parto

IV Foro de Maternidad Via Láctea. Jaca en Navia.

29-30 de junio y 1-2 de julio de 2017 en Navia (Asturias)

“Desde nuestro lugar en el mundo”

JUEVES 29

15.00 h.- Recepción y entrega de documentación.

17.00 h.- Apertura del curso.

17.30 h.- De Pirineos al Occidente de Asturias: la semilla de Jaca – Carmen Tejero y Teresa Batlle (Co-fundadoras de Vía Láctea)

18.30 h.- Presentación del libro “Eres una estrella. El apasionante viaje de niña a mujer” de Eider Pacheco. Madre, partera y médica.

19:00 h.- La mujer al piano: Alicia Méndez (Gerente de La Kabaña; empresaria; siete hijos, dos nacidos vivos, tres nacidos muertos, dos adoptivos; escritora; cooperante en África; superviviente de cáncer de mama; mujer, rebelde, incansable, buscadora, soñadora, libre…)

19:30h.- Cantando y bailando con Rosa Zaragoza y Yaiza Comesaña.

21.00 h.- Cena y tertulia.

VIERNES 30

9:00h.- El embarazo como crisis vital: acompañamiento terapéuticoPatricia Fernández Lorenzo (madre y psicóloga clínica)

10.00 h.- Acompañamiento de mujer a mujer: la tribuLactamor.

11.00 h.- La muerte y el dueloRosa Zaragoza (musicóloga y voz del nacimiento y la crianza humanizados)

12:45 h.- Pausa y café.

13.00 h.- Nuestro lugar en el mundo: la pertenencia a la tierra – Laura López Santamarina (madre, socia de Lactamor y Educadora Social), Colectivo La Casa Azul (grupo de consumo y conciencia social) y Fundación Edes/Huerto El Cabillón (ecología e inserción social de personas con capacidades diversas)

14:30 h.- Comida.

17.00 h.- Preconcepción y concepción: la Vida IntrauterinaLídia Estany (comunicóloga prenatal y perinatal)

18:30 h.- Huérfanos de madre: el negocio de la gestación subrogada en el patriarcado capitalistaIbone Olza 

20.00 h.- Hacedora de alas: alas que traen magia a la vidaCarmen Malvi

20:30h.- Ritmo, ondulación, conexión con la tierra. Danza de vientre.

21.00 h.- Cena y tertulia.

SÁBADO 1

9:30h h.- Maternidad empoderanteIrene García Perulero (mujer, madre, bióloga molecular, feminista, activista del parto respetado y experta en violencia obstétrica)

11:15 h.- El poder de los fogones y los hogares en el siglo XXIMaría del Mar Jiménez (madre, ex-urbanita, socióloga, profesora de cocina, conferenciante y divulgadora de vida sana y alternativa)

12:45 h.- Café.

13.00 h.- Lo que aprendí de las mujeresRafael Maroto Páez (ginecólogo comprometido con un nacimiento más humanizado en un hospital comarcal reconocido como Amigo de los Niños, el Hospital de Jarrio)

14:30 h.- Comida.

17.00 h.- Entre mujeres: Macrina García (80 años de mujer rural), María Asunción Rodríguez Lasa (sindicalista, asociacionista nata y fundadora de un proyecto de vivienda compartida, cohousing) y Maite García (madre y socia de Lactamor)

18:15 h.- Pausa y café.

18:30 h.- La hija, la madre, la mujer – Monica Felipe, escritora, experta en género y salud, licenciada en derecho. Autora de www.elutero.es

20.00 h.- Yo confieso: reflexiones sobre maternidad/paternidad – Sandra de la Uz y Nacho Sagüillo (padres y socios de Lactamor)

20:30 h.- Las niñas malas van a todas partes: reflexiones sobre sexualidad femeninaRosa Eva Rabanillo ( escritora y educadora sexual) y Clara Margarita Pérez (madre, miembro de Lactamor)

21.00 h.- Cena y fiesta/espicha. (en Asturias, espicha: pinchos, sidra y amistad…)

DOMINGO 2

10:00 h.- Mesa redonda: el parto también es nuestroModera: Stella Villarmea (profesora de filosofía). Intervienen: Nacho Matute (matrón, Hospital Universitario Central de Asturias), Blanca Herrera (matrona, Granada), Valle Pérez (matrona de parto en casa en Asturias), Noelia Vicario (matrona de parto en casa en Asturias), Eva Arango, Leticia Rodríguez, Silvia García y sus partos en casa; Itziar Fernández y su parto sin asistencia.

13.00 h.- Reflexiones, agradecimientos, esperanzas y optimismos.

14.00 h.- Comida de despedida.

