mundo

La burbuja porcina

El fin de semana pasado participé en el I Encuentro Estatal de Ganadería y Medio Ambiente en Loporzano, Huesca. Un lugar precioso al que vuelvo siempre que puedo y que ahora se moviliza para evitar ser contaminado por una enorme granja de ganado porcino.

Aprendí muchas cosas. Básicamente lo que está pasando con la ganadería intensiva en nuestro país es un horror. La burbuja del porcino es sólo un ejemplo. Intentaré explicarlo de manera breve y sintética (os recomiendo leer el informe ¿Un país para cerdos?) . En varios pueblos y lugares de nuestro país se instalan macro granjas de cerdos. En muchos casos los trámites se aceleran para su apertura, a veces de forma dudosamente legal, sin tener en cuenta las declaraciones de impacto ambiental, de donde va a salir el agua o que se va a hacer con la enorme cantidad de residuos que estas granjas generan (las heces de los cerdos, más conocidas como purines). Las macro granjas conllevan una inversión importante para el ganadero, aunque casi nada de ese gasto va en empleo (menos de un 3%, es decir, no es cierto que se genere empleo y si se hace es poco, precario y en pésimas y condiciones).

Las granjas, entre otras cosas, apestan el aire. Los cerdos están encerrados en condiciones terribles, casi sin poder moverse y se les engorda a velocidad récord. El agua que necesitan (muchísima) a menudo se obtiene de acuíferos ya seriamente amenazados por la sequía. Los excrementos o purines se intentan utilizar como abono dando una falsa impresión de reciclaje. Lo cierto es que estos purines contaminan enormemente los campos y los acuíferos, y se convierten en nitritos y nitratos, que finalmente también aumentan los índices de cáncer de estómago y colón en la zona.

El resultado más visible es que ahora se puede comprar mucho embutido, jamón serrano, etc…por muy poco dinero en las grandes superficies como Mercadona. Claro que cualquier día estas grandes superficies trasladarán la producción a países menos exigentes donde sea todavía más barata la producción, asi que es previsible que muchas de estas granjas terminen cerrando tarde o temprano, pero para entonces ya estará hecho el daño: nos habremos quedado sin agua y con los campos llenos de mier…

En el encuentro en Loporzano participaron ganaderos que defienden la ganadería extensiva (mas tradicional), activistas, veterinarios, alcaldes (que contaron como en sus pueblos las macrogranjas les contaban el cuento de la lechera), y todo tipo de ciudadanos de pueblos que vieron como de un día para otro les instalaban una granja, junto a asociaciones como Amigos de la Tierra, Food and Water Europe, o el Grup de Defensa del Ter que lleva ya años denunciando la situación en Cataluña. Se creó una plataforma estatal que coordinará la resistencia a la ganadería intensiva.

Desde el Reino Unido llegó Philip Lymberly, activista y autor del libro La carne que comemos: el verdadero coste de la ganadería industrial. Un libro imprescindible que debería servirnos para cambiar definitivamente nuestros hábitos de consumo. Lo principal: comer mucha menos carne y que esta provenga de modelos de ganadería sostenibles. Por nuestra salud y la de nuestra madre tierra.

 

Las madres de Zimbabwe

El mundo se ve un poco distinto desde aquí. Intento conocer la realidad de las madres zimbabuesas partiendo de que probablemente lo que yo pueda llegar a conocer sea muy poco y sesgado. Me pidieron desde Friendship Bench que aprovechando mi visita diera tres charlas *, dos en la facultad y una en el colegio de médicos, sobre mis temas habituales: neurobiología del apego y aplicaciones clínicas, psicología del parto y nacimiento, trauma posparto y violencia obstétrica.

Esta última parte me parecía más dificil, ya que, sin conocer la realidad de la atención al parto en Zimbabwe, venir a hablar de violencia obstétrica me parecía  algo osado. Pensamiento equivocado: la violencia obstétrica aquí es un grave problema. Y crear un espacio donde poder nombrarla es a menudo el primer paso en los procesos de cambio.

En Zimbabwe un 15% de las madres dan a luz sin asistencia, el porcentaje sube al 30% en las zonas rurales. La mortalidad materna y neonatal es altisima, aunque no hay cifras muy fiables. La mortalidad neonatal creo que es de 45 por mil. Un horror. En los hospitales públicos hay un 13 % de cesáreas, en los privados no se sabe pero probablemente bastante más. No hay registros o si los hay no son fiables. (El contexto político es complicado: la dictadura de Mugabe, que lleva 36 años en el poder, ilustra bien lo difícil que lo tienen los países africanos para salir del imperialismo)

El VIH está bastante extendido, muchas personas no saben o no quieren saber si están infectadas. Los jóvenes toman antirretrovirales mezclados con psicofármacos como droga. Las madres adolescentes a menudo no tienen otra opción que la prostitución como modo de supervivencia.

La mayoría de las madres amamantan inicialmente. Pero,  a muchas se les recomienda poner sal en el paladar del bebé para que este beba más. Eso e introducir las papillas a partir de los quince días de vida. (Sí, a mi también se me pusieron los pelos de punta al escucharlo). Portean los bebés a la espalda, y hay muy poca interacción con ellos. Muchos de los bebés y niños pequeños que he visto en estos días parecen serios y tristes.

