La herida primal: gestación subrogada y apropiación de bebés

Publico esta carta que me envía una mujer víctima de un adopción irregular y que desea permanecer en el anonimato. Explica muy bien cuánto hay de similar entre la apropiación de bebés (o el también llamado “robo de orígenes”) y la gestación subrogada. En primera persona, desde el dolor y la lucidez de quien se atreve a nombrar sus heridas, con valentía. Gracias.

La maternidad subrogada tiene tanto paralelismo con la apropiación de bebés que estuvo ocurriendo en España (y muchos otros países, como Irlanda, Argentina o la misma USA), que es imposible ignorarlo. Y es que el proceso era el mismo a partir del momento de la concepción. Antes no, evidentemente, y esto los hace fundamentalmente diferentes, pero flaco favor se hace a los bebés producto de esta tecnología si nos negamos a admitir las similitudes, propiciando que se repita la misma situación de abuso e indefensión que las víctimas de aquellas apropiaciones denunciamos casi medio siglo más tarde.

Entre los paralelismos que podemos observar entre ambas situaciones tenemos los siguientes: una mujer embarazada, generalmente en situación de vulnerabilidad, que no quiere a ese bebé, o no se lo dejan querer; una organización dispuesta a mediar entre los deseosos padres adoptivos y la mujer; los argumentos que esgrimía esta organización para lavar la conciencia de los padres, que sabían que no estaban siguiendo el camino legal: “ella no lo quiere, le hacéis un favor”, “salváis la vida del bebé” (ahora dicen que “le estáis dando la vida a este bebé”), “así es más rápido para todos y menos engorroso, no pasa nada si utilizáis el pequeño truco de inscribir al bebé como vuestro”. La mujer embarazada es una mujer sin derechos, a merced de las circunstancias, que no tiene ninguna posibilidad de echarse atrás en sus decisiones, viviendo su embarazo bajo el control de los que han decidido ya que van a hacer con su hijo, porque ella no es nadie aquí, no pinta nada en la ecuación y a la que ni dejarán ver el bebé que ha parido.

Pero el que se lleva la peor parte es, sin duda, el “producto” del embarazo: un bebé a merced de todo este sistema, que si nacía imperfecto ya nadie quería y a ver qué coño se hacía con él. Y si nacía perfecto entonces sí, entonces era un hijo muy querido y muy deseado y muy amado y muy perfecto … y que no podía decir que era adoptado, en el mejor de los casos. En el peor ni se lo dirían a él. Y que nunca podría saber quién le engendró, donde están sus orígenes, por qué lo sacaron de ellos. Y que cuando tuviera hijos no sabría si hay alguna enfermedad horrible que puedan heredar, o si esa cara tan bonita de su niño, que no se parece ni a ella ni a su padre, sería como la del abuelo biológico… quién sabe a quién está viendo en su hijo.

Me decían, y me dicen, que las cosas eran así, que se hacían así. Es lo que les decían a ellos y lo que ellos quisieron creer. Que la adopción legal suponía un periodo en el que les podían quitar al bebé, y ellos no podían afrontar eso. Vela se lo presentó todo muy bien: clínica privada de renombre, impecable, análisis médicos para confirmar infertilidad, pruebas y más pruebas para considerarlos idóneos. Todo con mucha autoridad y muy serio. Dos grandes autoridades del momento: el médico y el cura, asegurando que todo estaba muy bien hecho. Que era lo mejor para la chica y para mí. Que era lo mejor para ellos. Que ellos sólo tenían que pagar los gastos de la chica, les dijeron, en su clínica privada. No estaban comprando ese bebé, por supuesto que no.

Y durante muchos años yo fui la niña perfecta. Fui la hija perfecta hasta que a los 30 años emigré fuera de mi país. Así, sin más, de repente el personaje se desvaneció y yo me rompí. Y es que tenía un agujero muy grande dentro, donde debería haber estado ella (y su historia) y de donde yo la había sacado, porque, total, “no te quería, para que te preocupa, nosotros te queremos tanto, eres nuestra vida…”.

