medicina

Amniofagia: ¿inducción natural del parto?

El 31 de diciembre recibí este mensaje de una alumna en mi móvil:

“¡Hola Ibone! Di a luz el día 27 a una niña preciosa.
Lo que en verdad te quería contar es que rompí aguas a las 3 a.m. sin tener contracciones y me asaltaron todos los miedos de tener un parto inducido como el anterior, así que me fui al terreno animal, recogí liquido amniótico en un vaso y me lo bebí.  No se si fue por ese súper componente inductor pero a las 8 a.m. había nacido Icía en un parto natural, súper potente…”

En uno de mis seminarios compartí este dato: en el líquido amniótico hay varias sustancias que facilitan la progresión del parto. La más interesante es el POEF: (Placental Opioid-Enhancing Factor). Una sustancia que potencia el efecto de los opioides que produce nuestro cerebro, es decir, que favorece el alivio del dolor de forma potente y rápida. Además el POEF parece potenciar la conducta materna tras el parto.

Hace años escuché que cuando hay una rotura de bolsa al final del embarazo tomar el propio líquido amniótico (siempre que sea claro) puede ser la manera más eficaz de inducir el parto y de evitar las temidas inducciones artificiales. En el líquido amniotico hay oxitocina y prostaglandinas (que favorecen las contracciones uterinas y la dilatación cervical), junto con el POEF, eso puede favorecer que se desencadene el parto de forma rápida y que encima avance de manera relativamente indolora. Es decir, que el POEF tal vez sea el analgésico endógeno para la inducción natural. Lo de lamer o beber el propio liquido amniótico lo hacen muchas mamíferas antes o después del parto, al igual que ingerir la placenta. Además en el líquido amniótico hay lactógeno placentario en altas dosis, algo que probablemente facilite que la lactogénesis se inicie precozmente tras el parto.

En mujeres no ha sido estudiado, pero yo llevo escuchados ya unos cuantos testimonios de mujeres que tras romper bolsa ingerieron su propio líquido (o bien lamiéndolo de sus dedos o bien recogiendolo con un vaso) y poco después tuvieron partos estupendos.

¿Conocéis más casos? Si es así os ruego lo compartais en los comentarios. Igual así logramos que alguien con el tiempo y los recursos necesarios pueda hacer una investigación rigurosa. ¿Será la amniofagia la mejor manera de inducir un parto con sustancias endógenas tras la fisura o rotura de bolsa de líquido amniótico? Siempre que este sea claro (sin meconio) parece interesante explorarlo…

 

 

 

 

Madres sin útero

hystersistersLas histerectomías obstétricas suelen recibir el calificativo de catástrofes: tener que extirpar el útero como única manera de salvar la vida de la madre en el parto o inmediatamente después es terrible. En algunos casos madre y bebé sobreviven, en otros además la madre se enfrenta a la pérdida del hijo o hija. Las causas suelen diversas: roturas uterinas (casi siempre en mujeres con antecedentes de una o más cesáreas anteriores), atonías uterinas (que el útero no se contraiga tras el parto, a veces debido a un abuso de la oxitocina sintética intraparto), hemorragias masivas por placentas acretas, etc.

El caso es que en mi práctica profesional he atenido a unas cuantas madres que han sufrido la pérdida del útero en el parto. En la mayoría de los casos se encuentran con una enorme falta de cuidados por parte del sistema sanitario cuando se enfrentan a un posparto terriblemente complicado en todos los planos.

A nivel físico la pérdida del útero a menudo se ha acompañado de una hemorragia importante, por lo que la anemia es habitual. Además, hay dificultad para imaginar como queda el vientre sin el útero, no es fácil visualizarlo. Las vísceras como la vejiga pueden quedar resentidos: son frecuentes las molestias urinarias y siempre hay que estar atentas a una posible infección. La cicatriz puede ser similar a la de la cesárea, pero lleva su tiempo aceptarla y cuidarla porque casi siempre es un recordatorio doloroso del trauma psíquico.

La lactancia puede ser tremendamente difícil (en algunos casos ni siquiera se da la opción, cuando la madre está recién operada se le suprime la lactancia) aunque muy sanadora. Es frecuente la hipogalactia, tal vez por el estrés, tal vez por la separación del bebé las primeras horas o días tras el parto, tal vez porque la falta de útero (y sus numerosos receptores de oxitocina) no sabemos aún como afecta al sistema oxitocinérgico.

