paternidad

Lactancia y culpa

“A lo hecho, pecho”. Chapas de El Parto es Nuestro

Profundizando en el apoyo a la lactancia, reflexionando en el sentimiento de culpa y pena que nos expresan muchas madres al hablar de sus dificultades con la lactancia, hemos escrito este artículo: La culpa de las madres: promover la lactancia sin presionar a las mujeres.

Se acaba de publicar dentro del Monográfico de la Revista Dilemata sobre lactancia: “Mamar: mythos y lógos sobre lactancia humana” coordinado por Esther Massó Guijarro. El número entero está disponible de forma gratuita online. Seguro contribuirá a avanzar en el conocimiento y promoción de este importante aspecto de nuestra sexualidad y a mejorar la comprensión de la lactancia desde el(los)  feminismo(s).

IV Foro de Maternidad Via Láctea. Jaca en Navia.

29-30 de junio y 1-2 de julio de 2017 en Navia (Asturias)

“Desde nuestro lugar en el mundo”

JUEVES 29

15.00 h.- Recepción y entrega de documentación.

17.00 h.- Apertura del curso.

17.30 h.- De Pirineos al Occidente de Asturias: la semilla de Jaca – Carmen Tejero y Teresa Batlle (Co-fundadoras de Vía Láctea)

18.30 h.- Presentación del libro “Eres una estrella. El apasionante viaje de niña a mujer” de Eider Pacheco. Madre, partera y médica.

19:00 h.- La mujer al piano: Alicia Méndez (Gerente de La Kabaña; empresaria; siete hijos, dos nacidos vivos, tres nacidos muertos, dos adoptivos; escritora; cooperante en África; superviviente de cáncer de mama; mujer, rebelde, incansable, buscadora, soñadora, libre…)

19:30h.- Cantando y bailando con Rosa Zaragoza y Yaiza Comesaña.

21.00 h.- Cena y tertulia.

VIERNES 30

9:00h.- El embarazo como crisis vital: acompañamiento terapéuticoPatricia Fernández Lorenzo (madre y psicóloga clínica)

10.00 h.- Acompañamiento de mujer a mujer: la tribuLactamor.

11.00 h.- La muerte y el dueloRosa Zaragoza (musicóloga y voz del nacimiento y la crianza humanizados)

12:45 h.- Pausa y café.

13.00 h.- Nuestro lugar en el mundo: la pertenencia a la tierra – Laura López Santamarina (madre, socia de Lactamor y Educadora Social), Colectivo La Casa Azul (grupo de consumo y conciencia social) y Fundación Edes/Huerto El Cabillón (ecología e inserción social de personas con capacidades diversas)

14:30 h.- Comida.

17.00 h.- Preconcepción y concepción: la Vida IntrauterinaLídia Estany (comunicóloga prenatal y perinatal)

18:30 h.- Huérfanos de madre: el negocio de la gestación subrogada en el patriarcado capitalistaIbone Olza 

20.00 h.- Hacedora de alas: alas que traen magia a la vidaCarmen Malvi

20:30h.- Ritmo, ondulación, conexión con la tierra. Danza de vientre.

21.00 h.- Cena y tertulia.

SÁBADO 1

9:30h h.- Maternidad empoderanteIrene García Perulero (mujer, madre, bióloga molecular, feminista, activista del parto respetado y experta en violencia obstétrica)

11:15 h.- El poder de los fogones y los hogares en el siglo XXIMaría del Mar Jiménez (madre, ex-urbanita, socióloga, profesora de cocina, conferenciante y divulgadora de vida sana y alternativa)

12:45 h.- Café.

13.00 h.- Lo que aprendí de las mujeresRafael Maroto Páez (ginecólogo comprometido con un nacimiento más humanizado en un hospital comarcal reconocido como Amigo de los Niños, el Hospital de Jarrio)

14:30 h.- Comida.

17.00 h.- Entre mujeres: Macrina García (80 años de mujer rural), María Asunción Rodríguez Lasa (sindicalista, asociacionista nata y fundadora de un proyecto de vivienda compartida, cohousing) y Maite García (madre y socia de Lactamor)

18:15 h.- Pausa y café.

