parto

Las madres de Zimbabwe

El mundo se ve un poco distinto desde aquí. Intento conocer la realidad de las madres zimbabuesas partiendo de que probablemente lo que yo pueda llegar a conocer sea muy poco y sesgado. Me pidieron desde Friendship Bench que aprovechando mi visita diera tres charlas *, dos en la facultad y una en el colegio de médicos, sobre mis temas habituales: neurobiología del apego y aplicaciones clínicas, psicología del parto y nacimiento, trauma posparto y violencia obstétrica.

Esta última parte me parecía más dificil, ya que, sin conocer la realidad de la atención al parto en Zimbabwe, venir a hablar de violencia obstétrica me parecía  algo osado. Pensamiento equivocado: la violencia obstétrica aquí es un grave problema. Y crear un espacio donde poder nombrarla es a menudo el primer paso en los procesos de cambio.

En Zimbabwe un 15% de las madres dan a luz sin asistencia, el porcentaje sube al 30% en las zonas rurales. La mortalidad materna y neonatal es altisima, aunque no hay cifras muy fiables. La mortalidad neonatal creo que es de 45 por mil. Un horror. En los hospitales públicos hay un 13 % de cesáreas, en los privados no se sabe pero probablemente bastante más. No hay registros o si los hay no son fiables. (El contexto político es complicado: la dictadura de Mugabe, que lleva 36 años en el poder, ilustra bien lo difícil que lo tienen los países africanos para salir del imperialismo)

El VIH está bastante extendido, muchas personas no saben o no quieren saber si están infectadas. Los jóvenes toman antirretrovirales mezclados con psicofármacos como droga. Las madres adolescentes a menudo no tienen otra opción que la prostitución como modo de supervivencia.

La mayoría de las madres amamantan inicialmente. Pero,  a muchas se les recomienda poner sal en el paladar del bebé para que este beba más. Eso e introducir las papillas a partir de los quince días de vida. (Sí, a mi también se me pusieron los pelos de punta al escucharlo). Portean los bebés a la espalda, y hay muy poca interacción con ellos. Muchos de los bebés y niños pequeños que he visto en estos días parecen serios y tristes.

Asi que, volviendo a la charla que dí sobre violencia obstétrica, fue un encuentro con diversos profesionales donde, como suele ser habitual, muchas de ellas compartieron sus propias experiencias en sus partos. Testimonios de violencia obstétrica que confirman que por desgracia en todas partes cuecen habas, es decir, en todas partes el maltrato a las mujeres en el parto es casi la norma. (Empezando por la no atención a las urgencias obstétricas de forma eficaz).

Un catedrático de obstetricia me dijo que están trabajando para erradicar el maltrato con el apoyo de White Ribbon Alliance. Me gustó ver uno de sus posters en la maternidad que visité. Este hombre también me dijo que él piensa que el VIH está demoliendo el patriarcado. Según él, cada vez hay más mujeres que deciden permanecer solteras para no contraer el VIH.

En una reunión informal con el personal de la Rape Clinic de Médicos Sin Fronteras, dedicada a atender a víctimas de abusos sexuales, contaron que les están llegando hombres jóvenes que han sido asaltados y violados por grupos de mujeres que finalmente recogen su esperma en un preservativo: por lo visto son violaciones para conseguir semen para inseminaciones de reproducción asistida. Estos hombres están muy traumatizados y expresan que no lo pueden contar porque nadie les va a creer o nadie lo va a tomar en serio.

