Loba, de Catherine Bechard

71525_310x459Ayer vi el documental Loba y me pareció magnífico. Su autora, Catherine Bechard es una osteópata y curandera francesa que conmovida por el sufrimiento que percibe en las madres que dan a luz en el hospital decide en 2011 comenzar y filmar un recorrido por la atención al parto y nacimiento en Barcelona, México, Francia y Cuba con la ayuda de su hija Lila, que es quien filma.

Catherine escucha a las matronas (¡grande Pepi Dominguez!), da a voz a las mujeres, reflexiona y vuelve a escuchar a las parteras mexicanas. Plasma perfectamente la extrañeza inicial de quien intenta comprender la atención al parto en el mundo occidental, seguida del desconsuelo al percibir tantísima violencia y maltrato que sólo puede terminar en la indignación, levantando la voz contra la violencia obstétrica. Explica muchas cosas de forma pausada, con verdadera profundidad en la mirada.

Se puede ver online y en algunas salas de cine. Creo que se merece que hagamos lo posible para que sea vista por todas las futuras madres y padres así como los profesionales de la atención al parto.

El Parto Es Nuestro: impacto y contribución de nuestro activismo

epenluz“…esta asociación civil ha tenido un impacto absolutamente crucial en la reforma del sistema de salud obstétrica durante los últimos diez años en España.”

¿Está mal que lo digamos nosotras? La verdad es que es difícil resumir o plasmar todo lo que los doce años de activismo “epenero” (de EPEN; acrónimo de El Parto Es Nuestro) ha logrado en este país. Imposible, igual que es inabarcable la lista de personas de todo tipo que han contribuido, la infinidad de madres, padres, matronas, pediatras, enfermeras, obstetras, doulas, consultoras de lactancia…Y tambien profesionales de otros ámbitos aparentemente poco o nada relacionados con el parto: cineastas, arquitectas, electricistas, filósofas…

El caso es que lo hemos intentado, y hemos publicado un artículo que resume el impacto de nuestro activismo, no sólo en la atención al parto sino en la democracia deliberativa. Para ello Stella Villarmea, Profesora de Filosofía de la Universidad de Alcalá, analiza el impacto de EPEN en el debate, utilizando la teoría de las controversias de Dascal para profundizar en como ha evolucionado el mismo.

La principal contribución de la asociación El Parto es Nuestro consiste en haber conseguido que un tema, el de la atención al parto, que inicialmente se abordaba como una mera discusión, pase a ser tratado posteriormente como una disputa y, finalmente, ser considerado como una controversia.

El artículo lo hemos publicado en un monográfico de la revista Dilemata dedicado a la maternidad,  se puede leer completo y descargar gratuitamente en el siguiente enlace:

El parto es nuestro: el impacto de una asociación de usuarias en la reforma del sistema obstétrico de España.

Cuando los sujetos se embarazan: filosofía y maternidad. Revista Dilemata 18, 2015.

En defensa de las matronas, después del “Informe doulas”.

med_chapa_3Desde que publiqué mi petición de que se retirara el Informe Doulas he recibido diversos comentarios y cartas de matronas que me expresan su malestar y/o decepción por mi posicionamiento. Me gustaría poder escuchar, aclarar y profundizar al respecto, me siento preocupada y triste con lo que está pasando pero siento que este debate es necesario y dará buenos frutos. En primer lugar quiero aclarar mi defensa de las matronas como profesionales expertas en el parto normal. Os necesitamos, las mujeres y los bebés y los padres, y necesitamos que haya muchísimas más matronas y que vuestras condiciones laborales sean mucho mejores.
Creo que para aclarar algunos puntos en los que igual mi posicionamiento no ha sido claro, puede servir que comparta estos fragmentos de una carta que he recibido de un grupo de matronas que desea permanecer en el anonimato, seguida de mi respuesta. La carta me la han enviado con sumo cuidado, cariño y respeto, y me parece importante difundirla para clarificar muchos de los problemas en torno a la atención al parto y las doulas en España.

Aquí va el extracto de la carta, sólo he omitido algunos puntos para respetar el anonimato de la autora:

Nosotras, como matronas, pensamos que el informe doulas se podría haber escrito de otra forma, pero bueno, surgió de esta y es lo que hay, no se puede cambiar el pasado. Aunque no te lo creas el intrusismo que comenten algunas doulas es cada vez más frecuente y común. Tú con no estás a diario en paritorios y en centro de salud no lo puedes vivir y hablas desde un punto de vista externo y distante, un punto de vista alejado al que realmente estamos viviendo/sufriendo matronas y mujeres hoy día. Nos han llegado mujeres con serios daños psicológicos al ser llevadas por doulas, mujeres que no querían llevar al niño al pediatra, mujeres que han llegado al hospital con liquido teñido y un bebé al borde de la muerte porque la persona que estaba con ella (doula) le decía que esperase para ir al hospital y esa mujer con 32 horas de bolsa rota y meconio dio a luz un bebé que permaneció ingresado en el hospital 56 largos días por el sufrimiento que sufrió mientras su madre estaba en casa con el meconio guiada por esta señora a no acudir al hospital, a la larga se verán las secuelas durante el desarrollo del bebe. También nos hemos encontrado el caso de mujeres que acuden a parir por su doula y piden la epidural mientras la doula las alienta a no pedirla con frases de: “eso no es lo que hemos pactado…”. Eso es cohibir la libertad de la mujer y no es violencia obstétrica pero ¿cómo podría llamarse a esto mi querida Ibone?