Adoro a mis padres, y por eso he negado la realidad durante muchos años. Me lo han dado todo y con todo el amor. Abrir los ojos ha resultado aterrador y muy doloroso… pero estaba rota y solo podía salir adelante mirando la realidad a la cara y enfrentándola. Ha sido, y es, muy duro.

Por eso cuando veo los vientres de alquiler se me revuelve el cuerpo porque solo veo la versión moderna de lo que se montó en aquellos años. Sólo cambia la tecnología. Pero las mujeres ahí están, embarazadas. Incubando al hijo que no será de ellas. Entonces vivían hasta el parto en residencias de monjas. Ahora, quien sabe…. Más o menos igual, pero sin monjas. Y ahí están los bebés: gestados en un cuerpo que no conecta con ellos, porque no los desea, o en una madre rota por el dolor y el miedo, paridos acorde al calendario más conveniente para ser recogidos por los padres, separados del cuerpo que los ha gestado y entregados a unos brazos extraños. Para la mayoría nada de teta, nada de cuerpo materno.

Dicen que la herida primal no está demostrada, y probablemente tengan razón. Debe de ser muy difícil de demostrar. De hecho, puedes vivir toda la infancia sin manifestarla. De mí destacaban siempre lo feliz que era. Era tan guapa, tan feliz, tan…. perfecta. Pero hay algo que está roto y esto acaba sangrando antes o después. Mi herida fue sanada en parte por el enorme deseo de mi madre, que me dio, además, mucho cuerpo. Mucho más del que generalmente se les daba a los bebés de aquella época. Pero la forma en la que todo se hizo, las incertidumbres, los secretos, los remordimientos y las automentiras… La necesidad de excusar lo que sabes que está mal hecho. Eso me ha hecho mucho daño.

Sólo recientemente, tras meses de presión de mi psicóloga para que escriba algo sobre o a mi madre biológica, he empezado a llenar el agujero que ella dejó. Simplemente con el reconocimiento de su existencia. Yo todavía no he sido capaz de escribir nada, pero Patricia Margaría me mandó su “Palabras para encontrarte” y por primera vez pude enfrentarme a las palabras que también estaban dentro de mí, pero no podían salir. A través de sus palabras a su madre biológica yo empecé a recuperar las mías para la mía. He llorado mucho desde entonces, pero el agujero se va llenado y ella, aunque sin cara y sin identidad, ya “es”. Y eso ya es mucho.

Yo sí sé que la herida primal existe, aunque no sé si tiene demostración científica.

Y sí, la maternidad subrogada es violencia porque a todo lo que he vivido yo (y mucho más que se les hace a esos bebés) hay que añadir, además, que ni siquiera es una situación creada para solventar un problema que ya existía (el embarazo no deseado que ya estaba en marcha). A mí me ha costado mucho, y todavía me cuesta, poner las cartas sobre la mesa y decirles a mis padres lo que hicieron mal. A ellos les está costando mucho aceptar que no estuvo bien hecho. Si, encima, ellos hubieran provocado toda la situación al provocar el embarazo en estas condiciones…Yo no sé… De verdad que no sé cómo estos padres van a mirar a los ojos a sus hijos adultos cuando estos empiecen a mostrar su herida.

24 comments

  1. Se me encoge el alma, se me hace un nudo en el pecho, y no son palabras, me pasa ahora mismo. Como madre, como hija de mis padres, que me he reconocido siempre en todas las anécdotas, en todas las historias compartidas con mis abuelos, y en mi argentinidad. Nací en plena dictadura pero tuve mucha suerte. Tengo el Nunca Más, vi La noche de los Lápices, y todo eso, incluido el robo de bebés, era parte de un sistema de represión horrible… Comprendo a quienes quieren ser padres y no pueden, pero habiendo tantos pequeños que necesitan ser adoptados para realmente tener una vida digna, linda, con afectos, creo que embarazo por encargo es casi un capricho. Y sí, es un tema polémico, porque claro que los padres que crían ese bebé lo hacen desde el amor, pero el vínculo del embarazo, la emoción del parto, las primeras horas con tu bebé… son increíbles y muy íntimas.