Más información

Entrevista en el blog alternativo

Seminario sobre Maternidad Subrogada

SEMINARIO FILNAC

MATERNIDAD SUBROGADA: “PARIRÁS CON EL SUDOR DE LA DE ENFRENTE”

Fecha: Lunes, 22 de mayo de 2017, de 4.00-7.30 h.

Lugar: Colegio de Málaga, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Alcalá, Aula 10.

Ponentes invitadas

María José Guerra, Profesora de Filosofía de la Universidad de La Laguna, Ética de la reproducción humana y enfoques feministas

Ibone Olza, Psiquiatra y Profesora de la Universidad de Alcalá, En la piel del bebé: la gestación subrogada desde la salud primal

Beatriz Gimeno, Activista y Diputada en la Asamblea de Madrid, Mujeres como úteros: subrogación y derechos reproductivos

Lara Redondo, Analista en el Tribunal Constitucional, Gestación por sustitución: marco jurídico español y europeo

Organizan

Filosofía del nacimiento. Repensar el origen desde las humanidades médicas (FILNAC), Proyecto de investigación FFI2016-77755-R, Ministerio de Economía y Competitividad, 2016-19.

Justicia, ciudadanía y vulnerabilidad. Narrativas de la precariedad y enfoques interseccionales (VULNERA), Proyecto de investigación FFI2015-63895-C2-1-R, Ministerio de Economía y Competitividad, 2015-18.

Estructura

Cuatro bloques de 20 minutos de exposición más 20 minutos de debate por ponencia. Pausa para café.

Contacto

Stella Villarmea: Stella.villarmea@uah.es

María José Guerra: mjguerrapalmero@gmail.com

Más información

https://filnac.wordpress.com/

 

 

Huérfanos de madre: el negocio de la gestación subrogada

¿Dónde estabas, Madre, cuando los Padres decidieron que otros seres humanos que no eran ellos mismos se podían trasladar, exponer, vender, alquilar, prestar y hasta matar?

Victoria Sau

Un recién nacido en una bolsa de la compra. Desde que vi por primera vez la imagen no me la he podido quitar de la cabeza. Me remueve, me interpela, me sacude, me mueve a la acción. Se titula VIDA y su autora es Ana Álvarez-Errecalde. Forma parte de su nuevo y magnífico trabajo: Object-ivity.

Al igual que la imagen, estas palabras de Victoria Sau resuenan en mi mente cada vez que pienso en los bebés gestados en vientres de alquiler:

En el patriarcado, todo el mundo está huérfano de madre.

Huérfanos de madre. Separados de la madre nada más nacer y sin derecho a ella ni a su abrazo. De por vida. Vendidos, comprados. Con contrato de garantía y derecho a devolución.

En los próximos días se celebrará en Madrid una feria destinada a esta aberración. Parece mentira que, siendo la subrogación ilegal en España, se permita esto, ¿imagina alguien una feria dedicada a la compra venta de órganos humanos?

Concentración contra la feria de vientres de alquiler.

 

 

Nurture Project: un año con las madres refugiadas

Hace ahora un año, en marzo de 2016, un grupo de mujeres de distintos lugares del mundo llegó a Grecia para ofrecer apoyo urgente a las mujeres y madres refugiadas. En medio de la enorme crisis humanitaria las fundadoras de Nurture Project International decidieron crear una ONG dedicada a ayudar a las embarazadas y madres recientes, a apoyarlas en sus lactancias, a cuidar a sus bebés y niños pequeños nacidos en situaciones durísimas, a facilitar la nutrición y alimentación de los más pequeños, inocentes e indefensos. Esa ayuda puede incluir cosas tan mundanas como conseguir pañales para los bebés o compresas para las mujeres, dar fruta fresca a los niños, ofrecer un masaje, atender una consulta de lactancia o dar la mano a una parturienta en su parto en un hospital donde nadie habla su idioma.

Como ya conté (La vida en la gasolinera, Refugiadas embarazadas, La infancia refugiada, Mi experiencia con NPI) en abril del año pasado estuve una semana como voluntaria con NPI en un campamento cerca de Idomeni. Todavía recuerdo con emoción todo lo que allí viví y aprendí, y agradezco la experiencia.

Somos muchas las que hemos compartido ese voluntariado: matronas, enfermeras, psicólogas,  y mujeres de otros ámbitos profesionales o jubiladas, decidieron pasar sus vacaciones o su tiempo en Grecia ayudando a bañar bebés o cuidando a las embarazadas y puérperas. Agunas voluntarias tuvieron experiencias complicadas y a menudo decepcionantes. Es normal, más aun con una ONG que acaba de empezar en medio de una crisis con un caos importante entre todas las ONGs que intervienen. Pese a ello creo que la labor de NPI ha sido magnífica, y lo sigue siendo. Ahora, además de seguir apoyando a las refugiadas en Grecia en sus nuevos alojamientos (la mayoría ya han dejado los campamentos), han comenzado a trabajar en los Mosul, Irak.

