Para Luna, de mamá. Cheli Blasco

PARA LUNA, DE MAMALuna murió dos días antes de nacer. Tuvo una vida breve, apenas veintesiete semanas en el vientre de su madre, Cheli Blasco. Ella decidió seguir adelante con la gestación a pesar de que como dicen algunos aquel bebé era “incompatible con la vida“. Desde la consciencia y la lucidez, con pena y alegría, escribió entonces Cheli:

Me estoy preparando para cuando mi hija ya no esté

Luna Williamson nació sin vida en la madrugada del 21 de junio de 2013, en su casa. Y cuenta Cheli

Fuimos aprendiendo a rearmar la vida y reacomodarnos alrededor de su presencia ausente

Cheli ha compartido sus escritos de amor y muerte en este libro precioso, una verdadera joya, deliciosamente bien escrito. El libro empieza con su magistral “Otras cagadas de no tener a mi hija” que bien podría servir para expresar el sentir de emuchas madres que no han tenido hijas, solo hijos varones. Lo que sigue es profundamente hermoso, poético, valiosísimo. Una vivencia plena de la muerte y el duelo, sin tapujos, con momentos místicos, con risa, con dolor profundo, con lágrimas y ausencia de respuestas, con muchísimo amor y pena. He tenido que leerlo muy despacio, con la sensación de estar abriendo un regalo delicadisimo.

Un puerperio sola, sangrando yo..

¿Qué hace una mamá sin bebé?

Nadie sabe

Ojalá nadie supiera

Leyendo fui conociendo a Luna, le escuché charlar con su mamá:

No soy un ángel,

no te espero en ningun lado

Porque ya estoy

en tu amor

Imagen de Cheli Blasco

Imagen de Cheli Blasco

Me dieron ganas de escribirle: Luna, yo también te siento, te percibo, te agradezco. Gracias Luna por ser y por descubrirme la escritora que es tu madre, a la que ya conocí y admiraba pero de la que desconocía su don con la palabra escrito.

Gracias Cheli por darte tanto. Leerte me ayuda a vivir. Me has recordado algo que percibí en muchos duelos perinatales que me tocó acompañar: como en los momentos tan duros también aparece la luz, las pequeñas perlas, las risas o la alegría incluso en medio de tanto dolor. La vida misma, como ese corazón que descubriste despues de autorretratarte en pleno duelo. Leerte me ayuda a seguir viviendo con ese miedo que compartimos todas las madres, el peor de todos, el terrible miedo a perder un hijo o hija.

Por favor Cheli sigue escribiendo. Eres una gran escritora: una de mis favoritas.

Para comprar el libro: Para Luna, de mamá. Escritos de amor y muerte.

El porno feroz

 

En el porno del siglo XXI, el sexo es sólo una coartada para la violencia.

Gabriel Núñez Hervás

Tienes ganas, lo miras, te haces una paja, te corres, ya está. Es el porno: omnipresente, gratuito, a un click de todo el mundo. Adictivo, invasivo, y destructor. Hace tiempo que vengo pensando en ello, en cómo afecta a todas nuestras relaciones. Las imágenes que se quedan en la mente y vuelven inevitablemente casi cada vez que te excitas. Lucía Etxebarría describió con nitidez recientemente como las mujeres experimentadas en el sexo podemos reconocer de lejos a los hombres adictos al porno.

Ya hace años que alguien me alertó de que hoy en día antes de todos los diez años prácticamente todos los niños y niñas ya han visto porno. El cómo está afectando el porno a la vida sexual de los chavales y chavalas pueda ayudar a comprender las cifras de violencia de género entre adolescentes y jóvenes: in crescendo.

Pocas personas hablan de esto con franqueza. Pasa como con la prostitución y la trata de mujeres: cuando preguntas alrededor resulta que nadie nunca paga por sexo. Qué raro. Y cuando nos enteramos que incluso los futbolistas pagan por estar con mujeres probablemente víctimas de trata salen en su defensa hasta los ministros. Vergüenza ajena.

El artículo El Porno Feroz (La misoginia como espectáculo) de Gabriel Núñez Hervás es lo mejor que he leído sobre el tema. Explica tanto y tan bien que me parece debería ser lectura obligada por ejemplo en los institutos y facultades. Extraigo algunas frases, pero por favor: leedlo entero, compartirlo, debatidlo, nombradlo.

