cesáreas

Parir “Parir”.

Hoy nace mi nuevo libro: “Parir. El poder del parto“.

Ahora, mientras amanece, pienso en como ha sido gestarlo y sonrío. No sé precisar en que momento empecé a concebirlo. Me vienen a la mente muchas imágenes, conversaciones, historias. Muchos otros amaneceres escribiendo. Años aprendiendo sobre el parto, en el hospital, en los encuentros, en la vida, fascinada, pensando, admirando, intentando abordar y comprender la complejidad que nuestra llegada al mundo encierra. Me vienen otra vez las palabras de la filósolfa Virginia Held:

El parto es una experiencia tan profunda como la muerte…Sólo cuando la experiencia consciente de las madres, las madres potenciales y las personas que ejercen el maternaje sean tenidas en cuenta completamente podremos desarrollar una comprensión que pueda llegar a merecer la descripción de “Humano-a”

Concebir, gestar, escribir, parir, publicar este libro ha sido hermoso. El precioso prólogo que me ha escrito mi querida amiga Iciar Bolláin un regalazo.

Estoy deseando que lo lea mucha gente, que se entienda, que llegue, que sirva para que los que están por llegar a este mundo sean recibidos con el máximo cuidado  y respeto; y para que cada vez más mujeres salgan de sus partos sintiendose fuertes, poderosas, valientes. También estoy deseando escuchar y leer vuestras opiniones como lectores, así que si lees el libro y te apetece dejarme un comentario en esta entrada te lo agradeceré mucho.

 

PD: Este viernes 15 de septiembre estaré presentándolo en la Libreria La Pantera Rossa de Zaragoza a las 18.30 con la Via Láctea.

Las madres muertas

Lost MothersEstados Unidos tiene la tasa de mortalidad materna más elevada de los países llamados “desarrollados”. Casi mil mujeres fallecen cada año dando a luz o por causas directamente relacionadas con el embarazo, parto y posparto. Entre otras debido a:

  • falta de atención médica y/o seguro que la cubra
  • trastornos psiquiátricos perinatales: depresión, ansiedad, suicidio, consumo de drogas y las complicaciones médicas derivadas de los mismos
  • medicalización del parto: cesáreas, inducciones, y demás intervenciones que ponen en peligro la vida de madres y bebés, en resumen: violencia obstétrica a veces con resultado fatal.

Ahora un equipo de investigadores intenta visibilizar y nombrar estas muertes, para lo que han armado una web donde esperan recoger las historias de las entre 700 y 900 madres fallecidas en 2016. Ya han recopilado las historias de unas 120. Muchas, muchísimas, eran evitables con una atención sanitaria correcta. Leer sus historias es necesario para comprender la dimensión del drama y del problema.

Madres sin útero

hystersistersLas histerectomías obstétricas suelen recibir el calificativo de catástrofes: tener que extirpar el útero como única manera de salvar la vida de la madre en el parto o inmediatamente después es terrible. En algunos casos madre y bebé sobreviven, en otros además la madre se enfrenta a la pérdida del hijo o hija. Las causas suelen diversas: roturas uterinas (casi siempre en mujeres con antecedentes de una o más cesáreas anteriores), atonías uterinas (que el útero no se contraiga tras el parto, a veces debido a un abuso de la oxitocina sintética intraparto), hemorragias masivas por placentas acretas, etc.

El caso es que en mi práctica profesional he atenido a unas cuantas madres que han sufrido la pérdida del útero en el parto. En la mayoría de los casos se encuentran con una enorme falta de cuidados por parte del sistema sanitario cuando se enfrentan a un posparto terriblemente complicado en todos los planos.

A nivel físico la pérdida del útero a menudo se ha acompañado de una hemorragia importante, por lo que la anemia es habitual. Además, hay dificultad para imaginar como queda el vientre sin el útero, no es fácil visualizarlo. Las vísceras como la vejiga pueden quedar resentidos: son frecuentes las molestias urinarias y siempre hay que estar atentas a una posible infección. La cicatriz puede ser similar a la de la cesárea, pero lleva su tiempo aceptarla y cuidarla porque casi siempre es un recordatorio doloroso del trauma psíquico.