18:30 h.- La hija, la madre, la mujer – Monica Felipe, escritora, experta en género y salud, licenciada en derecho. Autora de www.elutero.es

20.00 h.- Yo confieso: reflexiones sobre maternidad/paternidad – Sandra de la Uz y Nacho Sagüillo (padres y socios de Lactamor)

20:30 h.- Las niñas malas van a todas partes: reflexiones sobre sexualidad femeninaRosa Eva Rabanillo ( escritora y educadora sexual) y Clara Margarita Pérez (madre, miembro de Lactamor)

21.00 h.- Cena y fiesta/espicha. (en Asturias, espicha: pinchos, sidra y amistad…)

DOMINGO 2

10:00 h.- Mesa redonda: el parto también es nuestroModera: Stella Villarmea (profesora de filosofía). Intervienen: Nacho Matute (matrón, Hospital Universitario Central de Asturias), Blanca Herrera (matrona, Granada), Valle Pérez (matrona de parto en casa en Asturias), Noelia Vicario (matrona de parto en casa en Asturias), Eva Arango, Leticia Rodríguez, Silvia García y sus partos en casa; Itziar Fernández y su parto sin asistencia.

13.00 h.- Reflexiones, agradecimientos, esperanzas y optimismos.

14.00 h.- Comida de despedida.

Más información

Entrevista en el blog alternativo

Maternidad, Igualdad y Fraternidad

Un padre igualitario pondrá el bienestar de sus hijxs por encima de sus propios deseos e inseguridades y sabrá respetar a la mujer que ha hecho posible su paternidad. El padre verdaderamente igualitario y entrañable es antipatriarcal por definición. No es posible una masculinidad ni una paternidad “nueva” sin haber efectuado el indispensable salto moral, cultural y existencial que supone para un varón renunciar al patriarcado, es decir, aceptar y respetar seriamente que las mujeres tienen derecho a deseos, opiniones y vida propia; que su condición de padre es independiente de su condición de pareja de la madre; y que la maternidad es un privilegio de las mujeres. Si estas convicciones son auténticas, no se alterarán en casos de conflicto: solo cuando un padre es capaz de atravesar una posible ruptura sin dejar de respetar a la madre de sus hijxs , sin instrumentalizar a las criaturas , y absteniéndose de usar los poderes que el sistema patriarcal le brinda contra la madre, se puede afirmar que ese hombre es igualitario; y solo en ese caso la convergencia de paternidad y maternidad es posible sin riesgo de perjuicio para niñxs y madres.

Siempre han existido y seguirán existiendo paternidades amorosas a pesar de la norma hegemónica de la paternidad patriarcal, pero nunca se han logrado a través de instrumentos legales y coactivos.

Patricia Merino

Esta cita de Patricia Merino está extraída de su libro Maternidad, Igualdad y Fraternidad. Me parece un libro importante y necesario, que contribuirá sin duda a visibilizar las profundas contradicciones y dificultades que nuestra sociedad tiene con la maternidad y los cuidados. Sobre todo, el libro ayuda a pensar hacia donde ir, desmontando algunas de las falacias que se aceptan dentro de la corrección política moderna o del supuesto progreso como verdades y que tan dañinas resultan para los más pequeños. Como botón de muestra valga esa de que es lo mismo maternidad y paternidad.

Precisamente la parte del libro dedicada a la paternidad es la que más me ha gustado: consigue explicar y visibilizar temas francamente difíciles como el problema de que la custodia compartida sea impuesta u otros. Creo que permite entender lo importante que es reconocer y nombrar las ncesidades de los más pequeños  en momentos de máxima vulnerabilidad críticos para su desarrollo.

Gracias Patricia Merino por haber escrito este libro. Seguro que no ha sido fácil,  pero sin duda ha merecido la pena. Nos va a servir para imaginar ese mundo mejor por el que tantas personas luchamos y seguir avanzando en su construcción poniendo la vida y sus cuidados en el centro de la política y lo social.

Seminario sobre Maternidad Subrogada

SEMINARIO FILNAC

MATERNIDAD SUBROGADA: “PARIRÁS CON EL SUDOR DE LA DE ENFRENTE”

Fecha: Lunes, 22 de mayo de 2017, de 4.00-7.30 h.

Lugar: Colegio de Málaga, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Alcalá, Aula 10.