 "More Store" instalación fotográfica, 2008 ©Ana Alvarez-Errecalde

“More Store” instalación fotográfica, 2008 ©Ana Alvarez-Errecalde

Lo que ha secuestrado el porno, puede afirmarse, en fin, es el mismo sexo, sustituyendo su riqueza por una normativa rígida y unidireccional de entender las relaciones sexuales… El mundo, pues, ya es pornográfico. La vida es pornográfica. El sexo es porno. Sólo porno. El porno ya no es una representación del acto sexual. Es el acto sexual. Y por acto sexual se entiende cualquier cosa que produzca placer al hombre…

Se cometen delitos que se graban y se exponen y se venden con esa coartada sexual, con esa patente de corso del sexo, con esa protección garantizada por la inmunidad de la pornografía.

Se hace una sola pregunta, obsesiva, definitiva: ¿qué más se le puede hacer a una tía? O, lo que es lo mismo: ¿Cómo se puede degradar y humillar más a una puta?

Afortunadamente hay miles de jovencitas necesitadas a las que ofrecer un billete a la fama, a Europa o al capitalismo, y acto seguido escupirles y romperles el culo.

Un extensísimo y relajado y civilizado público jamás se preguntará por lo que les ocurrió en sus respectivas vidas a esos miles de mujeres con las que un día se hicieron pajas mientras observaban cómo las machacaban, insultaban y envilecían un puñado de hombres civilizados, ricos y famosos. Y qué más da; como decían los propios actores, no eran más que putas. El guante negro, emitida hace ya años por Canal Satélite Digital, es una premiada película de Christophe Clark que acaba con una pandilla de tipos escupiendo a una chica del Este y diciéndole literalmente: “No eres nada, te vamos a hacer mucho daño, no eres nada, eres una mierda, eres una puta, eres una guarra, no eres nada”

“La muy idiota de esta puta creía que venía para hacer un par de mamadas y una doble penetración y mira lo que se encontró”. “Lo que se encontró” suele ser un catálogo infinito de violaciones brutales, maltratos, torturas, palizas y escarnios. El último paso de esta escala macabra son, evidentemente, las prostitutas.

El hombre es libre, absoluto y caprichoso. La mujer es esclava.

Cualquier espectáculo basado en tratar a un animal como se trata a una mujer en el porno sería objeto de denuncia inmediata. A menudo se alaba la función pedagógica del porno: enseña cómo hay que hacerlo. Lo que enseña el porno es cómo hay que tratar a las mujeres: hay que insultarlas, despreciarlas, humillarlas, castigarlas, violarlas, atarlas, asustarlas, azotarlas, torturarlas, agredirlas, asfixiarlas, destrozarlas y vencerlas… La seducción es, por supuesto, algo pasado de moda.

Con todo, lo peor del porno es que es impune. Quien quiera ganar una fortuna maltratando a mujeres puede hacerlo sin temor. Y si tiene alguna duda, puede resolverla con un ejercicio muy simple: ponerse durante un momento en el lugar de esas mujeres. Verá cómo entonces entiende al instante que el porno es, simplemente la celebración de un crimen.

El porno feroz, de Gabriel Núñez Hervás.

Publicado en El Estado Mental.

All male panel: todo tíos.

all male¿Cuántas veces has ido a unas jornadas, congreso, mesa redonda y todos (o casi todos) los ponentes eran tíos? Seguro que unas cuantas ¿no? Es lo que tiene este mundo tan patriarcal.

Por eso me parece estupenda esta iniciativa para visibilizar los “all male panels” , es decir los eventos académicos donde todos o casi todos los ponentes son hombres que me envia Angela Müller. Hay hasta una mesa sobre igualdad de género en el entorno laboral donde todos los ponentes eran tíos.

allmenMe recuerda a mi penúltima participación en un congreso (ajdunto imagen). La mesa se iba a llamar “Manejo de la mujer desde la psicosomática” y aclaré que sólo participaría en la misma si le cambiaban el título, que me parecía ofensivo, por “Atención a la mujer desde la psicosomática”, como finalmente se llamó.  Como mujer no quiero que nadie me maneje ni pretenda manejar a ninguna mujer.

THANKYOUPodeis buscar los allmalepanels no sólo en los eventos académicos, también en la prensa, en la política, o incluso en la primera clase de los aviones o trenes.