A nivel psíquico el trauma es la norma, y no suele recibir atención por parte de los profesionales sanitarios. Estas madres casi siempre se han debatido entra la vida y la muerte y al despertar tienen que además asumir la pérdida del útero e iniciar el vínculo con el bebé tras una separación más o menos prolongada. No digamos ya si el bebé ha fallecido o tiene secuelas. Significa tener que hacer un duelo, aceptar que no volverán a ser madres, justo cuando acaban de terminar un embarazo. Hay que llorar la pérdida del útero y de la fertilidad. Algunas además tienen la frustración de no haber sido escuchadas cuando referían un cambio en el dolor en el parto, o de intuir que con otro tipo de atención tal vez la pérdida se hubiera podido evitar.

Son pospartos largos, complicados. Retomar la intimidad sexual puede ser tortuoso. Surgen muchas preguntas: ¿como ha quedado mi vagina?¿Qué hay al fondo ahora que no tengo útero? Las sensaciones físicas en la penetración muy diferentes.

Hay muy pocos espacios de ayuda específicos para estas madres, que a veces expresan dificultad para reconciliarse con su sexualidad o su feminidad tras la histerectomía. Uno en inglés es Hystersisters, aunque se centra sobre todo en mujeres que perdieron el útero tras un cáncer. Creo que es imprescindible y urgente que matronas,  fisioterapeutas, obstetras, enfermeras, etc.  se conciencien en la necesidad de ofrecer un plan de cuidados integral tras cada histerectomía desde el primer día.

Ayudar a reconciliarse con el cuerpo herido, trabajar la cicatriz y el suelo pélvico, sanar el trauma en la madre y probablemente en su pareja. Ayudar a reconocer que si quedan los ovarios seguirá habiendo ciclo hormonal y ovulación. Honrar la pérdida y favorecer que en vez de un síndrome de estrés postraumático pueda haber un crecimiento postraumático, ese es el objetivo.

 

Jugar para sanar

Foto: Mireia Navarro y Victoria Peñafiel

Foto: Mireia Navarro y Victoria Peñafiel

Tenía cuatro años y había nacido de forma muy prematura: pasó sus primeros meses en una incubadora. Ahora era su hermano el que también había nacido demasiado pronto, en el mismo hospital en el que estuvo él siendo un bebé.

En ese Servicio de Neonatalogía alguien tuvo la brillante idea de ofrecer un taller para los hermanos y hermanas de los bebés ingresados. Un espacio de juego donde poder jugar a mamás y papás o médicos con muñecos en incubadoras, con sondas, tubos, estetoscopios y vendas. El taller se llamaba Projecte Germans y estaba pensando como paso previo al contacto de los niños con sus hermanitos-as recién nacidos prematuros, para facilitar la transición y adaptación en una situación tan difícil para toda la familia.

project-germanes-2Este pequeño no faltaba a ninguno de los talleres. Jugaba una y otra vez con los muñecos-bebés-prematuros. Probablemente estaba sanando su propio trauma como sanan los niños: jugando libremente en entornos seguros.

Nos lo contó la creadora del proyecto: Maria Emilia Dipp en la Jornada de Actualizacion en Salud Mental Perinatal que recientemente organizamos desde Terra Mater (todavía se puede ver online). En su ponencia “Acompañamiento emocional y psicoterapéutico a las familias con bebés hospitalizados” Maria Emilia explicó como el juego simbólico les sirve a los niños y niñas para elaborar una situación traumática.

Jugar para sanar. No sólo los más pequeños, también los padres sanan jugando con sus hijos-as. Incluso los profesionales: la propia creadora del proyecto estuvo ingresada en una incubadora al nacer con su hermana melliza. Seguramente ese pequeño detalle explique muchísimo: la calidad del proyecto, lo cuidado que está, la hermosura que desprende…La propia trayectoria vital de Maria Emilia como hija, como psicóloga y como madre de prematuro hablan de alguien que ha transitado ese recorrido y sanado, crecido, comprendido.

Os dejo el video sobre el Projecte Germans: ¡es precioso!