Ponentes invitadas

María José Guerra, Profesora de Filosofía de la Universidad de La Laguna, Ética de la reproducción humana y enfoques feministas

Ibone Olza, Psiquiatra y Profesora de la Universidad de Alcalá, En la piel del bebé: la gestación subrogada desde la salud primal

Beatriz Gimeno, Activista y Diputada en la Asamblea de Madrid, Mujeres como úteros: subrogación y derechos reproductivos

Lara Redondo, Analista en el Tribunal Constitucional, Gestación por sustitución: marco jurídico español y europeo

Organizan

Filosofía del nacimiento. Repensar el origen desde las humanidades médicas (FILNAC), Proyecto de investigación FFI2016-77755-R, Ministerio de Economía y Competitividad, 2016-19.

Justicia, ciudadanía y vulnerabilidad. Narrativas de la precariedad y enfoques interseccionales (VULNERA), Proyecto de investigación FFI2015-63895-C2-1-R, Ministerio de Economía y Competitividad, 2015-18.

Estructura

Cuatro bloques de 20 minutos de exposición más 20 minutos de debate por ponencia. Pausa para café.

Contacto

Stella Villarmea: Stella.villarmea@uah.es

María José Guerra: mjguerrapalmero@gmail.com

Más información

https://filnac.wordpress.com/

 

 

Huérfanos de madre: el negocio de la gestación subrogada

¿Dónde estabas, Madre, cuando los Padres decidieron que otros seres humanos que no eran ellos mismos se podían trasladar, exponer, vender, alquilar, prestar y hasta matar?

Victoria Sau

Un recién nacido en una bolsa de la compra. Desde que vi por primera vez la imagen no me la he podido quitar de la cabeza. Me remueve, me interpela, me sacude, me mueve a la acción. Se titula VIDA y su autora es Ana Álvarez-Errecalde. Forma parte de su nuevo y magnífico trabajo: Object-ivity.

Al igual que la imagen, estas palabras de Victoria Sau resuenan en mi mente cada vez que pienso en los bebés gestados en vientres de alquiler:

En el patriarcado, todo el mundo está huérfano de madre.

Huérfanos de madre. Separados de la madre nada más nacer y sin derecho a ella ni a su abrazo. De por vida. Vendidos, comprados. Con contrato de garantía y derecho a devolución.

En los próximos días se celebrará en Madrid una feria destinada a esta aberración. Parece mentira que, siendo la subrogación ilegal en España, se permita esto, ¿imagina alguien una feria dedicada a la compra venta de órganos humanos?

Concentración contra la feria de vientres de alquiler.

 

 

Codificando interacciones sociales con Ruth Feldman

La semana pasada participé como alumna en un curso de dos días con Ruth Feldman,  profesora en el Departamento de Psicología y en el Brain Research Center de la Universidad de Bar-Ilan y profesora adjunta del Child Study Center en la Universidad de Yale (USA). Esta investigadora israelí es una de las principales autoridades a nivel mundial en el tema de la interacción entre madres, padres e hijos. A lo largo de los últimos años se ha volcado en intentar comprender todo lo que sucede en esa interfaz, primero entre las madres recientes y sus bebés y luego a lo largo de toda la crianza. Es la que más ha desarrollado el concepto de sincronía en la interacción, la que más ha integrado psicología y neurobiología para comprender esa primera relación tan crítica y su efecto por ejemplo en el desarrollo de la empatía. Llevo años leyendo sus trabajos: desde los iniciales con prematuros en la UCI neonatal hasta los más recientes comparando la plasticidad del cerebro en madres y padres.

curso cibEn el curso que impartió en Barcelonas nos formó a un pequeño grupo en su metodología CIB: Coding Interactive Behaviour. El CIB es un sistema de codificación global de la conducta social. Incluye múltiples escalas  organizadas en varios factores que se refieren a aspectos importantes de cualquier relación, tales como la sensibilidad, intrusismo, compromiso, reciprocidad. El CIB ha sido validado en múltiples estudios en diferentes culturas, y edades, que van desde bebés hasta adolescentes y entre parejas adultas. Puede ser utilizado en investigación y en clínica, especialmente en psicoterapia.

El CIB me parece una herramienta muy sencilla y bonita a la vez. Es curioso, porque viene a ser como si te dan un andamio para poder descifrar de forma ordenada todo eso que acontece en la relación social. Lo bonito, como siempre, es la historia que hay detrás. Ruth nos contó como ella inicialmente estudió composición musical y jazz en la Universidad de Yale. Luego fue madre muy joven (tiene ¡cinco hijos!). A medio camino de la crianza decidió estudiar psicología, y finalmente se doctoró estudiando la interacción entre bebés y madres. Es bonito como digo porque en realidad el CIB viene a ser la partitura, es decir, se puede ver como su formación musical le ha servido para analizar esa hermosa danza entre madres, padres e hijos.