Asi que, volviendo a la charla que dí sobre violencia obstétrica, fue un encuentro con diversos profesionales donde, como suele ser habitual, muchas de ellas compartieron sus propias experiencias en sus partos. Testimonios de violencia obstétrica que confirman que por desgracia en todas partes cuecen habas, es decir, en todas partes el maltrato a las mujeres en el parto es casi la norma. (Empezando por la no atención a las urgencias obstétricas de forma eficaz).

Un catedrático de obstetricia me dijo que están trabajando para erradicar el maltrato con el apoyo de White Ribbon Alliance. Me gustó ver uno de sus posters en la maternidad que visité. Este hombre también me dijo que él piensa que el VIH está demoliendo el patriarcado. Según él, cada vez hay más mujeres que deciden permanecer solteras para no contraer el VIH.

En una reunión informal con el personal de la Rape Clinic de Médicos Sin Fronteras, dedicada a atender a víctimas de abusos sexuales, contaron que les están llegando hombres jóvenes que han sido asaltados y violados por grupos de mujeres que finalmente recogen su esperma en un preservativo: por lo visto son violaciones para conseguir semen para inseminaciones de reproducción asistida. Estos hombres están muy traumatizados y expresan que no lo pueden contar porque nadie les va a creer o nadie lo va a tomar en serio.

El mundo se percibe diferente desde aquí.  Mi visita a Zimbabwe está siendo intensa, emocionante y repleta de aprendizajes. En este invierno de Harare me pregunto qué hacer, no ya con Zimbabwe si no con este mundo tan complejo, con tanta injusticia tan difícil de aceptar, con todo lo que me sobrecoge y lo privilegiada que me siento… Para mi la respuesta sigue siendo apostar por cuidar a las madres, y especialmente por cuidar su salud mental para que puedan cuidar a sus bebés. Lo que pueda, donde pueda…

 

 

 

 

Nuestro lugar en el mundo

Me preguntaron cual era mi lugar en el mundo y no supe qué responder: aún debo andar buscándolo. (Al menos ya sé a qué huele: a tierra mojada, y qué tiene: árboles, monte y río o arroyo).

Las mujeres de Lactamor decidieron organizar este año el encuentro de Maternidad Vía Láctea originado en Jaca con esta frase: “desde nuestro lugar en el mundo“. Nos acogieron en oreciosa casa rural La Kabaña y conforme llegamos nos regalaron una preciosa y delicada pieza de artesanía: un alegre coño musical.

Me emocioné al reconocer en Navia las señas de identidad de los cursos de Jaca: la colchoneta en el centro del aula para los bebés y madres, los niños entrando y saliendo felices a sus anchas, el útero florido presidiendo el aula. Calor y abrazos, cuidados entrañables.

A la entrada una preciosa exposición: los regalos que se han ido haciendo las mujeres de Lactamor en sus particulares fiestas de despedida de embarazo. Regalos artesanos siempre.

Creo que ahí está nuestro lugar en el mundo, en la artesanía, en el tiempo para estar y escuchar, en criar despacio, en la fabada deliciosa que nos cocinaron a fuego lento, que como bien dijo María del Mar casi casi lo más revolucionario ahora sea cocinar, entre las madres que amamantan libremente y los padres que acunan bebés, junto a las pandillas de niños que descubren caracolas o regalan abrazos junto al mar…

Las mujeres de Lactamor nos hicieron este regalo: un video precioso que recoge sus fiestas de despedida de embarazo. Hay que verlo, emocionarse, compartirlo. Para que todas las madres tengan una fiesta así en algun momento de su vida, para que todas encuentren su tribu y un lugar en el mundo en el que poder criar sin violencia. ¡Alas de libertad!

 

 

IV Foro de Maternidad Via Láctea. Jaca en Navia.

29-30 de junio y 1-2 de julio de 2017 en Navia (Asturias)

“Desde nuestro lugar en el mundo”

JUEVES 29

15.00 h.- Recepción y entrega de documentación.

17.00 h.- Apertura del curso.

17.30 h.- De Pirineos al Occidente de Asturias: la semilla de Jaca – Carmen Tejero y Teresa Batlle (Co-fundadoras de Vía Láctea)

18.30 h.- Presentación del libro “Eres una estrella. El apasionante viaje de niña a mujer” de Eider Pacheco. Madre, partera y médica.

19:00 h.- La mujer al piano: Alicia Méndez (Gerente de La Kabaña; empresaria; siete hijos, dos nacidos vivos, tres nacidos muertos, dos adoptivos; escritora; cooperante en África; superviviente de cáncer de mama; mujer, rebelde, incansable, buscadora, soñadora, libre…)

19:30h.- Cantando y bailando con Rosa Zaragoza y Yaiza Comesaña.

21.00 h.- Cena y tertulia.

VIERNES 30

9:00h.- El embarazo como crisis vital: acompañamiento terapéuticoPatricia Fernández Lorenzo (madre y psicóloga clínica)

10.00 h.- Acompañamiento de mujer a mujer: la tribuLactamor.

11.00 h.- La muerte y el dueloRosa Zaragoza (musicóloga y voz del nacimiento y la crianza humanizados)

12:45 h.- Pausa y café.