aaSage-femme 26 (2)También a día de hoy las mujeres que han sido tratadas por doula nos comentan a las matronas que se presentaban como ” matronas espirituales” y ellas al escuchar la palabra matrona se quedaban más tranquilas porque pensaban que estaban en buenas manos. El caso de encontrarnos en una dilatación del hospital una doula haciendo un tacto a la mujer que acompañaba porque decía que la dilatación que decía la matrona no estaba bien. Nos hemos encontrado también que muchas aconsejan que la mujer se mire la vulva en un espejo para que así no haga falta la matrona y la mujer pueda saber de cuantos centímetros está vigilando lo edematizada que esté la vulva … Esto es la punta del iceberg hay desgraciadamente mucho más y muy muy grave, no sólo acompañan, dan clases de educación maternal (que es intrusismo), cursos de reanimación neonatal (que ya hemos denunciado) y van a los domicilios para ver a la puérpera y hacer los pendientes al recién nacido…
Bueno y eso que sepamos , las mujeres que han sido tratadas por estas doulas comentaban que creían que eran una especia de matronas ya que se llamaban ” matronas espirituales” y esto es grave y esto es intrusismo, bueno esto sólo son situaciones que estamos viendo, situaciones que han hecho que este informe viera la luz, situaciones que no pueden permitirse y bueno lo que aquí te escribo es sólo una parte de todos los casos que existen.

Pero bueno esto era para que conocieras la situación real que se está dando, a mí por ejemplo me parece patético la que se está liando con el tema de la placenta, que cada mujer haga lo que quiera con la suya, cada una es libre de hacer lo que quiera, y es ahí cuando te escribo por ese motivo. La mujer puede ir acompañada por quien quiera, es su derecho y nosotras no somos nadie para decidir por la mujer, pero ahora tu públicas que el informe doulas trata de QUE ESTAMOS QUITANDO A LA MUJER EL DERECHO DE DECIDIR POR QUIEN QUIERE SER ACOMPAÑADA cuando no es así. Se trata de dar información a la mujer de lo que realmente puede hacer una doula y eso está levantando muchas ampollas, yo lo hubiese realizado de otra forma, pero bueno, lo hicieron de esta.

Nos duele mucho ver que por tu parte apoyes el que le quitamos a la mujer la decisión de decidir por quien irá acompañada cuando no es así, luchamos contra el intrusismo tan preocupante que se está cometiendo. Cuando vimos tu ” informe amigas”… Fue un palo para nosotras ya que tú misma estas entrando en este juego manipulando información dando a entender que no respetamos el derecho que tiene la mujer a decidir sobre su acompañamiento, ¡¡lo que queremos son mujeres informadas!! Y una vez informadas que decidan, yo trataré con el mismo cariño y amor a una mujer que venga con o sin doulas porque ellas se merecen lo mejor y sólo ellas son las que deben decidir. Yo no soy nadie para decidir por ellas, otra de las cosas que nos duele es que tú misma das a entender que el acompañamiento no lo debe dar la matrona, sino una doula. Para nosotras una parte muy importante de nuestra profesión es el acompañamiento; nuestro enemigo, el sistema. A veces estamos llevando a cuatro mujeres a la vez y estamos luchando para que el sistema contrate a más matronas para poder darle a la mujer lo mejor de nosotras, lo que os merecéis.

Todo el apoyo, la calidez y el cariño de una matrona que lucha por que se respete vuestro plan de parto y vuestros deseos y porque NO exista la violencia obstétrica. Otro tema que nos duele, ya que das a entender que las doulas velan porque no exista y somos las matronas las que luchamos día a día contra ella y nuestro objetivo es empoderar a la mujer y que para con quien quiera y como quiera.

