Violencia obstétrica televisada BABY BOOM

¿Cómo ver un programa de televisión en el que sabes se demuestra el maltrato a parturientas y recién nacidos?¿Merece la pena verlo? Si lo veo, ¿estoy siendo cómplice de esa violencia? Si no lo veo y callo, ¿estoy siendo cómplice con mi silencio? ¿Y si la gente que lo ve no percibe la violencia?¿Y si alguna mujer piensa que eso es normal y decide callar su malestar por la misma razón? Y si decido verlo, yo que he sido víctima de esa misma violencia en mis tres partos, ¿estaré exponiéndome una vez más a un dolor que no quiero sentir más?

Todas esas preguntas rondaban por mi cabeza desde que supe que iban a emitir un reality show filmado en “una de las maternidades más prestigiosas de Europa” según decía la voz en off.

Finalmente he visto la mitad delprimer  programa, no he soportado seguir viendo más.

Y ahora tengo otras preguntas. ¿Cómo hacer entender a esas profesionales que piensan que el parto hay que “hacerlo” que eso es violencia? ¿Cómo explicarles que con sus prácticas ponen en serio peligro la vida de madres y bebés? ¿Cómo preguntarles hasta cuando piensan usar palabras como “señora” para referise a mujeres de parto?¿Cuando se darán cuenta del daño que hacen cuando dicen cosas como “túmbate si puedes” ,”¿cómo vienes así de apuradita?”,”dóblame las piernitas“,”te voy a molestar ahora un poquito“, “¿me estás asustando?¿cuántos kilos has engordado?“,”eso no lo hagas“, “cambia el aire“,”yo te voy a llevar la contraria, tu cuerpo va a querer hacer todo lo contrario, hazme caso a mi“? (frases textuales escuchadas en los dos primeros partos).

¿Cómo explicar a esas profesionales que dicen “me da muchísima rabia cuando un parto se tuerce, aunque tu no termines de hacer el parto, y lo tenga que hacer el ginecólogo, lo importante no es quien lo haga sino que la mamá y el bebé estén bien” que si a la mujer le hacen el parto no va a estar bien? Que los partos no se hacen, se acompañan, y como mucho se atienden. Y que cuando se tuercen casi siempre es precisamente por culpa de intervenciones como acostar a la parturienta, administrarle goteros y fármacos sin indicación real, hablar o asustar a la madre haciendo que se bloquee su parto…

¿Como decirles que cuando afirman que “la matrona tiene que ser una buena acompañante, tienes que hacer la mujer sienta que su parto es suyo, y que tu lo único que haces es reconducirla cuando pierde los papeles” que una mujer de parto nunca jamás podrá “perder los papeles” (incluso si una matrona se pasa un buen rato preguntándola donde demonios ha puesto su última analítica mientras la mujer intenta soportar las contracciones acostada, como se ve en el programa) o, que si  parece que lo hace será porque los profesionales que la atienden los han perdido mucho antes?

Los partos no se hacen, los pujos no se dirigen. A las mujeres de parto, y a  cualquier persona, despojarle de su ropa, ponerle un camisón de hospital, y sentarle en una silla de ruedas significa o equivale a decirle: estás enferma. ¿Cómo se le puede decir a una mujer que quiere la epidural y que no ha traído la última analítica: “no la tienes…lo que vas a molar en el parque  cuando digas yo parí sin epidural“? ¿Cómo se le puede decir a una mujer con una contracción de parto que se mueve mientras intentan ponerle la anestesia raquídea “no puedes hacer eso“? ¿Como se debe sentir  la parturienta que a duras penas puede responder pidiendo disculpas: “lo siento, no lo puedo evitar”?

No puedo transcribir más. Siento tristeza al ver como las recomendaciones de la Estrategia de Atención al Parto Normal elaboradas por el Ministerio de Sanidad todavía son una utopía en la mayoría de los partos. Siento de verdad que el cambio sólo llegará el día que todas las profesionales perciban la violencia que ejercen con su ignorancia, probablemente desde el desconocimiento quiero pensar, pero violencia al fin y al cabo. Cómo, ¿cómo hacerselo ver? Y mientras no lo vean, y la sociedad en su conjunto no lo perciba, ¿que hacemos con la mayoría de mujeres que se encuentran con esa violencia en sus partos?¿Cómo ayudarles a ellas y a sus bebés?

Me gustaría pedir que retiren la emisión de Baby Boom. Me gustaría que ese único programa emitido hasta la fecha en el futuro sólo se pueda ver en las escuelas de enfermería, matronería y medicina para ilustrar todo lo que no un parto no debe ser, lo que no hay que hacer, lo que un día se entenderá que es violencia obstétrica televisada. Ojalá sean ellos y ellas, la inmensa legión de profesionales que ya se han unido en la defensa del parto respetado los que se lo hagan ver.

