Tiempo de silencio

IMG_20151226_095521 (2)

Me despido. Dejo el blog y las redes sociales por una temporada. Necesito estar de otra manera en lo cotidiano y real, dejar lo virtual. No tengo que claro que sea cansancio. El otro día en una entrevista que me pareció muy interesante Eugeny Morozov hablaba de como la adicción a las tecnologías generaba distracción. Sentí que me reconocía ahí, en la distracción creciente que percibo en mi misma. En que ya casi nunca termino de leer los libros que empiezo por más que me interesen. En las ganas insoportables que tengo de salir a caminar al monte tan a menudo dejando el móvil en casa. En la extrañeza que me produce a veces percibir la discrepancia entre como me dicen que me ven personas que desconozco y como me percibo yo misma.

A menudo siento que son trampas o tentaciones que me desvían y alejan de lo que yo realmente deseo. Las trampas del ego. Aunque tampoco sé muy bien qué es lo que realmente deseo. Pienso en Pepe Mujica hablando con lucidez de lo importante que es aprender a ser feliz con bien poco.

En cualquier caso ha sido un placer escribir este blog durante estos 4 años. Podría daros las cifras, el número de entradas o visitas, lo más visto, etc. Pero prefiero hablar de como lo he vivido yo. Ha sido un espacio de libertad, donde mi única premisa era escribir lo que me diera la gana cuando me diera la gana. Qué gusto también sentir que desde aquí he conectado y conocido a personas, algunas bellísimas, que me han a su vez abierto otras puertas y enseñanzas. A todas, gracias.

2015 ha sido un año para mi sanador. Me he operado la vista y dejado atrás mis gafas de mi miope y ha sido algo también simbólico: mi mirada ha cambiado. He recibido mucha ayuda en este año, de muy buenos profesionales y terapeutas. He disfrutado con la formación en Salud Mental Perinatal que imparto en Terra Mater, y estoy muy ilusionada con empezar ahora la segunda edición. Mis alumnas son también mis maestras y creo que estamos creando nuevas formas de hacer las cosas, de aprender y ayudar, como profesionales y como activistas. Es ilusionante y ahí me podréis encontrar, muy pronto lanzaremos la nueva web y más proyectos colectivos hermosos y necesarios.

Revisando el blog he hecho una selección de mis entradas favoritas, que no coinciden con las más populares ni las más vistas. Tal vez porque sean las más íntimas o personales, las que hablan de mis seres queridos que ya no están o de lo entrañable vivido con mis amigas. Os las dejo a continuación, con dos canciones de las que siempre me acompañan.

Nos vemos. ¡Feliz 2016!

Mis 20 entradas favoritas (en orden cronológico):

1. Morir en paz
2. Kivumu, Rwuanda
3. El baño de la reina
4. Incompatibles con la vida
5. Escribir en silencio
6. La necesaria presencia de Neu el Nómada
7. Amarás la tierra
8. Nosotros los privilegiados
9. El legado de Nacho de la Mata
10. Elijo sonreir
11. Mover el útero
12. Autismo, apego y crianza
13. Entre Mamás
14. Cooper
15. El patio de mi recreo
16. La vida mientras tanto
17. Momo y la escucha
18. El brillo de la vida
19. Me fui
20. Intimos desastres

 

 

Lactancia placentera

Foto Gaby Riva

Foto Gaby Riva para la exposición Lactancia Infinita

“El mayor placer del que la naturaleza de la mujer es capaz”

La matrona norteamericana Mary Watkins se refería así a la lactancia en 1805. Según Dora Noyle esta retórica del placer contribuyó a la construcciones de un ideal materno sentimental que fue el mandato de las mujeres hasta el siglo bien entrado XIX aunque los escritos de las mujeres no siempre reflejaban esa experiencia idílica.  A la vez, el tono erótico en la discusión pública de la lactancia sugería ambivalencia hacia la sexualidad maternal y reconocía el placer de las mujeres. Según Noyle esa idea del placer del amamantamiento favoreció el desarrollo de un ideal materno que fue una especie de mandato hasta la mitad del siglo XIX entre la clase media blanca norteamericana.

