La alegría de la huerta

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Cesta de verduras de agosto de La Montañuela

Fue en el pueblo donde nació mi padre en el verano del 77: yo aún tenía seis años. Alguien nos llevó a su huerta, sostuve el tomate en mi mano tras cogerlo de la planta y allí mismo me lo llevé a la boca. El placer que me produjo aquel tomate debió quedar grabado en las profundidades de mi hipocampo: desde entonces lo mejor que puedo decir de un tomate es que me recuerda a aquel. Y creo que he pasado media vida extrañando aquel sabor: ¡qué tristeza me producen todos esos tomates que no saben a nada!

Hace ya más de tres años siguiendo el blog de Nihacc comencé a pedir las cestas de verdura ecológica de La Trailla. Una maravilla recibir verduras de mi tierra en Madrid todas las semanas, ¡y qué alegría sus cestas de desgutación de tomates!. Más allá del sabor y el placer, recibir una cesta de verdura ecológica semanal o quincenal ha supuesto un cambio paulatino en nuestros hábitos de consumo familiares. Una toma de conciencia de lo que significa el consumo responsable. Una aproximación progresiva a todo lo que conlleva la soberanía alimentaria (que como bien sabemos las lactivistas comienza en la teta). Conceptos profundos y a veces difíciles de explicar a quien le parece normal encontrar cordero de Nueva Zelanda o manzanas de Argentina en el supermercado a un precio tirado  y a quien defiende esos supermercados con el argumento (más bien falacia) de que crean empleo (pan para hoy y hambre para mañana).

Como recomendación para profundizar en estos temas (Abecedario de los invisibles)  el blog de Gustavo Dusch: Palabre-ando. Desde aquí mi pequeño granito de arena: animaros a consumir de manera responsable, a producir vuestros alimentos si podeis y si no a comprarlos pagando un precio digno a productores cercanos y ecológicos.IMG_20150804_173415

Los que yo mejor conozco son estos, aunque sé que por todo el estado hay muchas iniciativas más que apoyar. Si estais en Burgos o cercanías os recomiendo conocer la emocionante experiencia de la  Huerta Molinillo y consumir sus productos.  En Navarra, Aragón o Madrid podeis recibir las cestas de la Trailla. En Bilbao o Merindades podeis recibir cesta de verdura de la finca La Montañuela. (En esta última la suscripción es anual, de septiembre a agosto y ahora mismo quedan huecos para este año, se puede contactar directamente en lamontanuela@gmail.com).

Y para saber más, esta charla TED de Mark Bittman.

 

 

Prevenir infanticidios

Una vez más un infanticidio salta a las portadas de prensa y titulares. Esta vez al menos hemos escuchado a psiquiatras como la doctora Lola Morón decirlo bien claro:

Zaida no mató a su bebé. Su enfermedad mató a su bebé. No quería hacer daño a nadie, todo lo contrario. Tenía la convicción —esta vez sí: loca, alienada, delirante— de que estaba “poseída por el demonio”, de que para “salvar al mundo”… Aquí hay dos posibilidades: o bien debía sacrificar lo que más quería, su hijo, o bien debía eliminar del mundo al fruto del vientre del demonio, su hijo. Lo peor para Zaida es que esta enfermedad tiene un tratamiento y que cuando desaparezca el delirio será consciente de lo que ha hecho, como somos conscientes todos ahora de lo irracional de sus actos.

Ya lo comenté en otra entrada de este blog dedicada al infanticidio: en nuestro país no existen unidades de hospitalización psiquiátrica madre bebé, a diferencia de otros países europeos, ni planes específicos de atención a la salud mental perinatal. Por eso creo que es urgente hacer todo lo que esté en nuestras manos (las de todas nosotras y nosotros) para prevenir los infanticidios.