13.00 h.- Nuestro lugar en el mundo: la pertenencia a la tierra – Laura López Santamarina (madre, socia de Lactamor y Educadora Social), Colectivo La Casa Azul (grupo de consumo y conciencia social) y Fundación Edes/Huerto El Cabillón (ecología e inserción social de personas con capacidades diversas)

14:30 h.- Comida.

17.00 h.- Preconcepción y concepción: la Vida IntrauterinaLídia Estany (comunicóloga prenatal y perinatal)

18:30 h.- Huérfanos de madre: el negocio de la gestación subrogada en el patriarcado capitalistaIbone Olza 

20.00 h.- Hacedora de alas: alas que traen magia a la vidaCarmen Malvi

20:30h.- Ritmo, ondulación, conexión con la tierra. Danza de vientre.

21.00 h.- Cena y tertulia.

SÁBADO 1

9:30h h.- Maternidad empoderanteIrene García Perulero (mujer, madre, bióloga molecular, feminista, activista del parto respetado y experta en violencia obstétrica)

11:15 h.- El poder de los fogones y los hogares en el siglo XXIMaría del Mar Jiménez (madre, ex-urbanita, socióloga, profesora de cocina, conferenciante y divulgadora de vida sana y alternativa)

12:45 h.- Café.

13.00 h.- Lo que aprendí de las mujeresRafael Maroto Páez (ginecólogo comprometido con un nacimiento más humanizado en un hospital comarcal reconocido como Amigo de los Niños, el Hospital de Jarrio)

14:30 h.- Comida.

17.00 h.- Entre mujeres: Macrina García (80 años de mujer rural), María Asunción Rodríguez Lasa (sindicalista, asociacionista nata y fundadora de un proyecto de vivienda compartida, cohousing) y Maite García (madre y socia de Lactamor)

18:15 h.- Pausa y café.

18:30 h.- La hija, la madre, la mujer – Monica Felipe, escritora, experta en género y salud, licenciada en derecho. Autora de www.elutero.es

20.00 h.- Yo confieso: reflexiones sobre maternidad/paternidad – Sandra de la Uz y Nacho Sagüillo (padres y socios de Lactamor)

20:30 h.- Las niñas malas van a todas partes: reflexiones sobre sexualidad femeninaRosa Eva Rabanillo ( escritora y educadora sexual) y Clara Margarita Pérez (madre, miembro de Lactamor)

21.00 h.- Cena y fiesta/espicha. (en Asturias, espicha: pinchos, sidra y amistad…)

DOMINGO 2

10:00 h.- Mesa redonda: el parto también es nuestroModera: Stella Villarmea (profesora de filosofía). Intervienen: Nacho Matute (matrón, Hospital Universitario Central de Asturias), Blanca Herrera (matrona, Granada), Valle Pérez (matrona de parto en casa en Asturias), Noelia Vicario (matrona de parto en casa en Asturias), Eva Arango, Leticia Rodríguez, Silvia García y sus partos en casa; Itziar Fernández y su parto sin asistencia.

13.00 h.- Reflexiones, agradecimientos, esperanzas y optimismos.

14.00 h.- Comida de despedida.

Más información

Entrevista en el blog alternativo

Nurture Project: un año con las madres refugiadas

Hace ahora un año, en marzo de 2016, un grupo de mujeres de distintos lugares del mundo llegó a Grecia para ofrecer apoyo urgente a las mujeres y madres refugiadas. En medio de la enorme crisis humanitaria las fundadoras de Nurture Project International decidieron crear una ONG dedicada a ayudar a las embarazadas y madres recientes, a apoyarlas en sus lactancias, a cuidar a sus bebés y niños pequeños nacidos en situaciones durísimas, a facilitar la nutrición y alimentación de los más pequeños, inocentes e indefensos. Esa ayuda puede incluir cosas tan mundanas como conseguir pañales para los bebés o compresas para las mujeres, dar fruta fresca a los niños, ofrecer un masaje, atender una consulta de lactancia o dar la mano a una parturienta en su parto en un hospital donde nadie habla su idioma.

Como ya conté (La vida en la gasolinera, Refugiadas embarazadas, La infancia refugiada, Mi experiencia con NPI) en abril del año pasado estuve una semana como voluntaria con NPI en un campamento cerca de Idomeni. Todavía recuerdo con emoción todo lo que allí viví y aprendí, y agradezco la experiencia.

Somos muchas las que hemos compartido ese voluntariado: matronas, enfermeras, psicólogas,  y mujeres de otros ámbitos profesionales o jubiladas, decidieron pasar sus vacaciones o su tiempo en Grecia ayudando a bañar bebés o cuidando a las embarazadas y puérperas. Agunas voluntarias tuvieron experiencias complicadas y a menudo decepcionantes. Es normal, más aun con una ONG que acaba de empezar en medio de una crisis con un caos importante entre todas las ONGs que intervienen. Pese a ello creo que la labor de NPI ha sido magnífica, y lo sigue siendo. Ahora, además de seguir apoyando a las refugiadas en Grecia en sus nuevos alojamientos (la mayoría ya han dejado los campamentos), han comenzado a trabajar en los Mosul, Irak.