 

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Jueces contra parturientas: violencia obstétrica extrema

IMG_0638Mi ingenuidad sigue siendo demasiado grande. Pese a toda la violencia obstétrica que he vivido y presenciado en los últimos veinte años en España yo aún pensaba que en este país al menos era imposible que pasaran algunos horrores que sabemos acontecen en otros, como el que haya jueces que a instancias de médicos autoricen a realizar intervenciones SIN CONSENTIMIENTO a mujeres embarazadas o parturientas sanas y con la capacidad de juicio conservada. Es lo que le sucedió por ejemplo a Adelir en Brasil, cuando estando de parto en su casa llegaron diez policías que le llevaron a la fuerza al hospital para hacerle una cesárea en contra de su voluntad. O a Jennifer Goodall en Florida donde un juez autorizó que le hicieran una cesárea sin su consentimiento si acudía al hospital.

Pues tristemente no es así. Acaba de suceder en Barcelona. Los Mossos d´Esquadra fueron el otro día a casa de una mujer embarazada SANA y le obligaron a ir al hospital para someterse a una inducción autorizada por un juez.  Es tan brutal y tan loco que cuesta creerlo ¿verdad? Pues si, es real. En este país parece que una mujer embarazada no tiene derecho a rechazar una inducción de parto ni a decidir sobre su cuerpo. Que la policía no tenga nada mejor que hacer que ir a buscar embarazadas a sus casas para llevarlas forzadamente al hospital es para llorar. Pero da mucho miedo. Muchísimo.

Tanto por hacer…¡Qué tristeza y qué cansancio a veces!

 

 

 

Salvemos los árboles del parque San Juan Bautista

parque2Lo que más me gusta de mi barrio, este lugar de Madrid en el que vivo desde hace más de doce años,  son los árboles. Hay muchisimos y son hogar de cientos de pájaros: mirlos, carboneros, herrerillos, pico picapinos, halcón peregrino, mirlos, petirrojos, autillo, además de murciélagos y algunas especies de mariposas nocturnas. Una delicia.

Hace pocos días me enteré de que casi la mitad de estos árboles estaban sentenciados. El llamado Plan de Regeneración del Arbolado en realidad es un plan de exterminio del arbolado. Por desgracia la historia se repite. El Ayuntamiento de Madrid otorgó el 19/6/2013 la gestión del cuidado de jardines de la zona Madrid 4 (incluye Ciudad Lineal y Hortaleza) por 8 + 2 años a la empresa OHL segun parece por un módico precio que rondaba los 36 millones de euros anuales + IVA, más otros 20 creo destinados a comprar maquinaria. Curiosamente (o no) eso no ha mejorado la situación de los árboles y jardines sino todo lo contrario: muchos no han sido podados desde hace tiempo, algunos están enfermos y unos pocos son realmente peligrosos porque se pueden romper y caer en cualquier momento. Es decir, la empresa no ha hecho su trabajo en este tiempo.  ¿O tal vez sí? Depende de cual sea el objetivo de la empresa, claro. Porque ahora la empresa se ha sacado un informe en el que dice que hay que talar inmediatamente 519 árboles de los 1.151 que tiene el parque.

parque1La mayoría de estos árboles sólo necesitan una pequeña poda, y tan sólo un pequeño porcentaje necesita ser talado. Pero claro, para la empresa es mucho más beneficioso talar a saco, poner en su lugar pequeños arbolitos que no necesitan tanto cuidado y asi tener que dedicar mucho menos dinero al cuidado de los jardines los próximos tres o cuatro años. El beneficio económico puede ser mayúsculo.

Para los vecinos, la tala de todos esos árboles sería trágica. Los árboles dan sombra y frescura a estas plazas y calles. Permiten que una se pueda sentar en verano tan ricamente, que los niños puedan jugar, que la temperatura llegue a ser dos grados menor que en otros barrios en días de sol, etc…

Por eso proponemos que se paralice la tala, que se pode inmediatamente los árboles más dañados, que se sustituyan los olmos enfermos, que se nos escuche y que expertas independientes realicen un estudio de impacto ambiental.

Y sobre todo que se investigue. Porque parece que lo que hay detrás es más de lo mismo: el expolio de la riqueza pública a manos de empresas privadas que no tienen ninguna vinculación ni cuidado con los asuntos que gestionan y que sólo piensan en obtener el máximo beneficio económico.

Puedes ayudarnos firmando la petición en Change.org , difundiendo la información y/o viniendo mañana jueves 9 de junio a las 18 horas a protestar en la calle Torrelaguna a la altura del número 85.

¡Salvemos los árboles del San Juan Bautista!