    1. de acuerdo en una parte pues son tus vivencias y nadie te las quita. Pero también creo que hay que posicionarse un poco en el lado de las que no pueden ser madres. Acaso ellas te van a tratar mal? Vamos a ver si pagan cantidades tan grandes de dinero crees que te van a dejar de lado así como así. Si lo hacen es porque ansían ser madres y sino estaría claro que se lo gastarían en un bolso de la mejor marca.

  2. Brutal y real, gracias por compartirlo, yo también hace días que estoy pensando ya no en esos padres que deciden comprar hijos a la carta, sino en eso/as hijo/as cuando tengan uso de razón no podrán entender que son hijos de un óvulo de una madre, fecundado por un espermatozoide de un padre y gestado en un útero desconocido y todo orquestado por empresas de compra-venta de que ?? Dicen que de felicidad,que dan hijos a quien lo desea y no puede, yo creo que lo que se compra y vende aquí son seres humanos.
    Por no hablar de la gestación y el nacimiento.
    Gestación SUB-ROGADA o GESTACIÓN SUB-ROBADA.
    Con los años se verá como la felicidad de unos es felicidad o dolor para los otros.

    1. Me parece una opinión llevada al extremo. Entiendo que quieras saber las razones que llevaron a ambas partes a hacer eso. Pero si has tenido una infancia feliz y tus padres te dieron todo lo que necesitabas a nivel emocional, no creo que haya que juzgarles tanto. En fin, es tu opinión y muy respetable, por cierto. Aunque yo voto por la subrogación como apoyo a un sistema donde las parejas que no pueden tener hijos, puedan hacerlo sin pesares.

  3. La gestación subrogada y el robo de niños se parecen lo que un huevo a una castaña. En ambos hay una mujer embarazada, lo mismo que huevo y castaña son pequeños y redondeados, y ahí acaba todo el paralelismo.

    En la gestación subrogada, tienes unos futuros padres que engendran un embrión mediante la técnica de fecundación in vitro. Aunque se sirvan de una clínica de reproducción asistida, ellos son los responsables de ese embrión durante todo el tiempo de su cultivo en el laboratorio, las pruebas médicas que se le hagan, y quienes deciden qué se hace con él: si se congela, se transfiere a un útero, se descarta…

    El siguiente paso en el proceso reproductivo es la gestación. En infinidad de casos, la futura madre puede gestarlo. Pero si los padres (lo digo en plural, pero puede un hombre o mujer sola o una pareja de mujeres) no pueden gestarlo, bajo en modelo de gestación subrogada que se propone para España, pueden contar con la ayuda de una mujer que geste el embrión, posterior feto, en sustitución de ellos.

    Esta mujer no está jamás en situación de vulnerabilidad, ni carece de derechos: cuenta con la protección de la ley, de sus propios derechos constitucionales (incluyendo la posibilidad de interrumpir voluntariamente el embarazo en los términos previstos legalmente) y la supervisión y garantía judicial. Ahora bien, si hablamos de gestación subrogada o por sustitución, esa mujer no es, ni ha sido nunca, la futura madre del embrión/feto que gesta. La futura maternidad/paternidad no se transfiere, sino que permanece en todo caso en los mismos padres desde el inicio; paternidad/maternidad que, además, no es condicional: si el bebé naciera en lo que el artículo denomina estado “imperfecto”, los padres siguen siendo los de origen y no se pueden desentender de niño sin incurrir en un delito contra el menor. Conviene tener esto presente, sin tergiversaciones interesadas para que cuadren los “paralelismos”.

    Pero tiene que quedar perfectamente claro, también, que la mujer gestante no puede “quedarse” el niño, no puede apropiarse de un hijo que no es suyo. ¡Eso sí que sería tráfico de menores!

    El robo de niños es una tragedia, así como un crimen horrendo, que merece todo el castigo, lo mismo que las víctimas merecen todo el respeto y consideración. Caricaturizar la gestación subrogada, sin embargo, trazando paralelismos rayanos en el ridículo y trufados de mentiras (¿alguien propone las granjas de mujeres? las gestantes llevan su vida, viven en su casa, están integradas en la sociedad, con su trabajo, su familia…), solo se logra trivializar el horror del robo de niños. Si quien ha escrito el artículo es verdaderamente una víctima de aquello, con todo el respeto hacia sus sentimientos, solo puedo recomendarle que, en lo que concierne a la gestación subrogada, se informe mejor.

