maternidad

Casilda, Leboyer y las contracciones del útero en el parto

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Querida Ibone:

La lectura de tu libro me ha traído al pensamiento una importante observación que Leboyer recogía en su libro ‘El Parto, crónica de un viaje’.

Se trata de los dos tipos de contracciones que se producen en el trabajo de parto, la dolorosas y las placenteras.  Explica Leboyer que en las primeras el útero se contrae de golpe y se suelta también de golpe, mientras que en las otras, la contracción y la distensión son movimientos lentos y suaves con una leve pausa entre medias.  Decía que se podía observar desde el exterior por la forma en que el vientre subía y bajaba, y que en el caso de las contracciones placenteras, el movimiento del vientre de la mujer se asemejaba al subir y bajar del cuerpo de un niño cuando duerme plácidamente.  Hay un video de Leboyer, Autour de la Naissance, en que recoge este movimiento del trabajo de parto placentero de una mujer.

A lo que voy es a la importancia que tiene el tipo de contracción en la fisiología del parto.  No es una cuestión solo de que la mujer sufra o goce durante el parto.  El movimiento del útero empuja al bebé hacia el camino de salida, y sabemos que el bebé en un momento dado, tiene que hacer una rotación para ‘encajarse’ y poder pasar por el canal pélvico.  En ese momento es clave el tipo de contracción, si es suave y pausada, para ir girando y colocándose, o si el bebé es empujado bruscamente, en cuyo caso irá rebotando contra los huesos pélvicos y tendrá dificultades para lograr ‘encajarse’.

En fin, te cuento todo esto porque hay que considerar que lo de parir con placer es una cuestión también de la fisiología natural del parto.

Quizá desde un punto de vista científico tenemos el problema de que la observación de las contracciones de un parto placentero no es fácil ni puede resolverse en una investigación clínica.  Pero sí quizá podría plantearse el recoger los testimonios de las mujeres que paren con placer y de las matronas que les atienden, de forma sistemática y rigurosa.  Por ejemplo, el del caso reciente que comentamos por teléfono de Magale.

Bueno, querida Ibone, no se si te servirá de algo este comentario.  Por si acaso, te lo mando, con un gran abrazo y mis mejores deseos para todo tu trabajo

Casilda

Pocos días después Casilda Rodrigañez vino a comer a casa. Con emoción imensa y alegría por el grato reencuentro conversamos en el patio al sol del otoño, comimos, hablamos de las canciones y del saber popular, nos contó de Menéndez Pidal y otros, nos abrazamos y uno de mis hijos nos sacó esta foto.

Cuando se fue me quedé pensando: en toda su obra, en lo que me ha aportado, en su generosidad, en su inteligencia, en su vida, en su sabiduría, en su ternura con los que ama y especialmente con los más pequeños, en su amor por los perros y en todas nosotras, las que tanto le debemos, en Jaca, en La Mimosa, y en nuestro úteros… Y ahí ya me volvi a quedar sin palabras.

Gracias Casilda: difundiré lo que dice Leboyer allá donde vaya, así como todas tus enseñanzas.

 

Lactancia y culpa

“A lo hecho, pecho”. Chapas de El Parto es Nuestro

Profundizando en el apoyo a la lactancia, reflexionando en el sentimiento de culpa y pena que nos expresan muchas madres al hablar de sus dificultades con la lactancia, hemos escrito este artículo: La culpa de las madres: promover la lactancia sin presionar a las mujeres.

Se acaba de publicar dentro del Monográfico de la Revista Dilemata sobre lactancia: “Mamar: mythos y lógos sobre lactancia humana” coordinado por Esther Massó Guijarro. El número entero está disponible de forma gratuita online. Seguro contribuirá a avanzar en el conocimiento y promoción de este importante aspecto de nuestra sexualidad y a mejorar la comprensión de la lactancia desde el(los)  feminismo(s).

Parir “Parir”.

Hoy nace mi nuevo libro: “Parir. El poder del parto“.

