Si quieres ser padre o madre por gestación subrogada necesitas esta información

Imagen de la serie “El cuento de la criada” basada en la novela de M. Atwood.

Si quieres o consideras ser padre o madre por gestación subrogada, necesitas conocer esta información sobre algunos aspectos que reiteradamente omiten las agencias que promueven la subrogación y que tiene que ver con la salud del bebé, tu posible hijo-a. Permíteme explicarte brevemente algunos puntos importantes, me baso en la evidencia científica:

  •  Lo que vivimos en el útero de nuestra madre afecta profundamente a nuestra salud física y psíquica.  Si durante el embarazo la madre sufre mucho estrés, está deprimida, consume tabaco, alcohol u otras sustancias tóxicas, el desarrollo del bebé se verá afectado de diferentes maneras. Igualmente si la madre no desarrolla un vínculo con el bebé desde la gestación, se cuidará peor, y el bebé padecerá las consecuencias de esa falta de vínculo y amor. Los que defienden la gestación subrogada dicen que las gestantes no se vinculan con los bebés durante el embarazo, lo afirman como si fuera algo bueno, cuando en realidad eso es un drama para el bebé en el útero. Si la madre no se vincula, si no siente al bebé como su hijo, el bebé lo percibirá y se sentirá poco o nada querido durante el embarazo: esto afectará a su desarrollo y puede marcar el desarrollo de su personalidad. Los obstetras y matronas que atienden a las embarazadas se preocupan mucho cuando una embarazada no se siente conectada con su bebé: saben que eso es una señal de alerta de posibles problemas serios y complicaciones del embarazo.
  • La psicología prenatal lleva más de cien años investigando la huella que deja la vida uterina en todo ser humano. Hay muchos testimonios e investigaciones al respecto: los bebés que no se sintieron queridos durante el embarazo a menudo han arrastrado las consecuencias de esa falta hasta la edad adulta. Otto Rank, Nandor Fodor, Francis Mott, Donald Winnicott, Stanislav Groff, Lloyd de Mause, Alesandra Piontelli, David Chamberlain y muchos más lo han investigado a fondo. El psiquiatra Thomas Verny afirma que el período prenatal es el más importante de toda nuestra vida. Los que afirman que a tu futuro hijo o hija no le va a marcar lo que viva en el útero, te están mintiendo.
  • Afortundamente, la probabilidad de que la gestante no se vincule con el bebé es muy baja. El embarazo conlleva una transformación biológica muy potente y en cierto sentido irreversible. Incluso si el óvulo no es de la mujer que gesta al bebé, la embarazada puede interferir en la expresión genética del bebé, haciendo que se expresen unos genes u otros por mecanismos de epigenética. Es decir, no es cierto que si el óvulo no es de la gestante no va a haber conexión genética entre la mujer embarazada y su bebé. (Por cierto, el embarazo con ovodonación conlleva un mayor riesgo de algunas complicaciones obstétricas como la preeclampsia, que puede ser muy grave).
  • Desde hace unas cuantas décadas también sabemos que el nacimiento es muy importante para nuestra salud. Nacer por cesárea programada, por parto inducido o prematuramente, aumenta el riesgo de tener complicaciones importantes a largo plazo, como obesidad, asma, TDAH, trastornos del aprendizaje, etc…Aunque en la subrogación es práctica habitual programar el parto para que los futuros padres y madres puedan estar presentes cuando se produce el nacimiento, lo cierto es que inducir o programar un parto o cesárea tiene muchos riesgos, tanto para la madre como para el bebé que va a nacer.
  • El bebé no sabe de donde vienen el óvulo o el espermatozoide que le han dado la vida, pero si sabe quien es su madre: la que lo ha gestado. El bebé no conoce otra madre y cuando nace sólo espera encontrse con ella. Todos los recién nacidos llegan al mundo esperando ese encuentro y estar con su madre o cerca de ella la mayor parte del tiempo los primeros meses de vida.
  • Para todos los recién nacidos es altamente estresante ser separados de su madre nada más nacer, por eso todas las recomendaciones actuales tanto de la OMS como de Unicef o las asociaciones médicas van en la línea de promover el parto natural o respetado y sobre todo de no separar al recién nacido de su madre. Ese estrés de la separación es mayor cuanto más se prolongue la separación y además es neurotóxico, es decir, cuando al bebé le separan de su madre sufre, llora, y libera altas dosis de cortisol que pueden a su vez dañar su sistema nervioso.
  • Es abrumadora la evidencia científica que demuestra los beneficios de la lactancia materna, especialmente los seis primeros meses de vida. La lactancia artificial desde el inicio de la vida multiplica el riesgo de padecer alergias, asma, diabetes tipo I, infecciones varias e incluso algunos tipos de cánceres infantiles.