La fundadora de NPI, Brooke Bauer, ha obtenido recientemente el Premio Miriam H. Labbok por la Excelencia en el Apoyo a la Lactancia en el Congreso de Lactancia y Feminismo. Este es un extracto de la carta que escribí para apoyar su nominación:

I was able to volunteer with NPI in Greece briefly in April 2016. I can only express my admiration and gratitude to Brooke Bauer and the work Nurture Project International is doing supporting refugee women to breastfeed, work that I think deserves the highest recognition.

NPI empowers women who are in some of the most difficult circumstances and who in many cases have witnessed or endured significant violence due to war and are suffering trauma. In those situations of high vulnerability, the support NPI offers is of incredible valuable. NPI creates a safe place for pregnant women and recent mothers. They are given evidence based information regarding breastfeeding, and supported to do so in many practical ways: from food for the mothers to listening or even a massage. The most effective breastfeeding support starts by having other women showing the mother trust in her capacity to breastfeed. At NPI that support comes from a group of women volunteers from many different countries, most of whom are also mothers and/or breastfeeding experts. The refugee women become empowered: at NPI tents they feel honoured to be mothers, listened to, understood, supported. Each lactation succeed is celebrated, each infant thriving is cherished. Women get to receive recognition from the volunteers, who listen to them with their heart opened and biggest respect. I believe this is a unique intervention promoting women´s empowerment.

By creating a safe place for women to women support, where pregnant women, mothers, babies and children are welcome NPI is not only giving the infants the best chance to have a better health and future, it is also promoting peace and hope. The connections created between refugees and volunteers are beautiful stories of women´s helping each other and learning and growing together. I think the Miriam H. Labbok Award will be a beautiful way to recognise Brooke´s Bauer visionary project and to support it even further.

Felicidades a Brooke y a todas las voluntarias de NPI por tantísimo trabajo bien hecho.

Os dejo con el video que resume este primer año: ¡es precioso!

El porno feroz

 

En el porno del siglo XXI, el sexo es sólo una coartada para la violencia.

Gabriel Núñez Hervás

Tienes ganas, lo miras, te haces una paja, te corres, ya está. Es el porno: omnipresente, gratuito, a un click de todo el mundo. Adictivo, invasivo, y destructor. Hace tiempo que vengo pensando en ello, en cómo afecta a todas nuestras relaciones. Las imágenes que se quedan en la mente y vuelven inevitablemente casi cada vez que te excitas. Lucía Etxebarría describió con nitidez recientemente como las mujeres experimentadas en el sexo podemos reconocer de lejos a los hombres adictos al porno.

Ya hace años que alguien me alertó de que hoy en día antes de todos los diez años prácticamente todos los niños y niñas ya han visto porno. El cómo está afectando el porno a la vida sexual de los chavales y chavalas pueda ayudar a comprender las cifras de violencia de género entre adolescentes y jóvenes: in crescendo.

Pocas personas hablan de esto con franqueza. Pasa como con la prostitución y la trata de mujeres: cuando preguntas alrededor resulta que nadie nunca paga por sexo. Qué raro. Y cuando nos enteramos que incluso los futbolistas pagan por estar con mujeres probablemente víctimas de trata salen en su defensa hasta los ministros. Vergüenza ajena.

El artículo El Porno Feroz (La misoginia como espectáculo) de Gabriel Núñez Hervás es lo mejor que he leído sobre el tema. Explica tanto y tan bien que me parece debería ser lectura obligada por ejemplo en los institutos y facultades. Extraigo algunas frases, pero por favor: leedlo entero, compartirlo, debatidlo, nombradlo.

 "More Store" instalación fotográfica, 2008 ©Ana Alvarez-Errecalde

“More Store” instalación fotográfica, 2008 ©Ana Alvarez-Errecalde

Lo que ha secuestrado el porno, puede afirmarse, en fin, es el mismo sexo, sustituyendo su riqueza por una normativa rígida y unidireccional de entender las relaciones sexuales… El mundo, pues, ya es pornográfico. La vida es pornográfica. El sexo es porno. Sólo porno. El porno ya no es una representación del acto sexual. Es el acto sexual. Y por acto sexual se entiende cualquier cosa que produzca placer al hombre…

Se cometen delitos que se graban y se exponen y se venden con esa coartada sexual, con esa patente de corso del sexo, con esa protección garantizada por la inmunidad de la pornografía.

Se hace una sola pregunta, obsesiva, definitiva: ¿qué más se le puede hacer a una tía? O, lo que es lo mismo: ¿Cómo se puede degradar y humillar más a una puta?

Afortunadamente hay miles de jovencitas necesitadas a las que ofrecer un billete a la fama, a Europa o al capitalismo, y acto seguido escupirles y romperles el culo.