En concreto, para prevenir, detectar y tratar a tiempo las psicosis puerperales es importante:the-rainbow-mother--baby-unit-1285950289-view-0

  • Acompañar y ayudar a las madres en todo el posparto. La soledad en el puerperio puede ser mortal. No está en nuestra naturaleza criar solas, ni siquiera pasar un día entero con un bebé de pocas semanas. Estamos preparadas para criar en familia, en tribu o en comunidad, como lo queramos llamar. La misma mujer que puede pasar un posparto feliz si tiene cerca a su madre, abuelas, amigas, hermanas, o vecinas además del padre, abuelos, tíos etc…puede pasar una depresión infernal si se encuentra todo el día sola con su bebé en una gran ciudad lejos de su lugar de origen y sin red social más allá del padre del bebé, por ejemplo. Si una madre ya tiene síntomas de depresión o malestar en posparto es especialmente importante que pase el día acompañada de seres queridos que compartan los cuidados del bebé y que le cuiden a ella también.
  • El sueño: de máxima importancia, especialmente en los días que siguen al parto. Es una barbaridad y una irresponsabilidad despertar a una madre en la planta de maternidad porque toca ponerle el termómetro o le tiene que ver el médico: aunque sean las doce del mediodía tal vez sea la primera vez que duerme en 72 horas desde que se puso de parto. El insomnio es uno de los primeros síntomas de alarma de los trastornos psiquiátricos del posparto: una verdadera urgencia que hay que tratar permitiendo que la madre duerma mientras alguien se ocupa de su bebé o incluso con medicación , algo perfectamente compatible con la lactancia por otra parte.
  • La escucha y la comprensión a las madres, validando sus complejos sentimientos, dejando de idealizar el puerperio o de infantilizar a las mujeres. La ambivalencia en el puerperio es lo normal: puedes estar feliz y a la vez tener ganas de salir corriendo cuando tu bebé llora o preguntarte en que hora se te ocurrió ser madre. Los grupos de madres son un espacio necesario  y no deberían limitarse sólo a las madres lactantes. Urge crear espacios de apoyo en puerperio en la comunidad y urge también que los profesionales sanitarios estén formados para escuchar a las madres y detectar cuando el sufrimiento es señal de una enfermedad.
  • Rechazar el estigma asociado a la enfermedad mental. Todavia hay pocas mujeres que en nuestro entorno hayan hablado públicamente de su experiencia con la depresión o la psicosis posparto. Una pena: eso dificulta que muchas madres se atrevan a pedir ayuda. Si algo he aprendido en toda mi vida de psiquiatra es que la enfermedad mental nos puede tocar a cualquiera, cualquier día.
  • La prevención es especialmente importante en los casos de mujeres que ya tienen un diagnóstico de trastorno bipolar antes del embarazo o que tienen antecedentes familiares cercanos. En esos casos es especialmente necesaria la atención en unidades especializadas en psiquiatría perinatal, la profilaxis previniendo el insomnio, el apoyo a la lactancia materna de un modo real (se sabe ahora que la prolactina es estabilizadora) y el que haya un plan familiar pensado para pedir ayuda inmediatamente si la madre o su entorno notan cualquier síntoma incipiente. En muchos casos es además importante o crucial mantener el tratamiento psiquiátrico durante el embarazo y nunca suspenderlo tras el parto.
  • Cuando una madre presente insomnio grave o conducta bizarra o extraña o mutismo en las semanas que siguen al parto, es muy importante no dejarla sola con el bebé en ningún momento y acompañarle a la urgencia psiquiátrica mas cercana lo antes posible.
  • Si es preciso el ingreso de la madre, minimizar la separación del bebé. Ya que no tenemos unidades madre bebé aún, podemos empezar humanizando y flexibilizando las unidades de hospitalización psiquiátrica de agudos de nuestro país. He conocido algunos casos en los que el personal sensibilizado ha permitido que madres con psicosis puerperales pudieran ver a su bebé a diario durante el ingreso en psiquiatría e incluso que pudieran mantener la lactancia, algo de gran ayuda para minimizar el daño que la psicosis hace a la relación vincular.
  • La atención en casos de trastorno psiquiatrico puerperal debe incluir también al bebé, al padre o pareja si lo hay, y a la familia cercana.
  • Por supuesto, erradicar la violencia obstétrica y promover el respeto a la fisiología del embarazo y parto. Lograr que la atención al embarazo no esté basada en fomentar el miedo al cuerpo, sino todo lo contrario, en favorecer la vivencia saludable de todo el proceso y el empoderamiento de las mujeres. La erradicación de la violencia obstétrica sin duda hará que muchas mujeres salgan menos traumatizadas de sus partos y con menos riesgo de tener descompensaciones puerperales graves.
  • Facilitar la atención en la red de salud mental a las madres con bebés. Facilitar y permitir la atención en las consultas de los centros de salud mental con bebé incluido. Formar a pediatras, enfermeras de pediatría, matronas y médicos de familia en el screening de los trastornos mentales perinatales además de en el apoyo al puerperio y a la lactancia.