35 comments

  1. A mi me parece bien que emitan este programa. PEro debería emitirse uno alternativo mostrando verdaderos partos naturales, en casa o el hospital (respetuoso)… o incluso partos intervenidos NECESARIAMENTE de manera respetuosa. Para que la gente vea y compare. Creo que este programa nos va a venir de maravilla para que el debate se extienda de una vez fuera de nuestro círculo…… es hora de que la gente vea y compare. Creo que hasta ahora, excepto momentos puntuales como el de las campanadas, nunca se había visto la violencia tan desnuda, pero para que la gente la identifique tiene que ver lo que SI es un parto bien atendido y acompañado. LO que sería ahora imprescindible es ofrecer al público la alternativa: que vean los partos fisiológicos (o no) bien acompañados y atendidos. Que vean partos orgásmicos…….. Un programa así sería la reacción perfecta para que el Baby Boom se convierta en una denuncia…. Creo que ninguna mujer puede permanecer impasible si después de ver Baby boom ve un parto como el de Transi, por ejemplo (http://www.reeducandoamama.blogspot.com.es/2012/01/empezo-por-fin-el-tan-esperado-ano-2012.html) . De verdad que creo que nos lo han puesto en bandeja para que nuestras denuncias se extiendan por la sociedad ¿No crees? Es hora de que los vídeos y documentales de partos que nosotras vamos compartiendo y colgando en la red lleguen al público de baby boom :o)

  2. Pues te has “perdido” el último parto, de una chica de veinte años, en el que el trato es absolutamente vejatorio, donde se recrean largamente en primeros planos de la díscola, lloriqueante y “descontrolada” madre sola, de la cual se revelan datos de historia personal, donde se ve incluso a la abuela diciendo que se hará cargo del bebé para que no se lo lleven los servicios sociales… penoso penosísimo. La Estrategia de Atención al Parto Normal tiene todavía un largo camino por recorrer en general, y en ese último caso en el que se exhiben problemas psicosociales no entiendo cómo han dado el consentimiento, las productoras suelen pagar algo, pero no creo que sea suficiente ni justificado como para aceptar aparecer de ese modo. Lo peor de todo es que lo que a unas cuantas nos enerva, la gente lo ve tan normal. Es esa aparente normalidad la que hay que cambiar de la mentalidad, mientras tanto profesionales sanitarios formados en eso, seguirán haciendo exactamente “eso”, y las mujeres nos dejaremos hacer lo que sea en un momento tan vulnerable y en una relación de poder tan desigual.

    Yo ne me siento en absoluto cómplice, y entiendo que tu pregunta acerca del silencio es retórica, porque llevamos años dejándonos la piel para que esto cambie. Ánimo, Ibone!, sigamos poniendo negro sobre blanco lo que ahora ya no recomienda ni la evidencia científica. Es increíble, siendo el personal sanitario tan ciegamente seguidor del método científico y de praxis avaladas y demostradas, que en este caso vaya por un camino obsoleto. Será porque está acostumbrado a sus rutinas, será porque somos mujeres y ya se sabe, siempre nos tienen que dar lecciones. Hay que cambiar esa actitud de, a más intervención clínica más satisfacción para el profesional, y habrá que aprender a no intervenir cuando no es necesario y hacerlo al máximo sólo cuando algo no va bien.

    1. Madre mia, ese programa lo vi yo, me quede asustadisima, pensando que el día de mañana pueda estar yo en una situación semejante y me traten así de mal… Por mucho que me queje y los dolores que pase… Me gustaría ver a la matrona que estaba ahí en esa misma situación, lo mismo cambiaba de actitud. Saludos

    2. En el segundo programa hubo un caso aún más dramático, una chica de 19 años que el año anterior había perdido a su bebé ( tuvieron que hacerle una cesárea a los cinco meses y medio o seis de gestación); la niña nació, pero vivió solo 4 días. Se me pusieron los pelos de punta cuando la escuché decir que sólo la habían dejado coger a su hija ya fallecida…Ahora estaba embarazada de nuevo y de parto de su segunda hija; dejando aparte a su pareja ( no pienso hacer comentarios al respecto, sólo diré que sentí mucha lástima al ver lo sola que estaba), el trato de los profesionales, una auténtica vergüenza. Una de las matronas le espetó “no depende de tí que te hagan cesárea, eso depende de los médicos”; pero con unos morros…El parto fue complicado, a la niña la tuvieron que reanimar y una vez pasó todo, tuvo las santas narices de soltarle ” no eres consciente de lo que podía haber pasado aquí, tu niña se podía haber muerto”: Esta chica no tuvo ayuda, ni apoyo, ni comprensión, no me parece momento para decirle semejante barbaridad a una mujer recién parida. Y todo esto con la cámara delante…Da miedo pensar cómo serán las cosas sin cámaras.