Por todo ello, aunque las agencias que promocionan la subrogación lo nieguen y oculten, es importante que sepas que el recién nacido por gestación subrogada está expuesto a toda una serie de factores que pueden condicionar seriamente su salud física y mental a corto y largo plazo. Por el estrés que supone el embarazo para la madre, por la posible exposición a tóxicos, por la falta de  vínculo prenatal, por el parto programado o inducido casi siempre antes de tiempo y sin causa médica, por el estrés de la separación de la madre, por su ausencia, y por la falta de lactancia materna. No va a ser sencillo criar a ese bebé, aunque algunas de las consecuencias de todo lo sucedido en el embarazo y parto pueden aparecer años más tarde.

El bebé gestado por subrogación no conoce otra madre que la mujer que le ha gestado. Incluso si el óvulo proviene de una ovodonación, el o ella no sabe eso. Ser separado de su madre nada más nacer, y casi no volver a verla, equivale a que su madre muera en el parto. Es decir, son bebés que nada más nacer tienen que afrontar la muerte psíquica de su madre, por asi decirlo. Imagina por un instante lo que tiene que ser perder a la madre en el parto, así podrás hacerte una idea de la suma de pérdidas que conlleva la gestación subrogada. Incluso si otros madres o padres que lo han sido por esta vía te dicen que sus hij@s están perfectamente, eso no asegura que no vayan a tener serios problemas de salud en etapas más tardías de la vida como consecuencia de lo vivido en la etapa pre y perinatal. Hay muchos otros argumentos para posicionarse en contra de la subrogación, pero en este caso me he centrado en lo que más suele preocupar a todos los futuros padres y madres: tener un bebé sano.

Por eso, si estás considerando ser madre o padre por gestación subrogada sólo puedo decirte que te informes bien y pedirte que no lo hagas. Hay otras maneras de ser madre o padre, y sobre todo, de cuidar.

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Ser madre no es lo mismo que ser padre: la biología es políticamente incorrecta

La biología de la maternidad lleva camino de ser lo más políticamente incorrecto en estos tiempos. Decir, reconocer, que las mujeres gestamos, parimos, amamantamos, y que los bebés quieren estar con sus madres y en sus brazos significa exponerse a ser tachada de rancia o retrógrada o a recibir otros insultos y descalificaciones varias.

Por eso a veces, como feminista apasionada de la neurobiología, me siento como el niño del cuento que señala que el emperador va desnudo. Es obvio que no es lo mismo ser madre que ser padre, es obvio que nuestra realidad biológica es profundamente diferente, pero ya casi nadie se atreve a decirlo. Queda mal. Y sin embargo hay que decirlo, y hay que empezar a reconocer las necesidades de los bebés, esos grandes olvidados. Y no, para un recién nacido  o para un bebé de cinco meses no es lo mismo su madre que su padre. Les necesitará a ambos toda su vida, pero de formas y maneras muy diferentes, a distintos ritmos. Pero esto se quiere negar, ocultar, silenciar. Decir que el bebé necesita a su madre y quiere estar con ella es como digo lo más políticamente incorrecto que se puede decir ahora. Rompedor. Amenazante para este sistema que ha montado tremendo negocio precisamente a base de separar a los bebés de sus madres. Y sin embargo es así, los seres humanos, al principio de la vida necesitamos a la madre mucho más que al padre. Luego las cosas cambian: el rol paterno también tiene una neurobiología propia, y probablemente los padres sean necesarios e importantes para salir al mundo, tal vez sean imprescindibles, para explorar, para aprender, para que los pequeños empiecen a despegarse de la madre cuando empiezan a caminar y a hablar y salen ávidos de curiosidad al mundo cercano.