El mundo se percibe diferente desde aquí.  Mi visita a Zimbabwe está siendo intensa, emocionante y repleta de aprendizajes. En este invierno de Harare me pregunto qué hacer, no ya con Zimbabwe si no con este mundo tan complejo, con tanta injusticia tan difícil de aceptar, con todo lo que me sobrecoge y lo privilegiada que me siento… Para mi la respuesta sigue siendo apostar por cuidar a las madres, y especialmente por cuidar su salud mental para que puedan cuidar a sus bebés. Lo que pueda, donde pueda…

 

 

 

 

Las madres muertas

Lost MothersEstados Unidos tiene la tasa de mortalidad materna más elevada de los países llamados “desarrollados”. Casi mil mujeres fallecen cada año dando a luz o por causas directamente relacionadas con el embarazo, parto y posparto. Entre otras debido a:

  • falta de atención médica y/o seguro que la cubra
  • trastornos psiquiátricos perinatales: depresión, ansiedad, suicidio, consumo de drogas y las complicaciones médicas derivadas de los mismos
  • medicalización del parto: cesáreas, inducciones, y demás intervenciones que ponen en peligro la vida de madres y bebés, en resumen: violencia obstétrica a veces con resultado fatal.

Ahora un equipo de investigadores intenta visibilizar y nombrar estas muertes, para lo que han armado una web donde esperan recoger las historias de las entre 700 y 900 madres fallecidas en 2016. Ya han recopilado las historias de unas 120. Muchas, muchísimas, eran evitables con una atención sanitaria correcta. Leer sus historias es necesario para comprender la dimensión del drama y del problema.

Nuestro lugar en el mundo

Me preguntaron cual era mi lugar en el mundo y no supe qué responder: aún debo andar buscándolo. (Al menos ya sé a qué huele: a tierra mojada, y qué tiene: árboles, monte y río o arroyo).

Las mujeres de Lactamor decidieron organizar este año el encuentro de Maternidad Vía Láctea originado en Jaca con esta frase: “desde nuestro lugar en el mundo“. Nos acogieron en oreciosa casa rural La Kabaña y conforme llegamos nos regalaron una preciosa y delicada pieza de artesanía: un alegre coño musical.

Me emocioné al reconocer en Navia las señas de identidad de los cursos de Jaca: la colchoneta en el centro del aula para los bebés y madres, los niños entrando y saliendo felices a sus anchas, el útero florido presidiendo el aula. Calor y abrazos, cuidados entrañables.

A la entrada una preciosa exposición: los regalos que se han ido haciendo las mujeres de Lactamor en sus particulares fiestas de despedida de embarazo. Regalos artesanos siempre.

Creo que ahí está nuestro lugar en el mundo, en la artesanía, en el tiempo para estar y escuchar, en criar despacio, en la fabada deliciosa que nos cocinaron a fuego lento, que como bien dijo María del Mar casi casi lo más revolucionario ahora sea cocinar, entre las madres que amamantan libremente y los padres que acunan bebés, junto a las pandillas de niños que descubren caracolas o regalan abrazos junto al mar…

Las mujeres de Lactamor nos hicieron este regalo: un video precioso que recoge sus fiestas de despedida de embarazo. Hay que verlo, emocionarse, compartirlo. Para que todas las madres tengan una fiesta así en algun momento de su vida, para que todas encuentren su tribu y un lugar en el mundo en el que poder criar sin violencia. ¡Alas de libertad!

 

 

IV Foro de Maternidad Via Láctea. Jaca en Navia.

29-30 de junio y 1-2 de julio de 2017 en Navia (Asturias)

“Desde nuestro lugar en el mundo”

JUEVES 29

15.00 h.- Recepción y entrega de documentación.

17.00 h.- Apertura del curso.

17.30 h.- De Pirineos al Occidente de Asturias: la semilla de Jaca – Carmen Tejero y Teresa Batlle (Co-fundadoras de Vía Láctea)

18.30 h.- Presentación del libro “Eres una estrella. El apasionante viaje de niña a mujer” de Eider Pacheco. Madre, partera y médica.

19:00 h.- La mujer al piano: Alicia Méndez (Gerente de La Kabaña; empresaria; siete hijos, dos nacidos vivos, tres nacidos muertos, dos adoptivos; escritora; cooperante en África; superviviente de cáncer de mama; mujer, rebelde, incansable, buscadora, soñadora, libre…)

19:30h.- Cantando y bailando con Rosa Zaragoza y Yaiza Comesaña.