La investigación de Noyle es muy interesante, y explica como en ese tiempo de idealización de la lactancia y reconocimiento del placer como algo central no eran infrecuentes los retratos de mujeres amamantando, como en estas imágenes de 1848 y 1850. 1848 1850Incluso entonces había quien pretendía utilizar la lactancia como manera de clasificar a las madres en términos de buenas o malas.

También en aquellos tiempos hubo mujeres que escribieron sobre sus dificultades y dolor con la lactancia, con grietas en el pezón o mastitis y que mostraron la ambivalencia y dificultades con la lactancia.

No parece que hayan cambiado mucho las cosas. Algunas mujeres siguen teniendo dificultades enormes al inicio de la lactancia, dolor al amamantar sin que en muchos casos se llegue a filiar la causa o a resolver el dolor definitivamente, dolor que puede llegar a ser causa y/o consecuencia de una depresión posparto.

Por otra parte el placer (sexual) al amamamantar todavía es un tema tabú. En un estudio del año 2000 con madres lactantes, el 40,5% dijo haber sentido excitación sexual en algún momento con la succión del lactante. El 16,7% dijeron que se excitaban con frecuencia amamantando. En otro estudio reciente de revisión de varios estudios, entre el 33 y el 50% de las madres describían la lactancia como erótica (y un 25% de las mujeres que lo decían se sentían culpables al respecto). En un trabajo titulado Sexo y lactancia desde una perspectiva educativa se dan algunos consejos para que la pareja pueda disfrutar sexualmente del placer de la lactancia. Recomiendan comenzar usando una toalla para la eyeccion de la leche durante el orgasmo y añaden: “Si durante la lactancia el pecho no es una zona erógena , se puede lograr poco a poco si la mujer lo desea. Primero sosteniendo los pechos con ambas manos, luego acariciando. Es importante que la pareja no debe enrollar ni tirar del pezón. El contacto oral sin succión para algunas mujeres, otras disfrutarán si su pareja succiona”.

Son muy recomendables y clarificadores los textos de Nohemí Hervada al respecto: Lactancia y erotismo y la lactancia es sexual. La evolución ha previsto que la lactancia sea placentera, probablemente para favorecer que las lactancias sean prolongadas, lo que a su vez favorece un mayor espaciamiento entre hijos. Las madres que verbalizan tanto dolor al amamantar merecen tener el máximo apoyo y la mejor atención profesional posible, y especialmente el apoyo emocional que permite que incluso si el dolor no va a desaparecer del todo la vivencia pueda ser muy diferente. El papel de los grupos de apoyo a la lactancia en este sentido es imprescindible. Crean espacios seguros donde las madres y padres pueden hablar de sus experiencias, miedos y disfrutes con la lactancia, del placer y de la intimidad sexual durante la lactancia, a la vez que ayudan a atravesar los momentos tan difíciles que se viven cuando el inicio de la lactancia va a acompañado de dolor.

 

 

 

 

La UCI neonatal ideal

Foto: Mireia Navarro y Victoria Peñafiel http://www.ditspetits.org

Foto: Mireia Navarro y Victoria Peñafiel http://www.ditspetits.org

“En la UCIn ideal, el apoyo psicosocial a padres y staff serán
objetivos igual de importantes que la salud y el desarrollo de los bebés ”

Hynan MT & Hall SL. “Introduction: Psychosocial Program Standards for NICU Parents.” J Perinatol Supplement Dec. 2015.