En cuanto a los infanticidios que no se producen en el contexto de una psicosis puerperal, creo que algunas prácticas también los pueden prevenir:

  • Las llamadas “cunas para abadonar bebés” que en otros países europeos han demostrado ser útiles para disminuir las tasas de bebés abandonados en contenedores y similares. Permiten dejar a un bebé de forma totalmente anónima, sabiendo que será cuidado y que nadie perseguirá a la madre por ello.
  • La erradicación de la violencia de género, ya que muchos de estas muertes de bebés se producen en hogares donde la violencia de género es continua y gravísima

Por último señalar que en nuestro país que yo sepa no hay una asociación de usuarias o madres afectadas de trastornos mentales perinatales, y creo que eso sería una buena manera de promover los cambios sociales y asistenciales que necesitamos en este area. Termino con este enlace a una asociación de apoyo irlandesa , Nurture, que está logrando ayudar a muchas madres y familias en ese país.

 

Cine de verano

Os recomiendo dos películas deliciosas que he visto en este mes de agosto y que me han encantado. Las dos parten de una mirada limpia y respetuosa a la infancia y profundizan con acierto en cómo perciben el mundo los más pequeños y pequeñas.

solo es el principioLa primera es esta pequeña joya titulada “Sólo es el principio” y que narra la experiencia de un taller de filosofía con los niños y niñas de educacion infantil a lo largo de dos cursos en una escuela pública francesa.

Agradezco a Chiara Leoni que nos la haya descubierto a las alumnas de la formación en Salud Mental Perinatl Terra Mater. Se puede ser entera adquiriéndola en filmin, aquí.

La segunda todavía está en cartelera. La película británica “Nuestro último verano en Escocia” y que habla entre otras cosas de la naturalidad con la que los niños pueden aceptar la muerte.

 

Como explorar tu cérvix, de Gloria Lemay.

Gloria Lemay, matrona canadiense (de Vancouver) a la que sigo y admiro desde hace años, y de la que he traducido varios textos, me ha autorizado para traducir este escrito suyo (Checking your own cervix) que me parece imprescindible para todas las mujeres, y muy especialmente para las embarazadas.

“Es hora de que las mujeres recuperen la propiedad de sus cuerpos” dice Gloria Lemay.
¡Muchísimas gracias Gloria!

COMO EXPLORAR TU CÉRVIXtoilet

¡No es tan difícil!

Creo que es bueno y que además empodera el que cada mujer sepa explorar su cérvix o cuello uterino durante la dilatación. No es ciencia aeronáutica: no necesitas ser médico ni tener años de formación para saber hacerlo. Tu vagina se parece bastante a tu nariz: si otras personas meten sus dedos o instrumentos por ahí te pueden hacer daño, pero si lo haces tú misma como tienes más sensibilidad no te causaras ningún daño. Lávate bien las manos y asegúrate de tener las uñas bien cortadas y redondeadas.
Si estás muy embarazada lo mejor será que lo hagas en el baño, con un pie en el suelo y otro encima de la taza (si esto también te resulta muy difícil pon un pie en la bañera o en un taburete con la rodilla doblada).
Metete dos dedos en la vagina y llévalos hacia atrás, hacia el culo. El cérvix de las embarazadas se nota igual que tus labios cuando los pones juntos para dar un beso. En las mujeres que no están embarazadas se parece más al final de tu nariz. Cuando se está dilatando, te entra un dedo fácilmente por el medio (igual que puedes meterte fácilmente un dedo en la boca si tienes los labios juntos para besar). Conforme avanza la dilatación la parte interior de ese hueco se va pareciendo a una goma elástica dura, y cuando ya estás dilatada de 5 cm (como cinco dedos de ancho) es un circulo perfecto de goma como esas arandelas de goma que tienen los botes para las conservas caseras, e igual de grueso. junta tarros
Lo que está en el centro de esa apertura son las membranas (la bolsa amniótica) que cubren la cabeza del bebé y se notan como un globo de látex relleno de agua. Si empujas un poco sobre esa bolsa sentirás la cabeza de tu bebé dura como una pelota rígida (como las de béisbol). Si ya has roto bolsa tocarás directamente la cabeza de tu bebé.