21.00 h.- Cena y tertulia.

VIERNES 30

9:00h.- El embarazo como crisis vital: acompañamiento terapéuticoPatricia Fernández Lorenzo (madre y psicóloga clínica)

10.00 h.- Acompañamiento de mujer a mujer: la tribuLactamor.

11.00 h.- La muerte y el dueloRosa Zaragoza (musicóloga y voz del nacimiento y la crianza humanizados)

12:45 h.- Pausa y café.

13.00 h.- Nuestro lugar en el mundo: la pertenencia a la tierra – Laura López Santamarina (madre, socia de Lactamor y Educadora Social), Colectivo La Casa Azul (grupo de consumo y conciencia social) y Fundación Edes/Huerto El Cabillón (ecología e inserción social de personas con capacidades diversas)

14:30 h.- Comida.

17.00 h.- Preconcepción y concepción: la Vida IntrauterinaLídia Estany (comunicóloga prenatal y perinatal)

18:30 h.- Huérfanos de madre: el negocio de la gestación subrogada en el patriarcado capitalistaIbone Olza 

20.00 h.- Hacedora de alas: alas que traen magia a la vidaCarmen Malvi

20:30h.- Ritmo, ondulación, conexión con la tierra. Danza de vientre.

21.00 h.- Cena y tertulia.

SÁBADO 1

9:30h h.- Maternidad empoderanteIrene García Perulero (mujer, madre, bióloga molecular, feminista, activista del parto respetado y experta en violencia obstétrica)

11:15 h.- El poder de los fogones y los hogares en el siglo XXIMaría del Mar Jiménez (madre, ex-urbanita, socióloga, profesora de cocina, conferenciante y divulgadora de vida sana y alternativa)

12:45 h.- Café.

13.00 h.- Lo que aprendí de las mujeresRafael Maroto Páez (ginecólogo comprometido con un nacimiento más humanizado en un hospital comarcal reconocido como Amigo de los Niños, el Hospital de Jarrio)

14:30 h.- Comida.

17.00 h.- Entre mujeres: Macrina García (80 años de mujer rural), María Asunción Rodríguez Lasa (sindicalista, asociacionista nata y fundadora de un proyecto de vivienda compartida, cohousing) y Maite García (madre y socia de Lactamor)

18:15 h.- Pausa y café.

18:30 h.- La hija, la madre, la mujer – Monica Felipe, escritora, experta en género y salud, licenciada en derecho. Autora de www.elutero.es

20.00 h.- Yo confieso: reflexiones sobre maternidad/paternidad – Sandra de la Uz y Nacho Sagüillo (padres y socios de Lactamor)

20:30 h.- Las niñas malas van a todas partes: reflexiones sobre sexualidad femeninaRosa Eva Rabanillo ( escritora y educadora sexual) y Clara Margarita Pérez (madre, miembro de Lactamor)

21.00 h.- Cena y fiesta/espicha. (en Asturias, espicha: pinchos, sidra y amistad…)

DOMINGO 2

10:00 h.- Mesa redonda: el parto también es nuestroModera: Stella Villarmea (profesora de filosofía). Intervienen: Nacho Matute (matrón, Hospital Universitario Central de Asturias), Blanca Herrera (matrona, Granada), Valle Pérez (matrona de parto en casa en Asturias), Noelia Vicario (matrona de parto en casa en Asturias), Eva Arango, Leticia Rodríguez, Silvia García y sus partos en casa; Itziar Fernández y su parto sin asistencia.

13.00 h.- Reflexiones, agradecimientos, esperanzas y optimismos.

14.00 h.- Comida de despedida.

Más información

Entrevista en el blog alternativo

Seminario sobre Maternidad Subrogada

SEMINARIO FILNAC

MATERNIDAD SUBROGADA: “PARIRÁS CON EL SUDOR DE LA DE ENFRENTE”

Fecha: Lunes, 22 de mayo de 2017, de 4.00-7.30 h.

Lugar: Colegio de Málaga, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Alcalá, Aula 10.