Por todo ello me declaro en contra de la propuesta de la PPiiNA, plataforma que aboga por unos permisos de maternidad y paternidad igualitarios, intransferibles y obligatorios. Les agradezco la intención: comparto profundamente su anhelo de una sociedad donde las mujeres no  nos veamos discriminadas en el mercado laboral por la posibilidad de ser madres, menos aun por serlo. Pero no creo que su propuesta sea la manera de lograrlo. Más bien creo que , como dice Patricia Merino en este texto La maternidad como cuidado, “al patriarcado no se le podía haber ocurrido un modo mejor y más simple de abundar en la devaluación de la maternidad frente a la paternidad.”

Desde la PPiiNA tachan de desequilibrio el que el permiso de maternidad actualmente dure 16 semanas y el de paternidad. Pero no, no es un desiquilibrio, es una diferencia.  Las madres gestamos, parimos y podemos amamantar, los hombres no.  Nuestro cuerpo se transforma con cada embarazo y así sigue durante meses o años. Los bebés necesitan contacto, cuerpo a cuerpo con la madre, mucha teta. A ser posible seis meses de lactancia exclusiva, y algunos años más combinada con otros alimentos. Las madres necesitamos, soñamos con, una sociedad que nos reconozca, que honre nuestra impagable función social. Es urgente. El principio materno universal es el de evitar el sufrimiento, no sólo el de nuestras criaturas, el de todos y todas.

Los hombres que desean compartir los cuidados de sus hijos ya lo están haciendo, de mil maneras, conozco muchos de ellos. Además obtienen un máximo reconocimiento social por ello, se les alaba y califica de padrazos. Con la propuesta de la PPiiNA, de llevarse a cabo, surgirían toda una serie de problemas añadidos. Si la madre no está con el padre, especialmente. Como ya está pasando con el delirante asunto (y dañino) de las custodias compartidas impuestas, ¡hay hombres que reclaman la custodia compartida desde el nacimiento! Pobres bebés.

Yo creo que si hablaramos de propuestas lo prioritario debería ser  alargar la baja maternal a seis meses, mínimo. Asi al menos podríamos mantener la lactancia exclusiva el tiempo que recomienda la OMS, UNICEF y la Asociación Española de Pediatría. Y reconocer, apoyar, flexibilizar de mil maneras para poder ir a trabajar con nuestros bebés si queremos, cuando queramos.  Ser creativos con las propuestas y soluciones. En cuanto a permiso parental, podría ser igualitario, tal vez, pero salvo las dos primeras semanas tras el nacimiento, el resto creo que tendría que ser a partir de los seis primeros meses, antes de los seis años. Que se lo pudieran coger cada vez que el bebé o niño pequeño lo necesita, cuando está malo, cuando empieza la escuela, cuando llega su hermano-a, etc…Es decir, en función de las necesidades y pasados los seis primeros meses, no antes. Sobre todo, creo que el permiso y la retribución tendrían que ser para quien cuida al bebé, incluso si es la abuela o la tía.

Seguro que me lloverán las críticas, pero, lo seguiré afirmando: ser madre y padre no es lo mismo, y todos los bebés quieren estar con sus madres o muy cerca de ellas.

Repercusiones psicosociales de las políticas de maternidad

La maternidad es un factor estructurante de la cultura, está en la base misma de cualquier organización social. El modo concreto en que procreación y crianza se articulan material y simbólicamente en una cultura, esto es, el encaje social de la maternidad, constituye el átomo básico de cualquier sociedad. La evidencia de esta importancia estructuradora de la maternidad es que su control, instrumentalización y apropiación por parte del patriarcado ha sido durante milenios materia normativa, de debate filosófico y de construcción de mitos en todas las sociedades.” Patricia Merino (autora de Maternidad, Igualdad y Fraternidad).

“Al reflexionar sobre el conflicto de intereses que surge al tratar de conciliar la crianza con la vida laboral, emerge una pregunta: ¿A quién debe proteger el sistema?, ¿a la criatura?, ¿a las mujeres?, ¿a la empresa? El verdadero protagonista de la conciliación es sin duda la criatura: es en torno a ella que gira este conflicto; y sin embargo, en las soluciones políticas y administrativas concretas, el bebé y sus necesidades parecen no existir” Patricia Merino.

Cuando una mujer llega al paritorio, ya lleva más de 20 años recibiendo ordenes sobre lo que su cuerpo puede o no puede hacer, debe o no debe hacer. Cuando una mujer llega al paritorio ya está todo preparado para que su bebé y su futuro nazcan en cautividad.” Jesusa Ricoy.

