Repensar la lactancia

Ha pasado ya mucho tiempo desde que dejé de dar el pecho, años de aquellas experiencias con mis tres hijos que atesoro como algo de lo más maravilloso que me ha regalado la vida. Han pasado muchos años, pero he tenido la suerte de poder seguir aprendiendo de madres, bebés y niños y niñas, de seguir estudiando e investigando en torno a la lactancia materna.

Todo ello me hace darme cuenta de hasta que punto ha cambiado mi mirada sobre la lactancia y el amamantamiento. Muy lejos ya de la ignorancia con que terminé mi carrera de medicina, donde en seis años sólo dimos una clase sobre lactancia y dos o tres sobre biberones y fórmulas lácteas. He tenido que desaprender algunas cosas y desde ahí repensar la lactancia. He podido aprender, lo que inevitablemente también me hace ser consciente de lo poco que aún sabemos.

Me fascina todo lo que voy comprendiendo. La lactancia como acto neurobiológico central en el desarrollo de nuestra especie, nosotros los mamíferos humanos. La lactancia como motor de la evolución de nuestro cerebro social. La lactancia como herramienta fisiológica del vínculo afectivo. La lactancia como super poder femenino y maternal lógicamente más reprimido y perseguido en las sociedades más patriarcales. La lactancia como expresión máxima de amor, de entrega, de generosidad, de cuidado. La lactancia como guía, como consuelo, como diálogo, como abrazo… Y tantas cosas más, que cuanto más comprendo más me hacen pensar que la promoción actual de la lactancia es en muchos sentidos una pena, porque omite sistemáticamente la importancia de la salud mental materna. Porque se centra en promocionar los beneficios, o medicaliza las dificultades, sin reconocer la dimensión psicológica, emocional y relacional, con lo que lamentablemente favorece que algunas mujeres se sientan presionadas o poco o nada comprendidas en sus intentos por establecer la manera de nutrir satisfactoriamente a sus bebés.  Siento si la crítica escuece. Pero me frustra seguir escuchando a tantas madres con tantísimas dificultades para dar el pecho, con tanto dolor y angustia. Madres que a veces, cuando piden ayuda, sólo encuentran una mirada reduccionista que no ve mucho más allá de sus pezones o de la boquita de sus bebés, una mirada que no comprende que la lactancia se juega, sobre todo, en el cerebro de las madres, y se ve amenazada cuando falta confianza y comprensión.

Para difundir esta mirada y lo que he aprendido y comprendido hemos lanzado esta formación online en Lactancia Materna y Salud Mental, (acreditada por IBCLC), contando con un equipo de docentes excepcionales. Aquí centro mis esfuerzos ultimamente, en formar y compartir conocimientos: docencia, investigación, divulgación. En ir creando redes de profesionales, cada vez más numerosas, comprometidos e implicados con la construcción de una sociedad que honre a las madres en vez de dividirlas, enfrentarlas y culpabilizarlas. Una tarea que, aunque a veces me agota, me ayuda a confiar en que vamos por el buen camino.

 

Mi primer veneno o como promover la obesidad infantil

La obesidad infantil en España se ha multiplicado por 10 en los últimos 40 años. La prevalencia actual de obesidad infantil es de un 18%, a lo que hay que añadir un 23% de sobrepeso infantil. Las cifras de lactancia materna siguen siendo bajísimas. Mientras tanto, personas que se definen como feministas y que han tenido experiencias personales malísimas con sus lactancias, escriben libros criticando el lactivismo y niegan con desfachatez absoluta los enormes beneficios infinidad de veces demostrados que tiene la lactancia. El otro día lo expresé así en mi muro de Facebook: por un lado me sale decirles: siento mucho que no disfrutaras del placer de amamantar, siento mucho que no tuvieras apoyos, siento mucho que te sintieras presionada para amamantar. Por otra parte quiero gritar:, ¡amamantar es poderío, es placer, es ecología, es anticapitalismo, es salud, es goce, es rebelión e insumision, es milagroso, es (casi siempre) fácil, es una gozada…. Es feminismo puro….y ya. Desde distintos lugares otras mujeres también han respondido magistralmente a ese ataque a la lactancia que escuece aún más porque viene de una parte del feminismo.