Me ha encantado encontrar esta frase recién publicada en un monográfico del Journal of Perinatology dedicado al apoyo psicológico no sólo de los bebés ingresados y sus familias, sino también de los profesionales que trabajan en las UCIs de neonatología. Es la primera vez que veo reconocido con tanta claridad algo que muchos llevamos tiempo intuyendo y deseando. Que la salud de los profesionales sea tan importante como la salud de sus pacientes es algo tan necesario, que no hacerlo probablemente incida negativamente, no sólo en la salud del staff sino también en la calidad de los cuidados médicos y de enfermería. El monográfico de acceso abierto incluye varios artículos muy interesantes:
– Como integrar a las madres y padres para unos cuidados centrados en el desarrollo. Van mucho más allá de facilitar el contacto piel con piel o que los progenitores sean los principales cuidadores, sugieren que los padres y madres participen en los pases médicos y de enfermería, tengan acceso completo a toda la historia clínica de su hijo en todo momento, que se deje de pensar en los padres como “visitas” al bebé y se les ponga en el centro, que se les eduque en la importancia de su rol fundamental e intransferible como cuidadores de sus bebés, etc.
Como crear grupos de apoyo para madres y padres durante el ingreso. Para ello proponen que se ofrezca a cada familia el apoyo de una madre o padre veterano (que ya pasó por ahí hace tiempo) que ayude a los padres desde los tres primeros días del ingreso. Algo que desde algunas asociaciones como APREM se viene intentando en nuestro entorno. Además señalan la importancia d elos grupos de apoyo al duelo si el bebé fallece.
– Como realizar cuidados paliativos en la UCIn, aquí también inciden en la importancia de preparar esos duelos si es posible ya desde el embarazo cuando se confirma una enfermedad o malformación de mal pronóstico. Incluso hablan de como preparar a la familia para una muerte del bebé en casa si ese es el deseo de los padres.
– El imprescindible papel de los profesionales de salud mental en la UCIn. Psicólogos, trabajadores sociales, psiquiatras infantiles…y cómo estos profesionales de la salud mental también tiene que ocuparse de la salud mental del staff, en ocasiones sobrepasados por la dureza de las situaciones límite que acontecen en la UCIn. Interesante también conocer la asociación americana de psicólogos que trabajan en UCIs neonatales o de trabajadores sociales perinatales.

Todo esto me recuerda el trabajo que pusimos en marcha en la UCI neonatal del Hospital de Puerta de Hierro y que intentaba abarcar casi todos estos aspectos. Cada vez hay más profesionales de la salud mental formándose y deseando poder trabajar en el área perinatal, creo que ha llegado el momento de que las UCIs neonatales les abran las puertas. En algunos lugares ya lo están logrando. Pequeños grandes pasitos hacia la humanización de los cuidados intensiso (HU-CI).

A los políticos recién elegidos

Una amiga mía ha votado a Ciudadanos para el Congreso y a Podemos para el Senado. Yo misma también he votado a dos partidos diferentes esta vez. Con los partidos me pasa como con las peluquerías: nunca he conseguido votar al mismo partido en dos elecciones sucesivas igual que no consigo serle fiel a ninguna peluquería ni ir a la misma el par de veces al año que me corto el pelo.

En cualquier caso me alegra el resultado de estas elecciones: me veo mucho más reflejada en esa mezcla tan variopinta que ha salido elegida. Mis contradicciones e incoherencias se sienten representadas. Me alegra saber que no nos va a quedar más remedio que escucharnos mucho más y mejor los unos a las otras. Y me gustaría pedir a los y las políticos que en cada encuentro, en cada negociación, en cada debate se permitan abrir primero una rueda de presentación, de contar “quien soy y como me encuentro”, de conectar con el grupo y con lo que representa, el servicio a la comunidad. Y que se miren a los ojos, que se den la mano o se abracen si les apetece, que se permitan llorar o reir. Que se pasen el palo de la palabra, que acojan el silencio cuando llegue. Que se despidan desde el corazón al acabar, que se reconozcan como iguales, que compartan comida ecológica y casera, que salgan a pasear al campo juntos de vez en cuando. Que más allá de lo que nos separa puedan conectarse con todo lo que nos une.

Que se cuiden y que nos dejen cuidarles, cuidarnos, como nos merecemos.

Que compartamos los cuidados de una vez por todas.

Feliz invierno.