Un extensísimo y relajado y civilizado público jamás se preguntará por lo que les ocurrió en sus respectivas vidas a esos miles de mujeres con las que un día se hicieron pajas mientras observaban cómo las machacaban, insultaban y envilecían un puñado de hombres civilizados, ricos y famosos. Y qué más da; como decían los propios actores, no eran más que putas. El guante negro, emitida hace ya años por Canal Satélite Digital, es una premiada película de Christophe Clark que acaba con una pandilla de tipos escupiendo a una chica del Este y diciéndole literalmente: “No eres nada, te vamos a hacer mucho daño, no eres nada, eres una mierda, eres una puta, eres una guarra, no eres nada”

“La muy idiota de esta puta creía que venía para hacer un par de mamadas y una doble penetración y mira lo que se encontró”. “Lo que se encontró” suele ser un catálogo infinito de violaciones brutales, maltratos, torturas, palizas y escarnios. El último paso de esta escala macabra son, evidentemente, las prostitutas.

El hombre es libre, absoluto y caprichoso. La mujer es esclava.

Cualquier espectáculo basado en tratar a un animal como se trata a una mujer en el porno sería objeto de denuncia inmediata. A menudo se alaba la función pedagógica del porno: enseña cómo hay que hacerlo. Lo que enseña el porno es cómo hay que tratar a las mujeres: hay que insultarlas, despreciarlas, humillarlas, castigarlas, violarlas, atarlas, asustarlas, azotarlas, torturarlas, agredirlas, asfixiarlas, destrozarlas y vencerlas… La seducción es, por supuesto, algo pasado de moda.

Con todo, lo peor del porno es que es impune. Quien quiera ganar una fortuna maltratando a mujeres puede hacerlo sin temor. Y si tiene alguna duda, puede resolverla con un ejercicio muy simple: ponerse durante un momento en el lugar de esas mujeres. Verá cómo entonces entiende al instante que el porno es, simplemente la celebración de un crimen.

El porno feroz, de Gabriel Núñez Hervás.

Publicado en El Estado Mental.

Violencia obstétrica contra las refugiadas en Grecia

A Mariam la conocimos en Idomeni. Escuchar su relato en la misma tienda donde parió, con su hermana y su familia ofreciéndonos un té delicioso es algo que nunca podré olvidar. La violencia obstétrica más extrema ejercida contra las mujeres más vulnerables, las parturientas, en una situación de crisis total. Sigo intentando procesar o digerir todo lo vivido, sentido y aprendido allí, siento que me llevará un tiempo.

ImprimirAyer publicamos esta nota en el blog de El Parto es Nuestro, hoy la copio aquí. Que se sepa lo que está pasando.

La inmensa mayoría de madres recientes que hemos conocido en nuestro trabajo como médicas, traductoras y matronas en abril y mayo de 2016 en los campamentos de refugiados de Grecia han dado a luz por cesárea. Los hospitales griegos están desbordados por la llegada masiva de refugiados en situación de vulnerabilidad extrema. Pero esto no puede servir de excusa ni justificar la gravísima violencia obstétrica que están sufriendo las refugiadas en los partos y también las griegas. Al parecer Grecia tiene la tasa más alta de cesáreas de toda la UE, con una tasa estimada en torno al 60-70% según la asociación Human Rights in Childbirth (http://www.humanrightsinchildbirth.org/hric-case-study-greece-part-i/)

El caso de Mariam, que relatamos a continuación, ilustra la violencia obstétrica extrema que sufren las mujeres refugiadas en Grecia: cesáreas forzadas, episiotomía postparto incluso y negación de la atención.

Dos matronas españolas voluntarias en un campamento de refugiados cercano a la frontera Macedonia conocieron a Mariam y ella les contó su historia en dos ocasiones, una con la ayuda de una intérprete. Mariam quiere permanecer en el anonimato pero nos ha autorizado a difundir su historia con el fin de detener la violencia obstétrica que están sufriendo las refugiadas. Mariam está recibiendo atención psicológica y cuidados por matronas ya que como consecuencia del parto padece un trastorno de estrés postraumático agudo. El mismo equipo le ha ofrecido asistencia legal en el caso de que quiera denunciar el caso en el futuro.

IMG_20160430_174304_1La historia de Mariam cuestiona el respeto a los Derechos Humanos en Europa y hace surgir la pregunta de por qué a la gran mayoría de refugiadas embarazadas les es negada la posibilidad de un parto normal en los hospitales griegos, realizándoles cesáreas u otras intervenciones sin indicación médica ni consentimiento informado alguno.

 

La historia del parto de Mariam

 

Mariam estaba embarazada de su tercer hijo cuando ella y su marido salieron de Siria con sus dos hijos de uno y tres años. Después de atravesar Turquía y las islas griegas llegaron al campamento de refugiados en la frontera greco-macedonia. Durante su primera semana en el campamento, una amiga de Mariam, refugiada siria, se puso de parto. A esta amiga, que previamente había tenido cinco partos vaginales en Siria, se le negó la posibilidad de dar a luz de forma natural en el hospital griego. Le hicieron una cesárea. De regreso al campamento tuvo muchas dificultades con la lactancia y Mariam le prestó ayuda.

En las semanas siguientes Mariam supo de al menos tres mujeres sirias más a las que les fue negada la posibilidad de un parto normal en el mismo hospital griego cercano a la frontera.

A finales de abril, Mariam comenzó con contracciones y acudió al hospital cerca del mediodía. Allí expresó al equipo médico su deseo de parir vaginalmente. El doctor le respondió diciendo que eso no era posible. Dijo que le harían una cesárea porque allí sólo hacían cesáreas. Mariam se negó y el personal llamó a un traductor que habló con ella por el teléfono. Insistió en que no quería una cesárea y otra vez le volvieron a decir que esa era su única opción.