    1. Negar a las madres subrogadas la condición de madres, reduciendo su papel a la de elemento, recurso, bajo pago, es en sí una violencia.

      Negar que ya está sucediendo el rechazo a bebés enfermos, o que han sufrido en el parto; y que están siendo abandonados en orfanatos (El último en 2017, yendo a Madrid, se quedó a morir en Ucrania), es violencia.

      Y la única regulación posible a la violencia es rechazarla y proteger a las víctimas.

      1. Violento es arrebatar la condición de madre o padre a quien lo es inicialmente, mediante la pirueta de que esa condición se transmite como quien entrega un cheque al portador. Atribuir la condición de madre a quien lo es ni quiere serlo, ni lo ha sido nunca porque esa condición no es transmisible por mera voluntad, es un acto injusto de extrema violencia.

        Violento es, en fin, atribuir al modelo de gestación que se propone en España los abusos que se puedan cometer en otros países donde la legislación no es ni de lejos equiparable. En Ucrania o en la India quizá se estén cometiendo abusos, pero los abusos en esas sociedades afectan a cuestiones relacionadas con la gestación subrogada, como también a cuestiones laborales, matrimonios forzosos, abortos restringidos u obligatorios, adopciones ilegales. Suponer que una buena regulación de las relaciones laborales, una buena regulación del matrimonio, de los abortos, de las adopciones… representa seguir la práctica (abusiva) de otros países —bajo la suposición de que solamente es posible una única regulación cuando la realidad demuestra lo contrario— es violento y mentiroso.

      2. Sigo pensando que cada mujer tiene su propia opinión. En micaso se hace muy duro tener que reconocer siempre que mi hijo no salió de mi vientre. Pero yo lo noto como mío. No creo que tenga que pedir perdón a nadie por ello. Simplemente ruego que se respete mi decisión de ser madre así. No todas tenemos la fortuna de poder gestar y sabemos que la sangre que corre por nuestras venas lo hace también por las venas de nuestros hijos. Ojalá ninguna os veáis nunca en mi situación.

    2. Estoy muy de acuerdo con esto que reflejas aquí. Creo que está claro que ni la mujer restante tiene la culpa, ni tampoco la mujer que la contrata para que haga de enlace entre ella y su hijo. Por esta razón yo sigo abogando porque todo esto se legalice. Todas esas mujeres tienen derecho a hacer lo que quieren con su cuerpo y ayudar a quien creen que lo necesita. Si todo se hace con el debido respeto, entonces se puede permitir.

    3. Yo por experiencia propia tuve que recurrir a la subrogación. Para mí fue una experiencia que me saco del hoyo cuando estaba en lo más profundo. Gracias a esto nació el pequeño más deseado de la historia y nuestra familia empezó a formarse. Hoy en día me lo plantearía de nuevo puesto que es algo que si se hace con respecto te dota de lo más bonito como persona.

  4. Siento mucho tu vivencia. Pero no todo el mundo reacciona igual ante los avatares vitales. Yo soy madre soltera por elección de dos niños gestados con mis óvulos, en mi vientre y con sémen de donante. Qué opinas????

      1. Mis hijos son enormemente felices, gracias. Espero que en el futuro estén orgullosos de su madre😊
        Yo no lo he comparado, pero hay cosas mucho más aberrantes y tristes en muchos embarazos de menores obligadas a dar a luz, de drogadictos, etc…
        Yo no estoy ni de acuerdo ni en desacuerdo. Es tan delicado que se debería mirar cada caso aisladamente.

      2. Es que no es cuestión de lo que opinen los hijos. Ellos si tienen una infancia feliz no creo que cuestionen la forma en que su madre decidió que vinieran al mundo. Está claro que es algo poco usual, pero ante sus ojos no les impide nada. Por este motivo debería crecer un poco nuestro nivel de tolerancia ante las mujeres que deben utilizar la opción del vientre subrogado.