Ponentes invitadas

María José Guerra, Profesora de Filosofía de la Universidad de La Laguna, Ética de la reproducción humana y enfoques feministas

Ibone Olza, Psiquiatra y Profesora de la Universidad de Alcalá, En la piel del bebé: la gestación subrogada desde la salud primal

Beatriz Gimeno, Activista y Diputada en la Asamblea de Madrid, Mujeres como úteros: subrogación y derechos reproductivos

Lara Redondo, Analista en el Tribunal Constitucional, Gestación por sustitución: marco jurídico español y europeo

Organizan

Filosofía del nacimiento. Repensar el origen desde las humanidades médicas (FILNAC), Proyecto de investigación FFI2016-77755-R, Ministerio de Economía y Competitividad, 2016-19.

Justicia, ciudadanía y vulnerabilidad. Narrativas de la precariedad y enfoques interseccionales (VULNERA), Proyecto de investigación FFI2015-63895-C2-1-R, Ministerio de Economía y Competitividad, 2015-18.

Estructura

Cuatro bloques de 20 minutos de exposición más 20 minutos de debate por ponencia. Pausa para café.

Contacto

Stella Villarmea: Stella.villarmea@uah.es

María José Guerra: mjguerrapalmero@gmail.com

Más información

https://filnac.wordpress.com/

 

 

Huérfanos de madre: el negocio de la gestación subrogada

¿Dónde estabas, Madre, cuando los Padres decidieron que otros seres humanos que no eran ellos mismos se podían trasladar, exponer, vender, alquilar, prestar y hasta matar?

Victoria Sau

Un recién nacido en una bolsa de la compra. Desde que vi por primera vez la imagen no me la he podido quitar de la cabeza. Me remueve, me interpela, me sacude, me mueve a la acción. Se titula VIDA y su autora es Ana Álvarez-Errecalde. Forma parte de su nuevo y magnífico trabajo: Object-ivity.

Al igual que la imagen, estas palabras de Victoria Sau resuenan en mi mente cada vez que pienso en los bebés gestados en vientres de alquiler:

En el patriarcado, todo el mundo está huérfano de madre.

Huérfanos de madre. Separados de la madre nada más nacer y sin derecho a ella ni a su abrazo. De por vida. Vendidos, comprados. Con contrato de garantía y derecho a devolución.

En los próximos días se celebrará en Madrid una feria destinada a esta aberración. Parece mentira que, siendo la subrogación ilegal en España, se permita esto, ¿imagina alguien una feria dedicada a la compra venta de órganos humanos?

Concentración contra la feria de vientres de alquiler.

 

 

Nurture Project: un año con las madres refugiadas

Hace ahora un año, en marzo de 2016, un grupo de mujeres de distintos lugares del mundo llegó a Grecia para ofrecer apoyo urgente a las mujeres y madres refugiadas. En medio de la enorme crisis humanitaria las fundadoras de Nurture Project International decidieron crear una ONG dedicada a ayudar a las embarazadas y madres recientes, a apoyarlas en sus lactancias, a cuidar a sus bebés y niños pequeños nacidos en situaciones durísimas, a facilitar la nutrición y alimentación de los más pequeños, inocentes e indefensos. Esa ayuda puede incluir cosas tan mundanas como conseguir pañales para los bebés o compresas para las mujeres, dar fruta fresca a los niños, ofrecer un masaje, atender una consulta de lactancia o dar la mano a una parturienta en su parto en un hospital donde nadie habla su idioma.

Como ya conté (La vida en la gasolinera, Refugiadas embarazadas, La infancia refugiada, Mi experiencia con NPI) en abril del año pasado estuve una semana como voluntaria con NPI en un campamento cerca de Idomeni. Todavía recuerdo con emoción todo lo que allí viví y aprendí, y agradezco la experiencia.