Durante esta visita al hospital, una enfermera examinó a Mariam y sin aviso ni explicación, le insertó un líquido en el recto. Mariam refiere que fue muy doloroso, ya que la enfermera insertó aquello “fuerte y rápidamente”. Después ella fue al baño y defecó sangre roja. La enfermera le dijo que aquello “no era un problema”.

Después de hablar con el traductor, Mariam decidió que preferiría parir en una tienda de campaña sucia a que le hicieran una cesárea en un hospital. Cuando salía del hospital, el personal le explicó por medio del traductor que si se iba entonces luego no podría volver.

Unas horas después, en el campamento de refugiados, Mariam dio a luz a una niña en la tienda de campaña con la única ayuda su hermana. Fue un parto “nomal”.

Después del parto, quiso que su bebé fuera examinada por un médico y lavada en una instalación sanitaria así que volvió otra vez al hospital.  Una vez allí pidió que alguien reconociese a su bebé. El mismo doctor de la visita anterior le dijo que ella también tenía que ser examinada. Con Mariam tumbada en la camilla obstétrica le introdujo sus dedos en la vagina para “limpiarla”. Entonces, tomó unas tijeras y le cortó la vulva sin ninguna explicación. Mariam no supo y todavía no sabe por qué le cortó. Refiere que sus gritos “podían oírse por todo el hospital”.

Afuera de la sala de exploración, la enfermera también gritaba al marido de Mariam. El doctor le cosió “con cinco puntos rápidos y algo de suero”. Mariam cuenta que aquello fue extremadamente doloroso y que no recibió ninguna explicación.  La bebé recién nacida de Mariam estaba llorando pero nadie se ocupaba de ella.

Después de la cirugía, el personal le dijo a Mariam y su marido que podían marcharse, pero sin su hija, a lo que ellos se negaron. Les retuvieron seis días en el hospital. Nadie más volvió a reconocerla ni tampoco le lavaron los puntos. En un determinado momento alguien del personal les dijo a Mariam y a su marido que llamarían a la policía o retendrían al bebé en el hospital en el caso de que Mariam tratara de marcharse. Seis días después pudieron regresar al campamento. Mariam había visto que otras madres refugiadas recibían en el hospital dos bolsas con cosas, una para la mamá y otra para el bebé, pero a ella no le dieron nada.

Mariam está ahora en el campamento amamantando a su pequeña hija. Sufre dolor en la zona sacra y tiene sangre en las heces. Cuando tiene dolor recuerda al doctor cortándola y siente que todo está sucediendo otra vez. Esto está afectando a como se relaciona con su recién nacida y con sus otros hijos. Cuando recuerda su estancia en el hospital “el corazón me late rápido y es como si estuviera allí otra vez y sucediera todo de nuevo”.

Debido a las limitaciones de privacidad y espacio no fue posible realizar una exploración completa en el momento de realizar la entrevista a Mariam. Su testimonio fue recogido por tres expertas en las áreas de matronería y derechos humanos en dos ocasiones. El equipo ha buscado ayuda para Mariam reciba atención continuada médica en otro lugar de Grecia este mismo mes.

 

Ibone Olza

Psiquiatra perinatal y activista pro derechos del nacimiento.

Erin Killbride

Investigadora y defensora en derechos humanos

Laura Lecumberri

Matrona

 

 

Mi experiencia con Nurture Project International

eko npiImagínate estar embarazada y tener que dejar tu casa en ruinas, huir de tu ciudad mientras siguen cayendo misiles, cruzar el Mediterráneo en un bote de plástico, llegar a Europa y encontrarte en un campamento de refugiados junto a una estación abandonada o que tu nueva casa sea una tienda de campaña en una gasolinera. Imagínate que te hacen una cesárea sin darte ninguna explicación en un hospital donde nadie habla tu idioma y dos días después te vuelven a dejar en la misma tienda de campaña. Imagínate criar ahí tu bebé recién nacido o de pocos meses, sin agua corriente, sin cocina, sin cambiador, sin comida apenas…

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Hay cientos o tal vez miles de mujeres en esa situación: embarazadas o puérperas, refugiadas. Muchas jovencísimas, mujeres de apenas quince o diecisiete años. Otras mayores, con cinco o seis hijos que también viajan con ellas, algunos de apenas un año o dos, y ellas nuevamente embarazadas.

Alimentar y cuidar al bebé en semejantes circunstancias es muy difícil. Nurture Project International es una pequeña ONG centrada en dar ese apoyo a las madres, para que puedan amamantar y alimentar a sus bebés de forma segura. He pasado una semana como voluntaria con ellas, en EKO STATION, una gasolinera en las afueras de Polikastro, a apenas 15 km de la frontera con Macedonia donde se calcula hay unos 3000 refugiados, mucho más de la mitad deben de ser menores de edad. Ha sido una experiencia muy intensa y un aprendizaje enorme.