La fundadora de NPI, Brooke Bauer, ha obtenido recientemente el Premio Miriam H. Labbok por la Excelencia en el Apoyo a la Lactancia en el Congreso de Lactancia y Feminismo. Este es un extracto de la carta que escribí para apoyar su nominación:

I was able to volunteer with NPI in Greece briefly in April 2016. I can only express my admiration and gratitude to Brooke Bauer and the work Nurture Project International is doing supporting refugee women to breastfeed, work that I think deserves the highest recognition.

NPI empowers women who are in some of the most difficult circumstances and who in many cases have witnessed or endured significant violence due to war and are suffering trauma. In those situations of high vulnerability, the support NPI offers is of incredible valuable. NPI creates a safe place for pregnant women and recent mothers. They are given evidence based information regarding breastfeeding, and supported to do so in many practical ways: from food for the mothers to listening or even a massage. The most effective breastfeeding support starts by having other women showing the mother trust in her capacity to breastfeed. At NPI that support comes from a group of women volunteers from many different countries, most of whom are also mothers and/or breastfeeding experts. The refugee women become empowered: at NPI tents they feel honoured to be mothers, listened to, understood, supported. Each lactation succeed is celebrated, each infant thriving is cherished. Women get to receive recognition from the volunteers, who listen to them with their heart opened and biggest respect. I believe this is a unique intervention promoting women´s empowerment.

By creating a safe place for women to women support, where pregnant women, mothers, babies and children are welcome NPI is not only giving the infants the best chance to have a better health and future, it is also promoting peace and hope. The connections created between refugees and volunteers are beautiful stories of women´s helping each other and learning and growing together. I think the Miriam H. Labbok Award will be a beautiful way to recognise Brooke´s Bauer visionary project and to support it even further.

Felicidades a Brooke y a todas las voluntarias de NPI por tantísimo trabajo bien hecho.

Os dejo con el video que resume este primer año: ¡es precioso!

Parir con placer

Está dejando de ser un secreto a voces. Afortunadamente ya empieza a haber incluso titulares como este “La madre que se masturbó en el parto y dice que todas las mujeres lo deberían hacer porque es la mejor manera de aliviar el dolor del parto“. Vale que es un titular de tabloide británico sensacionalista, pero ¡ya era hora! Cuanto más y más mujeres sepan, entiendan, cuenten que:

  • parir es como hacer el amor: intervienen las mismas hormonas
  • para parir bien se necesita lo mismo que para hacer el amor bien: intimidad, respeto, cariño, confianza, tiempo, que no te molesten ni te interrumpan, elegir postura libremente, que no entren desconocidos, que no te metan miedo…¡AMOR!
  • el clítoris; ese fascinante órgano hecho para darnos placer y favorecer la liberación de oxitocina, puede estimularse en el trabajo de parto. Al hacerlo se alivia el dolor y se potencia el placer de manera exponencial.

Y sí , hay mujeres que paren con placer, con muuucho placer. Y si unas pueden es que todas podemos o podríamos: nuestros cuerpos están maravillosamente diseñados para gestar y parir con gusto.
Ayer a través de la página de la editorial Cauac me llegó este video del parto orgásmico de Magale, que quiso agradecer personalmente a Casilda Rodrigañez su libro “Pariremos con placer“.

Verlo, disfrutarlo, y sigamos corriendo la voz: nuestros cuerpos están hechos para disfrutar del parto. (Claro que difundirlo puede acabar con el negocio de la anestesia epidural…)

 

Amniofagia: ¿inducción natural del parto?

El 31 de diciembre recibí este mensaje de una alumna en mi móvil:

“¡Hola Ibone! Di a luz el día 27 a una niña preciosa.
Lo que en verdad te quería contar es que rompí aguas a las 3 a.m. sin tener contracciones y me asaltaron todos los miedos de tener un parto inducido como el anterior, así que me fui al terreno animal, recogí liquido amniótico en un vaso y me lo bebí.  No se si fue por ese súper componente inductor pero a las 8 a.m. había nacido Icía en un parto natural, súper potente…”

En uno de mis seminarios compartí este dato: en el líquido amniótico hay varias sustancias que facilitan la progresión del parto. La más interesante es el POEF: (Placental Opioid-Enhancing Factor). Una sustancia que potencia el efecto de los opioides que produce nuestro cerebro, es decir, que favorece el alivio del dolor de forma potente y rápida. Además el POEF parece potenciar la conducta materna tras el parto.