  3. Creo que para los profesionales que atienen partos las imágenes de baby boom pueden servir de reflexión. Aunque en algunos partos se repitan esas escenas de forma “normalizada” verlo desde fuera es impactante. Yo soy matrona de hospital y doula, y a lo largo de mi experiencia he presenciado, atendido y acompañado partos de todo tipo. La violencia obstétrica no sólo está en los procedimientos que no deben de realizarse en un parto, sino que va más allá, es algo intrínseco de la persona que atiende el parto. La matrona normalmente está formada en el parto intervenido y depende de la sensibilidad y profesionalidad de cada una para cambiar la atención que ofrece, ya no sólo en los procedimientos (limitados en algunas ocasiones por los protocolos hospitalarios que no se han adaptado a la estrategia) sino en la empatia y el acompañamiento real que las mujeres necesitan en ese momento.
    Ibone, creo que una de las soluciones de muchas de las cosas que te cuestionas respecto al cambio de los profesionales está en la raíz, en la formación que reciben las matronas en sus inicios. Una de las escuelas está en la Paz, quizá puedas hacer algo desde allí.

    1. Soy auxiliar y madre. Trabajé en pre-escolares, y alucinada me quedaba cuando compañeras se mofaban al hablar del tema partos, diciendo que eran unas lloronas, que no estaban enfermas, tan sólo eran parturientas…
      No comparto esa opinión, pero más alucinada me quedé al preguntar y saber que también habían sido madres, como puede ser?

  4. Querida Ibone, es siempre reconfortante leer tus inteligentes reflexiones y recordar que se puede ser persona incluso con la bata blanca puesta. Gracias.

    Besos esperanzados,
    Lady Vaga.

  5. Es dificil sentir lo que sienten estas mujeres cuando lo que ves lo estas viendo con los ojos de la ignorancia y del que cree que eso que ve es la normalidad! ese a mi modo de ver es el mayor peligro de este tipo de programas…se va creando una atmósfera de teorías y de protocolos que la gente va asumiendo como verdaderos o normales…..bueno esperemos que quienes lo ven sean capaces de discernir entre parir y sufrir, que aunque terminen igual no son lo mismo!
    un abrazo a todos!

  6. Gracias Ibone. En Colombia nos llegan programas como Sala de Maternidad o Un bebé por minuto que hacen parecer normal y natural la industria del nacimiento no siendolo asi. No hay Ley para promover un Parto Digno ni nada que visibilice la violencia obstétrica que existe en España y en cualquier lugar del planeta cuando se le roba a la mujer su derecho de protagonizar, elegir, decidir, parir y se obvian todas las recomendaciones de la OMS para un parto respetado. Esperamos todo este mover de consciencias despiertas y mujeres cada dia mas empoderadas permita un cambio. Para nada fácil! Pero persistir es necesario. Desde Colombia nuestro agradecimiento por toda su labor.

  7. Hablamos de violencia obstetrica cuando a la parturienta se le anula, se le dice lo que tiene que hacer en el momento en que lo tiene que hacer, cuando se le obliga a hablar, a callar, a respirar, a empujar, a someterse a una anestesia o a no hacerlo cuando la paciente quiere esa anestesia. Hablamos de violencia obstetrica cuando se realiza una cesárea… Yo ya no se si fui víctima de violencia obstetrica o los médicos actuaron como debían. Mi nuevo ginecólogo afirma que la actuación de los que me atendieron durante mi parto fue la correcta, y una persona muy cercana a mi, y que es madre de dos niños a los que parió de forma natural, sin epidural y en la postura que quiso, y que además es enfermera, también dice que mi caso es de los más complicados con los que se encuentra un ginecólogo y que hicieron lo que tenían que hacer,…
    A mi con todos vuestros comentarios se me vuelve a encender esa duda.

    1. Bárbara, como dice Michel Odent, la cesárea es una maravillosa operación… para cuando es absolutamente necesaria. Por lo que cuentas, en el caso tuyo y de tu bebé pareció serlo. El problema es cuando, sobre todo en maternidades privadas y por cuestión de negocio, se practican cesáreas innecesarias. No he visto Baby Boom, pero, por todo lo que comentais, no me apetece nada verlo, no me gusta nada la violencia.