Somos muchas las que hemos compartido ese voluntariado: matronas, enfermeras, psicólogas,  y mujeres de otros ámbitos profesionales o jubiladas, decidieron pasar sus vacaciones o su tiempo en Grecia ayudando a bañar bebés o cuidando a las embarazadas y puérperas. Agunas voluntarias tuvieron experiencias complicadas y a menudo decepcionantes. Es normal, más aun con una ONG que acaba de empezar en medio de una crisis con un caos importante entre todas las ONGs que intervienen. Pese a ello creo que la labor de NPI ha sido magnífica, y lo sigue siendo. Ahora, además de seguir apoyando a las refugiadas en Grecia en sus nuevos alojamientos (la mayoría ya han dejado los campamentos), han comenzado a trabajar en los Mosul, Irak.

La fundadora de NPI, Brooke Bauer, ha obtenido recientemente el Premio Miriam H. Labbok por la Excelencia en el Apoyo a la Lactancia en el Congreso de Lactancia y Feminismo. Este es un extracto de la carta que escribí para apoyar su nominación:

I was able to volunteer with NPI in Greece briefly in April 2016. I can only express my admiration and gratitude to Brooke Bauer and the work Nurture Project International is doing supporting refugee women to breastfeed, work that I think deserves the highest recognition.

NPI empowers women who are in some of the most difficult circumstances and who in many cases have witnessed or endured significant violence due to war and are suffering trauma. In those situations of high vulnerability, the support NPI offers is of incredible valuable. NPI creates a safe place for pregnant women and recent mothers. They are given evidence based information regarding breastfeeding, and supported to do so in many practical ways: from food for the mothers to listening or even a massage. The most effective breastfeeding support starts by having other women showing the mother trust in her capacity to breastfeed. At NPI that support comes from a group of women volunteers from many different countries, most of whom are also mothers and/or breastfeeding experts. The refugee women become empowered: at NPI tents they feel honoured to be mothers, listened to, understood, supported. Each lactation succeed is celebrated, each infant thriving is cherished. Women get to receive recognition from the volunteers, who listen to them with their heart opened and biggest respect. I believe this is a unique intervention promoting women´s empowerment.

By creating a safe place for women to women support, where pregnant women, mothers, babies and children are welcome NPI is not only giving the infants the best chance to have a better health and future, it is also promoting peace and hope. The connections created between refugees and volunteers are beautiful stories of women´s helping each other and learning and growing together. I think the Miriam H. Labbok Award will be a beautiful way to recognise Brooke´s Bauer visionary project and to support it even further.

Felicidades a Brooke y a todas las voluntarias de NPI por tantísimo trabajo bien hecho.

Os dejo con el video que resume este primer año: ¡es precioso!

Parir con placer

Está dejando de ser un secreto a voces. Afortunadamente ya empieza a haber incluso titulares como este “La madre que se masturbó en el parto y dice que todas las mujeres lo deberían hacer porque es la mejor manera de aliviar el dolor del parto“. Vale que es un titular de tabloide británico sensacionalista, pero ¡ya era hora! Cuanto más y más mujeres sepan, entiendan, cuenten que:

  • parir es como hacer el amor: intervienen las mismas hormonas
  • para parir bien se necesita lo mismo que para hacer el amor bien: intimidad, respeto, cariño, confianza, tiempo, que no te molesten ni te interrumpan, elegir postura libremente, que no entren desconocidos, que no te metan miedo…¡AMOR!
  • el clítoris; ese fascinante órgano hecho para darnos placer y favorecer la liberación de oxitocina, puede estimularse en el trabajo de parto. Al hacerlo se alivia el dolor y se potencia el placer de manera exponencial.

Y sí , hay mujeres que paren con placer, con muuucho placer. Y si unas pueden es que todas podemos o podríamos: nuestros cuerpos están maravillosamente diseñados para gestar y parir con gusto.
Ayer a través de la página de la editorial Cauac me llegó este video del parto orgásmico de Magale, que quiso agradecer personalmente a Casilda Rodrigañez su libro “Pariremos con placer“.