Hace años escuché que cuando hay una rotura de bolsa al final del embarazo tomar el propio líquido amniótico (siempre que sea claro) puede ser la manera más eficaz de inducir el parto y de evitar las temidas inducciones artificiales. En el líquido amniotico hay oxitocina y prostaglandinas (que favorecen las contracciones uterinas y la dilatación cervical), junto con el POEF, eso puede favorecer que se desencadene el parto de forma rápida y que encima avance de manera relativamente indolora. Es decir, que el POEF tal vez sea el analgésico endógeno para la inducción natural. Lo de lamer o beber el propio liquido amniótico lo hacen muchas mamíferas antes o después del parto, al igual que ingerir la placenta. Además en el líquido amniótico hay lactógeno placentario en altas dosis, algo que probablemente facilite que la lactogénesis se inicie precozmente tras el parto.

En mujeres no ha sido estudiado, pero yo llevo escuchados ya unos cuantos testimonios de mujeres que tras romper bolsa ingerieron su propio líquido (o bien lamiéndolo de sus dedos o bien recogiendolo con un vaso) y poco después tuvieron partos estupendos.

¿Conocéis más casos? Si es así os ruego lo compartais en los comentarios. Igual así logramos que alguien con el tiempo y los recursos necesarios pueda hacer una investigación rigurosa. ¿Será la amniofagia la mejor manera de inducir un parto con sustancias endógenas tras la fisura o rotura de bolsa de líquido amniótico? Siempre que este sea claro (sin meconio) parece interesante explorarlo…

 

 

 

 

Nombrar los genitales desde el nacimiento

Montse Catalán, sabia amiga ginecóloga, comparte esta profunda reflexión sobre la importancia de reconocer y nombrar los genitales de las niñas desde el nacimiento. Es fruto de su experiencia atendiento partos y acompañando los talleres con chicos y chicas que desde Migjorn han realizado con escolares en los últimos diez años. Dice Montse que si reconociéramos y nombráramos con detalle los genitales de las niñas desde el nacimiento igual que se hace con los niños sería mucho más sencillo que las niñas crecieran amando y celebrando sus cuerpos, sabiendo que es cada orificio, conociendo el himen, los labios, la vulva y honrando en definitiva la hermosa naturaleza de  todas las niñas y mujeres. Probablemente así sería más sencillo disfrutar del propio cuerpo, no vivir la menstruacion con dolor o estar mejor preparadas para gozar de las relaciones íntimas.

Montse es la autora del texto que sigue y de la ilustración que acompaña: muchísimas gracias por tu generosidad.

Ilustración: Montse Catalán

Ilustración: Montse Catalán

 

El inicio de un diálogo.

Formar parte de “Migjorn, casa de naixements, s.c.c.l.” desde si inicio ha supuesto para mí una gran oportunidad de crecimiento personal y profesional.

He tenido la oportunidad de mostrar a las mujeres, de cualquier edad, sus partes más íntimas: sus genitales externos y los más profundos, desde la vulva al cuello del útero, de la manera más sencilla: mediante un espejo que ellas mismas sostienen, mientras yo deletreo su anatomía. De esta manera cambia su percepción.

Durante una exploración les pregunto: ¿quieres ver tus genitales?, mientras les doy el espejo –que cuando trabajaba en atención primaria de la Seguridad Social siempre era del mayor tamaño que cabía en mi bolsillo- y tantas veces me han dicho: “No, no ¡qué asco!”

Con un guiño de complicidad, les comento: “Son tuyos…”. Empieza a surgir una sonrisa.

Tras la observación, su expresión se ha convertido en: “Qué maravilla, nunca me lo habían mostrado”, “Nunca se me ocurrió que pudiera verlo”… “¿Por este agujerito sale la regla y salen los bebés?” “Es un misterio, un milagro”

A esto yo le llamo generar autoestima, empoderamiento, salud, prevención…

En los últimos años hemos entrado en escuelas e institutos facilitando talleres para CELEBRAR LA LLEGADA DE LA FERTILIDAD A LAS AULAS y ACERCAR EL NACIMIENTO A ESCUELAS E INSTITUTOS, que hemos llamado en general

ESTA ASIGNATURA PENDIENTE QUE ES LA VIDA

 (podéis ver detalle en la www.migjorn.net)

 

Nos ha sucedido lo mismo: ante la visión de imágenes relacionadas con los genitales masculinos ha habido risas, ante las de genitales femeninos: ¡qué asco!

Y, las preguntas: mil… las que nunca han faltado han sido las referidas al dolor en relación con la sexualidad femenina: la regla, el parto, las primeras relaciones sexuales…

De las reflexiones sobre esta experiencia ha surgido este texto que os ofrezco a continuación que forma parte de otro más amplio en torno a aspectos relacionados con

EL CUIDADO DE LA VIDA DESDE SU INICIO.