Coño potens o la próstata de las mujeres

http://www.pnitas.es/

AUTORA DE ILUSTRACION: P.NITAS http://www.pnitas.es/

Sería tan sencillo decirles a todas las niñas y niños en el colegio que los cuerpos de ambos géneros tienen la capacidad de eyacular, que ambos tienen un órgano para hacerlo…Ahorraría muchos quebraderos de cabeza a muchas personas que llegan a sus primeras experiencias sexuales básicamente aterrorizadas por la falta de información. Sería estupendo sencillamente contar la verdad sobre el cuerpo humano a las personas que lo habitan.

Diana J. Torres.

Las mujeres tenemos próstata y muchas eyaculamos en el orgasmo: pequeños o grandes charcos. También espontáneamente, más frecuentemente a partir del séptimo mes de embarazo. La eyaculación NO es pis.

Diana J. Torres, que se define como punki, lleva años dedicada a investigar este asunto. Lo ha hecho con mucha rigurosidad y una mente científica privilegiada que ya quisieran muchos académicos y catedráticos. Ha plasmado sus conocimientos en un librito magistral, ameno y divulgativo, citando todas las fuentes: desde los textos médicos remontándose a Hipócrates o antropológicos hasta las mujeres mayores que acuden a sus talleres de eyaculación. Ha buscado, cuestionado, pensado, discurrido. Y todo eso sin subvención ni ayuda apenas, por amor al arte o más bien por amor al propio cuerpo. Lo ha hecho tan bien que yo creo que merece un premio importante, uno gordo, aunque evidentemente no esté en mis manos el dárselo. En cualquier caso su obra Coño Potens es imprescindible para todas y todos los que queremos conocer nuestros cuerpos de mujeres. MAGISTRAL y espero que lectura obligada en lo sucesivo en las carreras de ciencias de la salud como mínimo. No es justificable ya acabar medicina o enfermería sin saber que las mujeres tenemos próstata y eyaculamos, me parece a mi. Diana J. Torres además de publicarlo lo difunde gratuitamente en internet, al igual que las presentaciones de sus talleres.

Muchas preguntas se derivan de su apasionante lectura, algunas también las plantea ella. Desde el punto de vista médico dos me intrigan especialmente:

  1. ¿Qué pasa con el cáncer de próstata en las mujeres? ¿Cuántos canceres de cervix/útero /ovarios pueden ser en realidad cánceres de próstata no diagnosticados? Recientemente por ejemplo se está viendo la relación del PSA (antígeno de la próstata) con el síndrome de ovario poliquístico.
  2. ¿Qué pasa con la próstata de las mujeres en el embarazo? Diana recoge testimonios de mujeres que refieren eyaculaciones espontáneas sobre todo a partir del séptimo mes. ¿A cuantas se les diagnostica erróneamente de rotura de bolsa y se les dan fármacos peligrosos innecesariamente?

Si tienes experiencias o reflexiones al respecto, compartelas en los comentarios. ¡Sigamos promoviendo el autocoñocimiento!

Gracias Diana J. Torres. Mi agradecimiento también a mi querida amiga Ascensión Gómez por pasarme Coño Potens, y a P.Nitas, por la preciosa ilustración que acompaña esta entrada.

 

Me gustan mis pacientes

img_20150717_193104

Tal vez palabras no sean las adecuadas. Mis pacientes: gente que viene a pedirme ayuda, escucha, opinión o consejo en momentos delicados de su vida. Entran y me cuentan. Su vida. Con una franqueza que me admira. Con valentía, con pudor, con lágrimas a veces. Casi siempre son mujeres en momentos relacionados con el inicio de la maternidad. O con la dificultad de ser madre. Embarazadas o con bebés o tal vez buscando ser madres. Padres también veo. Hombres que me gustan por su ternura, que cuidan a los bebés mientras ellas hablan o cuentan, que a veces juegan con el hijo o hija mayor para que ella pueda explicarme todo lo que viven, el desconcierto, la soledad, la culpa, el extrañamiento.  Las broncas. Las mujeres que hablan del miedo a no querer a sus hijos lo suficiente. Entonces suelo hacer de espejo: ¿no te das cuenta que ese miedo es precisamente porque ya le amas muchísimo más de lo que se considera suficiente? Me miran desconcertadas.