Ahora, mientras amanece, pienso en como ha sido gestarlo y sonrío. No sé precisar en que momento empecé a concebirlo. Me vienen a la mente muchas imágenes, conversaciones, historias. Muchos otros amaneceres escribiendo. Años aprendiendo sobre el parto, en el hospital, en los encuentros, en la vida, fascinada, pensando, admirando, intentando abordar y comprender la complejidad que nuestra llegada al mundo encierra. Me vienen otra vez las palabras de la filósolfa Virginia Held:

El parto es una experiencia tan profunda como la muerte…Sólo cuando la experiencia consciente de las madres, las madres potenciales y las personas que ejercen el maternaje sean tenidas en cuenta completamente podremos desarrollar una comprensión que pueda llegar a merecer la descripción de “Humano-a”

Concebir, gestar, escribir, parir, publicar este libro ha sido hermoso. El precioso prólogo que me ha escrito mi querida amiga Iciar Bolláin un regalazo.

Estoy deseando que lo lea mucha gente, que se entienda, que llegue, que sirva para que los que están por llegar a este mundo sean recibidos con el máximo cuidado  y respeto; y para que cada vez más mujeres salgan de sus partos sintiendose fuertes, poderosas, valientes. También estoy deseando escuchar y leer vuestras opiniones como lectores, así que si lees el libro y te apetece dejarme un comentario en esta entrada te lo agradeceré mucho.

 

PD: Este viernes 15 de septiembre estaré presentándolo en la Libreria La Pantera Rossa de Zaragoza a las 18.30 con la Via Láctea.

Las madres de Zimbabwe

El mundo se ve un poco distinto desde aquí. Intento conocer la realidad de las madres zimbabuesas partiendo de que probablemente lo que yo pueda llegar a conocer sea muy poco y sesgado. Me pidieron desde Friendship Bench que aprovechando mi visita diera tres charlas *, dos en la facultad y una en el colegio de médicos, sobre mis temas habituales: neurobiología del apego y aplicaciones clínicas, psicología del parto y nacimiento, trauma posparto y violencia obstétrica.

Esta última parte me parecía más dificil, ya que, sin conocer la realidad de la atención al parto en Zimbabwe, venir a hablar de violencia obstétrica me parecía  algo osado. Pensamiento equivocado: la violencia obstétrica aquí es un grave problema. Y crear un espacio donde poder nombrarla es a menudo el primer paso en los procesos de cambio.

En Zimbabwe un 15% de las madres dan a luz sin asistencia, el porcentaje sube al 30% en las zonas rurales. La mortalidad materna y neonatal es altisima, aunque no hay cifras muy fiables. La mortalidad neonatal creo que es de 45 por mil. Un horror. En los hospitales públicos hay un 13 % de cesáreas, en los privados no se sabe pero probablemente bastante más. No hay registros o si los hay no son fiables. (El contexto político es complicado: la dictadura de Mugabe, que lleva 36 años en el poder, ilustra bien lo difícil que lo tienen los países africanos para salir del imperialismo)

El VIH está bastante extendido, muchas personas no saben o no quieren saber si están infectadas. Los jóvenes toman antirretrovirales mezclados con psicofármacos como droga. Las madres adolescentes a menudo no tienen otra opción que la prostitución como modo de supervivencia.

La mayoría de las madres amamantan inicialmente. Pero,  a muchas se les recomienda poner sal en el paladar del bebé para que este beba más. Eso e introducir las papillas a partir de los quince días de vida. (Sí, a mi también se me pusieron los pelos de punta al escucharlo). Portean los bebés a la espalda, y hay muy poca interacción con ellos. Muchos de los bebés y niños pequeños que he visto en estos días parecen serios y tristes.

Asi que, volviendo a la charla que dí sobre violencia obstétrica, fue un encuentro con diversos profesionales donde, como suele ser habitual, muchas de ellas compartieron sus propias experiencias en sus partos. Testimonios de violencia obstétrica que confirman que por desgracia en todas partes cuecen habas, es decir, en todas partes el maltrato a las mujeres en el parto es casi la norma. (Empezando por la no atención a las urgencias obstétricas de forma eficaz).

Un catedrático de obstetricia me dijo que están trabajando para erradicar el maltrato con el apoyo de White Ribbon Alliance. Me gustó ver uno de sus posters en la maternidad que visité. Este hombre también me dijo que él piensa que el VIH está demoliendo el patriarcado. Según él, cada vez hay más mujeres que deciden permanecer solteras para no contraer el VIH.

En una reunión informal con el personal de la Rape Clinic de Médicos Sin Fronteras, dedicada a atender a víctimas de abusos sexuales, contaron que les están llegando hombres jóvenes que han sido asaltados y violados por grupos de mujeres que finalmente recogen su esperma en un preservativo: por lo visto son violaciones para conseguir semen para inseminaciones de reproducción asistida. Estos hombres están muy traumatizados y expresan que no lo pueden contar porque nadie les va a creer o nadie lo va a tomar en serio.