 

La prevención de la tortura y los centros para menores infractores

Desde el año 2012 colaboro como Técnica Externa con el Defensor del Pueblo, en concreto con el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura. Este es un órgano independiente que lleva a cabo un sistema de visitas periódicas a los lugares en que se encuentran personas privadas de libertad con el fin de prevenir la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes. Dentro de estos centros se incluyen los centros para menores infractores o centros de reforma, antiguamente conocidos como reformatorios. Son las visitas que suelo acompañar como técnica externa, se realizan siempre sin aviso previo.

42109391Como psiquiatra infanto-juvenil me entrevisto con los menores y jóvenes internos, así como con los profesionales de los equipos técnicos, educadores, etc. Escuchamos, preguntamos, observamos, valoramos el trato que reciben los chavales así como los tratamientos y terapias, algo que en algunos casos se incluye bajo el confuso concepto de “internamiento terapéutico” por orden judicial. Digo confuso porque existe bastante discrepancia en los criterios que motivan que algunos internos tengan esta recomendación en su orden de internamiento.

Desde que el Defensor publicó en 2009 el Informe sobre los centros de protección de menores con trastornos de conducta y en situación de dificultad social creo que la atención en los centros de reforma al menos ha mejorado considerablemente. Todo un logro, en parte creo que gracias a esta labor de seguimiento y en cierto modo auditoría que realiza el MNP. Sin embargo no sé cómo están los centros de protección, ya que esos no se visitan al no haber privación de libertad.

Lo llamativo para mí son las enormes diferencias que existen en los centros de una comunidad autónoma a otra, más allá de que la gestión sea pública o concertada con entidades privadas. Hay cada vez más centros donde el trato es muy bueno, donde hay educadores y psicólogos y demás profesionales francamente muy implicados en la ayuda a los jóvenes internos. En muchos centros lo tienen claro y trabajan desde la relación terapéutica, creando vínculos que para los menores suelen ser sanadores. En otros, los menos, no tanto.

Creo que es muy importante que se fomente el reconocimiento de las buenas prácticas en estos centros, que se compartan las experiencias, que se difunda y se creen foros de intercambio para profesionales. En algunos centros fomentan el deporte como herramienta clave para aliviar el estrés y prevenir la agresividad, en otros tienen huertos y animales que cuidar, o colaboran con asociaciones de discapacitados, otros enseñan a los chavales a cocinar maravillosamente, algo que les servirá de por vida…Además hay lugares donde se realiza una intervención específica en los casos de internamiento terapéutico que realmente es integral, no psiquiatrizante, de mucha calidad. A veces me da por soñar e imaginar cómo sería si además se potenciara la escucha empática, la comunicación no violenta, la biodanza y otras herramientas para el bienestar, no sólo de los internos sino de los trabajadores de los centros.

Los dos delitos que más están aumentando entre los jóvenes son la violencia intrafamiliar y los delitos sexuales. Ambos tienen mucho o todo que ver con los vínculos tempranos, con la crianza y los cuidados en los primeros años de vida. Y claro, algunos se sorprenden de que curiosamente los jovenes que cometen estos delitos a menudo provienen de familias de clase media o alta. A mí no me sorprende, he visto de cerca la soledad y tristeza de muchos niños pequeños de familias ricas, cuidados a menudo por mujeres “internas” que a veces eran despedidas o sustituidas sin que se tuviera en cuenta la importancia de esa persona a la que el pequeño se había vinculado con enorme fuerza. ¡Pobres niños ricos! Cuando escucho a estos internos y sus historias familiares siempre me pregunto por su nacimiento y pienso en sus madres y padres, y si habrían aplicado el peligroso método Estivill animados por sus pediatras…No puedo evitarlo. O si habrán sido víctimas de acoso y bullying en la escuela. Sufro especialmente cuando encuentro embarazadas internadas, o jóvenes que acaban de ser padres, ¡cuánto trabajo por hacer!