  8. La tradición es el principio de caos.
    Los profesionales tienen sus tradiciones, y la tradición de la violencia a la mujer tambien está en los hospitales, es más, allí, es donde es más fácil ejercerla. Las mujeres estaís allí más vulnerables. Has hablado de las estrategias para un parto normal.
    Pero hay otra guía “estrategias para enfermar a las parturientas”. La propia organización hospitalaria nos lo muestra.
    Y se basa en varios pilares:
    1.-formación “eficiente” (dar más temas en menos tiempo): básicamente que las matronas, normalmente mujeres, se conviertan en sucedaneos de ginecólogos, normalmente hombres,
    2.-eliminar conocimientos psicologico de acompañamiento (especialmente sobre apego),
    3.-enfermeras jóvenes (esto es, que no hayan pasado por la experienca de ser madres, vaya que empaticen con las parturientas y luego se apropien de la organización hospitalaria),
    4.-desensibilización progresiva: (quemar a los profesionales), los profesionales deben desconectar de cualquier señal propia de dolor o compasión y de esa manera no poder reconocer la de los demás.
    5.-Normalizar: desarrollar un discurso único donde se convierta en “normal” cualquier desviación o cuestionamiento de la tradición.
    6.-jerarquía hospitalaria, donde lo “maculino” prevalezca sobre lo “femenino” (p.e.: al diseñar el propio edificio, zonas de descanso, maternidades, zonas de tránsito, dobles puertas en las salas de parto, monitorizaciones).
    7.-Fe en la tecnología. Mucho cacharro caro como camas articuladas (si un balón inchable es más útil y más barato, nota de humor para algo serio).

    Un buen profesional quemado es una mano de obra dócil. De esta manera la tradición se trasmite de generación a generación siguiente de profesonales. Y lo que es peor esta visión se traslada a la población “normal”. Esto es, se populariza.

    Esto suele ser así en cualquier ambito de la familia (nutrición, lactancia, crianza, sueño infantil, pareja, escolarización, etc.)

    Las familias menos poderosas y las instituciones sociales más poderosas.

    1. Estaba de acuerdo contigo hasta que has llegado al punto 3 : Enfermeras jóvenes.
      Tengo 20 años y estudio enfermería. Tengo intención de opositar y llegar a ser matrona antes de los 25; según tú eso es malo¿por qué? debería ser madre antes? Eso es como decir que un medico no puede hacer la residencia de cardiología hasta que no tenga una patología cardíaca o no le hayan operado de corazón. Es abrsudo.
      Entiendo en el fondo lo que quieres decir, pero hay matrones y ginecólogos respetuosos (por desgracia, los menos), que nunca han parido ni parirán.Y eso no los convierte en peores profesionales.
      Precisamente desde las nuevas generaciones está llegando aire nuevo a la forma de atender el parto, y las residentes de matrona son una esperanza para al futuro; cada vez más profesionales y respetuosas.
      Creo que deberías replantearte esa afirmación.
      Un saludo

  9. A mi sí me parece que este programa es muy didáctico, enseña lo que nó se debe hacer en la atención en el parto. Enseña también lo que te puede esperar si vas a dar a luz en un hospital de España, te pone sobre aviso.
    Yo he tenido dos partos en dos hospitales distintos de la SS española. Para ser sincera, no son ejemplos de partos totalmente respetados pero no fueron tan terribles como los que se vieron en el programa. De los profesionales que me atendieron, una matrona y un matrón, tuvieron un comportamiento para grabarlo y enseñarlo como ejemplo de cómo se deben hacer las cosas, hablaban con un tono de voz suave, me animaron a adoptar la postura que encontrara más cómoda durante la dilatación, me llamaban por mi nombre de pila (no diciendo “mamá” con tonito repelente como algunas que hay por ahí), si hasta me tomé un zumito de piña en mi primer parto, después de disculparse el matrón que me atendió por no tener más variedad!! , etc. y todo esto con una sonrisa en la boca. Las matronas que me acabaron atendiendo en los expulsivos iban un poco de enteradillas (“Hazme caso, ponte la epidural”, “te voy a poner oxitocina, porque si no estaremos hasta el día del juicio aquí”), dirigían los pujos, aunque nada más nacer mis hijos me los pusieron encima de mi y por lo menos nos dejaron pegaditos unos minutos, incluso al segundo le hicieron el APGAR encima de mi y expulsé la placenta con él todavía encima. Ya veis que me conformo con poquito. En realidad, yo era de las que pensaba que no pariría en casa ni loca, que como en un hospital en ninguna parte, pero después de ver el programa entiendo que muchas mujeres se planteen en serio un parto en casa. Conozco una chica que tuvo a su primer hijo por cesaria en el hospital donde yo también tuve a mi primer hijo y que decía que hicieron con ella lo que quisieron y que a su segundo hijo lo iba a tener en casa. Después de ver el programa he comprendido que el parto en el hospital depende de qué hospital y qué profesionales te toquen, puede ser una experiencia muy buena y segura o puede ser un horror.
    Espero que provoque en mucha gente la misma indignación que me provoca a mi y que ayude a que más personas vean que hay que cambiar las cosas.