Verlo, disfrutarlo, y sigamos corriendo la voz: nuestros cuerpos están hechos para disfrutar del parto. (Claro que difundirlo puede acabar con el negocio de la anestesia epidural…)

 

Amniofagia: ¿inducción natural del parto?

El 31 de diciembre recibí este mensaje de una alumna en mi móvil:

“¡Hola Ibone! Di a luz el día 27 a una niña preciosa.
Lo que en verdad te quería contar es que rompí aguas a las 3 a.m. sin tener contracciones y me asaltaron todos los miedos de tener un parto inducido como el anterior, así que me fui al terreno animal, recogí liquido amniótico en un vaso y me lo bebí.  No se si fue por ese súper componente inductor pero a las 8 a.m. había nacido Icía en un parto natural, súper potente…”

En uno de mis seminarios compartí este dato: en el líquido amniótico hay varias sustancias que facilitan la progresión del parto. La más interesante es el POEF: (Placental Opioid-Enhancing Factor). Una sustancia que potencia el efecto de los opioides que produce nuestro cerebro, es decir, que favorece el alivio del dolor de forma potente y rápida. Además el POEF parece potenciar la conducta materna tras el parto.

Hace años escuché que cuando hay una rotura de bolsa al final del embarazo tomar el propio líquido amniótico (siempre que sea claro) puede ser la manera más eficaz de inducir el parto y de evitar las temidas inducciones artificiales. En el líquido amniotico hay oxitocina y prostaglandinas (que favorecen las contracciones uterinas y la dilatación cervical), junto con el POEF, eso puede favorecer que se desencadene el parto de forma rápida y que encima avance de manera relativamente indolora. Es decir, que el POEF tal vez sea el analgésico endógeno para la inducción natural. Lo de lamer o beber el propio liquido amniótico lo hacen muchas mamíferas antes o después del parto, al igual que ingerir la placenta. Además en el líquido amniótico hay lactógeno placentario en altas dosis, algo que probablemente facilite que la lactogénesis se inicie precozmente tras el parto.

En mujeres no ha sido estudiado, pero yo llevo escuchados ya unos cuantos testimonios de mujeres que tras romper bolsa ingerieron su propio líquido (o bien lamiéndolo de sus dedos o bien recogiendolo con un vaso) y poco después tuvieron partos estupendos.

¿Conocéis más casos? Si es así os ruego lo compartais en los comentarios. Igual así logramos que alguien con el tiempo y los recursos necesarios pueda hacer una investigación rigurosa. ¿Será la amniofagia la mejor manera de inducir un parto con sustancias endógenas tras la fisura o rotura de bolsa de líquido amniótico? Siempre que este sea claro (sin meconio) parece interesante explorarlo…

 

 

 

 

Nombrar los genitales desde el nacimiento

Montse Catalán, sabia amiga ginecóloga, comparte esta profunda reflexión sobre la importancia de reconocer y nombrar los genitales de las niñas desde el nacimiento. Es fruto de su experiencia atendiento partos y acompañando los talleres con chicos y chicas que desde Migjorn han realizado con escolares en los últimos diez años. Dice Montse que si reconociéramos y nombráramos con detalle los genitales de las niñas desde el nacimiento igual que se hace con los niños sería mucho más sencillo que las niñas crecieran amando y celebrando sus cuerpos, sabiendo que es cada orificio, conociendo el himen, los labios, la vulva y honrando en definitiva la hermosa naturaleza de  todas las niñas y mujeres. Probablemente así sería más sencillo disfrutar del propio cuerpo, no vivir la menstruacion con dolor o estar mejor preparadas para gozar de las relaciones íntimas.

Montse es la autora del texto que sigue y de la ilustración que acompaña: muchísimas gracias por tu generosidad.

Ilustración: Montse Catalán

Ilustración: Montse Catalán

 

El inicio de un diálogo.

Formar parte de “Migjorn, casa de naixements, s.c.c.l.” desde si inicio ha supuesto para mí una gran oportunidad de crecimiento personal y profesional.