“Cuidar a las madres significa respetarlas, escucharlas, sostenerlas. Pero ese respeto a las madres que debería ser el punto de partida todavía brilla por su ausencia en muchas facetas de nuestra sociedad, incluida la ciencia. A lo largo de décadas las madres y sus experiencias han sido desautorizadas, ninguneadas o incluso culpabilizadas desde la psiquiatría, la psicología, el psicoanálisis o la medicina. En vez de ser tomadas en cuenta como verdaderas expertas y conocedoras de sus hijos han sido excluidas, privadas en ocasiones incluso del contacto con sus hijos o bebés, tachadas de inmaduras o inconscientes e incluso maltratadas” Ibone Olza.

De todo ello hablaremos y debatiremos en la próxima jornada sobre Repercusiones Psicosociales de las Políticas de Maternidad, el 6 de Marzo de 2018  en Madrid. Se puede seguir online.

Organiza: Instituto Europeo de Salud Mental Perinatal.

Más info aquí

 

Lactancia y culpa

“A lo hecho, pecho”. Chapas de El Parto es Nuestro

Profundizando en el apoyo a la lactancia, reflexionando en el sentimiento de culpa y pena que nos expresan muchas madres al hablar de sus dificultades con la lactancia, hemos escrito este artículo: La culpa de las madres: promover la lactancia sin presionar a las mujeres.

Se acaba de publicar dentro del Monográfico de la Revista Dilemata sobre lactancia: “Mamar: mythos y lógos sobre lactancia humana” coordinado por Esther Massó Guijarro. El número entero está disponible de forma gratuita online. Seguro contribuirá a avanzar en el conocimiento y promoción de este importante aspecto de nuestra sexualidad y a mejorar la comprensión de la lactancia desde el(los)  feminismo(s).

IV Foro de Maternidad Via Láctea. Jaca en Navia.

29-30 de junio y 1-2 de julio de 2017 en Navia (Asturias)

“Desde nuestro lugar en el mundo”

JUEVES 29

15.00 h.- Recepción y entrega de documentación.

17.00 h.- Apertura del curso.

17.30 h.- De Pirineos al Occidente de Asturias: la semilla de Jaca – Carmen Tejero y Teresa Batlle (Co-fundadoras de Vía Láctea)

18.30 h.- Presentación del libro “Eres una estrella. El apasionante viaje de niña a mujer” de Eider Pacheco. Madre, partera y médica.

19:00 h.- La mujer al piano: Alicia Méndez (Gerente de La Kabaña; empresaria; siete hijos, dos nacidos vivos, tres nacidos muertos, dos adoptivos; escritora; cooperante en África; superviviente de cáncer de mama; mujer, rebelde, incansable, buscadora, soñadora, libre…)

19:30h.- Cantando y bailando con Rosa Zaragoza y Yaiza Comesaña.

21.00 h.- Cena y tertulia.

VIERNES 30

9:00h.- El embarazo como crisis vital: acompañamiento terapéuticoPatricia Fernández Lorenzo (madre y psicóloga clínica)

10.00 h.- Acompañamiento de mujer a mujer: la tribuLactamor.

11.00 h.- La muerte y el dueloRosa Zaragoza (musicóloga y voz del nacimiento y la crianza humanizados)

12:45 h.- Pausa y café.

13.00 h.- Nuestro lugar en el mundo: la pertenencia a la tierra – Laura López Santamarina (madre, socia de Lactamor y Educadora Social), Colectivo La Casa Azul (grupo de consumo y conciencia social) y Fundación Edes/Huerto El Cabillón (ecología e inserción social de personas con capacidades diversas)

14:30 h.- Comida.

17.00 h.- Preconcepción y concepción: la Vida IntrauterinaLídia Estany (comunicóloga prenatal y perinatal)

18:30 h.- Huérfanos de madre: el negocio de la gestación subrogada en el patriarcado capitalistaIbone Olza 

20.00 h.- Hacedora de alas: alas que traen magia a la vidaCarmen Malvi

20:30h.- Ritmo, ondulación, conexión con la tierra. Danza de vientre.

21.00 h.- Cena y tertulia.

SÁBADO 1

9:30h h.- Maternidad empoderanteIrene García Perulero (mujer, madre, bióloga molecular, feminista, activista del parto respetado y experta en violencia obstétrica)

11:15 h.- El poder de los fogones y los hogares en el siglo XXIMaría del Mar Jiménez (madre, ex-urbanita, socióloga, profesora de cocina, conferenciante y divulgadora de vida sana y alternativa)

12:45 h.- Café.