La lactancia puede ser tremendamente difícil (en algunos casos ni siquiera se da la opción, cuando la madre está recién operada se le suprime la lactancia) aunque muy sanadora. Es frecuente la hipogalactia, tal vez por el estrés, tal vez por la separación del bebé las primeras horas o días tras el parto, tal vez porque la falta de útero (y sus numerosos receptores de oxitocina) no sabemos aún como afecta al sistema oxitocinérgico.

A nivel psíquico el trauma es la norma, y no suele recibir atención por parte de los profesionales sanitarios. Estas madres casi siempre se han debatido entra la vida y la muerte y al despertar tienen que además asumir la pérdida del útero e iniciar el vínculo con el bebé tras una separación más o menos prolongada. No digamos ya si el bebé ha fallecido o tiene secuelas. Significa tener que hacer un duelo, aceptar que no volverán a ser madres, justo cuando acaban de terminar un embarazo. Hay que llorar la pérdida del útero y de la fertilidad. Algunas además tienen la frustración de no haber sido escuchadas cuando referían un cambio en el dolor en el parto, o de intuir que con otro tipo de atención tal vez la pérdida se hubiera podido evitar.

Son pospartos largos, complicados. Retomar la intimidad sexual puede ser tortuoso. Surgen muchas preguntas: ¿como ha quedado mi vagina?¿Qué hay al fondo ahora que no tengo útero? Las sensaciones físicas en la penetración muy diferentes.

Hay muy pocos espacios de ayuda específicos para estas madres, que a veces expresan dificultad para reconciliarse con su sexualidad o su feminidad tras la histerectomía. Uno en inglés es Hystersisters, aunque se centra sobre todo en mujeres que perdieron el útero tras un cáncer. Creo que es imprescindible y urgente que matronas,  fisioterapeutas, obstetras, enfermeras, etc.  se conciencien en la necesidad de ofrecer un plan de cuidados integral tras cada histerectomía desde el primer día.

Ayudar a reconciliarse con el cuerpo herido, trabajar la cicatriz y el suelo pélvico, sanar el trauma en la madre y probablemente en su pareja. Ayudar a reconocer que si quedan los ovarios seguirá habiendo ciclo hormonal y ovulación. Honrar la pérdida y favorecer que en vez de un síndrome de estrés postraumático pueda haber un crecimiento postraumático, ese es el objetivo.

 

Jueces contra parturientas: violencia obstétrica extrema

IMG_0638Mi ingenuidad sigue siendo demasiado grande. Pese a toda la violencia obstétrica que he vivido y presenciado en los últimos veinte años en España yo aún pensaba que en este país al menos era imposible que pasaran algunos horrores que sabemos acontecen en otros, como el que haya jueces que a instancias de médicos autoricen a realizar intervenciones SIN CONSENTIMIENTO a mujeres embarazadas o parturientas sanas y con la capacidad de juicio conservada. Es lo que le sucedió por ejemplo a Adelir en Brasil, cuando estando de parto en su casa llegaron diez policías que le llevaron a la fuerza al hospital para hacerle una cesárea en contra de su voluntad. O a Jennifer Goodall en Florida donde un juez autorizó que le hicieran una cesárea sin su consentimiento si acudía al hospital.

Pues tristemente no es así. Acaba de suceder en Barcelona. Los Mossos d´Esquadra fueron el otro día a casa de una mujer embarazada SANA y le obligaron a ir al hospital para someterse a una inducción autorizada por un juez.  Es tan brutal y tan loco que cuesta creerlo ¿verdad? Pues si, es real. En este país parece que una mujer embarazada no tiene derecho a rechazar una inducción de parto ni a decidir sobre su cuerpo. Que la policía no tenga nada mejor que hacer que ir a buscar embarazadas a sus casas para llevarlas forzadamente al hospital es para llorar. Pero da mucho miedo. Muchísimo.

Tanto por hacer…¡Qué tristeza y qué cansancio a veces!