NACER, la criatura asoma su cabecita al exterior tras el intenso viaje desde el vientre de la madre al mundo. Manos cariñosas le reciben, son las de la madre, el padre, su familia, las de la comadrona atenta y respetuosa profesional. Lentamente, despacio acaba de surgir su cuerpo, sus brazos y sus piernas. Con cuidado, piel con piel, sobre el vientre de la madre, empieza el tiempo de reconocimiento mutuo. La mirada, el olor, la humedad, el calor, el contacto… la mano materna acariciando el cuerpo… se desliza, lo delimita, se detiene en cada pliegue, el tiempo no existe… descubre sus genitales, los reconoce: ¿son femeninos? ¿son masculinos?

Más tarde su mirada atenta se deposita sobre ellos: la vulva, los labios mayores, los labios menores, el himen y en él el orificio de entrada a la vagina, el clítoris y su capucha, el orificio para hacer pipí… un pene, unos testículos en su bolsa, la piel recubriendo el glande… La madre, la familia, la comadrona los miran, los admiran –como sus ojos, su boca o los deditos de manos y pies- los nombran, los reconocen…

A partir de este reconocimiento y diálogo inicial podrán renombrarlos, reconocerlos todos los días cuando la criatura disfruta desnuda de su libertad de movimiento, al cuidarle, al asearle, al poner un aceite o una crema, al dedicarle un masaje infantil…

En muchas ocasiones este reconocimiento lo reciben más fácilmente los niños porqué sus genitales están más expuestos y porqué nuestra cultura es más favorable a nombrarlos, a expresiones de celebración y referencias a su masculinidad.

Con las niñas en general iniciamos un trato de no verbalización, un no reconocimiento explícito, una no celebración… alguna familia nombrará la vulva pero muy pocas se detendrán en descifrar cada uno de sus detalles: los labios mayores, los labios menores, el himen y en él el orificio de entrada a la vagina, el clítoris y su capucha, el orificio para hacer pipí…

Nuestra cultura sigue todavía sosteniendo el tabú de la virginidad, tenemos interiorizado en lo más profundo de nuestro inconsciente que la visión, la exposición de los genitales femeninos por más infantiles que sean son más susceptibles de inducir la mirada erótica, excitante de la sexualidad masculina imperante, de la tentación al abuso sexual, a la pederastia… y este fantasma nos sobrevuela y nos hace daño.

De forma consciente también podemos dar a la mirada de los genitales masculinos una dosis de ternura donde habitualmente ha primado la picardía y la ironía, con una sutil y profunda sensación de “podrás disfrutar libre de los sufrimientos de la sexualidad femenina”.  Posiblemente la ternura necesaria para unas relaciones integrales más humanas.

Este es un momento clave para iniciar un trato de igualdad en el reconocimiento y de superar tabús que nos llevan al silencio, a la falta de acompañamiento en el descubrimiento de la sexualidad desde niñas. Ausencia de compañía que también pueden notar los niños, pero en menor y diferente medida.

Este reconocimiento desde el inicio de su genitalidad, esta mirada a sus genitales, esta descripción detallada al nombrarlos poniendo palabras, podrán encontrar continuidad a lo largo de la primera infancia y su crecimiento posterior hasta la adolescencia sin interrupciones. Quizás aquí esté una de las muchas claves aún por descubrir de este acompañamiento hasta la adolescencia, la etapa en que las criaturas maduran hacia su propia fertilidad en lo físico, en lo emocional y en lo social descubriendo el mundo más allá de la familia y de la escuela. Probablemente este reconocimiento y estas palabras desde el inicio de la vida posibiliten el diálogo roto o nunca iniciado entre madres y criaturas, entre una generación y la siguiente. En realidad a todas nos ha faltado y por el contrario hubiésemos deseado. Todas hemos experimentado este vacío, esta carencia, esta complicidad, esta confidencialidad entre madres y criaturas. Y la valiosa excepción confirma la regla y la posibilidad de una realidad distinta.

Será importante observar este acompañamiento en el transcurso de la vida con atención y detalle semejante, igual o parecida a la que proporcionamos cuando se trata de cuidar el aprendizaje de caminar, comer, hablar, lavarse los dientes o las manos, leer o salir de excursión las primeras veces.

No ha sido una tarea fácil para muchas mujeres que no han observado con gusto y autoestima sus propios genitales, menos aún si no los han nombrado con detalle con muestras de confianza y de respeto, diría con “orgullo” como han podido hacer adolescentes y adultos del sexo masculino.

La falta de relación con esta zona genital de nuestro cuerpo crea un abismo, nos deja sin palabras, para poderla nombrar con tranquilidad y con aprecio desde el momento de nacer sin interrupciones hasta las conversaciones habituales de la infancia y la adolescencia con nuestras hijas. Ellas aprenden a través de nuestra actitud la existencia de un vacío innombrable en su cuerpo. Crece día a día el silencio.