Para mi fue un disfrute absoluto y todo un estímulo intelectual: Ruth es cercana y sabe escuchar, asi que la formación ha sido muy rica para todos, todo un lujo tener una profesora así.

Os recomiendo esta charla en la que Ruth Feldman explica la sincronía y la neurobiología del apego magistralmente.

La herida primal: gestación subrogada y apropiación de bebés

Publico esta carta que me envía una mujer víctima de un adopción irregular y que desea permanecer en el anonimato. Explica muy bien cuánto hay de similar entre la apropiación de bebés (o el también llamado “robo de orígenes”) y la gestación subrogada. En primera persona, desde el dolor y la lucidez de quien se atreve a nombrar sus heridas, con valentía. Gracias.

La maternidad subrogada tiene tanto paralelismo con la apropiación de bebés que estuvo ocurriendo en España (y muchos otros países, como Irlanda, Argentina o la misma USA), que es imposible ignorarlo. Y es que el proceso era el mismo a partir del momento de la concepción. Antes no, evidentemente, y esto los hace fundamentalmente diferentes, pero flaco favor se hace a los bebés producto de esta tecnología si nos negamos a admitir las similitudes, propiciando que se repita la misma situación de abuso e indefensión que las víctimas de aquellas apropiaciones denunciamos casi medio siglo más tarde.

Entre los paralelismos que podemos observar entre ambas situaciones tenemos los siguientes: una mujer embarazada, generalmente en situación de vulnerabilidad, que no quiere a ese bebé, o no se lo dejan querer; una organización dispuesta a mediar entre los deseosos padres adoptivos y la mujer; los argumentos que esgrimía esta organización para lavar la conciencia de los padres, que sabían que no estaban siguiendo el camino legal: “ella no lo quiere, le hacéis un favor”, “salváis la vida del bebé” (ahora dicen que “le estáis dando la vida a este bebé”), “así es más rápido para todos y menos engorroso, no pasa nada si utilizáis el pequeño truco de inscribir al bebé como vuestro”. La mujer embarazada es una mujer sin derechos, a merced de las circunstancias, que no tiene ninguna posibilidad de echarse atrás en sus decisiones, viviendo su embarazo bajo el control de los que han decidido ya que van a hacer con su hijo, porque ella no es nadie aquí, no pinta nada en la ecuación y a la que ni dejarán ver el bebé que ha parido.

Pero el que se lleva la peor parte es, sin duda, el “producto” del embarazo: un bebé a merced de todo este sistema, que si nacía imperfecto ya nadie quería y a ver qué coño se hacía con él. Y si nacía perfecto entonces sí, entonces era un hijo muy querido y muy deseado y muy amado y muy perfecto … y que no podía decir que era adoptado, en el mejor de los casos. En el peor ni se lo dirían a él. Y que nunca podría saber quién le engendró, donde están sus orígenes, por qué lo sacaron de ellos. Y que cuando tuviera hijos no sabría si hay alguna enfermedad horrible que puedan heredar, o si esa cara tan bonita de su niño, que no se parece ni a ella ni a su padre, sería como la del abuelo biológico… quién sabe a quién está viendo en su hijo.

Me decían, y me dicen, que las cosas eran así, que se hacían así. Es lo que les decían a ellos y lo que ellos quisieron creer. Que la adopción legal suponía un periodo en el que les podían quitar al bebé, y ellos no podían afrontar eso. Vela se lo presentó todo muy bien: clínica privada de renombre, impecable, análisis médicos para confirmar infertilidad, pruebas y más pruebas para considerarlos idóneos. Todo con mucha autoridad y muy serio. Dos grandes autoridades del momento: el médico y el cura, asegurando que todo estaba muy bien hecho. Que era lo mejor para la chica y para mí. Que era lo mejor para ellos. Que ellos sólo tenían que pagar los gastos de la chica, les dijeron, en su clínica privada. No estaban comprando ese bebé, por supuesto que no.

Y durante muchos años yo fui la niña perfecta. Fui la hija perfecta hasta que a los 30 años emigré fuera de mi país. Así, sin más, de repente el personaje se desvaneció y yo me rompí. Y es que tenía un agujero muy grande dentro, donde debería haber estado ella (y su historia) y de donde yo la había sacado, porque, total, “no te quería, para que te preocupa, nosotros te queremos tanto, eres nuestra vida…”.