Una parturienta que exploró su propio cérvix durante el parto lo describió así: “Podía sentir la bolsa de aguas saliendo y más tarde tocar la cabeza una vez que rompí aguas. ¿Cómo lo hice? Simplemente metí los dedos hasta el fondo y palpé. Es un poco incómodo o difícil de alcanzar pero si estás acostumbrada a palpar tu cérvix habitualmente, como tu nariz por dentro, es más corto y elástico. Lo noté primero con 2 cm, luego con 6 cm que es cuando puede empezar a tocar la bolsa, y luego cuando ya era el momento de que saliera el bebé. Cuando las contracciones se hicieron muy intensas empujé un poco y la bolsa se rompió. Mi bebé salió enseguida”

Traducción: Ibone Olza

Otros textos de Gloria Lemay:

Las pelvis que conocí y amé.

Como parir sin desgarrarse.

Luces de papel

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Fin de curso. Para mi este año fin de curso de narrativa online impartido por Isabel Cañelles. Toca evaluar, o al menos yo me evalúo. Secuelas de tantos años de educación reglada.

De octubre a junio, cada dos semanas he escrito un relato breve siguiendo las propuestas de Isabel. Si las entregas eran los martes a las 23 horas, la mitad de los relatos los he escrito los martes a las 21horas: otra secuela creo de tantos años de formación reglada, y es que parece que todavía necesito la presión de la fecha límite. Pese a ello me doy un aprobado, un cinco pelado: al menos he hecho todas las tareas. Estoy contenta. Hacer el curso ha significado crear un espacio para la ficción en mi día a día. Recuperar el gusto por la literatura, leer muchos relatos, desde autores clásicos propuestos por la profesora hasta los de los otros alumnos. Conocer a unos compañeros de curso e ir apreciéndolos poco a poco hasta cogerles franco cariño. Verme tan reflejada en ellos, ha sido gracioso ver como uno tras otro ibamos cayendo en las típicas -supongo- crisis de los aprendices de escritores. Desde pensar y decir “me he dado cuenta de que yo no valgo para escribir” hasta el bloqueo de la página en blanco. ¿Qué contar?¿Porqué y para qué escribir?

Ha sido bonito: en el camino he aprendido también sobre mi misma y la necesidad que tengo de sacar algunas historias y personajes que bullen en mi cabeza. Me gusta mucho nuestra maestra, y no creo que sea peloteo. Isa nos ha ido ayudando a pensar en el lector, a ver la distancia enorme que hay veces entre lo que pensamos que hemos dicho y lo que se lee. A ir adquiriendo algunas herramientas muy básicas pero para mi desconocidas. Me gusta como enseña y corrige Isa, con su espíritu budista creo que es experta en criticar sin herir y en acompañar el proceso creativo de cada uno desde el respeto. Algo mucho más difícil de lo que parece, opino.

Final de curso: presentación de los trabajos de los alumnos. En este caso un librito : Luces de papel, que recoge un relato breve de cada uno-a. Y el nacimiento del nuevo proyecto de Isabel Cañelles: RELEE, Red Libre de Escritura y Edición. Precioso proyecto colectivo que os animo a conocer.

Os dejo uno de los relatos que escribí durante el curso, un pequeño ejercicio titulado “La primavera nudista” que ahora me parece bastante fresquito.

¡Feliz verano!