  10. No he comentado que en ninguno de mis partos me rompieron la bolsa amniótica, en los dos se rompió espontáneamente en fases bastante avanzadas del parto, mi primer hijo cuando ingresé parece ser que estaba “muy alto” pero a nadie se le pasó por la cabeza otra idea distinta a un parto eutócico (conozco a una chica a la que hicieron una cesárea con 5 cm de dilatación porque el bebé estaba muy alto). Mi marido preguntó entonces qué pasaría si no bajaba, la matrona le contestó que no se preocupara por eso, que las contracciones le ayudarían a bajar. Solo me hicieron un tacto (al ingresar, por protocolo), cuando tuve a mi primer hijo, la matrona me dijo que por lo que veía en el monitor ya sabía cómo iba el parto sin necesidad de tactos. En el primero me acabé poniendo la epidural, como tenía mis reticencias, la matrona me acabó diciendo, “mira, si quieres llamamos al anestesista para que le preguntes todas las dudas que tienes y hagas lo que veas conveniente después de aclararlas con él”. La charla duró bastante, me contestó a todo lo que le pregunté sin intentar vendérmela ni dar muestras de impaciencia por la duración de la conversación. Creo que me la acabé poniendo porque me inspiró mucha confianza y tranquilidad.

  11. Desgraciadamente estoy de acuerdo en que sí, se ven estas prácticas como algo “normal”.
    Yo también sufrí mucho en mis partos en este sentido. El primero fue una cesárea por presentación podálica, me dijeron “vas a cesárea y punto” no me explicaron nada, ni me dejaron a penas preguntar…De hecho compré tu libro, Ibone, para poder entender un poco mejor qué me estaba pasando, porque me daba cuenta de que NADIE comprendía cómo me sentía: “Qué más da, boba, si no te vas a enterar de nada!”, (qué bien, no?), o “mucho mejor así, tonta, más rápido, ni sufres tú ni sufre él, que además salen preciosos con cesárea” (que no sufrimos ninguno de los dos???!!!), etc, etc.
    ¿No podía nadie comprender, que yo lo único que quería era PARIR a mi hijo? ¡PARIR! Tan raro era sentirme como si me estuvieran prohibiendo algo sobre lo que sólo yo creía que debía decidir? que me sintiera como una inútil por no poder parir?…. A todo esto debo añadir el nefasto trato que tuve en planta, tras la cesárea…. Ver a tu ginecólogo cómo, sin mediar palabra, te arranca de un sólo tirón el apósito de la cicatriz de tus 20 grapas y tú quejarte, y acto seguido tener que soportar escuchar a la enfermera/matrona/ lo que fuera: “no te pongas así, que no te ha hecho daño!”. Que no me, qué? ¡¡Sabrás tú??? Del mismo modo la lactancia fue un fracaso “gracias” a todo la ayuda que no recibí….

    En el parto de mi segundo hijo, ¡bien! por fin lo logré, pude parir!! Estaba muy contenta. Pero me pareció increíble lo que viví respecto al tema que tú comentas…Lo peor de todo fue cuando, después de 14 horas de dilatación, entramos a paritorio y una ginecóloga que parecía tener muuucha prisa me “mandó” empujar una vez (yo estaba con epidural y ni esperaron a ver si tenía contracciones o no) y dijo “uyyyy, qué mal, a ver, venga!”, y se me planta encima mío a hacerme la Kristeller con todas sus fuerzas!!! Esa señora ni se leyó mi historial por dios! Que tenía la cesárea previa, podía haberme pasado cualquier cosa…Lo único que yo acertaba a decir era “nooooooo, noooooo” y mi marido le gritó que parara, yo no podía ni respirar.
    Tanta obsesión con dirijir mis pujos (yo no entendía nada, me decía, será así cómo hay que hacerlo), me llevó a tener un desgarro que de otro modo no hubiera tenido, y por último, la sutura la hizo una matrona en prácticas a la que yo escuché previamente que contaba a la ginecóloga que tenía experiencia en atender partos, pero NO en suturas. Lógicamente me estaba haciendo tal avería que “tuvo” que terminar la ginecóloga muy a su pesar, sudando a gota gorda y yo sangrando de una forma que estuve tomando hierro por dos meses. ¿Qúe te parece?…
    Es increíble que pasen estas cosas. Yo estuve un cuarto de hora en el paritorio, por favor, cómo pudieron hacerme aquello? aún me tiro de los pelos!! Tanta rabia que tengo…

    En fin, espero que todo cambie, que las cosas no se hagan tan mal. Que hay profesionales muy buenos pero otros nefastos y éstos no deberían ejercer! Hay que cambiar la mentalidad, el no tratarnos como si fueramos “tontitas” y no nos sabemos defender….