Adoro a mis padres, y por eso he negado la realidad durante muchos años. Me lo han dado todo y con todo el amor. Abrir los ojos ha resultado aterrador y muy doloroso… pero estaba rota y solo podía salir adelante mirando la realidad a la cara y enfrentándola. Ha sido, y es, muy duro.

Por eso cuando veo los vientres de alquiler se me revuelve el cuerpo porque solo veo la versión moderna de lo que se montó en aquellos años. Sólo cambia la tecnología. Pero las mujeres ahí están, embarazadas. Incubando al hijo que no será de ellas. Entonces vivían hasta el parto en residencias de monjas. Ahora, quien sabe…. Más o menos igual, pero sin monjas. Y ahí están los bebés: gestados en un cuerpo que no conecta con ellos, porque no los desea, o en una madre rota por el dolor y el miedo, paridos acorde al calendario más conveniente para ser recogidos por los padres, separados del cuerpo que los ha gestado y entregados a unos brazos extraños. Para la mayoría nada de teta, nada de cuerpo materno.

Dicen que la herida primal no está demostrada, y probablemente tengan razón. Debe de ser muy difícil de demostrar. De hecho, puedes vivir toda la infancia sin manifestarla. De mí destacaban siempre lo feliz que era. Era tan guapa, tan feliz, tan…. perfecta. Pero hay algo que está roto y esto acaba sangrando antes o después. Mi herida fue sanada en parte por el enorme deseo de mi madre, que me dio, además, mucho cuerpo. Mucho más del que generalmente se les daba a los bebés de aquella época. Pero la forma en la que todo se hizo, las incertidumbres, los secretos, los remordimientos y las automentiras… La necesidad de excusar lo que sabes que está mal hecho. Eso me ha hecho mucho daño.

Sólo recientemente, tras meses de presión de mi psicóloga para que escriba algo sobre o a mi madre biológica, he empezado a llenar el agujero que ella dejó. Simplemente con el reconocimiento de su existencia. Yo todavía no he sido capaz de escribir nada, pero Patricia Margaría me mandó su “Palabras para encontrarte” y por primera vez pude enfrentarme a las palabras que también estaban dentro de mí, pero no podían salir. A través de sus palabras a su madre biológica yo empecé a recuperar las mías para la mía. He llorado mucho desde entonces, pero el agujero se va llenado y ella, aunque sin cara y sin identidad, ya “es”. Y eso ya es mucho.

Yo sí sé que la herida primal existe, aunque no sé si tiene demostración científica.

Y sí, la maternidad subrogada es violencia porque a todo lo que he vivido yo (y mucho más que se les hace a esos bebés) hay que añadir, además, que ni siquiera es una situación creada para solventar un problema que ya existía (el embarazo no deseado que ya estaba en marcha). A mí me ha costado mucho, y todavía me cuesta, poner las cartas sobre la mesa y decirles a mis padres lo que hicieron mal. A ellos les está costando mucho aceptar que no estuvo bien hecho. Si, encima, ellos hubieran provocado toda la situación al provocar el embarazo en estas condiciones…Yo no sé… De verdad que no sé cómo estos padres van a mirar a los ojos a sus hijos adultos cuando estos empiecen a mostrar su herida.

En la piel del bebé tras la gestación subrogada

crying-baby-outline_318-35644-png¿Dejarías a tu hijo-a nueve meses al cuidado de una desconocida?

Intenta imaginártelo. Nueve meses, mañana, tarde, noche, con una mujer desconocida, en un país lejano, seleccionada por una agencia que le pagaría un sueldo por cuidar a tu hijo-a.

Imagina que esa mujer cuidara amorosamente de tu bebé o tu niño-a. ¿Puedes pensar como se sentiría luego tu bebé al tener que separarse de ella?¿Cuánto crees que la echaría de menos, que la extrañaría, que querría volver a verla?¿Cómo le afectaría despedirse de ella?¿En que momentos, que situaciones le recordarían a su cuidadora y le harían sentir un inmenso anhelo de volver a verla, escucharla, abrazarla?

O imagina que esa mujer no le cuidara amorosamente. Piensa que tal vez ese mujer estuviera agobiada, estresada por mil razones, o simplemente fuera una mala persona que cuando nadie le viera hablara mal a tu bebé, le insultara o le ignorara. ¿Cómo crees que lo pasaría tu bebé o hijo-a esos nueve meses? Repito, nueve meses completos: mañana ,tarde, noche, al cuidado de esa mujer.