 

 

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Después de Idomeni: prohibido ayudar

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Mañana comenzarán a evacuar los campamentos de Eko Station y Hara. Sería una buena noticia si fueran a llevar a los miles de refugiados a un lugar mejor, pero no es así. Les llevarán a campamentos gestionados por el ejército griego donde no se permite la entrada libre de voluntarios ni de ONG´s pequeñas.

A refugee breastfeeds her baby behind a Greek police cordon as she waits to cross the Greek-Macedonian border near the village of Idomeni, Greece December 4, 2015. REUTERS/Yannis Behrakis

REUTERS/Yannis Behrakis

Visité uno de esos campamentos militares de refugiados al norte de Grecia a principios de mayo. Me pareció desolador, infinitamente peor que Idomeni. Las condiciones eran pésimas, cientos de niños corrían entre la basura, las hogueras, la porquería, sin nada que hacer. Pasaban hambre. Salí con el corazón encogido, sin identificar con claridad porqué lo primero que pensé fue “yo preferiría vivir en Idomeni antes que aquí“. Luego me di cuenta: al no haber voluntarios ni ONGs en el campamento militar lo que habitaba era la desesperanza. Idomeni y los otros campamentos eran un caos, pero allí había mucha gente llegada de toda Europa para ayudar de forma urgente. El campamento militar me pareció un campo de concentración.

Ahora se prohibe ayudar e informar. Se vallan los campamentos, se exige autorización, pasaporte. Se detroza Idomeni con excavadoras, sin cuidar ni un poco el medio ambiente ni los restos. Se inutilizan y destruyen las tiendas y mucho material médico o de otro tipo que no ha sido posible sacar. Sin ningún cuidado.

Pienso en todas las familias que conocí en Eko e Idomeni. En los bebés, en las embarazadas. En toda la gente con la que he mantenido conversaciones desde que volví, en cuantas personas piensan que no se les puede abrir las puertas ni dejar entrar a todos los refugiados porque entonces “tendríamos que dejar que viniera todo el mundo” o  “vendrán los yihadistas”. Qué cómodos estamos los europeos con nuestros pasaportes.

Yo no sé qué habría que hacer ni cómo. Yo no quiero que vengan personas que no se compromentan a respetar los derechos de las mujeres y las niñas o que pretendan imponernos estados religiosos. Pero ese no es el tema, me parece a mi.  Creo que ahora lo urgente es acoger a las miles de personas que se han quedado atrapadas en este cambio de política europea, y como se decia en tiempos: los niños y las mujeres primero. Dar asilo inmediato a todas las refugiadas embarazadas o madres de menores de doce años, por ejemplo y a todos sus hijos e hijas menores.

Abdulazzez Dukhan, 18 años, refugiado sirio, nuestro traductor en Eko. Un chaval majísimo, listo, siempre dispuesto a ayudar. Es el autor del trabajo artístico que abre y cierra esta entrada. Le gustaría ver colgadas sus obras en cualquier lugar de Europa, así que podeis hacerlo, escribirle y compartirlo. Pequeños gestos que ayudan a saber que no están solos, que no olvidamos, que nos importan.

P.D: Seguimos trabajando coordinando una campaña contra la violencia obstétrica en Grecia

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Violencia obstétrica contra las refugiadas en Grecia

A Mariam la conocimos en Idomeni. Escuchar su relato en la misma tienda donde parió, con su hermana y su familia ofreciéndonos un té delicioso es algo que nunca podré olvidar. La violencia obstétrica más extrema ejercida contra las mujeres más vulnerables, las parturientas, en una situación de crisis total. Sigo intentando procesar o digerir todo lo vivido, sentido y aprendido allí, siento que me llevará un tiempo.

ImprimirAyer publicamos esta nota en el blog de El Parto es Nuestro, hoy la copio aquí. Que se sepa lo que está pasando.

La inmensa mayoría de madres recientes que hemos conocido en nuestro trabajo como médicas, traductoras y matronas en abril y mayo de 2016 en los campamentos de refugiados de Grecia han dado a luz por cesárea. Los hospitales griegos están desbordados por la llegada masiva de refugiados en situación de vulnerabilidad extrema. Pero esto no puede servir de excusa ni justificar la gravísima violencia obstétrica que están sufriendo las refugiadas en los partos y también las griegas. Al parecer Grecia tiene la tasa más alta de cesáreas de toda la UE, con una tasa estimada en torno al 60-70% según la asociación Human Rights in Childbirth (http://www.humanrightsinchildbirth.org/hric-case-study-greece-part-i/)

El caso de Mariam, que relatamos a continuación, ilustra la violencia obstétrica extrema que sufren las mujeres refugiadas en Grecia: cesáreas forzadas, episiotomía postparto incluso y negación de la atención.