Cuando llega la pubertad y los cambios se anuncian inevitables para la madre se hace más notoria la necesidad de comunicar con la niña especialmente para que ésta sienta que ante problemas puede sentirse acompañada. Llegada esta edad un diálogo muchas veces nunca iniciado será difícil de comenzar.

Los niños, en su mayoría sienten también este silencio en la comunicación con el padre y con la madre, o con la familia en sus diferentes composiciones, pero no sienten tan profundo el vacío de la falta de mirada y palabras que dan valor a sus genitales.

Si nos decidimos a acompañar las nuevas generaciones en el reconocimiento y aprecio de su genitalidad seguramente surgirán cambios en sus vivencias más íntimas y en la cultura ambiental que nos envuelve generando nuevas relaciones entre todas las personas. Hoy conociendo solamente nuestro contexto no podemos ni siquiera imaginar. Cada cambio por pequeño que sea crea condiciones para el siguiente y así nacen nuevas realidades.

Montserrat Catalán Morera                                                                                Dicembre 2016

Madres sin útero

hystersistersLas histerectomías obstétricas suelen recibir el calificativo de catástrofes: tener que extirpar el útero como única manera de salvar la vida de la madre en el parto o inmediatamente después es terrible. En algunos casos madre y bebé sobreviven, en otros además la madre se enfrenta a la pérdida del hijo o hija. Las causas suelen diversas: roturas uterinas (casi siempre en mujeres con antecedentes de una o más cesáreas anteriores), atonías uterinas (que el útero no se contraiga tras el parto, a veces debido a un abuso de la oxitocina sintética intraparto), hemorragias masivas por placentas acretas, etc.

El caso es que en mi práctica profesional he atenido a unas cuantas madres que han sufrido la pérdida del útero en el parto. En la mayoría de los casos se encuentran con una enorme falta de cuidados por parte del sistema sanitario cuando se enfrentan a un posparto terriblemente complicado en todos los planos.

A nivel físico la pérdida del útero a menudo se ha acompañado de una hemorragia importante, por lo que la anemia es habitual. Además, hay dificultad para imaginar como queda el vientre sin el útero, no es fácil visualizarlo. Las vísceras como la vejiga pueden quedar resentidos: son frecuentes las molestias urinarias y siempre hay que estar atentas a una posible infección. La cicatriz puede ser similar a la de la cesárea, pero lleva su tiempo aceptarla y cuidarla porque casi siempre es un recordatorio doloroso del trauma psíquico.

La lactancia puede ser tremendamente difícil (en algunos casos ni siquiera se da la opción, cuando la madre está recién operada se le suprime la lactancia) aunque muy sanadora. Es frecuente la hipogalactia, tal vez por el estrés, tal vez por la separación del bebé las primeras horas o días tras el parto, tal vez porque la falta de útero (y sus numerosos receptores de oxitocina) no sabemos aún como afecta al sistema oxitocinérgico.

A nivel psíquico el trauma es la norma, y no suele recibir atención por parte de los profesionales sanitarios. Estas madres casi siempre se han debatido entra la vida y la muerte y al despertar tienen que además asumir la pérdida del útero e iniciar el vínculo con el bebé tras una separación más o menos prolongada. No digamos ya si el bebé ha fallecido o tiene secuelas. Significa tener que hacer un duelo, aceptar que no volverán a ser madres, justo cuando acaban de terminar un embarazo. Hay que llorar la pérdida del útero y de la fertilidad. Algunas además tienen la frustración de no haber sido escuchadas cuando referían un cambio en el dolor en el parto, o de intuir que con otro tipo de atención tal vez la pérdida se hubiera podido evitar.

Son pospartos largos, complicados. Retomar la intimidad sexual puede ser tortuoso. Surgen muchas preguntas: ¿como ha quedado mi vagina?¿Qué hay al fondo ahora que no tengo útero? Las sensaciones físicas en la penetración muy diferentes.

Hay muy pocos espacios de ayuda específicos para estas madres, que a veces expresan dificultad para reconciliarse con su sexualidad o su feminidad tras la histerectomía. Uno en inglés es Hystersisters, aunque se centra sobre todo en mujeres que perdieron el útero tras un cáncer. Creo que es imprescindible y urgente que matronas,  fisioterapeutas, obstetras, enfermeras, etc.  se conciencien en la necesidad de ofrecer un plan de cuidados integral tras cada histerectomía desde el primer día.