LA PRIMAVERA NUDISTA

Creo que mi padre nunca planeó ser un revolucionario, mucho menos un nudista famoso. Jamás salía desnudo del baño tras la ducha igual que tampoco levantaba la voz en las cenas navideñas cuando sus cuñados más conservadores criticaban encendidamente a los jóvenes políticos que por aquella época prometían acabar con la corrupción y que él secretamente admiraba. Era callado y bastante gruñón cuando le interrumpíamos sin aviso. Pasaba la mayor parte del tiempo libre en su despacho estudiando medicina y cuando su trabajo como jefe del servicio de urgencias despertaba el interés o la admiración de los vecinos le quitaba rápidamente cualquier valor aduciendo “el mérito lo tienen los que van en las ambulancias o los que tienen que operar bajo las bombas, lo nuestro está chupado”. A nosotras nos daba abrazos de cosquillas o nos cantaba canciones más viejas que la tos antes de dormir. No nos dedicaba mucho tiempo pero nos pedía ayuda siempre que se ponía a cocinar y mientras pelábamos patatas o destripábamos calamares se interesaba por nuestras historias escolares y nos escuchaba de verdad.
La fría mañana en que salió del hospital después de una guardia desnudo a la calle, con su maletín en una mano, el periódico bajo el otro brazo, los calcetines granates y sus zapatos de cordones negros como única vestimenta tampoco creo que imaginara la irreversible sucesión de revoluciones carnales que con aquel simple gesto logró desencadenar. Claro que fue una casualidad que justo cuando le arrestó el primer policía municipal con el que se cruzó, una joven periodista pelirroja y su cámara se acercaran y grabaran las improvisadas pero muy solemnes declaraciones de mi padre:
_ Me niego a seguir trabajando en semejantes condiciones, a no poder atender a las personas de otros países sólo porque no tienen una tarjeta de plástico, a verles agonizar en la sala de espera –aquí se detuvo unos instantes con la mirada perdida- cuando han tenido que cruzar el mar en patera. Estoy tan harto que he decidido salir en bolas a la calle, a ver si así alguien nos ayuda a detener esta injusticia.
Mamá y nosotras nos enteramos cuando a la hora de comer nos llamó desde la comisaría, recuerdo que mamá dijo que debía tratarse de una broma y que a nosotras nos dio por reírnos. Ese día papá salió en todos los telediarios y los siguientes en las portadas de prensa. “Jefe de servicio de urgencias protagoniza original protesta nudista contra los recortes y la discriminación en la sanidad pública”. “El doctor nudista denunciado por exhibicionismo dice que lo hizo por solidaridad con las personas indocumentadas”. A la mañana siguiente otras dos médicas hicieron lo mismo seguidas de un director de instituto y varios maestros. Todos salieron desnudos a la calle, incluso una muy embarazada. Fue al tercer día cuando una de las policías que tenía que arrestar a los crecientes nudistas decidió desnudarse allí mismo y unirse a ellos, siendo arrestada por sus propios compañeros. Poco a poco el país fue llenándose de manifestantes que se exhibían desnudos al salir de sus puestos de trabajo, inicialmente, y en cualquier ocasión posteriormente, con pancartas variopintas. En el parlamento los políticos empezaron a debatir sobre la necesidad de reconocer el derecho a la salud universal y varios diputados se despelotaron delante de las cámaras.

Mi padre repitió el gesto en cada salida de guardia: las dos primeras le detuvieron y a la tercera ya le esperaban admiradores y periodistas en corrillos, todos desnudos y dispuestos a impedir que le volvieran a arrestar. Llegaba a casa desnudo, se quitaba los zapatos, se ponía el pijama de cuadros, descolgaba el teléfono e intentaba dormir tras la guardia como si no fuera él el artífice de la protesta nudista. Seguía estudiando todo lo que podía.
Conforme fue entrando la primavera la gente empezó a disfrutar de la desnudez, no ya como protesta sino como forma de salir a pasear y relacionarse. Se formaron grupos de aficionados al nudismo en cada pueblo, se juntaban en círculos en los parques a merendar, en las playas, en las terrazas y hasta en los cines. Bajaron las compras de ropa y de antidepresivos. La primavera nudista llegó a su apogeo con manifestaciones de miles de personas desnudas para deleite de los antidisturbios. Los abrazos cada vez se hicieron más largos y en las revistas se habló mucho de los beneficios del contacto piel con piel. Llegaron las elecciones, cayó el gobierno y los nuevos gobernantes despenalizaron el nudismo como primera medida y luego se enfrascaron en la reforma que permitió la atención sanitaria universal. Mi padre siguió recibiendo abrazos de desconocidos durante años, había gente que se desnudaba nada más verle pasar, pero él insistió siempre en quitarle mérito a su protesta original.
Ahora cuando nos hablan de aquellos tiempos en que nadie iba nunca desnudo por la calle pienso mucho en mi padre. Le pregunté hace poco como se le ocurrió. Me dijo que ni él mismo lo sabía, que no fue nada premeditado, que en aquella guardia vio morir a una mujer africana en la urgencia y se le antojó insoportable y que al cambiarse en el vestuario se dio cuenta de que no podía salir a la calle como si nada, así que salió sin ropa. Lo único que no esperaba, añadió, fue sentir semejante liberación.