 

 

 

Mi experiencia con Nurture Project International

eko npiImagínate estar embarazada y tener que dejar tu casa en ruinas, huir de tu ciudad mientras siguen cayendo misiles, cruzar el Mediterráneo en un bote de plástico, llegar a Europa y encontrarte en un campamento de refugiados junto a una estación abandonada o que tu nueva casa sea una tienda de campaña en una gasolinera. Imagínate que te hacen una cesárea sin darte ninguna explicación en un hospital donde nadie habla tu idioma y dos días después te vuelven a dejar en la misma tienda de campaña. Imagínate criar ahí tu bebé recién nacido o de pocos meses, sin agua corriente, sin cocina, sin cambiador, sin comida apenas…

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Hay cientos o tal vez miles de mujeres en esa situación: embarazadas o puérperas, refugiadas. Muchas jovencísimas, mujeres de apenas quince o diecisiete años. Otras mayores, con cinco o seis hijos que también viajan con ellas, algunos de apenas un año o dos, y ellas nuevamente embarazadas.

Alimentar y cuidar al bebé en semejantes circunstancias es muy difícil. Nurture Project International es una pequeña ONG centrada en dar ese apoyo a las madres, para que puedan amamantar y alimentar a sus bebés de forma segura. He pasado una semana como voluntaria con ellas, en EKO STATION, una gasolinera en las afueras de Polikastro, a apenas 15 km de la frontera con Macedonia donde se calcula hay unos 3000 refugiados, mucho más de la mitad deben de ser menores de edad. Ha sido una experiencia muy intensa y un aprendizaje enorme.

Un equipo de ocho mujeres trabajando en el terreno: matronas, estudiantes de matrona, psicólogas, artistas, gestoras y logistas, traductoras, de Italia, EEUU, Finlandia, España, Reino Unido, Zimbawe, Canadá. Una maravilla de equipo.

baby hamamEn EKO Nurture Project tiene dos carpas o tiendas para las madres y bebés: una para la consulta de lactancia y nutrición, la otra para el “baby hammam” o baño de los bebés. En esta última se ofrece algo precioso: un baño para los menores de dos años. Las madres previa cita tienen así un lugar limpio, acogedor y cálido donde bañar y cambiar a sus hijos más pequeños. Ese espacio lo atienden ahora Zoe, una voluntaria catalana con una energía preciosa y a la que podéis seguir en su blog Heartinhands y Meg, una psicóloga infantil incansable.

zoeLa otra tienda es para la consulta de lactancia y alimentación infantil. Ahí he trabajado la mayor parte del tiempo, con el resto de voluntarias especialistas en lactancia, alimentación infantil o matronería. Llegaban madres constantemente. Se les ofrece apoyo, alimentación para ellas, asesoramiento con la lactancia. Algunas no han podido amamantar y se les ayuda a dar los biberones de forma segura. Se hace una primera consulta en todos los casos y luego un seguimiento muy cuidadoso. Cada madre tiene su cuaderno con todo anotado, y además los datos se suben a una aplicación llamada MAGPI que facilita mucho el seguimiento. Se hace seguimiento del peso y desarrollo de los bebés cuando es preciso. Se escucha, se consuela, se anima. Se hacen tests de embarazo. A las embarazadas se les cuida especialmente, se palpa y escucha al bebé, se ofrecen suplementos vitamínicos y fruta, alimentos, información. A las madres recién cesareadas intentamos ayudarles al máximo. Ofreciéndoles una siesta en la tienda, ocupándonos del bebé mientras ellas duermen, dándoles masajes.

De tienda en tienda

De tienda en tienda

Además de está intentando llegar a más madres, cada día se hace un recorrido por otros campamentos cercanos todavía menos atendidos. Se coordina con otras ONGs que también ofrecen atención o alimentos a niños pequeños, como Lighthouse Relief o Save the Children y el resto de ONGs en los campamentos.

Me ha parecido un trabajo precioso, muy cuidado y bien dirigido por Shelley en el terreno, por Brooke en la distancia. Una ayuda real: en semejantes circunstancias llegar  a esta tienda, que te acojan, te cuiden, te den alimento y cariño, que te dejen dormir una siesta o que te apoyen con la lactancia es clave.