 

A continuación comparto mi respuesta a la carta anterior:

pidetumatrona…Agradezco el mensaje, y sobre todo el tono, el cariño y el respeto que en el mismo percibo. Siento mucho decepcionarte, pero sobre todo siento que se hayan malentendido algunas cosas que he dicho o escrito y por eso te respondo, para aclararlas. Yo de verdad que creo que la matrona es la profesional clave en la atención al parto, y siempre he intentado apoyaros en todo, no por peloteo sino porque sé que sois las profesionales mejor formadas y preparadas para atender el parto, no tengo ninguna duda al respecto.
En lo primero que escribí sobre el informe doulas, mi entrada en mi blog que luego pasé como petición en change.org dije:
“Es cierto que algunas doulas hacen intrusismo y otras pueden lucrarse ofreciendo una formación que alimente falsas expectativas laborales”
Vamos, que en ningún momento he negado que haya doulas haciendo intrusismo. Es más conozco varios casos y me han parecido igual de graves que lo que me cuentas. Es absolutamente cierto, hay doulas haciendo cosas muy graves sin ninguna cualificación y eso es de juzgado de guardia y hay que denunciarlo, por supuesto. Pero no se puede desautorizar a todo un colectivo por lo que hacen algunas personas. También sé de doulas que hacen psicoterapia (a 50 euros la sesión) sin tener ni idea, por cierto, pero no veo al Colegio de Psicólogos haciendo un informe tan penoso como a mi entender es el Informe Doulas.
Durante estos años me han pedido colaborar en muchas formaciones para doulas. Pagaban bien y me daban toda clase de facilidades. ¿Y sabes que? Siempre me he negado, no he participado nunca. Y precisamente por esto, porque creo alimentan un falso negocio, falsas expectativas, un engaño. Y creo que las doulas son similares a las personas que cuidan enfermos o ancianos por las noches en los hospitales cuando la familia no puede quedarse, no interfieren ni obstaculizan el trabajo de los sanitarios, sólo acompañan. Y para cuidar enfermos no hay que hacer diez cursos valorados en 1200 euros, ¡por supuesto!
En ningún momento he negado que haya intrusismo por parte de las doulas, no sé de donde habéis sacado esa conclusión. Me preocupa el intrusismo tanto como a ti, creo. Y me parece violencia que una doula presione a una mujer en el parto para que haga esto o no haga lo otro.
¡Por supuesto que las matronas podéis dar el acompañamiento emocional! ¿Dónde entiendes que yo lo haya negado? Pero como tú misma dices, ¿cómo se hace eso si atiendes a cuatro o a tres mujeres a la vez? Es simple y llanamente imposible. ¿Qué queréis reclamar la atención una a una en el parto? Os apoyaremos en todo lo que esté en nuestras manos, me parece urgente. ¿Qué queréis reclamar que haya más matronas en primaria, más continuidad en los cuidados, más seguimiento en posparto? Os apoyo como pueda, es importante.
Sin embargo el informe me produce verdadera vergüenza ajena. ¿Cómo se puede decir que la actuación de las doulas pone a la parturienta a riesgo de tener una rotura hepática? ¿Cómo un colectivo que se pretende profesional y científico presenta un informe que parece hecho por el reportero más sensacionalista que han encontrado? ¿Cómo se puede calumniar a profesionales de la talla de Gabriella Bianco (psicóloga) o Choni Gómez (¡¡¡matrona!!!)? ¿Cómo es que no sois vosotras las primeras en pedir su retirada viendo esas calumnias en el informe? De verdad, siento mucho decepcionaros, pero es que yo no lo puedo entender. Para mí si lo que pretendían era denunciar el intrusismo de algunas doulas no podían haberlo hecho peor.
Sé que defendéis a las mujeres, que precisamente las mejores matronas sois las que más sufrís con la violencia obstétrica. Tenéis todo mi apoyo, y lo seguiréis teniendo. Y si queréis denunciar el intrusismo profesional, también os apoyaré, pero hacedlo bien, denunciad a las personas que lo ejercen, y ante los juzgados. No ante la prensa, mezclando el tocino con la velocidad y ofendiendo a las mujeres. Porque para mí lo peor del informe es que refuerza el miedo al parto, vuelve a tratar a las mujeres como tontas que no saben diferenciar una doula de una matrona, y les recuerda una vez más que se pueden morir y que tienen que ponerse ciegamente en manos de los profesionales.

Reclamad vuestro lugar en los partos, ¡basta ya de residentes de ginecología que entran en los paritorios sin siquiera llamar a la puerta y ningunean a las matronas o residentes de matronas!, por ejemplo. Empoderaros, exigid que haya matronas también en la asistencia privada. Denunciad las malas praxis que tan a menudo veis. No tengáis miedo, por favor.
Para mí el informe es gravísimo. Lo siento. Siento decepcionarte o decepcionaros, pero también entiendo que cuando alguien te idealiza lo siguiente es la decepción. Bueno, yo voy a seguir apoyándoos en lo que pueda, cuando pueda, ofreciendo lo que sé. Ya sé que a nivel profesional saldré perdiendo, que probablemente se me cierren algunas puertas para dar formación a matronas, ya sé que si me hubiera quedado callada igual podría seguir trabajando mejor en vuestra defensa, en aliviaros en el sufrimiento que la violencia obstétrica genera, y que ahora igual no me va a ser posible…. Pero ¿sabes que? Yo creo que no he salido en defensa de las doulas, sino al revés, creo que he defendido el rigor científico frente a la chapuza del informe, la profesionalidad de las matronas, y la inteligencia de las mujeres.
Releo mi mensaje y me da pena si parezco enfadada o si me expreso mal. No quiero herir a nadie, no quiero ser poco cuidadosa. Me encantaría poder conversar cara a cara, así que si un día surge la oportunidad yo encantada. Un café o dos o los que haga falta, hablando se entiende la gente. Lo malo de hablar por email es que se pierde la escucha, la mirada, el tono de voz…y cuando hay conflicto o diferencia eso es tan importante…
Espero haberte respondido. Cualquier cosa aquí estoy, ánimo con vuestro difícil y precioso trabajo.