Ayudar a reconciliarse con el cuerpo herido, trabajar la cicatriz y el suelo pélvico, sanar el trauma en la madre y probablemente en su pareja. Ayudar a reconocer que si quedan los ovarios seguirá habiendo ciclo hormonal y ovulación. Honrar la pérdida y favorecer que en vez de un síndrome de estrés postraumático pueda haber un crecimiento postraumático, ese es el objetivo.

 

Jugar para sanar

Foto: Mireia Navarro y Victoria Peñafiel

Foto: Mireia Navarro y Victoria Peñafiel

Tenía cuatro años y había nacido de forma muy prematura: pasó sus primeros meses en una incubadora. Ahora era su hermano el que también había nacido demasiado pronto, en el mismo hospital en el que estuvo él siendo un bebé.

En ese Servicio de Neonatalogía alguien tuvo la brillante idea de ofrecer un taller para los hermanos y hermanas de los bebés ingresados. Un espacio de juego donde poder jugar a mamás y papás o médicos con muñecos en incubadoras, con sondas, tubos, estetoscopios y vendas. El taller se llamaba Projecte Germans y estaba pensando como paso previo al contacto de los niños con sus hermanitos-as recién nacidos prematuros, para facilitar la transición y adaptación en una situación tan difícil para toda la familia.

project-germanes-2Este pequeño no faltaba a ninguno de los talleres. Jugaba una y otra vez con los muñecos-bebés-prematuros. Probablemente estaba sanando su propio trauma como sanan los niños: jugando libremente en entornos seguros.

Nos lo contó la creadora del proyecto: Maria Emilia Dipp en la Jornada de Actualizacion en Salud Mental Perinatal que recientemente organizamos desde Terra Mater (todavía se puede ver online). En su ponencia “Acompañamiento emocional y psicoterapéutico a las familias con bebés hospitalizados” Maria Emilia explicó como el juego simbólico les sirve a los niños y niñas para elaborar una situación traumática.

Jugar para sanar. No sólo los más pequeños, también los padres sanan jugando con sus hijos-as. Incluso los profesionales: la propia creadora del proyecto estuvo ingresada en una incubadora al nacer con su hermana melliza. Seguramente ese pequeño detalle explique muchísimo: la calidad del proyecto, lo cuidado que está, la hermosura que desprende…La propia trayectoria vital de Maria Emilia como hija, como psicóloga y como madre de prematuro hablan de alguien que ha transitado ese recorrido y sanado, crecido, comprendido.

Os dejo el video sobre el Projecte Germans: ¡es precioso!

Violencia obstétrica contra las refugiadas en Grecia

A Mariam la conocimos en Idomeni. Escuchar su relato en la misma tienda donde parió, con su hermana y su familia ofreciéndonos un té delicioso es algo que nunca podré olvidar. La violencia obstétrica más extrema ejercida contra las mujeres más vulnerables, las parturientas, en una situación de crisis total. Sigo intentando procesar o digerir todo lo vivido, sentido y aprendido allí, siento que me llevará un tiempo.

ImprimirAyer publicamos esta nota en el blog de El Parto es Nuestro, hoy la copio aquí. Que se sepa lo que está pasando.

La inmensa mayoría de madres recientes que hemos conocido en nuestro trabajo como médicas, traductoras y matronas en abril y mayo de 2016 en los campamentos de refugiados de Grecia han dado a luz por cesárea. Los hospitales griegos están desbordados por la llegada masiva de refugiados en situación de vulnerabilidad extrema. Pero esto no puede servir de excusa ni justificar la gravísima violencia obstétrica que están sufriendo las refugiadas en los partos y también las griegas. Al parecer Grecia tiene la tasa más alta de cesáreas de toda la UE, con una tasa estimada en torno al 60-70% según la asociación Human Rights in Childbirth (http://www.humanrightsinchildbirth.org/hric-case-study-greece-part-i/)

El caso de Mariam, que relatamos a continuación, ilustra la violencia obstétrica extrema que sufren las mujeres refugiadas en Grecia: cesáreas forzadas, episiotomía postparto incluso y negación de la atención.

Dos matronas españolas voluntarias en un campamento de refugiados cercano a la frontera Macedonia conocieron a Mariam y ella les contó su historia en dos ocasiones, una con la ayuda de una intérprete. Mariam quiere permanecer en el anonimato pero nos ha autorizado a difundir su historia con el fin de detener la violencia obstétrica que están sufriendo las refugiadas. Mariam está recibiendo atención psicológica y cuidados por matronas ya que como consecuencia del parto padece un trastorno de estrés postraumático agudo. El mismo equipo le ha ofrecido asistencia legal en el caso de que quiera denunciar el caso en el futuro.

IMG_20160430_174304_1La historia de Mariam cuestiona el respeto a los Derechos Humanos en Europa y hace surgir la pregunta de por qué a la gran mayoría de refugiadas embarazadas les es negada la posibilidad de un parto normal en los hospitales griegos, realizándoles cesáreas u otras intervenciones sin indicación médica ni consentimiento informado alguno.