El mundo se percibe diferente desde aquí.  Mi visita a Zimbabwe está siendo intensa, emocionante y repleta de aprendizajes. En este invierno de Harare me pregunto qué hacer, no ya con Zimbabwe si no con este mundo tan complejo, con tanta injusticia tan difícil de aceptar, con todo lo que me sobrecoge y lo privilegiada que me siento… Para mi la respuesta sigue siendo apostar por cuidar a las madres, y especialmente por cuidar su salud mental para que puedan cuidar a sus bebés. Lo que pueda, donde pueda…

 

 

 

 

Las madres muertas

Lost MothersEstados Unidos tiene la tasa de mortalidad materna más elevada de los países llamados “desarrollados”. Casi mil mujeres fallecen cada año dando a luz o por causas directamente relacionadas con el embarazo, parto y posparto. Entre otras debido a:

  • falta de atención médica y/o seguro que la cubra
  • trastornos psiquiátricos perinatales: depresión, ansiedad, suicidio, consumo de drogas y las complicaciones médicas derivadas de los mismos
  • medicalización del parto: cesáreas, inducciones, y demás intervenciones que ponen en peligro la vida de madres y bebés, en resumen: violencia obstétrica a veces con resultado fatal.

Ahora un equipo de investigadores intenta visibilizar y nombrar estas muertes, para lo que han armado una web donde esperan recoger las historias de las entre 700 y 900 madres fallecidas en 2016. Ya han recopilado las historias de unas 120. Muchas, muchísimas, eran evitables con una atención sanitaria correcta. Leer sus historias es necesario para comprender la dimensión del drama y del problema.

Nuestro lugar en el mundo

Me preguntaron cual era mi lugar en el mundo y no supe qué responder: aún debo andar buscándolo. (Al menos ya sé a qué huele: a tierra mojada, y qué tiene: árboles, monte y río o arroyo).

Las mujeres de Lactamor decidieron organizar este año el encuentro de Maternidad Vía Láctea originado en Jaca con esta frase: “desde nuestro lugar en el mundo“. Nos acogieron en oreciosa casa rural La Kabaña y conforme llegamos nos regalaron una preciosa y delicada pieza de artesanía: un alegre coño musical.

Me emocioné al reconocer en Navia las señas de identidad de los cursos de Jaca: la colchoneta en el centro del aula para los bebés y madres, los niños entrando y saliendo felices a sus anchas, el útero florido presidiendo el aula. Calor y abrazos, cuidados entrañables.

A la entrada una preciosa exposición: los regalos que se han ido haciendo las mujeres de Lactamor en sus particulares fiestas de despedida de embarazo. Regalos artesanos siempre.

Creo que ahí está nuestro lugar en el mundo, en la artesanía, en el tiempo para estar y escuchar, en criar despacio, en la fabada deliciosa que nos cocinaron a fuego lento, que como bien dijo María del Mar casi casi lo más revolucionario ahora sea cocinar, entre las madres que amamantan libremente y los padres que acunan bebés, junto a las pandillas de niños que descubren caracolas o regalan abrazos junto al mar…

Las mujeres de Lactamor nos hicieron este regalo: un video precioso que recoge sus fiestas de despedida de embarazo. Hay que verlo, emocionarse, compartirlo. Para que todas las madres tengan una fiesta así en algun momento de su vida, para que todas encuentren su tribu y un lugar en el mundo en el que poder criar sin violencia. ¡Alas de libertad!

 

 

Más teta = más abrazos, más caricias, más atención

Aidan y Uriel

Las madres que amamantan pasan bastante más tiempo con sus bebés. Les abrazan y les cogen más, les acarician y consuelan más, interactúan más con ellos. Es obvio pero está bien que se demuestre con estudios como este: Maternal Time Use and Nurturing: Analysis of the Association Between Breastfeeding Practice and Time Spent Interacting with Baby donde observaron lo que hacían un total de 156 madres durante una semana entera con sus bebés de tres a nueve meses. Las que amamantaban pasaban bastante más tiempo con sus bebés, interactuando, sosteniendo, consolando, etc que las que no daban el pecho.