 

 

 

La SEGO y el futuro de la medicina fetal

segoLa semana pasada he estado en Bilbao participando como ponente en el 33 Congreso de la SEGO (Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia), invitada por la sección de Psicosomática. Confieso que de entrada me generaba cierta ambivalencia ir al mismo. Primero porque la SEGO todavía no se ha disculpado públicamente por las ofensivas viñetas de su boletín que desencadenaron la conocida Revolución de las rosas. Segundo porque eché un vistazo al programa del congreso y me encontré con la pestaña “Presentación de documentos avalados por la SEGO”, es decir, documentos que se pretenden científicos avalados por una sociedad de médicos ginecólogos y obstetras. Copio el título de los tres primeros:
– “Efectos de la cerveza durante la menopausia”
– “Compendio de salud íntima de la mujer: higiene íntima”
-“Los electrolitos para el tratamiento del estreñimiento de mujeres-embarazadas”
¡Uf! _ pensé_ ¡No sé si podré soportarlo!  La sombra de la industria farmaceútica es alargada…¿Alguien se imagina en el congreso de la sociedad de urología española, una ponencia sobre “Higiene íntima masculina” o una ponencia sobre “Cerveza y calvicie” por poner sólo dos ejemplos? Pesé a esas reticencias opté por acudir y me alegro de haberlo hecho. Comparto lo bueno que he vivido primero, luego viene lo malo.
Lo bueno:
Muchos obstetras haciendo autocrítica. En las ponencias sobre parto escuché a muchos ginecólogos criticando las disparatadas y diversas tasas de cesáreas de nuestro país. Alguno en un arrebato de sinceridad cogió el micro y dijo: “los ginecólogos hemos perdido el rumbo, si seguimos así dentro de poco sólo serán necesarias buenas matronas y cirujanos abdominales que sepan hacer cesáreas…” Varios hicieron referencia a como a casi ningún obstetra le gusta estar en el paritorio, casi todos prefieren estar en otras consultas altamente especializadas. Me gustó ver que la Estrategia de Atención al Parto Normal ha tenido y seguido teniendo impacto. Varias ponencias hablaban de parto vaginal después de cesárea, de versión externa para evitar la cesárea por nalgas, o incluso de atender partos de nalgas vaginalmente. Todo ello en hospitales públicos estatales. Obstetras como Manuel Fillol diciendo en voz alta y clara que la SEGO tiene que retirar ya el documento de consentimiento informado para parto vaginal después de cesárea, ya que es a la inversa: ofrecer una cesárea por cesárea anterior es mala praxis.
Más cosas buenas. Una ginecóloga se acercó a saludarme y me dijo que ella había leído mis trabajos sobre violencia obstétrica. Inmediatamente me encogí esperando “la bronca” pero no fue así. Para mi sorpresa ella y otros compañeros según dijo compartían la reflexión y preocupación sobre la situación y la violencia obstétrica en los paritorios. Y muchos haciendo todo lo posible por mejorar la atención a las mujeres.
Lo negativo, o más bien lo preocupante:
¿Hacia dónde va la medicina fetal? La impresión que he sacado en este congreso es que los obstetras están volcados en la detección temprana de cualquier malformación o problema fetal, pero de momento casi lo único que pueden ofrecer en esos casos es la interrupción del embarazo. El invitado “estrella” en este congreso era Kipros Nicolaides, uno de los mayores expertos a nivel mundial en medicina fetal. Ahora centrado en desarrollar herramientas para detectar ADN fetal en sangre materna desde el primer trimestre, con el fin de decir a las madres si el bebé tiene o no alteraciones genéticas. Orador brillante, a mí me pareció que su charla estaba cargada de una ironía que rozaba el cinismo. El mismo reconocía sin pudor que estas pruebas son para mujeres ricas, a las que poder ofrecer esa interrupción del embarazo del bebé “no idealmente sano” cuanto antes.
La verdad es que en esta y otras charlas la vivencia de la mujer y el psiquismo del bebé brillaron por su ausencia. Como psiquiatra sentí que para la obstetricia moderna las mujeres todavía somos contenedores de fetos, a los que ellos se encargan de vigilar para no permitir que ningún imperfeto llegue a término. Sí, estoy exagerando, lo sé, pero tengo que compartir mi preocupación al respecto.
Otra de las peores cosas del congreso en mi opinión fue la ponencia del presidente de la SEGO José María Laílla sobre “Bioética en obstetricia y negación al tratamiento”. Me parece increíble que para un tema tan importante en vez de traer a una experta o experto en la materia pongan al señor Laílla, y que terminó insinuando que en ocasiones la obligación de salvaguardar la salud del bebé puede estar por encima del derecho de autonomía de la mujer. Temblando de miedo me quedé.
Más cosas. Los stands expositores en su mayoría dedicados a dos temas: tecnología para seguimiento de embarazo y suplementos o parafarmacia que poder recetar a todas las mujeres, embarazadas, menopaúsicas etc…Los documentos sobre higiene íntima o cerveza para menopausia o cerveza sin alcohol para madres lactantes me produjeron vergüenza ajena la verdad.
No pude asistir a todo el congreso. La última jornada era de puertas abiertas con el título “la SEGO por y para la mujer” estaba centrada en la lucha contra el cáncer de mamá. Yo como mujer le pido a la SEGO que deje de ocuparse de nuestra higiene íntima y se preocupe más por el respeto, la escucha y la erradicación se actitudes misóginas dentro de su propia sociedad.