 

La historia del parto de Mariam

 

Mariam estaba embarazada de su tercer hijo cuando ella y su marido salieron de Siria con sus dos hijos de uno y tres años. Después de atravesar Turquía y las islas griegas llegaron al campamento de refugiados en la frontera greco-macedonia. Durante su primera semana en el campamento, una amiga de Mariam, refugiada siria, se puso de parto. A esta amiga, que previamente había tenido cinco partos vaginales en Siria, se le negó la posibilidad de dar a luz de forma natural en el hospital griego. Le hicieron una cesárea. De regreso al campamento tuvo muchas dificultades con la lactancia y Mariam le prestó ayuda.

En las semanas siguientes Mariam supo de al menos tres mujeres sirias más a las que les fue negada la posibilidad de un parto normal en el mismo hospital griego cercano a la frontera.

A finales de abril, Mariam comenzó con contracciones y acudió al hospital cerca del mediodía. Allí expresó al equipo médico su deseo de parir vaginalmente. El doctor le respondió diciendo que eso no era posible. Dijo que le harían una cesárea porque allí sólo hacían cesáreas. Mariam se negó y el personal llamó a un traductor que habló con ella por el teléfono. Insistió en que no quería una cesárea y otra vez le volvieron a decir que esa era su única opción.

Durante esta visita al hospital, una enfermera examinó a Mariam y sin aviso ni explicación, le insertó un líquido en el recto. Mariam refiere que fue muy doloroso, ya que la enfermera insertó aquello “fuerte y rápidamente”. Después ella fue al baño y defecó sangre roja. La enfermera le dijo que aquello “no era un problema”.

Después de hablar con el traductor, Mariam decidió que preferiría parir en una tienda de campaña sucia a que le hicieran una cesárea en un hospital. Cuando salía del hospital, el personal le explicó por medio del traductor que si se iba entonces luego no podría volver.

Unas horas después, en el campamento de refugiados, Mariam dio a luz a una niña en la tienda de campaña con la única ayuda su hermana. Fue un parto “nomal”.

Después del parto, quiso que su bebé fuera examinada por un médico y lavada en una instalación sanitaria así que volvió otra vez al hospital.  Una vez allí pidió que alguien reconociese a su bebé. El mismo doctor de la visita anterior le dijo que ella también tenía que ser examinada. Con Mariam tumbada en la camilla obstétrica le introdujo sus dedos en la vagina para “limpiarla”. Entonces, tomó unas tijeras y le cortó la vulva sin ninguna explicación. Mariam no supo y todavía no sabe por qué le cortó. Refiere que sus gritos “podían oírse por todo el hospital”.

Afuera de la sala de exploración, la enfermera también gritaba al marido de Mariam. El doctor le cosió “con cinco puntos rápidos y algo de suero”. Mariam cuenta que aquello fue extremadamente doloroso y que no recibió ninguna explicación.  La bebé recién nacida de Mariam estaba llorando pero nadie se ocupaba de ella.

Después de la cirugía, el personal le dijo a Mariam y su marido que podían marcharse, pero sin su hija, a lo que ellos se negaron. Les retuvieron seis días en el hospital. Nadie más volvió a reconocerla ni tampoco le lavaron los puntos. En un determinado momento alguien del personal les dijo a Mariam y a su marido que llamarían a la policía o retendrían al bebé en el hospital en el caso de que Mariam tratara de marcharse. Seis días después pudieron regresar al campamento. Mariam había visto que otras madres refugiadas recibían en el hospital dos bolsas con cosas, una para la mamá y otra para el bebé, pero a ella no le dieron nada.

Mariam está ahora en el campamento amamantando a su pequeña hija. Sufre dolor en la zona sacra y tiene sangre en las heces. Cuando tiene dolor recuerda al doctor cortándola y siente que todo está sucediendo otra vez. Esto está afectando a como se relaciona con su recién nacida y con sus otros hijos. Cuando recuerda su estancia en el hospital “el corazón me late rápido y es como si estuviera allí otra vez y sucediera todo de nuevo”.

Debido a las limitaciones de privacidad y espacio no fue posible realizar una exploración completa en el momento de realizar la entrevista a Mariam. Su testimonio fue recogido por tres expertas en las áreas de matronería y derechos humanos en dos ocasiones. El equipo ha buscado ayuda para Mariam reciba atención continuada médica en otro lugar de Grecia este mismo mes.

 

Ibone Olza

Psiquiatra perinatal y activista pro derechos del nacimiento.

Erin Killbride

Investigadora y defensora en derechos humanos

Laura Lecumberri

Matrona