Dos matronas españolas voluntarias en un campamento de refugiados cercano a la frontera Macedonia conocieron a Mariam y ella les contó su historia en dos ocasiones, una con la ayuda de una intérprete. Mariam quiere permanecer en el anonimato pero nos ha autorizado a difundir su historia con el fin de detener la violencia obstétrica que están sufriendo las refugiadas. Mariam está recibiendo atención psicológica y cuidados por matronas ya que como consecuencia del parto padece un trastorno de estrés postraumático agudo. El mismo equipo le ha ofrecido asistencia legal en el caso de que quiera denunciar el caso en el futuro.

IMG_20160430_174304_1La historia de Mariam cuestiona el respeto a los Derechos Humanos en Europa y hace surgir la pregunta de por qué a la gran mayoría de refugiadas embarazadas les es negada la posibilidad de un parto normal en los hospitales griegos, realizándoles cesáreas u otras intervenciones sin indicación médica ni consentimiento informado alguno.

 

La historia del parto de Mariam

 

Mariam estaba embarazada de su tercer hijo cuando ella y su marido salieron de Siria con sus dos hijos de uno y tres años. Después de atravesar Turquía y las islas griegas llegaron al campamento de refugiados en la frontera greco-macedonia. Durante su primera semana en el campamento, una amiga de Mariam, refugiada siria, se puso de parto. A esta amiga, que previamente había tenido cinco partos vaginales en Siria, se le negó la posibilidad de dar a luz de forma natural en el hospital griego. Le hicieron una cesárea. De regreso al campamento tuvo muchas dificultades con la lactancia y Mariam le prestó ayuda.

En las semanas siguientes Mariam supo de al menos tres mujeres sirias más a las que les fue negada la posibilidad de un parto normal en el mismo hospital griego cercano a la frontera.

A finales de abril, Mariam comenzó con contracciones y acudió al hospital cerca del mediodía. Allí expresó al equipo médico su deseo de parir vaginalmente. El doctor le respondió diciendo que eso no era posible. Dijo que le harían una cesárea porque allí sólo hacían cesáreas. Mariam se negó y el personal llamó a un traductor que habló con ella por el teléfono. Insistió en que no quería una cesárea y otra vez le volvieron a decir que esa era su única opción.

Durante esta visita al hospital, una enfermera examinó a Mariam y sin aviso ni explicación, le insertó un líquido en el recto. Mariam refiere que fue muy doloroso, ya que la enfermera insertó aquello “fuerte y rápidamente”. Después ella fue al baño y defecó sangre roja. La enfermera le dijo que aquello “no era un problema”.

Después de hablar con el traductor, Mariam decidió que preferiría parir en una tienda de campaña sucia a que le hicieran una cesárea en un hospital. Cuando salía del hospital, el personal le explicó por medio del traductor que si se iba entonces luego no podría volver.

Unas horas después, en el campamento de refugiados, Mariam dio a luz a una niña en la tienda de campaña con la única ayuda su hermana. Fue un parto “nomal”.

Después del parto, quiso que su bebé fuera examinada por un médico y lavada en una instalación sanitaria así que volvió otra vez al hospital.  Una vez allí pidió que alguien reconociese a su bebé. El mismo doctor de la visita anterior le dijo que ella también tenía que ser examinada. Con Mariam tumbada en la camilla obstétrica le introdujo sus dedos en la vagina para “limpiarla”. Entonces, tomó unas tijeras y le cortó la vulva sin ninguna explicación. Mariam no supo y todavía no sabe por qué le cortó. Refiere que sus gritos “podían oírse por todo el hospital”.

Afuera de la sala de exploración, la enfermera también gritaba al marido de Mariam. El doctor le cosió “con cinco puntos rápidos y algo de suero”. Mariam cuenta que aquello fue extremadamente doloroso y que no recibió ninguna explicación.  La bebé recién nacida de Mariam estaba llorando pero nadie se ocupaba de ella.

Después de la cirugía, el personal le dijo a Mariam y su marido que podían marcharse, pero sin su hija, a lo que ellos se negaron. Les retuvieron seis días en el hospital. Nadie más volvió a reconocerla ni tampoco le lavaron los puntos. En un determinado momento alguien del personal les dijo a Mariam y a su marido que llamarían a la policía o retendrían al bebé en el hospital en el caso de que Mariam tratara de marcharse. Seis días después pudieron regresar al campamento. Mariam había visto que otras madres refugiadas recibían en el hospital dos bolsas con cosas, una para la mamá y otra para el bebé, pero a ella no le dieron nada.