Un equipo de ocho mujeres trabajando en el terreno: matronas, estudiantes de matrona, psicólogas, artistas, gestoras y logistas, traductoras, de Italia, EEUU, Finlandia, España, Reino Unido, Zimbawe, Canadá. Una maravilla de equipo.

baby hamamEn EKO Nurture Project tiene dos carpas o tiendas para las madres y bebés: una para la consulta de lactancia y nutrición, la otra para el “baby hammam” o baño de los bebés. En esta última se ofrece algo precioso: un baño para los menores de dos años. Las madres previa cita tienen así un lugar limpio, acogedor y cálido donde bañar y cambiar a sus hijos más pequeños. Ese espacio lo atienden ahora Zoe, una voluntaria catalana con una energía preciosa y a la que podéis seguir en su blog Heartinhands y Meg, una psicóloga infantil incansable.

zoeLa otra tienda es para la consulta de lactancia y alimentación infantil. Ahí he trabajado la mayor parte del tiempo, con el resto de voluntarias especialistas en lactancia, alimentación infantil o matronería. Llegaban madres constantemente. Se les ofrece apoyo, alimentación para ellas, asesoramiento con la lactancia. Algunas no han podido amamantar y se les ayuda a dar los biberones de forma segura. Se hace una primera consulta en todos los casos y luego un seguimiento muy cuidadoso. Cada madre tiene su cuaderno con todo anotado, y además los datos se suben a una aplicación llamada MAGPI que facilita mucho el seguimiento. Se hace seguimiento del peso y desarrollo de los bebés cuando es preciso. Se escucha, se consuela, se anima. Se hacen tests de embarazo. A las embarazadas se les cuida especialmente, se palpa y escucha al bebé, se ofrecen suplementos vitamínicos y fruta, alimentos, información. A las madres recién cesareadas intentamos ayudarles al máximo. Ofreciéndoles una siesta en la tienda, ocupándonos del bebé mientras ellas duermen, dándoles masajes.

De tienda en tienda

De tienda en tienda

Además de está intentando llegar a más madres, cada día se hace un recorrido por otros campamentos cercanos todavía menos atendidos. Se coordina con otras ONGs que también ofrecen atención o alimentos a niños pequeños, como Lighthouse Relief o Save the Children y el resto de ONGs en los campamentos.

Me ha parecido un trabajo precioso, muy cuidado y bien dirigido por Shelley en el terreno, por Brooke en la distancia. Una ayuda real: en semejantes circunstancias llegar  a esta tienda, que te acojan, te cuiden, te den alimento y cariño, que te dejen dormir una siesta o que te apoyen con la lactancia es clave.

IMG-20160428-WA0010Os animo a visitar la web, a hacer donativos, a ser voluntarias. Si sois matronas, asesoras de lactancia, doulas, masajistas, educadoras, o si queréis ayudar simplemente a madres y bebés en los campamentos os animo a uniros a NPI. La única condición es hablar inglés, y si además habláis algo de árabe o griego aún podreis ser más útiles. Si vais como voluntarias teneis que correr con todos vuestros gastos. Nos alojamos en un piso en Polikastro a 5 km del campamento, cuesta 10 euros la noche, se puede cocinar y descansar muy bien, algo importante en esas circunstancias. Hay posibilidad de alojarse en otros lugares de forma gratuita.También hay muchos voluntarios independientes en todos los campamentos que cada día deciden dónde echar una mano: nunca sobran.

En medio de tanto sufrimiento el trabajo de Nurture Project International es una fuente de esperanza. Thank you!

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Equipo NPI

http://nurtureprojectinternational.org/

La infancia refugiada

IMG_20160430_192808Siento vergüenza cuando pienso en ese cartel colgado en el palacio de Cibeles (sede del Ayuntamiento de Madrid) que dice “Refugees Welcome”. Si fuera verdad creo que como mínimo ya tendríamos que haber enviado unos cuantos aviones a la frontera greco-macedonia y haber vaciado al menos uno de los números campamentos de refugiados trayéndolos a Madrid.

No saqué fotos a los niños aunque muchos lo pedían, deben de haberse acostumbrado rápido. Son los mismos que hace pocas semanas cruzaban desde Turquía en bote, con frío y peligro de muerte. Algunos bebés de semanas o días en el trayecto. Tuvieron la mala suerte de llegar justo después del cierre fronterizo y ahí se han quedado, en los campamentos cerca de Macedonia. Idomeni es el más numeroso, pero hay muchos otros.

IMG_20160430_191615Las pandillas de niños y niñas juegan mucho y con total libertad, claro. No tienen nada más que hacer. La mayoría están ya muy sucios. Algunas ONGs les ofrecen algún rato de actividad dirigida, alguna clase. Vi a unos voluntarios de una ONG llegar con unas bolsas de juguetes, las sostenía un hombre enorme en lo alto, cincuenta o sesenta niños se amontonaban para intentar coger algo en aquella absurda piñata, golpes y empujones, muchos terminaron llorando.

Por las noches algunos refugiados siguen intentando cruzar campo a través la frontera, con la única ayuda de los traficantes de personas. Una embarazada nos contó que dos noches antes al intentar cruzar la frontera se cayó sobre el vientre y no sabía si su bebé seguía con vida, a la exploración se vio que sí. Parece que la situación de los refugiados al otro lado de la frontera es aún peor, nadie sabe bien que está pasando con ellos en Macedonia.