  5. Me parece una locura esta comparación. Desde luego demuestra un profundo desconocimiento de la gestación subrogada.

    Creo que según este criterio no se deberian adoptar niños, no vaya a ser que hayan sido forzosamente robados también, puesto que no sabemos cual es el procedimiento en paises como Ucracia, China, Rusia o India al respecto. Los niños aparecen en un orfanato, alguien me puede decir como han llegado? nadie pone en duda eso? vaya…

    Sin embargo, un proceso legal, pactado y claro en un pais rico donde una mujer más rica que los futuros padres decide hacer un acto de generosidad tremendo para una familia (compensando sus horas de trabajo perdidas para ir al médico, estar de reposo, o de baja post-parto, no cubierto todo esto por la SS en USA) es un robo y una explotación.

    Afortunadamente la mayoria no piensa así.

    1. Te he leído en muchas ocasiones Ibone. La verdad es que tu caso me parece muy triste y muestra una realidad que quizás este bastante más oculta. Pero lo que peor me parece de todo es que comparemos a todos como malos en esta historia. No todos los niños se sienten como tu porque la subrogación también hace grandes padres. Algunos solo encuentran en esto su particular lucha por algo mejor. No nos olvidemos tampoco del rechazo que les provocan a los demás con su gesto.

  6. No puedo estar más de cuerdo tanto con Ibone como con la mujer que ha escrito su historia. Los que pretenden que no pasa nada, porque ahora se hace de una forma diferente y porque son diferentes situaciones, no tienen ni idea de la tragedia que supone para un bebé ser arrancado de su mundo y entregado a alguien que no conoce y se lo lleva bien lejos donde nada conoce y tendrá que comenzar de nuevo intentando desterrar lo único que conoce. Intentar matar lo que le era familiar matando una parte de él o ella para siempre. Eso solo lo saben las personas que lo han vivido y los demás solo podemos imaginarlo.
    No es cuestión de documentación ni leyes, es cuestión de corazones y vidas destrozadas emocionalmente. Me duele el alma por esos bebés.

    1. Actualmente, todo es bastante diferente. Las mujeres que deciden vivir una subrogación han vivido una situación un poco más complicada. Pero todas ellas han estudiado las posibilidades de meterse en esa aventura y se dan cuenta que es lo más bonito que pueden hacer en su vida.

  7. Alquilarme para parir tus hijos porque tengo hambre, pero piensa que los condenas al hambre por desconocer la alquimia de su origen.

    Porque los hijos no son solo la mercancía que encargas a tu medida, los hijos son la prolongación, la carga, la herencia, y la biologia arrancada deja heridas.

    No te empeñes en ser poderoso por ser adinerado, podrás robar lo que quieras, podrás comprar tus deseos, salvo uno: el poder y la magia de dar vida.

    Eso no lo tendrás jamás, eso es algo sagrado.

    Si amas a un hijo, comienza por la generosidad de no privarle de sus ancestros y sus herencias emocionales.

    Ana Cristina Pellicer Corellano

    1. A ver Cristina, tu crees que una mujer que hace esto no piensa mucho en este tipo de explicaciones? Esta claro que tu no le llevas dentro, pero eso de privarle de sus ancestros? Me parece bastante relativo. Puesto que en un montón de ocasiones son los propios ancestros lo que no quieren saber nada del bebé.

  8. De verdad que entiendo la posición de muchas de vosotras. Pero me gustaría que por otro lado tuvieráois en cuenta los motivos que nos llevan a la subrogación. No son cuestiones estéticas; en muchos casos son barreras sanitarias. Si no puedo tener hijos y la adopción se retrasa en el tiempo puedo tomar en cuenta esta opción. Nunca entenderé porque se cuestiona tanto cuando se cuenta, si nuestros hijos crecen igual de felices…. A veces somos un país tan atrasado…

    1. Tienes toda la razón del mundo, amiga. Por mi parte me parece que esto es algo bastante duro. Las mujeres que nos vamos a Ucrania y confiamos nuestro problema a las clínicas de allí lo hacemos porque ya no tenemos otra solución. Por supùesto que nos duele igual que a vosotras. Pero claro, necesitamos un bebé en nuestra vida y la adopción no nos cubre esa necesidad o lo hace en muy largos periodos de tiempo. A la edad de 41 años cmo yo tengo, creo que no se merece justificar tanto las decisiones.

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