    Un saludo.

    1. Si cuando te sometes a cualquier tratamiento, es obligación del médico informarte, no entiendo por qué a las mujeres parturientas se les hace “Lo que haga falta”; sin contar con su consentimiento. En mi caso, prefiero no entrar a valorar si la decisión que tomó la ginecóloga de sacar a mi hija a toda costa fue adecuada o no; supongo que el tener unas décimas de fiebre y el hecho de que el latido de la niña estuviera descontrolado son motivos más que suficientes para intervenir. Hasta ese momento iba todo bien, pero insisto que no quiero pensar que lo hicieron porque eran las nueve de la noche y cabía la posibilidad de tener que hacer lo mismo a las dos de la mañana. Prefiero pensar que buscaban lo mejor para el bebé y para mí, cualquier otra opción es inaceptable. Lo que no admito y no perdono es que la señora ginecóloga y su residente palmero entraran y, sin mirarme, ni explicar lo que pasaba, tomaran rápidamente decisiones. Yo no paraba de preguntar qué ocurría, por qué iban a analizar el PH, qué era eso del PH ( hasta que la matrona me lo explicó) y antes de darme cuenta ya me habían llevado en volandas a la sala de partos. La niña grande, pero como la última ecografía se la debieron pasar por el arco del triunfo, no debían tener información de cómo estaba colocada. Así que allí nos plantamos, yo con la mitad del cuerpo dormida por la epidural, incapaz de sujetar las piernas en un banco de tortura roto ( me las tuvieron que atar porque aquello se iba para todos los lados). Empuja, empuja, me decía y la ginecóloga “claro, es que con la epidural no pujáis bien, tienes que empujar más”. Se me pusieron encima de la barriga primero la matrona y luego el residente, hasta cortarme la respiración; oí como la gine le preguntaba al residente que si le había fracturado la clavícula al bebé. Cuando consiguieron sacarla, veo como la matrona la lleva corriendo; sólo conseguí ver una mata de pelo oscuro y sólo se me ocurrió preguntar que si estaba viva. La ginecóloga siguió con comentarios del tipo “pero no ves que está bien la niña”, “menuda cabeza tiene”, “tú tenías fiebre por las ganas que tenías de echarla”, siendo este último comentario el que me dio ganas de darle una bofetada. A mi pareja no la dejaron estar presente, así que cuando por fin pudo entrar, le expliqué punto por punto todo lo que me habían hecho. La señora ginecóloga, ante mis comentarios, puso la puntilla “qué pasa, que no querías episiotomía?? pues ibas apañada sin ella…” Yo, como tú, sólo quince o veinte minutos en paritorio, pero suficiente para acabar también con anemia y con la musculatura del suelo pélvico hecha fosfatina ( hace casi 3 meses ya) y con la sensación de que voy a tardar mucho tiempo en volver a ser yo misma. No perdono que me hayan destrozado, que no me miraran a la cara, no perdono que se llevaran a la niña sin darme ninguna explicación ni perdono el tono de burla de la señora ginecóloga a cuyo jefe de servicio voy a enviar una carta explicando todo esto. Y luego en planta…Con la anemia que tenia ( de la que tardaron dia y pico en darse cuenta) no me podía levantar, tenía que pedir ayuda para poner a mi niña al pecho. Por la noche ni se te ocurra llamar, están muy ocupadas; “tienes que levantarte”; “es malo estar tirada en la cama”.

      Una experiencia demoledora de la que sólo me voy a recuperar mirando a mi niña todos los días y tratando de pensar que esta experiencia no me va a marcar si otro día decido tener otro hijo.

  12. A mi me tocaba parir en esta “magnifica maternidad” ya que el Hospital Clinico estaba de obras. Por suerte me informe de las practicas habituales en las maternidades de Madrid y de que era mejor a la hora de parir.
    Unas semanas antes de dar a luz encontre un hospital publico que realiza partos de baja intervencion que es el 12 de Octubre, pero tambien existen otros hospitales publicos que realizan este tipo de partos humanizados en la Comunidad de Madrid. Es cuestion de informarse.
    La realidad es que muchas madres no se cuestionan las tecnicas que se realizan y les parecen totalmente normales. Cuando yo comentaba a otras embarazadas esta opcion me respondian que ellas iban a ir a la de O´donnell porque tenia mejores habitaciones y sin compartir con otras madres, como si eso fuese lo mas importante a la hora de tener a tu bebe.
    Yo le estoy sumamente agradecida al Hospital 12 de Octubre porque me permitieron tener el parto que queria, sin tecnicas invasivas, sin estar postrada en cama mientras dilataba, practicando el piel con piel, en una postura comoda y sobre todo con un amor y una ternura que no habia encontrado ni en el Cinico ni en el personal del Gregorio Marañon durante mi embarazo. Ademas nos ayudaron mucho en el comienzo de la lactancia.
    Cuanto me alegro de haber rechazado a la maternidad del Gregorio Marañon para tener mi parto porque no saben realizar mas que este tipo de parto tan deshumanizado y ademas los comentarios de matronas y enfermeras en los pasillos sobre las mamas son humillantes y despotas.
    Que pena que hayan elegido este hospital para hacer el programa porque no permiten a la gente conocer otro tipo de partos.
    Ahora, si es verdad que la que esta interesada encuentra otras opciones, publicas o privadas, porque maneras de enterarse hay. En mi caso acudi a las reuniones del Parto es Nuestro, donde aprendi mucho y me ayudaron a tener seguridad a la hora de elegir donde y como parir. Gracias a ellas tambien.