Añadir que también creo que sería importante que las matronas se implicaran en la defensa del parto en casa, atendido por matronas siempre y cubierto por la seguridad social, como sucede en otros países europeos.

Por último me gustaría compartir algunas reflexiones más, que compartí con alguna periodista:
– Entiendo ahora que el problema del intrusismo de algunas doulas es mucho más grave de lo que yo pensaba. Creo importante se denuncie, pero no creo que se pueda meter a todo el colectivo en el mismo saco.
– Yo entiendo como doula a una mujer que ofrece un apoyo emocional especialmente en el parto, aunque también puede darlo en embarazo y posparto. La doula viene a cubrir un vacío importante causado a mi entender por dos razones: por un lado la falta de red social en torno a la maternidad, y por otro la medicalización creciente de la atención a la embarazo y parto y la escasa o nula atención a la salud mental en todo el proceso. La falta de red social hace que muchas embarazadas se encuentren lejos de su lugar de origen, sin madre ni tías ni abuelas, sin hermanas o primas o amigas incluso que hayan sido madres y hayan criado cerca. Muchas mujeres han crecido sin esa red de antaño, algunas madres y padres se encuentran con que ¡el primer bebé que tienen en brazos en su vida es el suyo! Hay una ausencia de cuidados y apoyo en todo el proceso. En ese sentido para mí la doula viene a ser la “amiga experta” pero de un modo profesional, la que sustituye o suple esa carencia porque la necesidad sigue ahí.
El informe me parece lamentable. Desde el punto de vista formal es muy chapucero, está mal escrito, mal elaborado, muy mal hecho. No han profundizado, no han hecho una búsqueda seria y rigurosa…Se han quedado en la anécdota de algunas páginas webs y han mezclado churras con merinas, saltándose lo que dice la ciencia al respecto. El resumen es un informe penoso que bajo la premisa de “sólo nosotros sabemos lo que es bueno para las embarazadas” llega a decir cosas tan absurdas como que la atención de una doula puede producir rotura hepática en el parto, algo que nadie que yo conozca ha visto en su vida. En ese sentido el informe parece un reflejo de esa medicina machista, rancia y paternalista, que se enfada y amenaza a las mujeres cuando estas revindican su derecho a ser tratadas como adultas y con dignidad. Sigo pidiendo su retirada.
La mayoría de las doulas que yo conozco no comenten ningún intrusismo. Si una persona atiende partos sin estar formada para ello, creo que hay que valorar porque algunas mujeres o parejas optan por ese tipo de atención no profesional y cuál ha sido la información que han recibido, si ha habido engaño y estafa o no. No es lo mismo el caso de la doula que dice que sabe atender partos (intrusismo denunciable y peligroso) que el de la mujer que opta por un parto sin asistencia sanitaria profesional, una realidad que también existe.
– He conocido experiencias preciosas. En Santiago de Chile una matrona que además era doula comenzó un programa de formación de doulas, avalado por DONA, consistente en tres días de formación más unas prácticas en paritorio. Para las prácticas, consiguió que se permitiera a las doulas ir como voluntarias al paritorio del hospital. Inicialmente las matronas se mostraban muy reacias, pero a la semana de empezar la experiencia ya estaban encantadas, comprobando cuanto mejor era la atención desde que tenían a las doulas voluntarias en el paritorio.
– ¿Por qué ha proliferado esta figura en los últimos años? Por el vacío que hay en la atención al embarazo parto y posparto. Por la legión de mujeres que se han sentido maltratadas en sus partos y que a la hora de entender que les había pasado se han puesto a informarse, a estudiar, a leer y a comprobar hasta qué punto fueron mal atendidas. Algunas optan por convertirse en doulas para ayudar a otras madres, otras optan por buscar una doula que les cuide y proteja en siguientes embarazos y partos. También por la soledad en el puerperio y la falta total de políticas sociales que ayuden a la maternidad en nuestro país. La maternidad y los cuidados siguen siendo en mi opinión los dos grandes temas pendientes en nuestra sociedad: no sólo no están siendo atendidos, sino que además se omiten sistemáticamente en las agendas políticas una y otra vez.
– ¿Crees que, en paralelo a la proliferación de esta figura, hay personas y centros que intentan lucrarse ofreciendo ‘formación’? ¿Qué formación pueden ofrecer si la doula no interfiere en cuestiones sanitarias? Si, lo creo. En mi opinión a veces esa formación ocupa un lugar terapéutico, es decir, algunas mujeres que no han encontrado ayuda para sanar las heridas emocionales que el parto les ha dejado o la soledad y el sufrimiento que han sentido en el posparto, (porque esto casi no se escucha en la red pública de salud mental, por ejemplo) sanan sus heridas formándose como doulas. La formación que ofrecen en mi opinión es terapéutica para ellas, las alumnas, y preventiva, a muchas doulas formarse les sirve para estar mejor y para cuidarse o protegerse de profesionales que no actúan de forma adecuada. Los cursos pueden ser una forma de terapia de grupo. Pero creo sinceramente que antes de formarse como doulas muchas deberían primero preguntarse si lo que necesitan es una psicoterapia para sanar algunos traumas relacionados con el parto o la maternidad, y buscar esa ayuda profesional, desde luego con psicoterapeutas especializados. Y está claro que alimentan falsas expectativas laborales.
Gracias si has leído hasta aquí. Y si eres matrona o matrón, te agradecería me dejaras los comentarios que quieras o reflexiones a continuación. Y si en algo os puedo ser de ayuda, contad conmigo.
Un abrazo.