IMG-20160428-WA0010Os animo a visitar la web, a hacer donativos, a ser voluntarias. Si sois matronas, asesoras de lactancia, doulas, masajistas, educadoras, o si queréis ayudar simplemente a madres y bebés en los campamentos os animo a uniros a NPI. La única condición es hablar inglés, y si además habláis algo de árabe o griego aún podreis ser más útiles. Si vais como voluntarias teneis que correr con todos vuestros gastos. Nos alojamos en un piso en Polikastro a 5 km del campamento, cuesta 10 euros la noche, se puede cocinar y descansar muy bien, algo importante en esas circunstancias. Hay posibilidad de alojarse en otros lugares de forma gratuita.También hay muchos voluntarios independientes en todos los campamentos que cada día deciden dónde echar una mano: nunca sobran.

En medio de tanto sufrimiento el trabajo de Nurture Project International es una fuente de esperanza. Thank you!

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Equipo NPI

http://nurtureprojectinternational.org/

Refugiadas embarazadas

IMG_20160427_105417Tantísimas mujeres tan jóvenes con tantísimos niños y bebés. Tantísimas embarazadas. Niños y niñas por todas partes, solos o en grupos, con la mirada perdida a ratos, peleando o construyendo cabañas que resultan ser sus casas. Ancianos que te cuentan como perdieron la vida todos sus hijos.

En las carpas de Nurture Project International en Eko Station Camp ayudamos con la alimentación de los bebés, con la lactancia, con los biberones, con los baños a los más pequeños. Hablo con los bebés y las madres me cuentan. Chavalas casadas y embarazadas, dieciséis o diecisiete años. En el hospital griego más cercano a todas las refugiadas les hacen cesárea. Hablando de violencia obstétrica. Me dan ganas de irme a acompañarlas cuando se pongan de parto. Qué estoy haciendo aquí. Esta gente vino porque Europa les acogía y ahora ven como se construye una valla alrededor del campamento de la gasolinera. La vieja Europa, qué vergüenza.

It´s an emergency!”, es la frase que más he oído desde que llegué. Es cierto, es una emergencia. Toda esta gente en medio de la nada sin apenas nada. Mayoría de niños, niñas y mujeres. Recién llegados del horror de la guerra.

IMG_20160427_132651Un oso de peluche abrazado a una farola. Es la peluquería. “Nobody ever comes here for a hair cut” nos dice el peluquero. Es cierto. Nadie viene aquí a cortarse el pelo.

 

 

 

 

Aprendiendo de las doulas

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Encuentro final de alumnas diciembre 2015

Acompañamiento sin juicio, apoyo emocional, escucha, ayuda práctica en la maternidad, incluso desde antes de la concepción. En momentos que con frecuencia son de crisis vital, de mucha soledad, de batacazo, de ambivalencia o de tristeza. Eso es lo que ofrecen y hacen las doulas.

Hace años que conozco muchas doulas estupendas y algunas son muy buenas amigas mías, igual que tengo muchas amigas matronas maravillosas. Pero desde que en enero comencé a impartir la formación en salud mental perinatal abierta a cualquier persona interesada me he convencido aún más si cabe de la importancia y necesidad de la presencia de las doulas en este país, especialmente para el acompañamiento emocional en embarazo, parto y puerperio y en el duelo. A lo largo de este año y en esta formación en la que han participado matronas, enfermeras, médicas, psicólogas, educadoras, periodistas, trabajadoras sociales etc. y muchas doulas hemos profundizado en la psicología y psicopatología perinatal. Las aportaciones y reflexiones de las doulas participantes han sido un lujo, la verdad. ¡Gracias!

Hay ya bastantes estudios y datos que demuestran y avalan que en las dificultades emocionales que muchas mujeres encuentran en la perinatalidad el apoyo de una doula puede ser crucial por ejemplo para prevenir un trastorno mental perinatal. O puede facilitar enormemente que la mujer acuda al recurso sanitario adecuado. O hacer que se necesiten menos intervenciones en el parto.