13.00 h.- Lo que aprendí de las mujeresRafael Maroto Páez (ginecólogo comprometido con un nacimiento más humanizado en un hospital comarcal reconocido como Amigo de los Niños, el Hospital de Jarrio)

14:30 h.- Comida.

17.00 h.- Entre mujeres: Macrina García (80 años de mujer rural), María Asunción Rodríguez Lasa (sindicalista, asociacionista nata y fundadora de un proyecto de vivienda compartida, cohousing) y Maite García (madre y socia de Lactamor)

18:15 h.- Pausa y café.

18:30 h.- La hija, la madre, la mujer – Monica Felipe, escritora, experta en género y salud, licenciada en derecho. Autora de www.elutero.es

20.00 h.- Yo confieso: reflexiones sobre maternidad/paternidad – Sandra de la Uz y Nacho Sagüillo (padres y socios de Lactamor)

20:30 h.- Las niñas malas van a todas partes: reflexiones sobre sexualidad femeninaRosa Eva Rabanillo ( escritora y educadora sexual) y Clara Margarita Pérez (madre, miembro de Lactamor)

21.00 h.- Cena y fiesta/espicha. (en Asturias, espicha: pinchos, sidra y amistad…)

DOMINGO 2

10:00 h.- Mesa redonda: el parto también es nuestroModera: Stella Villarmea (profesora de filosofía). Intervienen: Nacho Matute (matrón, Hospital Universitario Central de Asturias), Blanca Herrera (matrona, Granada), Valle Pérez (matrona de parto en casa en Asturias), Noelia Vicario (matrona de parto en casa en Asturias), Eva Arango, Leticia Rodríguez, Silvia García y sus partos en casa; Itziar Fernández y su parto sin asistencia.

13.00 h.- Reflexiones, agradecimientos, esperanzas y optimismos.

14.00 h.- Comida de despedida.

Más información

Entrevista en el blog alternativo

Maternidad, Igualdad y Fraternidad

Un padre igualitario pondrá el bienestar de sus hijxs por encima de sus propios deseos e inseguridades y sabrá respetar a la mujer que ha hecho posible su paternidad. El padre verdaderamente igualitario y entrañable es antipatriarcal por definición. No es posible una masculinidad ni una paternidad “nueva” sin haber efectuado el indispensable salto moral, cultural y existencial que supone para un varón renunciar al patriarcado, es decir, aceptar y respetar seriamente que las mujeres tienen derecho a deseos, opiniones y vida propia; que su condición de padre es independiente de su condición de pareja de la madre; y que la maternidad es un privilegio de las mujeres. Si estas convicciones son auténticas, no se alterarán en casos de conflicto: solo cuando un padre es capaz de atravesar una posible ruptura sin dejar de respetar a la madre de sus hijxs , sin instrumentalizar a las criaturas , y absteniéndose de usar los poderes que el sistema patriarcal le brinda contra la madre, se puede afirmar que ese hombre es igualitario; y solo en ese caso la convergencia de paternidad y maternidad es posible sin riesgo de perjuicio para niñxs y madres.

Siempre han existido y seguirán existiendo paternidades amorosas a pesar de la norma hegemónica de la paternidad patriarcal, pero nunca se han logrado a través de instrumentos legales y coactivos.

Patricia Merino

Esta cita de Patricia Merino está extraída de su libro Maternidad, Igualdad y Fraternidad. Me parece un libro importante y necesario, que contribuirá sin duda a visibilizar las profundas contradicciones y dificultades que nuestra sociedad tiene con la maternidad y los cuidados. Sobre todo, el libro ayuda a pensar hacia donde ir, desmontando algunas de las falacias que se aceptan dentro de la corrección política moderna o del supuesto progreso como verdades y que tan dañinas resultan para los más pequeños. Como botón de muestra valga esa de que es lo mismo maternidad y paternidad.

Precisamente la parte del libro dedicada a la paternidad es la que más me ha gustado: consigue explicar y visibilizar temas francamente difíciles como el problema de que la custodia compartida sea impuesta u otros. Creo que permite entender lo importante que es reconocer y nombrar las ncesidades de los más pequeños  en momentos de máxima vulnerabilidad críticos para su desarrollo.