El derecho a parir bien acompañada

¿Con quien te gustaría parir? ¿Quién quieres que te acompañe en el nacimiento de tu bebé?

Muchísimas, probablemente la mayoría de las mujeres, dirán que con el padre del bebé. Muy bien. Pero si además del padre, te haces la pregunta de quién quieres que te anime, te acompañe, te acaricie, te recuerde algunas frases importantes en momentos de decaimiento o cansancio…Si quieres que alguien te ayude con el dolor o la fatiga, alguien que te pueda dar un masaje o recordar tus deseos a los profesionales que te atienden si tú no estás para hablar…Igual quieres que te acompañe tu hermana, o tu madre, o tu mejor amiga. O igual quieres que te acompañe una doula.

Parir bien acompañada es importante. El miedo bloquea, detiene, y complica el parto. En el parto intervienen las mismas hormonas que en el coito, que se alteran de igual manera. Es decir, para parir idealmente necesitamos sentirnos igual de confiadas, relajadas y tranquilas que cuando hacemos el amor con la persona amada. Si sentimos miedo, si nos interrumpen con preguntas o explicaciones, si nos ponen mala cara, si nos hacen cambiarnos de un lugar a otro, si nos dejan solas sin saber que sucede…el parto se detiene, se alarga, y las hormonas del estrés pueden incluso hacer que al bebé le llegue menos oxígeno y comience a sufrir.

El derecho a estar bien acompañada en el parto es algo básico. Y sin embargo todavía son demasiados los profesionales que atienden partos que no lo comprenden ni respetan. Así se dan situaciones a diario tremendas. Por ejemplo, en algunos hospitales te puede acompañar el padre en la cesárea si eres una “recomendada”, es decir, si tu pareja o tu trabajáis en ese hospital o tenéis a alguien muy cercano que trabaje allí, probablemente dejen a tu pareja entrar al quirófano en la cesárea, pero si no ni de broma. O si no tienes pareja, igual tu amiga puede acompañarte en el parto pero no tu doula. O si pasaste por un parto terrible la vez anterior que te dejo traumatizada, y quieres que una doula que te conoce desde entonces te acompañe en este parto porque eso te va a tranquilizar, tampoco te dejan. Son los profesionales del parto los que deciden, reglamentan, abren o cierran la puerta al paritorio con criterios bastante dispares, que no suelen estar escritos, o que si lo están admiten numerosas excepciones en función de quien esté de guardia. En cualquier caso lo que prima no es el respeto a la decisión de la mujer ni a sus necesidades, sino las opiniones, la comodidad, o las preferencias de los profesionales.

Y esto se da por igual en el nacer y en el morir. Hace unos días un padre escribió esta carta: La soledad de una UCI pediátrica. El derecho a estar bien acompañados se vulnera en las UCIs, pediátricas o de adultos. Muchas personas han fallecido solas en una UCI cuando sus seres queridos habrían dado lo que fuera por poder acompañarles en el tránsito, pero “las normas” lo impedían.

Para mí lo más grave del “informe doulas” es esto: lo que conlleva de no comprensión del derecho básico a estar bien acompañadas/os en los hospitales. En el parto, en el nacimiento, en la enfermedad, en la muerte.