El Parto Es Nuestro: impacto y contribución de nuestro activismo

epenluz“…esta asociación civil ha tenido un impacto absolutamente crucial en la reforma del sistema de salud obstétrica durante los últimos diez años en España.”

¿Está mal que lo digamos nosotras? La verdad es que es difícil resumir o plasmar todo lo que los doce años de activismo “epenero” (de EPEN; acrónimo de El Parto Es Nuestro) ha logrado en este país. Imposible, igual que es inabarcable la lista de personas de todo tipo que han contribuido, la infinidad de madres, padres, matronas, pediatras, enfermeras, obstetras, doulas, consultoras de lactancia…Y tambien profesionales de otros ámbitos aparentemente poco o nada relacionados con el parto: cineastas, arquitectas, electricistas, filósofas…

El caso es que lo hemos intentado, y hemos publicado un artículo que resume el impacto de nuestro activismo, no sólo en la atención al parto sino en la democracia deliberativa. Para ello Stella Villarmea, Profesora de Filosofía de la Universidad de Alcalá, analiza el impacto de EPEN en el debate, utilizando la teoría de las controversias de Dascal para profundizar en como ha evolucionado el mismo.

La principal contribución de la asociación El Parto es Nuestro consiste en haber conseguido que un tema, el de la atención al parto, que inicialmente se abordaba como una mera discusión, pase a ser tratado posteriormente como una disputa y, finalmente, ser considerado como una controversia.

El artículo lo hemos publicado en un monográfico de la revista Dilemata dedicado a la maternidad,  se puede leer completo y descargar gratuitamente en el siguiente enlace:

El parto es nuestro: el impacto de una asociación de usuarias en la reforma del sistema obstétrico de España.

Cuando los sujetos se embarazan: filosofía y maternidad. Revista Dilemata 18, 2015.

El cuerpo de la madre. Ana Casas Broda.

Ana Casas Broda. Kinderwunsch

Ana Casas Broda. Kinderwunsch

Imágenes del cuerpo a cuerpo con la madre. Un cuerpo aparentemente inerte con el que los niños juegan, pintarrajean, del que toman leche. Una madre triste que habla de sus carencias como niña, del suicidio de su padre, de la ausencia de sus objetos de la infancia, de la falta de madre. Sombra azul oscura. La gota de leche al estrujar el pecho. El juego de los niños como salvación breve de la madre. La angustia como compañera silenciosa. Ausencia de compañero, vacío de padre.

Una exposición potente, la del trabajo “Kinderwunsch: niños y deseo” de la fotógrafa mexicana Ana Casas Broda. Absolutamente recomendable, en estos tiempos en que el cuerpo de las madres no está presente en la imagen pública, o si lo está es convenientemente photshopeado para esconder las huellas del paso de las criaturas por nuestros cuerpos.  Exponiendo el cuerpo a cuerpo con la madre, la lactancia prolongada, la soledad pese al abrazo.

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Ana Casas Broda. Kinderwunsch.

 De la web de su autora:

Kinderwunsch es un libro donde textos y fotos construyen una narración que explora la complejidad de la experiencia de la maternidad y de la relación entre mis dos hijos y yo. Kinderwunsch se desarrolla durante siete años. Su columna vertebral es este tejido en constante cambio de las relaciones entre nosotros en el proceso de convertirme en madre y de la construcción de la identidad de ellos. Como en mis trabajos anteriores, el cuerpo y la casa son ejes fundamentales del proyecto.