Los bebés en mi consulta nos regalan sonrisas, momentos de magia mientras sus madres lloran o me cuentan sus peleas con el mundo, con la vida, en esta sociedad hostil donde ya casi nadie habla en el metro o sonríe por la calle. Mis pacientes me cuentan y yo escucho, observo, miro a ver que siento. A veces les cuento eso, lo que siento. Lo que me señala mi cuerpo. Otras veces comparto algo que aprendí de otras y otros pacientes. Pequeñas joyas, perlas. Los bebés también señalan y reclaman.

A veces me quedo callada, sin encontrar la palabra. Maravillada. ¿Cómo decirles que me encantan? ¿Cómo explicarles cuanto me enseñan? Me reconozco en las dudas, en las miserias, en las pequeñas violencias cotidianas de las que yo también me avergüenzo… A veces me entran las ganas de confesarme, de contarles, o de llorar yo sus lágrimas. De agradecerles la enseñanza. Si vosotras supierais…

Salen en mis sueños. Cuando dejan de venir les extraño y de vez en cuando pienso en ellas. Los bebés ya andan. No entiendo apenas esta vida y aún menos como la vivimos. Colecciono momentos, destellos, caricias y palabras. También las babas.

Qué suerte ser psicoterapeuta. Una vez una amiga me dijo estas palabras:

_Cuando alguien te pide ayuda en realidad te está haciendo un regalo.

¡Es tan cierto!

A mis pacientes, mil gracias.

Lactancia y cannabis

marijuana-and-breastfeedingAprovecho la celebración de la Semana Mundial de la Lactancia para hablar de un tema preocupante: el consumo de marihuana y sus derivados durante la lactancia. Me he encontrado madres que fumaban porros mientras amamantaban a sus bebés o hijos convencidas de la inocuidad o incluso las bondades del cannabis. Una de ellas llegó a decirme que en su entorno “casi todas mis amigas fuman porros y sus bebés crecen gorditos y felices“. Casi me eché a llorar ahí mismo.

El cannabis es de las sustancias más incompatibles con la lactancia. Hay una abrumadora evidencia de que pasa a la leche a dosis altas. Es decir, “se concentra en la leche”. Llega al bebé directamente y a su cerebro, alterando su desarrollo. Puede producir un leve retraso madurativo que será más obvio conforme el bebé se haga mayor, especialmente al llegar a la adolescencia. Seguramente los bebés que reciben cannabis a través de la leche materna también puedan tener cierta “adicción a la teta” por este motivo: tomar más menudo el pecho de loque harían si la madre no consume, lo que explicaría la percepción que describía esta mujer de bebés “mas gorditos” y como no “tranquilos”.

Hay pocos estudios específicos sobre el uso durante la lactancia, hay más sobre las consecuencias de la exposición en el útero. Es dificil diferenciar, pero en cualquier caso lo más habitual es que haya una continuidad, es decir, se fuma porros durante el embarazo y se sigue fumando durante la lactancia. Es importante señalar además que la marihuana actual tiene niveles mucho más altos de THC que la que se producía hace treinta años, cuando se hicieron algunos de los estudios. En el estudio holandés Generación R con más de siete mil embarazadas el 3% reconoció haber consumido cannabis durante el embarazo. Los efectos más comunes fueron el retraso en el crecimiento fetal y la microcefalia al nacer, que se asociaban a alteraciones cognitivas, de la memoria y de la conducta durante la infancia. La mayoría de las madres que consumen sin embargo no suelen comunicarlo.

El consumo de marihuana está contraindicado en la lactancia. Es fundamental sensibilizar a las madres y futuras madres, a sus parejas, a la sociedad. El uso está tan normalizado en nuestra sociedad y es percibido como algo tan inocuo o incluso beneficioso que ahora ya sabemos que más adolescentes se inician en el uso de cannabis que en el de tabaco.

Los profesionales que trabajamos con embarazadas y madres lactantes debemos conocer bien los riesgos y trabajar en la prevención y detección del consumo de cannabis durante el embarazo.