Gracias Patricia Merino por haber escrito este libro. Seguro que no ha sido fácil,  pero sin duda ha merecido la pena. Nos va a servir para imaginar ese mundo mejor por el que tantas personas luchamos y seguir avanzando en su construcción poniendo la vida y sus cuidados en el centro de la política y lo social.

Seminario sobre Maternidad Subrogada

SEMINARIO FILNAC

MATERNIDAD SUBROGADA: “PARIRÁS CON EL SUDOR DE LA DE ENFRENTE”

Fecha: Lunes, 22 de mayo de 2017, de 4.00-7.30 h.

Lugar: Colegio de Málaga, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Alcalá, Aula 10.

Ponentes invitadas

María José Guerra, Profesora de Filosofía de la Universidad de La Laguna, Ética de la reproducción humana y enfoques feministas

Ibone Olza, Psiquiatra y Profesora de la Universidad de Alcalá, En la piel del bebé: la gestación subrogada desde la salud primal

Beatriz Gimeno, Activista y Diputada en la Asamblea de Madrid, Mujeres como úteros: subrogación y derechos reproductivos

Lara Redondo, Analista en el Tribunal Constitucional, Gestación por sustitución: marco jurídico español y europeo

Organizan

Filosofía del nacimiento. Repensar el origen desde las humanidades médicas (FILNAC), Proyecto de investigación FFI2016-77755-R, Ministerio de Economía y Competitividad, 2016-19.

Justicia, ciudadanía y vulnerabilidad. Narrativas de la precariedad y enfoques interseccionales (VULNERA), Proyecto de investigación FFI2015-63895-C2-1-R, Ministerio de Economía y Competitividad, 2015-18.

Estructura

Cuatro bloques de 20 minutos de exposición más 20 minutos de debate por ponencia. Pausa para café.

Contacto

Stella Villarmea: Stella.villarmea@uah.es

María José Guerra: mjguerrapalmero@gmail.com

Más información

https://filnac.wordpress.com/

 

 

Huérfanos de madre: el negocio de la gestación subrogada

¿Dónde estabas, Madre, cuando los Padres decidieron que otros seres humanos que no eran ellos mismos se podían trasladar, exponer, vender, alquilar, prestar y hasta matar?

Victoria Sau

Un recién nacido en una bolsa de la compra. Desde que vi por primera vez la imagen no me la he podido quitar de la cabeza. Me remueve, me interpela, me sacude, me mueve a la acción. Se titula VIDA y su autora es Ana Álvarez-Errecalde. Forma parte de su nuevo y magnífico trabajo: Object-ivity.

Al igual que la imagen, estas palabras de Victoria Sau resuenan en mi mente cada vez que pienso en los bebés gestados en vientres de alquiler:

En el patriarcado, todo el mundo está huérfano de madre.

Huérfanos de madre. Separados de la madre nada más nacer y sin derecho a ella ni a su abrazo. De por vida. Vendidos, comprados. Con contrato de garantía y derecho a devolución.

En los próximos días se celebrará en Madrid una feria destinada a esta aberración. Parece mentira que, siendo la subrogación ilegal en España, se permita esto, ¿imagina alguien una feria dedicada a la compra venta de órganos humanos?

Concentración contra la feria de vientres de alquiler.

 

 

Codificando interacciones sociales con Ruth Feldman

La semana pasada participé como alumna en un curso de dos días con Ruth Feldman,  profesora en el Departamento de Psicología y en el Brain Research Center de la Universidad de Bar-Ilan y profesora adjunta del Child Study Center en la Universidad de Yale (USA). Esta investigadora israelí es una de las principales autoridades a nivel mundial en el tema de la interacción entre madres, padres e hijos. A lo largo de los últimos años se ha volcado en intentar comprender todo lo que sucede en esa interfaz, primero entre las madres recientes y sus bebés y luego a lo largo de toda la crianza. Es la que más ha desarrollado el concepto de sincronía en la interacción, la que más ha integrado psicología y neurobiología para comprender esa primera relación tan crítica y su efecto por ejemplo en el desarrollo de la empatía. Llevo años leyendo sus trabajos: desde los iniciales con prematuros en la UCI neonatal hasta los más recientes comparando la plasticidad del cerebro en madres y padres.

curso cibEn el curso que impartió en Barcelonas nos formó a un pequeño grupo en su metodología CIB: Coding Interactive Behaviour. El CIB es un sistema de codificación global de la conducta social. Incluye múltiples escalas  organizadas en varios factores que se refieren a aspectos importantes de cualquier relación, tales como la sensibilidad, intrusismo, compromiso, reciprocidad. El CIB ha sido validado en múltiples estudios en diferentes culturas, y edades, que van desde bebés hasta adolescentes y entre parejas adultas. Puede ser utilizado en investigación y en clínica, especialmente en psicoterapia.