  13. He leído este post y no consigo salir del asombro en el que me ha dejado.
    Y también he visto el programa, también soy madre y no soy matrona. He llorado de emoción viendo el programa y no puedo entender que haya gente que no valore el trabajo de las matronas que aparecen en el programa.
    Son grandes profesionales con un nivel de conocimientos muy alto y una gran sensibilidad, en muchos casos mas que los futuros padres y madres que aparecen en el mismo programa. Sienten y conocen lo que las madres están pasando y tratan con gran cariño y sensibilidad a las parturientas y a sus parejas, aconsejan lo que ellas, desde su parcela de conocimiento consideran aconsejable y hacen preguntas sobre lo que deben conocer para que el parto vaya bien.
    Cuando una mujer quiere parir de “forma natural” puede elegir sin que nadie le influya en su decisión, pero hay que ser consecuente con lo que pensamos y queremos.
    Si quieres puedes parir en tu casa y para acompañarte, tienes a tu pareja, tu madre, tu familia, tus vecinas. Pero resulta que estamos yendo a un hospital en el que nos encontramos con profesionales de la obstetricia que saben lo que se debe hacer en cada caso. Resulta que queremos parir sin dolor, pero “de forma natural” queremos que no nos digan lo que es mejor, pero luego que todo salga bien y si no es así poder echar la culpa a los profesionales a los que hemos acudido pidiendo asistencia para luego criticarla.
    Si no quieres sillas de ruedas, camisones feos y a nadie que te aconseje sin ningún interés de por medio, solo por ser expertos en el tema, quédate en casa con tus camisones de hilo, calienta agua y pide toallas, llama a la vecina o a tu madre y empieza a rezar por tener un niño sano y sobrevivir para criarlo.

    1. Qué falta de respeto a una decisión tan importante como parir en casa. Mira los comentarios que hay justo encima del tuyo, el de Zuriñe y el de Luciana, y verás lo que es “saber lo que se debe hacer”. Ellas sí que tenían que haber rezado.

  14. Con tu permiso, voy a copiar el texto para poner una petición en change.org para que retiren la emisión del programa.
    A mi personalmente me parece un programa de muy mal gusto y que atenta contra las futuras madres que cuando vayan a parir encontrarán estas medidas como normales y no tendrán un parto digno.

  15. Me parece q ya se esta perdiendo el jucio… ellas no obligan ni anulan a nadie, te dicen lo mejor q puedes hacer y punto, si quieres lo haces y sino no.. no te ponen una pistola en la cabeza.

    La niña de 20 años que se pone a gritar “me duele el coño!!” no tiene respeto ni ellas tienen porque aguantarlo aunque desde mi punto de vista, en ningun momento perdieron la educacion.

    Estamos ya perdiendo la cabeza.. nos pasamos el dia criticando todo lo q hacen los demas y no vemos lo q hacemos nosotros, primero hay q arreglar la vida de uno mismo y ya luego nos ocupamos de los demas y tal y como esta el pais.. este es uno de los problemas minimos.

    en serio.. no veo donde esta la violencia, a la madre ni la pegan ni la insultan y el bebe tampoco!!

    1. No, tampoco es violencia darle un cachete a tu hijo cuando hace algo inadecuado, verdad? Él tiene que saber cuando se porta mal. Y para qué molestarse en educarlo si el cachete es muy efectivo y crea mucha sumisión y obediencia. Raquel, lee los comentarios de Zuriñe y Luciana y descubre lo que es la violencia… empieza siempre por no respetar al otro. El no respeto es ya violencia.