Mariam está ahora en el campamento amamantando a su pequeña hija. Sufre dolor en la zona sacra y tiene sangre en las heces. Cuando tiene dolor recuerda al doctor cortándola y siente que todo está sucediendo otra vez. Esto está afectando a como se relaciona con su recién nacida y con sus otros hijos. Cuando recuerda su estancia en el hospital “el corazón me late rápido y es como si estuviera allí otra vez y sucediera todo de nuevo”.

Debido a las limitaciones de privacidad y espacio no fue posible realizar una exploración completa en el momento de realizar la entrevista a Mariam. Su testimonio fue recogido por tres expertas en las áreas de matronería y derechos humanos en dos ocasiones. El equipo ha buscado ayuda para Mariam reciba atención continuada médica en otro lugar de Grecia este mismo mes.

 

Ibone Olza

Psiquiatra perinatal y activista pro derechos del nacimiento.

Erin Killbride

Investigadora y defensora en derechos humanos

Laura Lecumberri

Matrona

 

 

Mi experiencia con Nurture Project International

eko npiImagínate estar embarazada y tener que dejar tu casa en ruinas, huir de tu ciudad mientras siguen cayendo misiles, cruzar el Mediterráneo en un bote de plástico, llegar a Europa y encontrarte en un campamento de refugiados junto a una estación abandonada o que tu nueva casa sea una tienda de campaña en una gasolinera. Imagínate que te hacen una cesárea sin darte ninguna explicación en un hospital donde nadie habla tu idioma y dos días después te vuelven a dejar en la misma tienda de campaña. Imagínate criar ahí tu bebé recién nacido o de pocos meses, sin agua corriente, sin cocina, sin cambiador, sin comida apenas…

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Hay cientos o tal vez miles de mujeres en esa situación: embarazadas o puérperas, refugiadas. Muchas jovencísimas, mujeres de apenas quince o diecisiete años. Otras mayores, con cinco o seis hijos que también viajan con ellas, algunos de apenas un año o dos, y ellas nuevamente embarazadas.

Alimentar y cuidar al bebé en semejantes circunstancias es muy difícil. Nurture Project International es una pequeña ONG centrada en dar ese apoyo a las madres, para que puedan amamantar y alimentar a sus bebés de forma segura. He pasado una semana como voluntaria con ellas, en EKO STATION, una gasolinera en las afueras de Polikastro, a apenas 15 km de la frontera con Macedonia donde se calcula hay unos 3000 refugiados, mucho más de la mitad deben de ser menores de edad. Ha sido una experiencia muy intensa y un aprendizaje enorme.

Un equipo de ocho mujeres trabajando en el terreno: matronas, estudiantes de matrona, psicólogas, artistas, gestoras y logistas, traductoras, de Italia, EEUU, Finlandia, España, Reino Unido, Zimbawe, Canadá. Una maravilla de equipo.

baby hamamEn EKO Nurture Project tiene dos carpas o tiendas para las madres y bebés: una para la consulta de lactancia y nutrición, la otra para el “baby hammam” o baño de los bebés. En esta última se ofrece algo precioso: un baño para los menores de dos años. Las madres previa cita tienen así un lugar limpio, acogedor y cálido donde bañar y cambiar a sus hijos más pequeños. Ese espacio lo atienden ahora Zoe, una voluntaria catalana con una energía preciosa y a la que podéis seguir en su blog Heartinhands y Meg, una psicóloga infantil incansable.

zoeLa otra tienda es para la consulta de lactancia y alimentación infantil. Ahí he trabajado la mayor parte del tiempo, con el resto de voluntarias especialistas en lactancia, alimentación infantil o matronería. Llegaban madres constantemente. Se les ofrece apoyo, alimentación para ellas, asesoramiento con la lactancia. Algunas no han podido amamantar y se les ayuda a dar los biberones de forma segura. Se hace una primera consulta en todos los casos y luego un seguimiento muy cuidadoso. Cada madre tiene su cuaderno con todo anotado, y además los datos se suben a una aplicación llamada MAGPI que facilita mucho el seguimiento. Se hace seguimiento del peso y desarrollo de los bebés cuando es preciso. Se escucha, se consuela, se anima. Se hacen tests de embarazo. A las embarazadas se les cuida especialmente, se palpa y escucha al bebé, se ofrecen suplementos vitamínicos y fruta, alimentos, información. A las madres recién cesareadas intentamos ayudarles al máximo. Ofreciéndoles una siesta en la tienda, ocupándonos del bebé mientras ellas duermen, dándoles masajes.