Quería compartirlo, también porque creo que la labor que se realiza desde el Defensor del Pueblo es muy importante y poco conocida. Sus trabajadores son para mí un referente, gente de la que aprendo en cada visita a ampliar la mirada, a detectar injusticias, a mediar en conflictos de forma casi imperceptible, a reconocer lo bueno por difícil que parezca en entornos muy hostiles, a cuidar y reconocer el mérito de profesionales que a veces trabajan donde nadie más quiere hacerlo. Están acostumbrados a visitar comisarías, cárceles, centros de internamiento de extranjeros, etc. y con su escucha en muchos casos aportan confianza y cierta esperanza en la justicia a los internos, a los más desesperados, reconociendo por encima de todo su dignidad y derecho al buen trato siempre. Les admiro. Os animo a visitar su web, donde también se pueden descargar los informes anuales.

 

Compra-venta de recién nacidos

vientre_alquilerAntes, cuando la compraventa de recién nacidos era ilegal, resultaba bastante difícil conseguir uno. Había que saber moverse con sigilo, contactar con las personas adecuadas, esperar un tiempo, no decir nada a nadie. Los bebés por aquellos tiempos se solían robar a sus madres, mujeres pobres, presas, rojas o con alguna discapacidad, de maneras muy burdas, generalmente diciéndoles que habían muerto en el parto o nada más nacer.
Ahora es bastante más sencillo porque el tráfico de bebés ya es legal en muchos países del mundo y el mercado no deja de crecer. Hoy es sólo una cuestión del dinero que cada cual se quiera gastar y de las preferencias. Se puede elegir el país donde nacerá el bebé, el color de ojos y hasta los genes del futuro recién nacido, que pueden ser los propios o los de donantes anónimos (lo que más se lleva son los genes caucasianos). Se puede elegir también en qué vientre se implanta y si se quiere establecer o no un vínculo con la mujer gestante. El parto se puede programar en torno a una fecha, lo que facilita enormemente los desplazamientos de los compradores.
El único problema de este mercado es que todavía no está contemplada la devolución, especialmente si el bebé comprado tiene alguna tara o defecto. Supongo que estarán al caer campañas similares a esas que recuerdan a la gente que no es buena idea abandonar sus mascotas al irse de vacaciones (“Él no lo haría” creo recordar que era el eslogan de una de esas campañas). Aunque ahora que lo pienso, lo que harán será facilitar más y más internados y centros donde poder abandonar a los bebés comprados una vez que dejen de satisfacer los deseos de sus compradores. Más negocio a la vista.

Aprendiendo de las doulas

redperinatal

Encuentro final de alumnas diciembre 2015

Acompañamiento sin juicio, apoyo emocional, escucha, ayuda práctica en la maternidad, incluso desde antes de la concepción. En momentos que con frecuencia son de crisis vital, de mucha soledad, de batacazo, de ambivalencia o de tristeza. Eso es lo que ofrecen y hacen las doulas.

Hace años que conozco muchas doulas estupendas y algunas son muy buenas amigas mías, igual que tengo muchas amigas matronas maravillosas. Pero desde que en enero comencé a impartir la formación en salud mental perinatal abierta a cualquier persona interesada me he convencido aún más si cabe de la importancia y necesidad de la presencia de las doulas en este país, especialmente para el acompañamiento emocional en embarazo, parto y puerperio y en el duelo. A lo largo de este año y en esta formación en la que han participado matronas, enfermeras, médicas, psicólogas, educadoras, periodistas, trabajadoras sociales etc. y muchas doulas hemos profundizado en la psicología y psicopatología perinatal. Las aportaciones y reflexiones de las doulas participantes han sido un lujo, la verdad. ¡Gracias!

Hay ya bastantes estudios y datos que demuestran y avalan que en las dificultades emocionales que muchas mujeres encuentran en la perinatalidad el apoyo de una doula puede ser crucial por ejemplo para prevenir un trastorno mental perinatal. O puede facilitar enormemente que la mujer acuda al recurso sanitario adecuado. O hacer que se necesiten menos intervenciones en el parto.