Kinderwunsch se desarrolla durante siete años y se volvió un proyecto cada vez más complejo. Construimos escenarios en los que se realizan acciones. A veces eran ideas de mis hijos, otras imágenes que surgen de mis fantasías. La foto depende de la acción y siempre es un descubrimiento.

Me interesa trabajar con las vivencias desde la frontera entre la cotidianidad y las acciones que se realizan para la cámara. La fotografía como una forma vital de intervención en la realidad, la tensión entre la acción recreada y la espontaneidad como un espacio que devela aspectos esenciales de las relaciones. La fotografía como una búsqueda de apariciones de una realidad no siempre visible. Me fascina el umbral entre la realidad y su imagen en el que se mueve la fotografía, ese enigmático espacio que elude las interpretaciones, singular para cada espectador.

Se puede ver dentro de PhotoEspaña, en el Circulo de Bellas Artes de Madrid, hasta el 30 de agosto.

Morir cuando la vida empieza

libromorirMorir cuando la vida empieza. Conocer y despedir al hijo al mismo tiempo” es un librito que acaban de publicar  Silvia López y Maria Teresa Pi-Sunyer dos psicólogas que llevan años acompañando a madres y padres  en el difícil momento de la muerte perinatal.

El libro recoge la experiencia de los grupos de apoyo al duelo y las reflexiones de las profesionales. Hay sobre todo testimonios: voces de madres y padres, palabras de hermanos. Me ha parecido una joya de libro: aunque es pequeño no le falta nada, es precioso. Está escrito desde la escucha, el acompañamiento respetuoso y el cariño a las familias que se encuentran con el peor dolor de sus vidas cuando se preparaban para todo lo contrario.

Creo que es una lectura imprescindible para todos los profesionales que trabajan en el cuidado y la atención perinatal.

Lo edita Circulo Rojo.

Ecopsicología perinatal

1000005-1Cuando el pasado diciembre lanzamos la formación en Salud Mental Perinatal Terra Mater no imaginamos la acogida tan estupenda que tendría la iniciativa. Desde enero venimos proponiendo un seminario mensual, revisando la psicología perinatal desde una perspectiva ecopsicológica.

¿Qué significa, lo de ecopsicológica? La ecopsicología trata de comprender la relación de los seres humanos con la naturaleza, partiendo de que todas las personas necesitamos tener una relación sana con un entorno natural saludable.  La salud humana, tanto la física como la emocional y la espiritual, es dependiente de la salud del planeta y de todos los ecosistemas que lo habitan.

TERRAMATEREl dolor y la pena que sienten muchas personas cuando se destruyen por ejemplo los espacios naturales donde jugaron en su infancia, o se tira el arbol que siempre estuvo delante de su casa, son sentimientos profundos que han sido poco escuchados en la psicología tradicional y que tienen que ver con es “inconsciente ecológico” que definió Roszak como  “la necesidad de establecer un vínculo empático con la naturaleza, es un aspecto central de la consciencia humana (Roszak 1992)”.

Llevándolo al terreno perinatal empezamos siempre por la fisiología y la neurobiología, intentando comprender que ha previso la naturaleza con sus millones de años de evolución y perfeccionamiento constante, para la crianza de la especie humana. Desde ahí es más facil comprender hasta que punto la cultura actual occidental o incluso la medicina pueden interferir o hasta perjudicar en la creación de los vínculos tempranos y las severas consecuencias que todo ello tiene. Revisar la neurociencia perinatal también nos lleva a potenciar la fisiología como herramienta terapéutica, de forma similar al modelo que plantea la ecoterapia. La ecopsicología del recién nacido supone comprender que, como dice Nils Bergman, el cuerpo de la madre es el nicho del recién nacido, el lugar donde desarrolla todas sus conductas a la perfección.

Estudiar estos temas a fondo me está permitiendo poner un poco de orden en mi conocimiento y, como siempre, darme cuenta de ¡lo poco que sabemos! Estoy estudiando mucho, disfrutando de poder compartir y aprender con las alumnas (más de cien y de toda latinoamérica) y agradeciendo la oportunidad de trabajar desde este perspectiva con Isabel Fernández del Castillo y Nils Bergman.

Os dejo el video de la clase introductoria al seminario que dimos con Nils Bergman, por si os interesa profundizar en este tema.