La UCI neonatal ideal

Foto: Mireia Navarro y Victoria Peñafiel http://www.ditspetits.org

Foto: Mireia Navarro y Victoria Peñafiel http://www.ditspetits.org

“En la UCIn ideal, el apoyo psicosocial a padres y staff serán
objetivos igual de importantes que la salud y el desarrollo de los bebés ”

Hynan MT & Hall SL. “Introduction: Psychosocial Program Standards for NICU Parents.” J Perinatol Supplement Dec. 2015.

Me ha encantado encontrar esta frase recién publicada en un monográfico del Journal of Perinatology dedicado al apoyo psicológico no sólo de los bebés ingresados y sus familias, sino también de los profesionales que trabajan en las UCIs de neonatología. Es la primera vez que veo reconocido con tanta claridad algo que muchos llevamos tiempo intuyendo y deseando. Que la salud de los profesionales sea tan importante como la salud de sus pacientes es algo tan necesario, que no hacerlo probablemente incida negativamente, no sólo en la salud del staff sino también en la calidad de los cuidados médicos y de enfermería. El monográfico de acceso abierto incluye varios artículos muy interesantes:
– Como integrar a las madres y padres para unos cuidados centrados en el desarrollo. Van mucho más allá de facilitar el contacto piel con piel o que los progenitores sean los principales cuidadores, sugieren que los padres y madres participen en los pases médicos y de enfermería, tengan acceso completo a toda la historia clínica de su hijo en todo momento, que se deje de pensar en los padres como “visitas” al bebé y se les ponga en el centro, que se les eduque en la importancia de su rol fundamental e intransferible como cuidadores de sus bebés, etc.
Como crear grupos de apoyo para madres y padres durante el ingreso. Para ello proponen que se ofrezca a cada familia el apoyo de una madre o padre veterano (que ya pasó por ahí hace tiempo) que ayude a los padres desde los tres primeros días del ingreso. Algo que desde algunas asociaciones como APREM se viene intentando en nuestro entorno. Además señalan la importancia d elos grupos de apoyo al duelo si el bebé fallece.
– Como realizar cuidados paliativos en la UCIn, aquí también inciden en la importancia de preparar esos duelos si es posible ya desde el embarazo cuando se confirma una enfermedad o malformación de mal pronóstico. Incluso hablan de como preparar a la familia para una muerte del bebé en casa si ese es el deseo de los padres.
– El imprescindible papel de los profesionales de salud mental en la UCIn. Psicólogos, trabajadores sociales, psiquiatras infantiles…y cómo estos profesionales de la salud mental también tiene que ocuparse de la salud mental del staff, en ocasiones sobrepasados por la dureza de las situaciones límite que acontecen en la UCIn. Interesante también conocer la asociación americana de psicólogos que trabajan en UCIs neonatales o de trabajadores sociales perinatales.

Todo esto me recuerda el trabajo que pusimos en marcha en la UCI neonatal del Hospital de Puerta de Hierro y que intentaba abarcar casi todos estos aspectos. Cada vez hay más profesionales de la salud mental formándose y deseando poder trabajar en el área perinatal, creo que ha llegado el momento de que las UCIs neonatales les abran las puertas. En algunos lugares ya lo están logrando. Pequeños grandes pasitos hacia la humanización de los cuidados intensiso (HU-CI).

Hablamos de la muerte (en círculos).

Primero de Medicina, clase práctica de la asignatura de Psicología Médica sobre el duelo, la comunicación de malas noticias. Nos colocamos en círculo, casi treinta alumnos en cada círculo, (cuatro en total) chavales, futuros médicos y médicas. Respiramos hondo, con los ojos cerrados: mira como estás y como se siente tu cuerpo aquí, ahora. Durante las próximas dos horas hablaremos de la muerte.

Hablamos de la muerte. Con timidez, con nerviosismo, con llanto, con pena, con un poco de risa también. Comienzan a compartir sus experiencias con la muerte. Todos escuchan con máximo respeto. Lentamente van fluyendo las palabras, el que vió caer fulminado a su amigo en un partido de fútbol, la que hace apenas unos día perdió a su abuelo más querido, la que se sintió maltratada por un médico que le forzaba a despedirse de su padre, el que sólo tras su muerte descubrió cuanto quería a la vecina anciana de su pueblo, la niña a la que nadie le dijo nada pero lo supo todo, la tristeza que me produjo la muerte de mi perro tras toda una vida con él…Historias, homenajes, silencios. Palabras que a veces tardan en salir o se quedan entrecortadas en la garganta. Tímidos abrazos, manos sobre los hombros. Respiramos hondo nuevamente. Todo está bien.