El CIB me parece una herramienta muy sencilla y bonita a la vez. Es curioso, porque viene a ser como si te dan un andamio para poder descifrar de forma ordenada todo eso que acontece en la relación social. Lo bonito, como siempre, es la historia que hay detrás. Ruth nos contó como ella inicialmente estudió composición musical y jazz en la Universidad de Yale. Luego fue madre muy joven (tiene ¡cinco hijos!). A medio camino de la crianza decidió estudiar psicología, y finalmente se doctoró estudiando la interacción entre bebés y madres. Es bonito como digo porque en realidad el CIB viene a ser la partitura, es decir, se puede ver como su formación musical le ha servido para analizar esa hermosa danza entre madres, padres e hijos.

Para mi fue un disfrute absoluto y todo un estímulo intelectual: Ruth es cercana y sabe escuchar, asi que la formación ha sido muy rica para todos, todo un lujo tener una profesora así.

Os recomiendo esta charla en la que Ruth Feldman explica la sincronía y la neurobiología del apego magistralmente.

La herida primal: gestación subrogada y apropiación de bebés

Publico esta carta que me envía una mujer víctima de un adopción irregular y que desea permanecer en el anonimato. Explica muy bien cuánto hay de similar entre la apropiación de bebés (o el también llamado “robo de orígenes”) y la gestación subrogada. En primera persona, desde el dolor y la lucidez de quien se atreve a nombrar sus heridas, con valentía. Gracias.

La maternidad subrogada tiene tanto paralelismo con la apropiación de bebés que estuvo ocurriendo en España (y muchos otros países, como Irlanda, Argentina o la misma USA), que es imposible ignorarlo. Y es que el proceso era el mismo a partir del momento de la concepción. Antes no, evidentemente, y esto los hace fundamentalmente diferentes, pero flaco favor se hace a los bebés producto de esta tecnología si nos negamos a admitir las similitudes, propiciando que se repita la misma situación de abuso e indefensión que las víctimas de aquellas apropiaciones denunciamos casi medio siglo más tarde.

Entre los paralelismos que podemos observar entre ambas situaciones tenemos los siguientes: una mujer embarazada, generalmente en situación de vulnerabilidad, que no quiere a ese bebé, o no se lo dejan querer; una organización dispuesta a mediar entre los deseosos padres adoptivos y la mujer; los argumentos que esgrimía esta organización para lavar la conciencia de los padres, que sabían que no estaban siguiendo el camino legal: “ella no lo quiere, le hacéis un favor”, “salváis la vida del bebé” (ahora dicen que “le estáis dando la vida a este bebé”), “así es más rápido para todos y menos engorroso, no pasa nada si utilizáis el pequeño truco de inscribir al bebé como vuestro”. La mujer embarazada es una mujer sin derechos, a merced de las circunstancias, que no tiene ninguna posibilidad de echarse atrás en sus decisiones, viviendo su embarazo bajo el control de los que han decidido ya que van a hacer con su hijo, porque ella no es nadie aquí, no pinta nada en la ecuación y a la que ni dejarán ver el bebé que ha parido.

Pero el que se lleva la peor parte es, sin duda, el “producto” del embarazo: un bebé a merced de todo este sistema, que si nacía imperfecto ya nadie quería y a ver qué coño se hacía con él. Y si nacía perfecto entonces sí, entonces era un hijo muy querido y muy deseado y muy amado y muy perfecto … y que no podía decir que era adoptado, en el mejor de los casos. En el peor ni se lo dirían a él. Y que nunca podría saber quién le engendró, donde están sus orígenes, por qué lo sacaron de ellos. Y que cuando tuviera hijos no sabría si hay alguna enfermedad horrible que puedan heredar, o si esa cara tan bonita de su niño, que no se parece ni a ella ni a su padre, sería como la del abuelo biológico… quién sabe a quién está viendo en su hijo.