 

Ruego retiren el “Informe Doulas” del Consejo General de Enfermería

A la atención del Sr. Máximo A. González Jurado, presidente del Consejo General de Enfermería:
doulas1Mi nombre es Ibone Olza Fernández, soy doctora en medicina y especialista en psiquiatría, habiendo dedicado toda mi trayectoria profesional al área de la psiquiatría infantil y perinatal. Los últimos años en concreto he profundizado como investigadora en todo lo relacionado con el parto, soy miembro del Comité Técnico de la Estrategia de Atención al Parto Normal del Ministerio de sanidad y del Management Committee del Proyecto Europeo Cost Action IS1405 de la Unión Europea de investigación sobre parto.
Por medio de la presente carta le ruego retiren su recién publicado “Informe Doulas dadas las numerosas imprecisiones, errores y falacias que contiene, y que considero entre otras consecuencias dañará enormemente la imagen y reputación de su propia organización, el Consejo General de Enfermería.
La necesidad de apoyo emocional continuado durante el parto es algo universal. La propia Cochrane recoge la evidencia científica al respecto y señala que la tarea de las doulas al ofrecer ese apoyo emocional continuado produce enormes beneficios sin que se haya demostrado ningún efecto adverso. De hecho la conclusión del informe de la Cochrane (2013) es: “el apoyo continuo en el parto por parte de una persona que está ahí solo para dar ese apoyo, que no pertenece al entorno familiar o social de la mujer, que tiene experiencia en ofrecer apoyo y una formación modesta o mínima, parece ser lo más beneficioso“, por lo que recomiendan que “todas las mujeres se beneficien de ese tipo de apoyo“(1).
kennellkalusPor si le interesa, le cuento que DONA, la asociación de Doulas norteamericana fue fundada entre otros por dos célebres neonatólogos (si, ¡médicos pediatras!), los doctores Marshall Klaus (el mismo que descubrió el surfactante pulmonar) y John Kennell. Desde luego que no lo hicieron con ánimo de promover ninguna secta canibalista ni nada parecido, sino desde la evidencia científica que ellos mismos aportaron al comprobar como el apoyo de las doulas mejoraba notablemente el resultado del parto (2 y 3).
Es cierto que algunas doulas hacen intrusismo y otras pueden lucrarse ofreciendo una formación que alimente falsas expectativas laborales. También hay otros profesionales que ejercen el intrusismo en el parto: son todavía demasiados los médicos obstetras que interfieren en partos normales que deberían ser atendidos exclusivamente por matronas. Pero sinceramente considero que su institución debería estar mucho más preocupada por la violencia obstétrica que a diario se ejerce en muchos paritorios de nuestro país, y en la que tristemente participan muchos profesionales sanitarios y que deja a incontables mujeres y bebés seriamente dañados. Esa si es una realidad que merecería un estudio serio y detallado por parte de su organización, y si me lo permite les recomiendo comiencen escuchando el sufrimiento de muchísimas matronas y enfermeras, excelentes profesionales, que han sufrido mobbing y acoso laboral precisamente por defender a las embarazadas y parturientas de la violencia obstétrica y sus terribles consecuencias. Estas matronas no merecen el agravio y descrédito que el penoso informe doulas supone también hacia ellas, que en muchos casos además trabajan codo con codo y desde el máximo respeto con excelentes doulas.
Por todo ello, le ruego retiren el informe doulas y profundicen en la cuestión desde la rigurosidad científica que se espera de una institución como la suya. Quedo a su disposición si lo desean para colaborar en este sentido
Atentamente,

Dra. Ibone Olza Fernández

Referencias:

1. http://www.cochrane.org/CD003766/PREG_continuous-support-for-women-during-childbirth
2. Sosa R, Kennell J, Klaus M et al: The effect of a supportive companion on perinatal problems, length of labor, and mother-infant interaction. N Engl J Med 303: 597, 1980
3. Kennell J, Klaus M, McGrath S et al: Continuous emotional support during labor in a US hospital. JAMA 265: 2197, 1991

Puedes firmar la petición en Change: Retiren el informe doulas

COST ACTION IS1405 BIRTH

IMG_0638Hace unos meses recibimos una invitación a raíz de la publicación de nuestro artículo Neuroendocrinoly of Childbirth and mother-child attachment. Nos pedían participar en una nueva COST ACTION: proyectos de investigación en red financiados por la Unión Europea.

La acción lleva el titulo BIRTH tambien como acrónimo: Building Intrapartum Research Through Health: an interdisciplinary whole system approach to understanding and contextualising physiological labour and birth (BIRTH). Que viene a ser algo asi como “investigar desde el parto hasta la salud: un abordaje interdisciplinar para comprender el parto fisiológico”.