¿Cómo te sientes, qué te llevas? Aliviada, triste, tranquila, revuelto, en paz…Agradecida. He aprendido de mis compañeros, no imaginé que algunos de ellos tuvieran experiencias tan duras. Me doy cuenta de lo importante que es apreciar a los que queremos mientras estamos vivos. Esta noche llamaré a mi abuelo, a mi abuela. Es importante hablar de la muerte para poder ser buenos médicos. Hay que acompañar a los niños y niñas en los duelos, porque se enteran de todo. Me siento más cerca de mis compañeros. Me siento contenta de haber podido hablar de ella, es la razón por la que decidí estudiar medicina. No pensé que me sentiría bien hablando de la muerte, es algo que me da mucho miedo. Me he sentido escuchada. Ahora aprecio más la vida.

Gracias. A todos los alumnos y alumnas que durante esta semana con tanta valentía han hablado de la muerte. Al círculo y a todos los espacios que precedieron a este. A todos los que trabajan por la humanización de la medicina. Es esperanzador poder crear estos espacios al inicio de la carrera de los futuros médicos, para que no pierdan por el camino esa preciosa empatía, esas ganas de ayudar, para que sepan cuidarse y reconocerse en el otro o la otra, en el que sufre, en la que acompaña.

Hay una conferencia preciosa del intensivista Peter Saul titulada asi: Hablemos de la muerte (Let´s talk about dying) Os la recomiendo y añado abajo.

Elizabeth Kubler-Rkubler rossoss lo explicó muy bien:

Si huimos del dolor huimos también del bienestar,

y si huimos de la muerte huimos también de la vida.

Loba, de Catherine Bechard

71525_310x459Ayer vi el documental Loba y me pareció magnífico. Su autora, Catherine Bechard es una osteópata y curandera francesa que conmovida por el sufrimiento que percibe en las madres que dan a luz en el hospital decide en 2011 comenzar y filmar un recorrido por la atención al parto y nacimiento en Barcelona, México, Francia y Cuba con la ayuda de su hija Lila, que es quien filma.

Catherine escucha a las matronas (¡grande Pepi Dominguez!), da a voz a las mujeres, reflexiona y vuelve a escuchar a las parteras mexicanas. Plasma perfectamente la extrañeza inicial de quien intenta comprender la atención al parto en el mundo occidental, seguida del desconsuelo al percibir tantísima violencia y maltrato que sólo puede terminar en la indignación, levantando la voz contra la violencia obstétrica. Explica muchas cosas de forma pausada, con verdadera profundidad en la mirada.

Se puede ver online y en algunas salas de cine. Creo que se merece que hagamos lo posible para que sea vista por todas las futuras madres y padres así como los profesionales de la atención al parto.

El cuidado de lo invisible

Removing Gloves de Joe Wilder

Cuadro de Joe Wilder

“Reveindico el derecho de los médicos a sentirnos vulnerables”.

El que lo afirma es Gabi Heras, un médico intensivista del Hospital de Torrejón que se ha lanzado a liderar la humanización de los cuidados intensivos, a la que con acierto ha llamado HU-CI. Desde ahí trabajan para abrir las puertas de las UCIs a los familiares y para no cerrarlas a las personas muy mayores, para cuidar y acompañar con los mejores cuidados intensivos si es preciso también en la muerte, para tener presentes las emociones de los profesionales sanitarios y para saber detectar y tratar el sufrimiento.  Con razón señala: “cuando estás desesperado lo que necesitas es otra persona”.

Sostiene Gabi que tenemos que hacer una revolución social que ponga en el centro el cuidado de lo invisible: las emociones, no sólo de los pacientes, también las de sus familiares y las de los profesionales. Escuchándole siento alivio y esperanza: somos muchos trabajando para erradicar la violencia en la medicina. Tenemos trabajo para dar y regalar pero en red todo es más fácil y bonito.

No dejeis de escuchar la charla TED que Gabi dió recientemente: es magnífica, os la dejo a continuación.

¡Gracias compañero!