En algunas escuelas de matronas norteamericanas ya se están planteando el contar con doulas voluntarias en la formación de matronas, como cuentan en este estudio. En el sistema sanitario público británico un estudio muy reciente ha demostrado que con el apoyo de doulas voluntarias mejoran sobre todo las tasas de lactancia y el estado psicológico y emocional de las madres. (El programa completo está en un libro que se puede descargar gratuitamente)
Por eso cuando veo que en nuestro entorno algunas matronas siguen recopilando firmas contra las doulas siento tristeza y algo de vergüenza ajena. Ojalá esas matronas tuvieran la oportunidad de trabajar con algunas de las doulas que yo conozco y admiro, creo que cambiarían su parecer. Hay tanto trabajo por hacer, las mujeres y los bebés están tan necesitados de cuidados de calidad, especialmente las que se encuentran más solas o en situación de vulnerabilidad o riesgo.

Yo voy a seguir aprendiendo de y con las matronas, pero también de y con las doulas, al igual que de las psicólogas o cualquier otra profesional de la perinatalidad. Creo que todas tenemos muchísimo que contarnos y enseñarnos, y que la atención ideal pasa por los equipos multidisciplinares, donde la salud mental no quede ignorada. Y estaría bien que los y las que tanto critican a las doulas se leyeran los estudios científicos primero.

Loba, de Catherine Bechard

71525_310x459Ayer vi el documental Loba y me pareció magnífico. Su autora, Catherine Bechard es una osteópata y curandera francesa que conmovida por el sufrimiento que percibe en las madres que dan a luz en el hospital decide en 2011 comenzar y filmar un recorrido por la atención al parto y nacimiento en Barcelona, México, Francia y Cuba con la ayuda de su hija Lila, que es quien filma.

Catherine escucha a las matronas (¡grande Pepi Dominguez!), da a voz a las mujeres, reflexiona y vuelve a escuchar a las parteras mexicanas. Plasma perfectamente la extrañeza inicial de quien intenta comprender la atención al parto en el mundo occidental, seguida del desconsuelo al percibir tantísima violencia y maltrato que sólo puede terminar en la indignación, levantando la voz contra la violencia obstétrica. Explica muchas cosas de forma pausada, con verdadera profundidad en la mirada.

Se puede ver online y en algunas salas de cine. Creo que se merece que hagamos lo posible para que sea vista por todas las futuras madres y padres así como los profesionales de la atención al parto.

El Parto Es Nuestro: impacto y contribución de nuestro activismo

epenluz“…esta asociación civil ha tenido un impacto absolutamente crucial en la reforma del sistema de salud obstétrica durante los últimos diez años en España.”

¿Está mal que lo digamos nosotras? La verdad es que es difícil resumir o plasmar todo lo que los doce años de activismo “epenero” (de EPEN; acrónimo de El Parto Es Nuestro) ha logrado en este país. Imposible, igual que es inabarcable la lista de personas de todo tipo que han contribuido, la infinidad de madres, padres, matronas, pediatras, enfermeras, obstetras, doulas, consultoras de lactancia…Y tambien profesionales de otros ámbitos aparentemente poco o nada relacionados con el parto: cineastas, arquitectas, electricistas, filósofas…

El caso es que lo hemos intentado, y hemos publicado un artículo que resume el impacto de nuestro activismo, no sólo en la atención al parto sino en la democracia deliberativa. Para ello Stella Villarmea, Profesora de Filosofía de la Universidad de Alcalá, analiza el impacto de EPEN en el debate, utilizando la teoría de las controversias de Dascal para profundizar en como ha evolucionado el mismo.

La principal contribución de la asociación El Parto es Nuestro consiste en haber conseguido que un tema, el de la atención al parto, que inicialmente se abordaba como una mera discusión, pase a ser tratado posteriormente como una disputa y, finalmente, ser considerado como una controversia.

El artículo lo hemos publicado en un monográfico de la revista Dilemata dedicado a la maternidad,  se puede leer completo y descargar gratuitamente en el siguiente enlace:

El parto es nuestro: el impacto de una asociación de usuarias en la reforma del sistema obstétrico de España.

Cuando los sujetos se embarazan: filosofía y maternidad. Revista Dilemata 18, 2015.