Ahí radican buena parte de los beneficios de la lactancia materna, además de la leche. Todas esas caricias, contacto, toda esa interacción PLACENTERA…va construyendo el cerebro de una manera bastante diferente a la que se da en la lactancia artificial. Ser criado así asegura un bienestar corporal profundo. Por eso es tan importante dar el biberón como si fuera el pecho. La lactancia es un cuerpo a cuerpo con la madre desde el nacimiento, un abrazo prolongado durante años, una intimidad amorosa…Una necesidad absoluta de todos los bebés. Por más que ahora muchos se empeñen en decir que no pasa nada por no tener esa madre y no experimentar el cuerpo a cuerpo con ella.

 

 

 

“No, mamá, no”, una joya de Verity Bargate

«Lo que más me sorprendió cuando me enseñaron a mi segundo hijo y lo cogí en brazos fue la total ausencia de sentimientos. Ni amor. Ni cólera. Nada»

Así empieza esta novela que acabo de devorar.  La protagonista anhelaba tener una niña y se encuentra con que su segundo hijo es otro varón. “Pequeña obra maestra” dice la contraportada y no exagera. Escrita en primera persona, resulta imposible no identificarse con la protagonista. Tan lúcida y loca como muchas de nosotras cuando transitamos ese desierto lunar llamado puerperio. Me parece imposible describirlo mejor.

Varias veces alude a “En Gran Centra Station me senté y lloré”, esa joya de Elizabeth Smart, su novela favorita, y a la que sin duda recuerda mucho: me ha parecido igual de buena. “No, mamá, no” es de esos libros que me hacen sentir envidia: ¡qué maravilla escribir así!

Os la recomiendo fervientemente.

Verity Bargate by Mayotte Magnus

 

IV Foro de Maternidad Via Láctea. Jaca en Navia.

29-30 de junio y 1-2 de julio de 2017 en Navia (Asturias)

“Desde nuestro lugar en el mundo”

JUEVES 29

15.00 h.- Recepción y entrega de documentación.

17.00 h.- Apertura del curso.

17.30 h.- De Pirineos al Occidente de Asturias: la semilla de Jaca – Carmen Tejero y Teresa Batlle (Co-fundadoras de Vía Láctea)

18.30 h.- Presentación del libro “Eres una estrella. El apasionante viaje de niña a mujer” de Eider Pacheco. Madre, partera y médica.

19:00 h.- La mujer al piano: Alicia Méndez (Gerente de La Kabaña; empresaria; siete hijos, dos nacidos vivos, tres nacidos muertos, dos adoptivos; escritora; cooperante en África; superviviente de cáncer de mama; mujer, rebelde, incansable, buscadora, soñadora, libre…)

19:30h.- Cantando y bailando con Rosa Zaragoza y Yaiza Comesaña.

21.00 h.- Cena y tertulia.

VIERNES 30

9:00h.- El embarazo como crisis vital: acompañamiento terapéuticoPatricia Fernández Lorenzo (madre y psicóloga clínica)

10.00 h.- Acompañamiento de mujer a mujer: la tribuLactamor.

11.00 h.- La muerte y el dueloRosa Zaragoza (musicóloga y voz del nacimiento y la crianza humanizados)

12:45 h.- Pausa y café.

13.00 h.- Nuestro lugar en el mundo: la pertenencia a la tierra – Laura López Santamarina (madre, socia de Lactamor y Educadora Social), Colectivo La Casa Azul (grupo de consumo y conciencia social) y Fundación Edes/Huerto El Cabillón (ecología e inserción social de personas con capacidades diversas)

14:30 h.- Comida.

17.00 h.- Preconcepción y concepción: la Vida IntrauterinaLídia Estany (comunicóloga prenatal y perinatal)

18:30 h.- Huérfanos de madre: el negocio de la gestación subrogada en el patriarcado capitalistaIbone Olza 

20.00 h.- Hacedora de alas: alas que traen magia a la vidaCarmen Malvi

20:30h.- Ritmo, ondulación, conexión con la tierra. Danza de vientre.

21.00 h.- Cena y tertulia.

SÁBADO 1

9:30h h.- Maternidad empoderanteIrene García Perulero (mujer, madre, bióloga molecular, feminista, activista del parto respetado y experta en violencia obstétrica)

11:15 h.- El poder de los fogones y los hogares en el siglo XXIMaría del Mar Jiménez (madre, ex-urbanita, socióloga, profesora de cocina, conferenciante y divulgadora de vida sana y alternativa)

12:45 h.- Café.