¿Cómo crees que sería la vida de tu hijo-a tras esos nueve meses con la cuidadora de un país lejano a la que seguramente  no volvería a ver en su vida?

Son algunas de las preguntas que me hago cada vez que oigo hablar de la gestación subrogada. (Soy psiquiatra infantil y buena parte de mi trabajo consiste en intentar ponerme en la piel del bebé o de los niños para entender lo que han sentido o vivido y así poder sanar sus traumas)

¿Dejarías a tu hijo-a nueve meses al cuidado de una desconocida? ¿Quién lo haría?

 

Contra el tráfico de recién nacidos

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Imagen del programa Punto de Mira

Estoy en contra de la compraventa de recién nacidos, más conocida como subrogación. Creo que atenta contra los derechos humanos básicos: conlleva la explotación de mujeres pobres y el tráfico de bebés sin que haya el más mínimo control sobre en manos de quien van a parar los recién nacidos.

Creo que la subrogración, igual que la donación de órganos o de leche materna, debería ser legislada de forma que sólo se permitiera en casos en los que existe un vínculo significativo entre la madre que va a gestar al bebé y la que lo va a criar . Por ejemplo si una hermana quiere gestar a su sobrino-a o una abuela a su nieto-a porque la madre por un problema médico como puede ser una histerectomía no puede hacerlo. Me acuerdo de una amiga que después de haber parido y amamantado a sus tres hijos y sabiendo que no tendría más, me expresaba que a ella le encantaría poder gestar un bebé para la maestra de su hijo que no podía ser madre por razones médicas. Esos procesos son los que habría que permitir, los que surgen desde el cariño y el vínculo entre amigas o hermanas, desde la generosidad y la gratuidad, como es la donación de órganos.

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Imagen de Punto de Mira

Desde luego considero un derecho absoluto del recien nacido el poder saber siempre quien le gestó y conocer a esa madre, idealmente como digo existiendo un vínculo familiar o de amistad estrecha previamente entre ambas madres.

Lo que se viene llamando maternidad subrogada es en realidad un negocio creciente que atenta contra los derechos humanos. Por un lado las madres gestantes suelen ser en su mayoría mujeres muy pobres en países pobres.

El reciente reportaje de tv en CUATRO en Punto de Mira visitando una de estas clínicas en Ucrania fue esclarecedor. Diez o doce mujeres, la mitad o así gestaban gemelos, encerradas en una misma casa el último mes de gestación. Muchas expresaban que tenían otros hijos y que se les hacía muy duros no verles todo ese tiempo. Todas lo hacían por dinero, por pobreza y precariedad. Todas expresaban tristeza. Una de ellas decía que tenía dos hijos varones y que le daba mucha pena que la niña que llevaba en vientre iría “para Italia“. Otras decían: “yo llevo dos niños para Alemania“, “yo llevo un niño y una niña para Austria“, “yo un niño para España” etc… El negocio es altamente lucrativo para quienes lo gestionan. Las madres subrogadas no tienen nigun derecho ni reconocimiento sobre el bebé. Las parejas o personas que se quedan con el recién nacido tienen derecho a rechazarlo “si algo sale mal“: en ese caso el bebé va ¡a un orfanato!

Nadie parece estar pensando en las brutales secuelas psíquicas que todo esto puede dejar en esos bebés, en la impronta que deja lo que vive la madre durante el embarazo sumado a la brutal separación nada más nacer. Nadie parece preocuparse por en manos de quien van a parar esos recién nacidos: pederastas o depravados pueden comprar uno o varios bebés. Con lo difícil que es adoptar, ¿cómo se permite esto sin apenas control?

El drama de esas mujeres pobres, teniendo que vender sus cuerpos para conseguir algun ingreso, me parece terrible. La única palabra que se me ocurre es trata, explotación, esclavitud, por mucho que lógicamente ellas lo hagan voluntariamente por no tener otras opciones de ingresos. Tráfico de recién nacidos. Urge que tengamos un debate social profundo al respecto, antes de que sea demasiado tarde. Urge que defendamos los derechos de los más vulnerables.

Os dejo el enlace al documental de CUATRO, vedlo por favor, y comentad.

Añado este texto de Lidia Falcón que suscribo plenamente:

Carta pública a Iñigo Errejón: no somos vientres de alquiler