En algunas escuelas de matronas norteamericanas ya se están planteando el contar con doulas voluntarias en la formación de matronas, como cuentan en este estudio. En el sistema sanitario público británico un estudio muy reciente ha demostrado que con el apoyo de doulas voluntarias mejoran sobre todo las tasas de lactancia y el estado psicológico y emocional de las madres. (El programa completo está en un libro que se puede descargar gratuitamente)
Por eso cuando veo que en nuestro entorno algunas matronas siguen recopilando firmas contra las doulas siento tristeza y algo de vergüenza ajena. Ojalá esas matronas tuvieran la oportunidad de trabajar con algunas de las doulas que yo conozco y admiro, creo que cambiarían su parecer. Hay tanto trabajo por hacer, las mujeres y los bebés están tan necesitados de cuidados de calidad, especialmente las que se encuentran más solas o en situación de vulnerabilidad o riesgo.

Yo voy a seguir aprendiendo de y con las matronas, pero también de y con las doulas, al igual que de las psicólogas o cualquier otra profesional de la perinatalidad. Creo que todas tenemos muchísimo que contarnos y enseñarnos, y que la atención ideal pasa por los equipos multidisciplinares, donde la salud mental no quede ignorada. Y estaría bien que los y las que tanto critican a las doulas se leyeran los estudios científicos primero.

A Paco López, mi médico, con agradecimiento.

sanidad publica de todos para todosSoy una paciente afortunada. Hace años ya que tengo un médico de familia buenísimo: el doctor Francisco López. Le llamamos Paco y es de los que saben escuchar con el corazón. Ir a verle siempre ha sido un alivio, una esperanza. Ya sólo con sentarte en su sala de espera notas la diferencia. Los pacientes pasamos por turno de llegada, que puede coincidir o no con la hora de la cita. En nuestra forma de saludarnos hay un reconocimiento implícito: si, todos nos sabemos afortunados de tener este médico y por eso entre sus pacientes no suele haber malas caras ni prisas, sino feliz espera. A veces Paco sale de la consulta y se sienta un rato con nosotros: he sido testigo de conversaciones preciosas, risas, miradas cómplices y hasta silencios contundentes en esa sala de espera. Y es que Paco es de los que observa, aprende y comparte la vida.
Personalmente Paco me ha tratado en momentos muy difíciles para mí, en los que mi salud se resentía en buena parte por el estrés que me generaba mi trabajo como psiquiatra en un hospital público (del que no me quedó más remedio que irme, por cuidar mi salud).
Paco lleva más de diez años en este centro de salud y aspiraba a jubilarse aquí: apenas le deben de quedar un par de años. Pero una vez más el absurdo maltrato que ejercen los que dirigen este sistema sanitario público se ceba con los más valiosos. El año pasado le abrieron un expediente disciplinario. Me lo contó el mismo día que me lo encontré por la calle pasadas las tres de la tarde de un día de verano asfixiante, él volvía de atender una visita domiciliaria. Las acusaciones eran de lo más peregrinas: animar a los pacientes a que pidieran ser atendidos por un enfermero en vez de otros, o ser el autor de un escrito anónimo colgado en el centro. El caso finalmente quedó archivado, pero hasta entonces él tuvo que sufrir la incertidumbre y el acoso durante un tiempo largo. Nadie se disculpó.
Ahora han vuelto a reabrir el expediente con otra serie de acusaciones peregrinas. Y finalmente nuestro médico no ha soportado el machaque y con razón y pena ha aceptado un traslado. Me quedo, nos quedamos sin médico de cabecera. Qué pena, qué impotencia. Qué injusticia. Nosotros, sus pacientes, no nos merecemos esto, él aún menos. No hay derecho.
Paco, te mereces otra cosa: un homenaje, un reconocimiento, un premio por tu resistir heroico y tu buen humor épico.
El mismo día de la semana pasada en que me comunicó su inminente traslado recibí una llamada de la compañía aseguradora del Colegio de Médicos ofreciéndome un seguro médico privado muy muy barato. Así se va minando nuestro sistema sanitario público: castigando a los que intentan ofrecer un trato más cercano y establecen un vínculo con sus pacientes, promoviendo a los “amigos de” o “familiares de”, recortando y desmontando, mientras otros se frotan las manos con las inmejorables perspectivas de negocio que se les presentan en la sanidad privada.

A Paco López, con agradecimiento eterno,
de una paciente afortunada, parafraseando a nuestro admirado John Berger.