Me decían, y me dicen, que las cosas eran así, que se hacían así. Es lo que les decían a ellos y lo que ellos quisieron creer. Que la adopción legal suponía un periodo en el que les podían quitar al bebé, y ellos no podían afrontar eso. Vela se lo presentó todo muy bien: clínica privada de renombre, impecable, análisis médicos para confirmar infertilidad, pruebas y más pruebas para considerarlos idóneos. Todo con mucha autoridad y muy serio. Dos grandes autoridades del momento: el médico y el cura, asegurando que todo estaba muy bien hecho. Que era lo mejor para la chica y para mí. Que era lo mejor para ellos. Que ellos sólo tenían que pagar los gastos de la chica, les dijeron, en su clínica privada. No estaban comprando ese bebé, por supuesto que no.

Y durante muchos años yo fui la niña perfecta. Fui la hija perfecta hasta que a los 30 años emigré fuera de mi país. Así, sin más, de repente el personaje se desvaneció y yo me rompí. Y es que tenía un agujero muy grande dentro, donde debería haber estado ella (y su historia) y de donde yo la había sacado, porque, total, “no te quería, para que te preocupa, nosotros te queremos tanto, eres nuestra vida…”.

Adoro a mis padres, y por eso he negado la realidad durante muchos años. Me lo han dado todo y con todo el amor. Abrir los ojos ha resultado aterrador y muy doloroso… pero estaba rota y solo podía salir adelante mirando la realidad a la cara y enfrentándola. Ha sido, y es, muy duro.

Por eso cuando veo los vientres de alquiler se me revuelve el cuerpo porque solo veo la versión moderna de lo que se montó en aquellos años. Sólo cambia la tecnología. Pero las mujeres ahí están, embarazadas. Incubando al hijo que no será de ellas. Entonces vivían hasta el parto en residencias de monjas. Ahora, quien sabe…. Más o menos igual, pero sin monjas. Y ahí están los bebés: gestados en un cuerpo que no conecta con ellos, porque no los desea, o en una madre rota por el dolor y el miedo, paridos acorde al calendario más conveniente para ser recogidos por los padres, separados del cuerpo que los ha gestado y entregados a unos brazos extraños. Para la mayoría nada de teta, nada de cuerpo materno.

Dicen que la herida primal no está demostrada, y probablemente tengan razón. Debe de ser muy difícil de demostrar. De hecho, puedes vivir toda la infancia sin manifestarla. De mí destacaban siempre lo feliz que era. Era tan guapa, tan feliz, tan…. perfecta. Pero hay algo que está roto y esto acaba sangrando antes o después. Mi herida fue sanada en parte por el enorme deseo de mi madre, que me dio, además, mucho cuerpo. Mucho más del que generalmente se les daba a los bebés de aquella época. Pero la forma en la que todo se hizo, las incertidumbres, los secretos, los remordimientos y las automentiras… La necesidad de excusar lo que sabes que está mal hecho. Eso me ha hecho mucho daño.

Sólo recientemente, tras meses de presión de mi psicóloga para que escriba algo sobre o a mi madre biológica, he empezado a llenar el agujero que ella dejó. Simplemente con el reconocimiento de su existencia. Yo todavía no he sido capaz de escribir nada, pero Patricia Margaría me mandó su “Palabras para encontrarte” y por primera vez pude enfrentarme a las palabras que también estaban dentro de mí, pero no podían salir. A través de sus palabras a su madre biológica yo empecé a recuperar las mías para la mía. He llorado mucho desde entonces, pero el agujero se va llenado y ella, aunque sin cara y sin identidad, ya “es”. Y eso ya es mucho.

Yo sí sé que la herida primal existe, aunque no sé si tiene demostración científica.

Y sí, la maternidad subrogada es violencia porque a todo lo que he vivido yo (y mucho más que se les hace a esos bebés) hay que añadir, además, que ni siquiera es una situación creada para solventar un problema que ya existía (el embarazo no deseado que ya estaba en marcha). A mí me ha costado mucho, y todavía me cuesta, poner las cartas sobre la mesa y decirles a mis padres lo que hicieron mal. A ellos les está costando mucho aceptar que no estuvo bien hecho. Si, encima, ellos hubieran provocado toda la situación al provocar el embarazo en estas condiciones…Yo no sé… De verdad que no sé cómo estos padres van a mirar a los ojos a sus hijos adultos cuando estos empiecen a mostrar su herida.