De tienda en tienda

De tienda en tienda

Además de está intentando llegar a más madres, cada día se hace un recorrido por otros campamentos cercanos todavía menos atendidos. Se coordina con otras ONGs que también ofrecen atención o alimentos a niños pequeños, como Lighthouse Relief o Save the Children y el resto de ONGs en los campamentos.

Me ha parecido un trabajo precioso, muy cuidado y bien dirigido por Shelley en el terreno, por Brooke en la distancia. Una ayuda real: en semejantes circunstancias llegar  a esta tienda, que te acojan, te cuiden, te den alimento y cariño, que te dejen dormir una siesta o que te apoyen con la lactancia es clave.

IMG-20160428-WA0010Os animo a visitar la web, a hacer donativos, a ser voluntarias. Si sois matronas, asesoras de lactancia, doulas, masajistas, educadoras, o si queréis ayudar simplemente a madres y bebés en los campamentos os animo a uniros a NPI. La única condición es hablar inglés, y si además habláis algo de árabe o griego aún podreis ser más útiles. Si vais como voluntarias teneis que correr con todos vuestros gastos. Nos alojamos en un piso en Polikastro a 5 km del campamento, cuesta 10 euros la noche, se puede cocinar y descansar muy bien, algo importante en esas circunstancias. Hay posibilidad de alojarse en otros lugares de forma gratuita.También hay muchos voluntarios independientes en todos los campamentos que cada día deciden dónde echar una mano: nunca sobran.

En medio de tanto sufrimiento el trabajo de Nurture Project International es una fuente de esperanza. Thank you!

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Equipo NPI

http://nurtureprojectinternational.org/

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La infancia refugiada

IMG_20160430_192808Siento vergüenza cuando pienso en ese cartel colgado en el palacio de Cibeles (sede del Ayuntamiento de Madrid) que dice “Refugees Welcome”. Si fuera verdad creo que como mínimo ya tendríamos que haber enviado unos cuantos aviones a la frontera greco-macedonia y haber vaciado al menos uno de los números campamentos de refugiados trayéndolos a Madrid.

No saqué fotos a los niños aunque muchos lo pedían, deben de haberse acostumbrado rápido. Son los mismos que hace pocas semanas cruzaban desde Turquía en bote, con frío y peligro de muerte. Algunos bebés de semanas o días en el trayecto. Tuvieron la mala suerte de llegar justo después del cierre fronterizo y ahí se han quedado, en los campamentos cerca de Macedonia. Idomeni es el más numeroso, pero hay muchos otros.

IMG_20160430_191615Las pandillas de niños y niñas juegan mucho y con total libertad, claro. No tienen nada más que hacer. La mayoría están ya muy sucios. Algunas ONGs les ofrecen algún rato de actividad dirigida, alguna clase. Vi a unos voluntarios de una ONG llegar con unas bolsas de juguetes, las sostenía un hombre enorme en lo alto, cincuenta o sesenta niños se amontonaban para intentar coger algo en aquella absurda piñata, golpes y empujones, muchos terminaron llorando.

Por las noches algunos refugiados siguen intentando cruzar campo a través la frontera, con la única ayuda de los traficantes de personas. Una embarazada nos contó que dos noches antes al intentar cruzar la frontera se cayó sobre el vientre y no sabía si su bebé seguía con vida, a la exploración se vio que sí. Parece que la situación de los refugiados al otro lado de la frontera es aún peor, nadie sabe bien que está pasando con ellos en Macedonia.

IMG_20160429_103724Es difícil imaginar la situación y la magnitud del drama, no me sé las cifras. 120.000 cruzaron en bote, me dijeron. Once millones de persona han huido de Siria. La mitad de su población. Las familias nos enseñaban fotos de sus casas en el móvil: ahora ruinas de Aleppo, Homs, etc. Nos contaban del hambre terrorífico entre los que se han quedado, algunos han tenido que llegar al canibalismo antes que morir de hambre. Ahora están en medio de la nada, no entienden bien que pasa, confiaban en Europa, en todos nosotros, en nuestra humanidad. Los jóvenes te cuentan lo que quieren estudiar, las madres te piden ayuda para sus bebés, algunos pendientes de cirugía o tratamientos. Muchos bebés y niños pequeños mostraban signos de alto sufrimiento psíquico. De las dificultades con la lactancia hablaré en otro post.

