujer se llamaba Joanne (Joe) y llevaba media vida trabajando como enfermera especialista en salud mental en el sistema público británico, el NHS. Después de varios abortos de repetición intentaron la adopción: les dijeron que sería dificil que lo lograran por su obesidad. Finalmente, cuando menos lo esperaban, Joe quedó embarazada. Dió a luz a su hija Emily en febrero del 2010. Poco después comenzaron las dificultades con la lactancia, la bebé lloraba y pensaban que Joe no tenía suficiente leche. Ingresaron en el hospital y para resolverlo los profesionales le aconsejaron que se extrajera leche con un extractor doble (un sacaleches eléctrico) cada poco para aumentar la producción. (Sólo de pensarlo me dan escalofríos). Al verle tan agobiada su marido le sugirió  que dejara la lactancia y pasaran a la alimentación con leche artificial y así lo hizo. Poco después la depresión de Joe empeoró considerablemente: se sentía muy culpable de no haber podido amamantar a su niña. Su estado se fue deteriorando poco a poco, pero ninguno de los profesionales que le atendió en el sistema público de salud percibió la gravedad. Le diagnosticaron una depresión posparto y le recetaron medicación. El 27 de abril cuando le visitaron a domicilio Joe pidió que le ingresaran, pero no lo logró. Tres días después se suicidó tirándose a las vías del tren: su hija apenas tenía diez semanas.

Chris Bingley habló de sus sentimientos de culpa, de su dolor, de su shock inicial, de su tristeza…y también de su enfado al comprobar en cuantos puntos el sistema le había fallado a su esposa, en cuantas ocasiones en esas diez semanas las cosas no se habían hecho como decían los protocolos de salud mental, en cuantas maneras aquel suicidio se podría haber evitado. Ha creado una fundación en memoria de Joe Bingley y ahora es un activista de la salud mental perinatal. Su mensaje para los profesionales e investigadores alli presentes no podía ser más elocuente: “Por favor, tenednos en cuenta a los padres. Habladnos de las señales de alarma, informadnos de lo que son las depresiones posparto, explicadnos como ayudar a nuestras mujeres, haced que las cosas funcionen“.

En nuestro país por desgracia todavía estamos a años luz del sistema público británico en lo que a salud mental perinatal se refiere, ¿cuantas Joes tendrán que fallecer para que se implanten programas de prevención, detección y tratamiento adecuados? Ojalá no fuera ninguna, pero me temo que no será así. Ni siquiera tenemos una sola unidad de hospitalización psiquiátrica madre-bebé en todo el país…Desde la Sociedad Marcé española un cada vez mayor grupo de profesionales estamos intentando que las cosas cambien: el trabajo que tenemos por delante es enorme, pero también imprescindible.

 

 

 

 

Bebés robados, nietos encontrados: memoria y violencia obstétrica (I)

Estela de Carlotto e Ignacio Guido Hurban

Como psiquiatra perinatal, la aparición del nieto 114 de las Abuelas de la Plaza de Mayo  además de alegrarme muchísimo me ha hecho pensar y volver a preguntarme sobre algunas de las cuestiones que más me interesan. La historia probablemente ya sea por todos conocida: Ignacio Guido Hurban, separado de su madre al nacer ha recuperado la identidad que le fue robada treinta y siete años después. Su madre, Laura Carlotto, fue secuestrada en 1977 con dos meses de embarazo y encerrada en el centro clandestino la Cacha, de La Plata. De ahí fue llevada a parir en el Hospital Militar de Buenos Aires el 26 de junio de 1978. Cinco horas después, le quitaron el bebé y luego la asesinaron.

Estas son algunas de las cuestiones que me rondan:

Ignacio Guido declaró en su primera rueda de prensa tras la revelación: “hasta hace dos días tuve una vida feliz y extraordinaria. Me crié en el mayor de los amores”, pese a lo cual dijo que le pasó “lo que les pasa a todos, tenemos un ruido en la cabeza“, que fue, finalmente, lo que lo hizo animarse a enfrentar el análisis de sangre.
A mi me gustaría saber más sobre ese “ruido en la cabeza”

  • 1. ¿Qué huella dejan las experiencias pre y perinatales en nuestra memoria consciente? Hasta la fecha los que más se han aproximado ha investigarlo han partido de la hipnosis o regresiones, obteniendo resultados muy interesantes pero muy poco sostenibles desde la evidencia cientifica. Mi admirado David Chamberlain, sin ir más lejos, después de hacer una descripción fascinante de las memorias prenatales afirmaba sin ningun rubor que algunas personas lograban rescatar memorias de vidas anteriores, pre y posnatales.