La idea básicamente es crear una red de investigadores que profundizen en todo lo que acontece en el parto dessde el punto de vista de la fisiología, la salud y la normal. O “entender que pasa cuando las cosas salen bien”. El proyecto lo lidera la profesora Soo Downe, matrona inglesa con la colaboración de la australiana Hannah Dahlen.

bxlTendrá una duración de cuatro años (y viene a ser la continuación de un proyecto anterior que se puede ver en la página I research 4 Birth) . Incluye los siguientes grupos de trabajo:

1) Epigenética y la hipótesis de la higiene en relación de los eventos intraparto y las consecuencias a largo plazo para la salud

2) Mecanismos y bioingeniería del embarazo y parto, incluyendo el analisis de la naturaleza, consecuencias y sinergias entre los movimientos maternos y fetales

3) Aspectos socioculturales del parto y nacimiento, incluyendo la disonancia entre las expectativas sociales y culturales y la situación de mujeres en situación de exclusión o inmigrantes

4) Características organizacionales, culturales, y coste económico de la variabilidad en las intervenciones en el parto

5)Caracteristicas neuropsicosociales de los eventos del parto

Esta semana he participado en la primera reunión en Bruselas. Casi cuarenta investigadores de veinticinco países europeos, con un perfil muy variado: matronas, sociologas expertas en ética, ingenieros, obstetras, psicológas, activistas… Para mi un disfrute poder debatir e investigar con gente tan apasionada del tema como yo que lleva años investigando en torno al parto, con un obejtivo común de normalizar la atención al mismo. Lo vivo como un premio.

Cost Action IS 1405

El trauma del paritorio

Desde que creamos el foro Apoyocesareas hace ya trece años he venido escuchando no sólo a mujeres que necesitaban contar sus partos traumáticos, sino también a muchos profesionales de la atención al parto que me escriben para contarme sus experiencias traumáticas en el paritorio. Me han escrito matronas, residentes, ginecólogas…Muchas me han buscado de distintas maneras, a menudo para consultarme a mi como psiquiatra que hacer con el sufrimiento que en ocasiones les generaba haber atendido algun parto en concreto.

De tantos profesionales he aprendido que igual que les sucede a las madres, lo traumático no es tener que hacer una cesárea urgente, que haya una hemorragia materna grave o incluso que fallezca un bebé. Lo traumático practicamente siempre es el maltrato, el percibir que la parturienta no está siendo bien tratada, las intervenciones innecesarias, los gritos, las amenazas, la frialdad…en resumen: la violencia obstétrica.

Asi he llegado a la conclusión de que para que mejore la atención al parto no basta con dar toneladas de información científica basada en la evidencia. Es preciso un cambio de conciencia, que necesariamente tiene que pasar por permitir que los profesionales expresen su dolor y generar espacios de sanación. Ahora, en los cursos que imparto sobre pato traumático para matronas dedicamos la segunda parte del curso a hablar de ellas, de como se han sentido en el paritorio, compartiendo experiencias y buscando conjuntamente la prevención y o sanación de las secuelas de la violencia obstétrica.

Hace poco pude compartir parte de este trabajo en el XIII Congreso de la FAME, Federación de Asociaciones de Matronas celebrado en octubre en Bilbao. La presentación de la ponencia se puede ver y descarga en el siguiente enlace:

¿Cómo afecta a las profesionales el parto traumático?

 

Bebés comprados, vientres subrogados: memoria y violencia obstétrica (II)

Picture3

Lo peor que le puede pasar a un recién nacido es que le separen de su madre.

Nils Bergman, neonatólogo.

Estas palabras de Nils Bergman me vienen a la mente cada vez que oigo hablar de “vientres de alquiler” y “maternidad subrogada“. Conceptos que en la mayoría de los casos (salvo contadísimas y altruistas excepciones) considero ejemplos de violencia obstétrica extrema basados en la explotación de los cuerpos de mujeres en situación de dificultad económica. En la India por ejemplo los datos de la madre que gesta el bebé no quedan recogidos en ningún lugar. En las páginas de maternidad subrogada además se publicitan los “genes caucasianos”.  Con frecuencia el parto se programa o se realiza la cesárea en la fecha de conveniencia para los futuros “padres”. Y sí, como psiquiatra infantil me sigo preguntando (como ya comenté en el post anterior sobre Memoria y violencia obstétrica) ¿qué huella quedará en estos bebés que ni siquiera podrán saber quien fue la mujer que les gestó? 

newlifeindiaLa pionera Ley Venezolana de Violencia Obstétrica señala como tal “obstaculizar el apego precoz del niño o niña con su madre“. Por mucho que se facilite el piel con piel con el padre nada más nacer, ¿como será crecer con esa ausencia de madre?, ¿y la falta de cuerpo a cuerpo con la madre?

¿El derecho a ser madre o padre puede estar por encima del derecho a la propia identidad? Para mi está claro que no.

En los últimos días varias noticias se han hecho eco del drama de estos bebés, a menudo gestados desde el deseo narcisista y egoísta de hombres que sin ningún pudor opinan que ellos pueden ser “madres y padres” como dijo Ricky Martin en la portada de Vanity Fair hace algun tiempo. La odisea de los quintillizos; Más por vientre de alquiler que por adopción; La factoría de bebés del millonario japonés …Se suceden las noticias sin debate apenas, parece que fueran anécdotas triviales. La psicóloga Gabriella Bianco, a la que admiro, ha sido de las pocas profesionales que ha escrito con profundidad sobre este tema.