IMG_20160430_174304_1Idomeni me sobrecogió. Es un inmenso y caótico campamento de refugiados, junto a la valla, los policías macedonios al otro lado han plantado un tanque para dejar bien claro que no piensan dejar pasar a nadie. Pero el campamento militar que visité al día siguiente creo me dejó aún más desolada: aunque todavía pueden entrar y salir del mismo con relativa libertad las condiciones son durísimas y hay montañas de niños y niñas ahí también. Van talando los árboles de los alrededores para hacer sus pequeñas fogatas.

El tema es ¿cómo es posible que esto pase en Europa? Estamos dando un trato inhumano a todas esas personas que huyen de una guerra.  ¿Cómo ayudar a que cese este drama? Creo que la solución tiene que ser necesariamente política. Me parece patético ahora recordar el debate al que hemos asistido en los últimos meses en la prensa española sobre el posible o futuro gobierno. Miles de horas en los medios de comunicación dedicadas a comentar detalles nimios o intrascendentes mientras este drama acontecía tan cerca. Aunque queramos mirar para otro lado y seguir como si nada, no vamos a poder. Esta gente está intentando cruzar Europa como otros muchos antes intentaron cruzar África. No tienen nada que perder porque ya lo perdieron todo. Incluso desde un punto de vista egoísta nos interesa abrirles las puertas, creo yo. Me gustaría que esos que quieren gobernarnos pasaran unos cuantos días en Idomeni. Tendría que ser el requisito mínimo antes de poder trabajar en política exterior ahora mismo.

A todas las personas que se preguntan cómo ayudar o qué hacer, dos cosas:

  1. Conocer la realidad, abrir los ojos y el corazón, estar informados, ir a los campamentos…
  2. Exigir a nuestros gobernantes y políticos acciones urgentes que resuelvan esta tragedia: abrir las fronteras, recibir a los refugiados, acabar con la guerra, hacer justicia.

La vida en la gasolinera

IMG_20160428_183043La gasolinera en espejo a los dos lados de la carretera. En el lado del campamento han cerrado los tanques y ya no sirven gasolina pero mantienen la cafetería y restaurante y los baños están siempre limpios. Es la manera que tienen los griegos de cuidar a los refugiados.

Por todo las tiendas y carpas. Las de ACNUR, las del decathlon y las de palos y mantas. Tienen que hacerse la comida así que van quemando plásticos y cartones junto con leña que cada día recogen más lejos. A ratos el olor a plástico quemado es asfixiante. Los tropecientos niños y niñas juegan a sus anchas. Hoy se manifestaban “open the borders, open the borders!”

Tenemos dos carpas: una para lavar a los bebés y otra para la consulta de lactancia y alimentación. Hoy he pasado la mayor parte de la mañana ayudando a bañar bebés. Las madres agradecen el espacio cálido. Frotan a su hijos con más jabón que agua casi y cierta insistencia, como si con el lavado se pudieran borrar las huellas del viaje heroico.

Los bebés preciosos responden en cuanto ven que les hablas con una alegría inédita. Algunos vienen medio enfermos o con hernias y malformaciones que necesitarán seguimiento y tal vez cirugía. Las madres siempre agradecen y a veces cuentan.

La consulta de lactancia es más delicada. Hay una madre de seis hijos con un bebé que llegó muy desnutrido a pesar de la lactancia exclusiva. He optado por darle masajes dos veces al día a ella en el cuello y hombros y por su sonrisa sé que le está sirviendo.

A última hora de la tarde llega una madre muy joven, apenas 20 años, recién cesareada. No sabe porque se la hicieron, a todas las sirias se las hacen. Le duele todo y nadie le ha vuelto a ver desde que salió del hospital. Hacemos lo que podemos. Mañana habrá que pensar en un protocolo para acompañar, y luego denunciar y prevenir tantas inne-cesáreas.

IMG_20160428_182931La vida en la gasolinera transcurre lentamente. Nadie sabe que va a pasar, aunque cada vez se instala más la certeza de la decepción, las fronteras no se abrirán, tendrán que regresar o irse a los campamentos militares, o serán expulsados. Tanto viaje para esto. Los de Homs, los de Alepo, los que han perdido tanto allí y en el camino.

Voy a ponerme a estudiar árabe.

Ma Salama