En Argentina se estima que unos 400 bebés fueron robados durante el cautiverio de sus madres, poco después de Ignacio Guido apareció la nieta 115. Esos bebés robados fueron dados (¿o vendidos?) a familias afines al regimen.  En España los robos de bebés no se limitaron a las mujeres encarceladas durante la dictadura.  Segín la web de la asociación SOS Bebés Robados: “La Audiencia Nacional tiene calculada la sustracción de niños a sus madres, en el periodo que comprende de 1.938 a 1.952, en más de 20.000 por parte del régimen militar a familias republicanas o izquierdistas, como parte de la operación de limpieza ideológica realizada durante la dictadura”. “En total se calcula que, en todo el proceso que va desde 1.938 hasta bien entrados los años ‘90, hay unos 300.000 niños separados irregularmente de sus madres al nacer”. Claro que como en España el dictador murió en la cama apenas se han investigado estos robos de bebés ni se ha juzgado a los responsables. Se pasó de separar a los bebés de las madres presuntamente izquierdistas a construir todo un entramado de robos y adopciones irrrgulares con el unos pocos se lucraron considerablemente. El médico que firmó el acta del robo  del pequeño Guido era “uno de los obstetras más famosos de su ciudad“. En España el doctor Vela, uno de los poquísimos imputados en el robo de  bebés ha seguido ejerciendo hasta muy poco también como reputado obstetra.

  • 2. ¿Qué violencia obstetrica ejercerían estos profesionales en los partos? ¿Qué grado de sadismo tenían los profesionales de la obstetricia implicados en el robo de bebés? ¿Cómo llegaron a justificarse a ser capaces de seguir atendiendo partos y a la vez robar bebés a algunas madres y venderlos?
Afectados por el robo de bebés en Sevilla frente al antiguo hospital de las Cinco Llagas, actual sede del Parlamento andaluz, escenario de algunos de los casos más truculentos. (José Luis Gordillo, periodismo humano)

Afectados por el robo de bebés en Sevilla frente al antiguo hospital de las Cinco Llagas, actual sede del Parlamento andaluz, escenario de algunos de los casos más truculentos. (José Luis Gordillo, periodismo humano)

Esta fatal de interés por investigar y aclarar todos estos delitos es continuación al fin y al cabo de las dificultades con que se topan quienes intentan  revisar la memoria histórica  en nuestro país. En buena parte desconocemos también las historias que se vivieron en algunos de los actuales edificios públicos.  Por ejemplo:  el Hospital de las Cinco Llagas de Sevilla, un monumental edificio renacentista, actual sede del Parlamento andaluz. En ese lugar muchas mujeres fueron drogadas en el parto y sus bebés robados.

  • 3. ¿Qué huella o energías quedan en los lugares donde se ha ejercido la violencia?

El neonatólogo Nils Bergman dice que “lo peor que le puede pasar a un recién nacido es que le separen de su madre”. Claro que aún es peor si luego a su madre le asesinan, como sucedía en Argentina, o le dicen que su bebé murió en el parto, como se hacía en nuestro país. Años de investigación me han enseñado que las memorias del parto quedan indeleblemente grabadas en nuestros cerebros.

  • 4. ¿Qué duelo pudieron hacer esas madres a las que se les dijo que su bebé había muerto en el parto y sin embargo intuían que eso era mentira? ¿Cómo siguieron viviendo, que clase de incomprensión y silencio tuvieron que encontrar en su entorno?¿Qué consecuencias tuvo todo eso para su salud, y para el vínculo con sus otros hijos?¿Qué memorias guardan de esos partos?

Creo que es urgente investigar todo ello, de forma respetuosa y con perspectiva de género, acercarse a estas madres y recoger las historias de aquellos partos con todo detalle, también como legado para los hijos o hijas en el día en que aparezcan. En la web de SOS bebés robados y en la de ANADIR (Asociación Nacional de Afectados por Adopciones Irregulares) se pueden encontrar las historias de tantas personas que buscan a sus familiares y colaborar en la búsqueda.

Separar a un bebé de su madre nada más nacer es violencia obstétrica. Uno de los argumentos que más a menudo esuchamos las activistas que luchamos por una mejora de la atención al parto en nuestro país es que “tenemos las tasas de mortalidad materno fetal más bajas del mundo”. Y nos muestran las gráficas de como disminuyó esa mortalidad en las últimas décadas. Creo que esas estadisticas no son nada fiables.

  • 5. ¿Todos esos bebés robados constaron como fallecidos en el parto?

Robar la identidad de una persona es retrasar su nacimiento”, dice Estela de Carlotto. Tengo muchas más preguntas al respecto de la memoria y los robos y tráfico de bebés en la actualidad, pero las dejaré para la siguiente entrada.

Espero vuestros comentarios.