La vida fragmentada

IMG_20140131_132327La vida fragmentada, edulcorada y contaminada como el absurdo café en cápsulas marcianas. La extrañeza rodea la ausencia que empaña la mirada. La ciudad sin olor a tierra, el campo sólo en la distancia. Apenas queda nada.

Las falacias cotidianas. Las grullas ya no sobrevuelan la ciudad, la lluvia casi no llega. Todo se disfraza y se enmascara.

Persigo una mirada, el olor de la leña, las palabras bosque y rama. Estuve enamorada y supe que brillaba. Pisé la tierra y caminé descalza. Ahora admiro líquenes en las calzadas.

Todas las derrotas de las que nadie habla. La vida adulterada y las mentiras enredadas. Las palabras falsificadas. Hacer como si importara, me gusta, un abrazo, os quiero, hasta mañana. La vida ya no alcanza.

Caligrafía maltratada y ya no hay mensajes flotando en las botellas.
Pese a todo, casi nada. Los niños duermen entre las mantas.
La tierra naufraga. A la deriva ya no me siento tan rara. La vida siempre te alcanza.

Hablamos de la muerte (en círculos).

Primero de Medicina, clase práctica de la asignatura de Psicología Médica sobre el duelo, la comunicación de malas noticias. Nos colocamos en círculo, casi treinta alumnos en cada círculo, (cuatro en total) chavales, futuros médicos y médicas. Respiramos hondo, con los ojos cerrados: mira como estás y como se siente tu cuerpo aquí, ahora. Durante las próximas dos horas hablaremos de la muerte.

Hablamos de la muerte. Con timidez, con nerviosismo, con llanto, con pena, con un poco de risa también. Comienzan a compartir sus experiencias con la muerte. Todos escuchan con máximo respeto. Lentamente van fluyendo las palabras, el que vió caer fulminado a su amigo en un partido de fútbol, la que hace apenas unos día perdió a su abuelo más querido, la que se sintió maltratada por un médico que le forzaba a despedirse de su padre, el que sólo tras su muerte descubrió cuanto quería a la vecina anciana de su pueblo, la niña a la que nadie le dijo nada pero lo supo todo, la tristeza que me produjo la muerte de mi perro tras toda una vida con él…Historias, homenajes, silencios. Palabras que a veces tardan en salir o se quedan entrecortadas en la garganta. Tímidos abrazos, manos sobre los hombros. Respiramos hondo nuevamente. Todo está bien.

¿Cómo te sientes, qué te llevas? Aliviada, triste, tranquila, revuelto, en paz…Agradecida. He aprendido de mis compañeros, no imaginé que algunos de ellos tuvieran experiencias tan duras. Me doy cuenta de lo importante que es apreciar a los que queremos mientras estamos vivos. Esta noche llamaré a mi abuelo, a mi abuela. Es importante hablar de la muerte para poder ser buenos médicos. Hay que acompañar a los niños y niñas en los duelos, porque se enteran de todo. Me siento más cerca de mis compañeros. Me siento contenta de haber podido hablar de ella, es la razón por la que decidí estudiar medicina. No pensé que me sentiría bien hablando de la muerte, es algo que me da mucho miedo. Me he sentido escuchada. Ahora aprecio más la vida.

Gracias. A todos los alumnos y alumnas que durante esta semana con tanta valentía han hablado de la muerte. Al círculo y a todos los espacios que precedieron a este. A todos los que trabajan por la humanización de la medicina. Es esperanzador poder crear estos espacios al inicio de la carrera de los futuros médicos, para que no pierdan por el camino esa preciosa empatía, esas ganas de ayudar, para que sepan cuidarse y reconocerse en el otro o la otra, en el que sufre, en la que acompaña.

Hay una conferencia preciosa del intensivista Peter Saul titulada asi: Hablemos de la muerte (Let´s talk about dying) Os la recomiendo y añado abajo.

Elizabeth Kubler-Rkubler rossoss lo explicó muy bien:

Si huimos del dolor huimos también del bienestar,

y si huimos de la muerte huimos también de la vida.