IMG_20160429_103724Es difícil imaginar la situación y la magnitud del drama, no me sé las cifras. 120.000 cruzaron en bote, me dijeron. Once millones de persona han huido de Siria. La mitad de su población. Las familias nos enseñaban fotos de sus casas en el móvil: ahora ruinas de Aleppo, Homs, etc. Nos contaban del hambre terrorífico entre los que se han quedado, algunos han tenido que llegar al canibalismo antes que morir de hambre. Ahora están en medio de la nada, no entienden bien que pasa, confiaban en Europa, en todos nosotros, en nuestra humanidad. Los jóvenes te cuentan lo que quieren estudiar, las madres te piden ayuda para sus bebés, algunos pendientes de cirugía o tratamientos. Muchos bebés y niños pequeños mostraban signos de alto sufrimiento psíquico. De las dificultades con la lactancia hablaré en otro post.

IMG_20160430_174304_1Idomeni me sobrecogió. Es un inmenso y caótico campamento de refugiados, junto a la valla, los policías macedonios al otro lado han plantado un tanque para dejar bien claro que no piensan dejar pasar a nadie. Pero el campamento militar que visité al día siguiente creo me dejó aún más desolada: aunque todavía pueden entrar y salir del mismo con relativa libertad las condiciones son durísimas y hay montañas de niños y niñas ahí también. Van talando los árboles de los alrededores para hacer sus pequeñas fogatas.

El tema es ¿cómo es posible que esto pase en Europa? Estamos dando un trato inhumano a todas esas personas que huyen de una guerra.  ¿Cómo ayudar a que cese este drama? Creo que la solución tiene que ser necesariamente política. Me parece patético ahora recordar el debate al que hemos asistido en los últimos meses en la prensa española sobre el posible o futuro gobierno. Miles de horas en los medios de comunicación dedicadas a comentar detalles nimios o intrascendentes mientras este drama acontecía tan cerca. Aunque queramos mirar para otro lado y seguir como si nada, no vamos a poder. Esta gente está intentando cruzar Europa como otros muchos antes intentaron cruzar África. No tienen nada que perder porque ya lo perdieron todo. Incluso desde un punto de vista egoísta nos interesa abrirles las puertas, creo yo. Me gustaría que esos que quieren gobernarnos pasaran unos cuantos días en Idomeni. Tendría que ser el requisito mínimo antes de poder trabajar en política exterior ahora mismo.

A todas las personas que se preguntan cómo ayudar o qué hacer, dos cosas:

  1. Conocer la realidad, abrir los ojos y el corazón, estar informados, ir a los campamentos…
  2. Exigir a nuestros gobernantes y políticos acciones urgentes que resuelvan esta tragedia: abrir las fronteras, recibir a los refugiados, acabar con la guerra, hacer justicia.

La vida en la gasolinera

IMG_20160428_183043La gasolinera en espejo a los dos lados de la carretera. En el lado del campamento han cerrado los tanques y ya no sirven gasolina pero mantienen la cafetería y restaurante y los baños están siempre limpios. Es la manera que tienen los griegos de cuidar a los refugiados.

Por todo las tiendas y carpas. Las de ACNUR, las del decathlon y las de palos y mantas. Tienen que hacerse la comida así que van quemando plásticos y cartones junto con leña que cada día recogen más lejos. A ratos el olor a plástico quemado es asfixiante. Los tropecientos niños y niñas juegan a sus anchas. Hoy se manifestaban “open the borders, open the borders!”

Tenemos dos carpas: una para lavar a los bebés y otra para la consulta de lactancia y alimentación. Hoy he pasado la mayor parte de la mañana ayudando a bañar bebés. Las madres agradecen el espacio cálido. Frotan a su hijos con más jabón que agua casi y cierta insistencia, como si con el lavado se pudieran borrar las huellas del viaje heroico.

Los bebés preciosos responden en cuanto ven que les hablas con una alegría inédita. Algunos vienen medio enfermos o con hernias y malformaciones que necesitarán seguimiento y tal vez cirugía. Las madres siempre agradecen y a veces cuentan.

La consulta de lactancia es más delicada. Hay una madre de seis hijos con un bebé que llegó muy desnutrido a pesar de la lactancia exclusiva. He optado por darle masajes dos veces al día a ella en el cuello y hombros y por su sonrisa sé que le está sirviendo.

A última hora de la tarde llega una madre muy joven, apenas 20 años, recién cesareada. No sabe porque se la hicieron, a todas las sirias se las hacen. Le duele todo y nadie le ha vuelto a ver desde que salió del hospital. Hacemos lo que podemos. Mañana habrá que pensar en un protocolo para acompañar, y luego denunciar y prevenir tantas inne-cesáreas.

IMG_20160428_182931La vida en la gasolinera transcurre lentamente. Nadie sabe que va a pasar, aunque cada vez se instala más la certeza de la decepción, las fronteras no se abrirán, tendrán que regresar o irse a los campamentos militares, o serán expulsados. Tanto viaje para esto. Los de Homs, los de Alepo, los que han perdido tanto allí y en el camino.

Voy a ponerme a estudiar árabe.

Ma Salama