    2. En un momento de dolor supremo,y con más de un factor a tener en cuenta, te diré que salvo que seas masoca o seas agente de un servicio secreto… LO QUE TE DUELE ES EL COÑO!!! no la vulva ni tus zonas íntimas, ni el toto, te duele el coño y quizás sea ahora cuando he entendido tu comentario primero en el anterior post… no ves nada malo en el trato del personal porque pareces no empatizar con el dolor ajeno al igual que el personal sanitario

  16. Cuanto mas leo mas alucino. y ya lo de comparar a las matronas con un maltratador…. no se que idea teneis en la cabeza, ni que se supone que es lo que tienen que mejorar, porque desde mi punto de vista (otra profesional de la salud) creo que lo hacen estupendamente, son profesionales, educadas, discretas y en muchos momentos cariñosas y cercanas. pero oye todas las que creais que lo podeis hacer mejor ya sabies lo que teneis que hacer: 4 años de carrera (si conseguis entrar, porque no lo hace cualquiera) un año para preparar el E.I.R. (lo sacan aproximadamente 500 personas de 7000) y 2 años de residencia. asi que adelante, y igual despues de 7 años de estudio, podriais tener derecho a criticar, o por lo menos conocimientos para ello. Pongo la mano en el fuego de que en este momento buestras opiniones serian muy distintas. SABRIAIS LO QUE ES UN PARTO
    porque hasta ahora solo os a faltado decir que no las abanican mientras les masajean los pies.
    si algun no se a dado cuenta todavia, un parto no es una situacion sencilla y conlleva muchas complicaciones que posiblemente pasen inadvertidas hasta para la madre que las pueda estar sufriendo.
    El niño no va a nacer vivo, sano y sin secuelas porque la enfermera sea simpatica sino porque sea UNA BUENA PROFESIONAL.
    y cuando le pregunta algo o les recomiendan que hagan algo no es para pasar el rato sino porque saben que es lo mejor y en muchos casos necesario, pero claro siempre es decision de cada madre, una vez que sabes que es lo mas beneficioso para ella y para su hijo hacer lo contrario.
    para que os agais una idea: un ejemplo sencillo aparentementemente inofensivo y que no parece muy relevante es el peso de la madre. no es para cotillear, es necesario saberlo, esto puede afectar al peso de el bebe, no siempre pero es un indicador y aparte de complicar el parto la madre podria haber puespo en peligro la vida de su hijo si el niño es macrosomico, con riesgo de diabetes, ictericia, hipocalcemia, hipoglucemia, policitemia, asfixia, aspiracion meconial, malformaciones, o incluso la muerte, ademas de posibles desgarros en la madre, infecciones y sangrados, haciendo ademas que las posiblilidades de que el parto sea con cesaria o instrumentado aumenten, y con esto tambien aumenton las posiblilidades de sufrir otras tantas complicaciones diferentes asi que SI, lo tienen que preguntar y lo preguntan y sinceramente yo tambien me enfadaria si soy una de esas matronas y tengo que ver como todos los dias pasan por delante de mis ojos madres estupidas que ponen en riesgo la vida de sus hijos, no haciendo caso a los profesionales que les aconsejan y encima tener que ponerlas buena cara.

    1. Calificando a las madres, te calificas tú. También es casualidad que muchas de tus compañeras de profesión estén de acuerdo con Ibone Olza y no contigo. Tres cosas:
      – Mi pareja es matrona y tras esos años de estudio y unos cuantos de experiencia y un parto propio, sabe lo que es un parto y no está de acuerdo contigo. Así que mira, si pones la mano en el fuego, ya te has quemado.
      – Dices que “Cuando les recomiendan algo (…) saben que es lo mejor y en muchos casos necesario”; recomendar no es imponer. Y ahora: kristeller es lo mejor o necesario? Has leído las recomendaciones de la OMS? Y sobre la litotomía? Grandes ejemplos de “recomendaciones” de profesionales que podrían ponerse al día y visitar la página de la OMS.
      – Dices que es relevante conocer el peso de la madre, con eso estamos de acuerdo. Pero conocer su peso, q es parte de su historia clínica, no es lo mismo que juzgarla y decirle “me estás asustando, ¿cuántos quilos has engordado?”. Anda y que sea buena profesional y mire su historia, joroba.

      Una última cosa: “vuestra” es con “v” de valentía (la de las verdaderas buenas profesionales, las que acompañan un parto y no lo “hacen”).

  17. Definitivamente el programa es violencia pura. Más allá de lo que ocurre a las mujeres (sala de hospital dentro), es la mirada del director del programa la que busca la violencia. La busca para convertirla en mercancía. Busca el dolor de quienes se conforman con el “final feliz” para seguirnos vendiendo la idea “con dolor parirás a tus hijos”. Así nos castiga. Así pretenden adoctrinarnos en la normalidad del sufrimiento. Mientras en otros países, hombres y mujeres más igualitarios, ven el parto con más respeto, este programa está dirigido para reforzar el discurso de que las mujeres merecemos el sufrimiento y no podemos dejar de quejarnos porque total ¡ser madre es nuestra elección!!! Tiene narices….

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