Me parece importante recuperar estos párrafos del manifiesto que hace unos años elaboramos un grupo de mujeres y hombres de la red Amaryi, e insisitir en que maternidad y paternidad no son lo mismo.

japones1Manifiesto para la recuperación de la maternidad

La maternidad es una sucesión de procesos que acontecen básicamente de forma simbiótica entre dos seres: la madre que concibe, gesta, alumbra y da de mamar, y la criatura que es gestada, parida y amamantada. Hay una continuidad fisiológica, emocional y psíquica en todo el desarrollo. Por eso no es lo mismo la madre que el maternaje o los cuidados que otra persona pueda darle a la criatura.
No es lo mismo maternidad que paternidad.

No hay igualdad entre maternidad y paternidad; hay apoyo mutuo y solidaridad. La igualdad entre maternidad y paternidad en la práctica, entre otras cosas, significa la sustitución de la lactancia por el biberón (por eso los intereses mercantiles hacen publicidad de torsos masculinos con bebés en brazos), y equivale a sacar a la criatura de su habitat. Por eso, este tipo de igualación va en la dirección de profundizar la falta actual de maternidad, y de seguir manteniendo la violación de los derechos materno-infantiles. La paternidad, así como cualquier forma de maternaje, deben contemplarse como una extensión de la maternidad. Y sería un contrasentido que el maternaje desplazara a la maternidad cuando su función es sostenerla y apoyarla. Con todo, la necesaria implicación afectiva de los padres en la crianza y su colaboración equitativa en las tareas domésticas, tiene un profundo sentido para nuestro género humano, ya que propicia la reconciliación y el desarrollo de los enormes recursos biológicos y culturales que tenemos a nuestra disposición para recuperar el bienestar social perdido.

Para Adelir, para todas

adelirQuerida Adelir:

Lo siento, lo siento mucho. Cuando supe que diez policías entraron en tu casa estando tu de parto y te llevaron contra tu voluntad al hospital para hacerte una cesárea sin tu consentimiento sentí un dolor enorme. Cuando me enteré de que tu “delito” era haber tenido la osadía de intentar un parto vaginal después de dos cesáreas tuve que acariciar la cicatriz de mi vientre. Cuando leí que la médico del hospital había obtenido autorización del juez para hacerte la cesárea sacando la siniestra “carta del bebé muerto” (dead baby card) me hirvió la sangre. Cuando vi tu cara en las noticias y te escuché decir que te sentías frustrada por la cesárea tuve ganas de darte un abrazo enorme, y decirte que no estás sola.

Tu historia me resulta demasiado familiar. Yo también intenté un parto vaginal después de dos cesáreas. Yo también dilaté en casa, con una matrona, y pensé que llegando al hospital con el parto avanzado sería más probable ser respetada en mi deseo de parir si todo iba bien. Como tu, yo también sufrí un maltrato brutal en el hospital. Fui cesáreada en contra de mi voluntad menos de media hora después de llegar en dilatación completa. Antes me gritaron, me amenazaron , me trataron de loca. Todavía recuerdo mis lágrimas mientras les suplicaba: “¿Cómo podéis tratarme así?¿como podéis tratar a nadie así?”. Todas aquellas personas mirándome mientras el ginecólogo metía sus dos manos en mi vagina y me pedía que me tranquilizara. Su voz al dictar sentencia: “cesárea“, mi ruego,”no por favor, no por favor“, la carta del bebé muerto “la vida del bebé corre peligro“, mi derrota, mi llanto, el terror, la anestesia general, mi silencio, la morfina al despertar, las doce horas sin ver a mi hija, la extrañeza…Los meses tan difíciles que vinieron después, cada vez que lo vivido se repetía en mi cabeza sin aviso previo cual macabra pesadilla. El estrés postraumático y la impotencia cada vez que alguien me decía “de que te quejas si tienes una bebé sana”.

Afortunadamente Adelir yo tampoco estuve sola. Encontré a otras mujeres, en ICAN, en Apoyocesareas, en El parto es nuestro, que me ayudaron a ir sanando mis heridas. Comprendí que no era la única, que eramos muchas, muchísimas, demasiadas. Entendí que la violencia obstétrica es un problema mundial y tristemente ancestral.

Por eso hoy iré a la Embajada de Brasil en Madrid a entregar mi carta de protesta. Por ti, por todas nosotras, por nuestras hijas. Por todas las mujeres que cada día en el mundo se ven sometidas a cesáreas innecesarias, a violencia obstétrica, que son amenazadas de formas sutiles e invisibles, forzadas de muchas formas, mutiladas.

Porque entre todas tenemos que detener esta barbaridad.

Un abrazo grande Adelir. Estamos contigo.