13.00 h.- Lo que aprendí de las mujeresRafael Maroto Páez (ginecólogo comprometido con un nacimiento más humanizado en un hospital comarcal reconocido como Amigo de los Niños, el Hospital de Jarrio)

14:30 h.- Comida.

17.00 h.- Entre mujeres: Macrina García (80 años de mujer rural), María Asunción Rodríguez Lasa (sindicalista, asociacionista nata y fundadora de un proyecto de vivienda compartida, cohousing) y Maite García (madre y socia de Lactamor)

18:15 h.- Pausa y café.

18:30 h.- La hija, la madre, la mujer – Monica Felipe, escritora, experta en género y salud, licenciada en derecho. Autora de www.elutero.es

20.00 h.- Yo confieso: reflexiones sobre maternidad/paternidad – Sandra de la Uz y Nacho Sagüillo (padres y socios de Lactamor)

20:30 h.- Las niñas malas van a todas partes: reflexiones sobre sexualidad femeninaRosa Eva Rabanillo ( escritora y educadora sexual) y Clara Margarita Pérez (madre, miembro de Lactamor)

21.00 h.- Cena y fiesta/espicha. (en Asturias, espicha: pinchos, sidra y amistad…)

DOMINGO 2

10:00 h.- Mesa redonda: el parto también es nuestroModera: Stella Villarmea (profesora de filosofía). Intervienen: Nacho Matute (matrón, Hospital Universitario Central de Asturias), Blanca Herrera (matrona, Granada), Valle Pérez (matrona de parto en casa en Asturias), Noelia Vicario (matrona de parto en casa en Asturias), Eva Arango, Leticia Rodríguez, Silvia García y sus partos en casa; Itziar Fernández y su parto sin asistencia.

13.00 h.- Reflexiones, agradecimientos, esperanzas y optimismos.

14.00 h.- Comida de despedida.

Más información

Entrevista en el blog alternativo

Maternidad, Igualdad y Fraternidad

Un padre igualitario pondrá el bienestar de sus hijxs por encima de sus propios deseos e inseguridades y sabrá respetar a la mujer que ha hecho posible su paternidad. El padre verdaderamente igualitario y entrañable es antipatriarcal por definición. No es posible una masculinidad ni una paternidad “nueva” sin haber efectuado el indispensable salto moral, cultural y existencial que supone para un varón renunciar al patriarcado, es decir, aceptar y respetar seriamente que las mujeres tienen derecho a deseos, opiniones y vida propia; que su condición de padre es independiente de su condición de pareja de la madre; y que la maternidad es un privilegio de las mujeres. Si estas convicciones son auténticas, no se alterarán en casos de conflicto: solo cuando un padre es capaz de atravesar una posible ruptura sin dejar de respetar a la madre de sus hijxs , sin instrumentalizar a las criaturas , y absteniéndose de usar los poderes que el sistema patriarcal le brinda contra la madre, se puede afirmar que ese hombre es igualitario; y solo en ese caso la convergencia de paternidad y maternidad es posible sin riesgo de perjuicio para niñxs y madres.

Siempre han existido y seguirán existiendo paternidades amorosas a pesar de la norma hegemónica de la paternidad patriarcal, pero nunca se han logrado a través de instrumentos legales y coactivos.

Patricia Merino

Esta cita de Patricia Merino está extraída de su libro Maternidad, Igualdad y Fraternidad. Me parece un libro importante y necesario, que contribuirá sin duda a visibilizar las profundas contradicciones y dificultades que nuestra sociedad tiene con la maternidad y los cuidados. Sobre todo, el libro ayuda a pensar hacia donde ir, desmontando algunas de las falacias que se aceptan dentro de la corrección política moderna o del supuesto progreso como verdades y que tan dañinas resultan para los más pequeños. Como botón de muestra valga esa de que es lo mismo maternidad y paternidad.

Precisamente la parte del libro dedicada a la paternidad es la que más me ha gustado: consigue explicar y visibilizar temas francamente difíciles como el problema de que la custodia compartida sea impuesta u otros. Creo que permite entender lo importante que es reconocer y nombrar las ncesidades de los más pequeños  en momentos de máxima vulnerabilidad críticos para su desarrollo.

Gracias Patricia Merino por haber escrito este libro. Seguro que no ha sido fácil,  pero sin duda ha merecido la pena. Nos va a servir para imaginar ese mundo mejor por el que tantas personas luchamos y seguir avanzando en su construcción poniendo la vida y sus cuidados en el centro de la política y lo social.