He tenido la oportunidad de mostrar a las mujeres, de cualquier edad, sus partes más íntimas: sus genitales externos y los más profundos, desde la vulva al cuello del útero, de la manera más sencilla: mediante un espejo que ellas mismas sostienen, mientras yo deletreo su anatomía. De esta manera cambia su percepción.

Durante una exploración les pregunto: ¿quieres ver tus genitales?, mientras les doy el espejo –que cuando trabajaba en atención primaria de la Seguridad Social siempre era del mayor tamaño que cabía en mi bolsillo- y tantas veces me han dicho: “No, no ¡qué asco!”

Con un guiño de complicidad, les comento: “Son tuyos…”. Empieza a surgir una sonrisa.

Tras la observación, su expresión se ha convertido en: “Qué maravilla, nunca me lo habían mostrado”, “Nunca se me ocurrió que pudiera verlo”… “¿Por este agujerito sale la regla y salen los bebés?” “Es un misterio, un milagro”

A esto yo le llamo generar autoestima, empoderamiento, salud, prevención…

En los últimos años hemos entrado en escuelas e institutos facilitando talleres para CELEBRAR LA LLEGADA DE LA FERTILIDAD A LAS AULAS y ACERCAR EL NACIMIENTO A ESCUELAS E INSTITUTOS, que hemos llamado en general

ESTA ASIGNATURA PENDIENTE QUE ES LA VIDA

 (podéis ver detalle en la www.migjorn.net)

 

Nos ha sucedido lo mismo: ante la visión de imágenes relacionadas con los genitales masculinos ha habido risas, ante las de genitales femeninos: ¡qué asco!

Y, las preguntas: mil… las que nunca han faltado han sido las referidas al dolor en relación con la sexualidad femenina: la regla, el parto, las primeras relaciones sexuales…

De las reflexiones sobre esta experiencia ha surgido este texto que os ofrezco a continuación que forma parte de otro más amplio en torno a aspectos relacionados con

EL CUIDADO DE LA VIDA DESDE SU INICIO.

NACER, la criatura asoma su cabecita al exterior tras el intenso viaje desde el vientre de la madre al mundo. Manos cariñosas le reciben, son las de la madre, el padre, su familia, las de la comadrona atenta y respetuosa profesional. Lentamente, despacio acaba de surgir su cuerpo, sus brazos y sus piernas. Con cuidado, piel con piel, sobre el vientre de la madre, empieza el tiempo de reconocimiento mutuo. La mirada, el olor, la humedad, el calor, el contacto… la mano materna acariciando el cuerpo… se desliza, lo delimita, se detiene en cada pliegue, el tiempo no existe… descubre sus genitales, los reconoce: ¿son femeninos? ¿son masculinos?

Más tarde su mirada atenta se deposita sobre ellos: la vulva, los labios mayores, los labios menores, el himen y en él el orificio de entrada a la vagina, el clítoris y su capucha, el orificio para hacer pipí… un pene, unos testículos en su bolsa, la piel recubriendo el glande… La madre, la familia, la comadrona los miran, los admiran –como sus ojos, su boca o los deditos de manos y pies- los nombran, los reconocen…

A partir de este reconocimiento y diálogo inicial podrán renombrarlos, reconocerlos todos los días cuando la criatura disfruta desnuda de su libertad de movimiento, al cuidarle, al asearle, al poner un aceite o una crema, al dedicarle un masaje infantil…

En muchas ocasiones este reconocimiento lo reciben más fácilmente los niños porqué sus genitales están más expuestos y porqué nuestra cultura es más favorable a nombrarlos, a expresiones de celebración y referencias a su masculinidad.