El brillo de la vida

Lola Ruiz Barrionuevo

Lola Ruiz Barrionuevo

“Yo me dedico  a dar cariño que es lo que realmente mueve el mundo”

Lola Ruiz Barrionuevo

Estaba muy ilusionada con el encuentro: en varias ocasiones se ofreció para colaborar en lo que hiciera falta. Su participación se iba a centrar en contar la experiencia de los grupos de apoyo al duelo perinatal en Vía láctea, que llevaba junto con María Jesús Blázquez. Además durante el último año Lola se había hecho especialmente cargo de las reuniones semanales de apoyo a la lactancia, y casi siempre nos enviaba a continuación una deliciosa crónica a todas las socias de Vía Láctea: “hoy en la casa” (en referencia a Casa de la Mujer de Zaragoza).

Lola Ruiz Barrionuevo nos dejó el mismo día en que daba comienzo nuestro encuentro Jaca en Lozoya. Dos días antes todavía hablábamos con ella de los preparativos para el viaje, y de a quien podría traer en su coche además de a sus dos hijas. Ella iba a compartir con nosotras sus experiencias acompañando a las madres que pierden a sus bebés antes, durante o después del parto. En vez de ello tuvimos que compartir la noticia de su inesperada muerte junto con el texto que ella nos había escrito para su presentación en el curso:

“Me he formado en varias cosas desde ingeniería hasta equilibración energética de chakras, pero ante todo soy mujer y formo parte de esta manada que es la humanidad. De esto me he dado cuenta a raíz de ser madre ya que he vivido grandes experiencias tanto místicas como terrenales siéndolo. Soy madre de tres hijos y cada uno de ellos me ha enseñado un valor único en la vida. Si no fuera por la maternidad no hubiera cambiado mi vida tan radicalmente y no hubiera podido aprender a vivirla, ya que antes solo pasaba por ella de puntillas. Ahora intento sentir y vivir cada día como únicos, y el hecho de poder estar acompañando a otras persona solo enriquece más mi vida. Creo que me quedo con una frase que me dijo una madre, yo me dedico realmente a dar cariño que es lo que realmente mueve el mundo”

IMG-20140901-WA0009María Jesús Bláquez nos describía asi los encuentros de duelo perinatal:

Los encuentros con madres y familias, “Abrazar la muerte cuando se espera la vida” o encuentros de “Duelo Perinatal”, se han celebrado durante años con un deseo, dar amor, dar escucha, facilitar un espacio libre, en círculo en el que se tiene permiso para hablar desde el corazón, dejando fluir todo aquello que la sociedad no permite. Los encuentros han sido encuentros de madres y familias que se dan permiso para abrir su corazón, donde cada persona da y recibe luz de la otra y la otra, sin sentirse juzgados. Y donde también sentíamos la dulce presencia y complicidad de todos nuestros bebés. Han sido encuentros íntimos que han desatado nudos y corazas, que han dado impulsos de vida y confianza y todo con la sencillez y la fuerza de un grupo humano que se reúne en círculo, con humildad y amor.
Lola, ha sido la gran cuidadora del encuentro, su entrega ha sido enorme. Le gustaba poner un cuento del ciclo de la vida, el eterno símbolo de la oruga y la mariposa. Ahora en estos momentos de tanta confusión, me llega que Lola en estos encuentros nos iba diciendo mucho sobre la muerte.

IMG-20140901-WA0029Fue difícil, doloroso, incomprensible. El encuentro que deseábamos fuera una fiesta se transformó justo antes de comenzar: lágrimas, abrazos, la pena y la ausencia. Y a la vez el deseo de Lola de participar en el encuentro, con el que nos conectamos para continuar. Maternidad, activismo y transformación social: el trabajo y reflexión de muchas activistas que pensamos un poco como Michel Odent cuando afirma que para cambiar el mundo primero hay que cambiar la forma de nacer. Mujeres que ayudan a madres casi siempre de forma gratuita y generosa a gestar, parir, dar de mamar, a criar, a pensarse como madres y como mujeres. Hombre que reflexionan sobre como vincularse con sus hijos de forma no patriarcal, es decir, respetando el hábitat de los más pequeños, que como dice Nils Bergman es el cuerpo de la madre. Intentando desmontar la adultocracia, promoviendo el respeto profundo por los más pequeños y sus necesidades de afecto y contacto. Educando sin chantajes, cuidando el deseo de aprender, la curiosidad, el placer.

Más de cincuenta menores, y casi dos veces más adultos. En la sierra, finales de agosto, en la falda del parque nacional de Guadarrama. La naturaleza nos ha ayudado. El encuentro ha sido hermosísmo: seguramente la ausencia de Lola también nos ha hecho más conscientes de lo frágil y privilegiado que es cada instante de nuestras fugaces vidas. Ha habido charlas profundas, impactantes, para mi repletas de enseñanzas.

 

La crónica que nos ha hecho Prado Esteban en su blog, En otro mundo describe con nitidez el ambiente en que hemos vivido. Las imágenes que añado en este carrusel final, tomadas por Ana Alvarez Errecalde y Angela Muller creo que acercan un poco más el recuerdo de estos días llenos de esperanza. El brillo de la vida: gracias Lola.

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