Con las niñas en general iniciamos un trato de no verbalización, un no reconocimiento explícito, una no celebración… alguna familia nombrará la vulva pero muy pocas se detendrán en descifrar cada uno de sus detalles: los labios mayores, los labios menores, el himen y en él el orificio de entrada a la vagina, el clítoris y su capucha, el orificio para hacer pipí…

Nuestra cultura sigue todavía sosteniendo el tabú de la virginidad, tenemos interiorizado en lo más profundo de nuestro inconsciente que la visión, la exposición de los genitales femeninos por más infantiles que sean son más susceptibles de inducir la mirada erótica, excitante de la sexualidad masculina imperante, de la tentación al abuso sexual, a la pederastia… y este fantasma nos sobrevuela y nos hace daño.

De forma consciente también podemos dar a la mirada de los genitales masculinos una dosis de ternura donde habitualmente ha primado la picardía y la ironía, con una sutil y profunda sensación de “podrás disfrutar libre de los sufrimientos de la sexualidad femenina”.  Posiblemente la ternura necesaria para unas relaciones integrales más humanas.

Este es un momento clave para iniciar un trato de igualdad en el reconocimiento y de superar tabús que nos llevan al silencio, a la falta de acompañamiento en el descubrimiento de la sexualidad desde niñas. Ausencia de compañía que también pueden notar los niños, pero en menor y diferente medida.

Este reconocimiento desde el inicio de su genitalidad, esta mirada a sus genitales, esta descripción detallada al nombrarlos poniendo palabras, podrán encontrar continuidad a lo largo de la primera infancia y su crecimiento posterior hasta la adolescencia sin interrupciones. Quizás aquí esté una de las muchas claves aún por descubrir de este acompañamiento hasta la adolescencia, la etapa en que las criaturas maduran hacia su propia fertilidad en lo físico, en lo emocional y en lo social descubriendo el mundo más allá de la familia y de la escuela. Probablemente este reconocimiento y estas palabras desde el inicio de la vida posibiliten el diálogo roto o nunca iniciado entre madres y criaturas, entre una generación y la siguiente. En realidad a todas nos ha faltado y por el contrario hubiésemos deseado. Todas hemos experimentado este vacío, esta carencia, esta complicidad, esta confidencialidad entre madres y criaturas. Y la valiosa excepción confirma la regla y la posibilidad de una realidad distinta.

Será importante observar este acompañamiento en el transcurso de la vida con atención y detalle semejante, igual o parecida a la que proporcionamos cuando se trata de cuidar el aprendizaje de caminar, comer, hablar, lavarse los dientes o las manos, leer o salir de excursión las primeras veces.

No ha sido una tarea fácil para muchas mujeres que no han observado con gusto y autoestima sus propios genitales, menos aún si no los han nombrado con detalle con muestras de confianza y de respeto, diría con “orgullo” como han podido hacer adolescentes y adultos del sexo masculino.

La falta de relación con esta zona genital de nuestro cuerpo crea un abismo, nos deja sin palabras, para poderla nombrar con tranquilidad y con aprecio desde el momento de nacer sin interrupciones hasta las conversaciones habituales de la infancia y la adolescencia con nuestras hijas. Ellas aprenden a través de nuestra actitud la existencia de un vacío innombrable en su cuerpo. Crece día a día el silencio.

Cuando llega la pubertad y los cambios se anuncian inevitables para la madre se hace más notoria la necesidad de comunicar con la niña especialmente para que ésta sienta que ante problemas puede sentirse acompañada. Llegada esta edad un diálogo muchas veces nunca iniciado será difícil de comenzar.

Los niños, en su mayoría sienten también este silencio en la comunicación con el padre y con la madre, o con la familia en sus diferentes composiciones, pero no sienten tan profundo el vacío de la falta de mirada y palabras que dan valor a sus genitales.

Si nos decidimos a acompañar las nuevas generaciones en el reconocimiento y aprecio de su genitalidad seguramente surgirán cambios en sus vivencias más íntimas y en la cultura ambiental que nos envuelve generando nuevas relaciones entre todas las personas. Hoy conociendo solamente nuestro contexto no podemos ni siquiera imaginar. Cada cambio por pequeño que sea crea condiciones para el siguiente y así nacen nuevas realidades.

Montserrat Catalán Morera                                                                                Dicembre 2016