Y me apetece insistir, explicar, informar. Que no, que el ruido que hacemos las lactivistas cuando intentamos animar a otras mujeres a disfrutar de la lactancia es mínimo comparado con el inmenso negocio que tiene montada la industria farmaceutica en torno a la alimentación infantil. Sí, es inmenso y es terrible, peligroso, ya que logra que muchísimas madres no consigan amamantar tanto como quisieran y luego se sientan culpables durante mucho tiempo.

Con cada madre que se convence de que no tiene suficiente leche, que fracasa en el intento por falta de apoyo y no por falta de ganas ni de deseo,  con cada madre que se rinde ante la enorme presión del “total, si con el biberón se crían igual” alguien se frota las manos. Alguien se enriquece. Alguien sabe que sus acciones en bolsa seguirán subiendo. Alguien obtiene pingües beneficios. No sólo vendiendo leche a esa madre, también con los cereales que vendrán después, con los antibióticos que necesitará ese bebé o las medicaciones para el asma, con los potitos y con los yogures, etc, etc…Detrás de todo ese negocio hay farmacéuticos, hay pediatras, médicos, algunas enfermeras… A los que la industria invita, unta, corrompe impunemente. Ellos y ellas, los que aceptan esos regalos disfrazados de formación, luego dirán que las madres eligen libremente y que ellos también recetan libremente. Nada más lejos de la realidad.

Estos días hemos sabido que la Asociación Española de Pediatría, la AEP, cobró más de dos millones de euros en cinco años por prestar su logotipo a productos infantiles. Vergüenza les tendría que dar. Afortunadamente conozco a muchos pediatras estupendos que se han salido de la AEP para no ser cómplices de todo ese chanchullo.

Afortunadamente también, investigadores independientes han publicado este informe que no tiene desperdicio: Mi primer veneno. Explica hasta que punto los “alimentos infantiles” son en su mayoría un timo consistente en añadir montañas de azúcar a alimentos procesados. Un timo y una amenaza para la salud. Una promoción nada inocente de la obesidad infantil.

Leedlo, compartidlo, difundidlo.

 

Las tetas sirven para amamantar: decídselo a las millenials

Anuncio que muestra cirugía innecesaria y dañina de aumento de pechos

Estoy leyendo sobre cirugía estética y cada vez me horroriza más todo. Leo cosas como que ahora los cirujanos retransmiten las intervenciones por Snapchat con millones de seguidores: “operaciones en tiempo real, evoluciones de los postoperatorios y finalmente, la exposición del trofeo (siempre mujeres, los pacientes varones brillan por su ausencia en estas cuentas), el envidiable resultado“. “Matthew Schulman, cirujano plástico “celebrity de Nueva York” (según su cuenta de Twitter), despliega una suerte de collage gore que muestra desde cómo sacar un pezón y volver a coserlo, hasta los pedazos de piel extraídos durante una liposucción. Todo acompañado de emoticonos, bromas sexistas, hip hop y mucho marketing. En el caso de Schulman, obsequia a sus clientas con unas bragas personalizadas (con las que también hace malabares en el quirófano)“.

Las mujeres que se someten a esas intervenciones cada vez son más y más jóvenes. Un reciente artículo de la Asociación de Ética Médica de Estados Unidos critica la práctica a la vez que señala el poder que tienen esos cirujanos con sus videos para definir lo que es un cuerpo de mujer “normal”, incluidas zonas como los labios mayores y menores, ¡la cirugía que  más rápidamente está aumentando es la llamada “cosmética vaginal”!

El caso es que estos médicos no deben de saber nada de lactancia, y les da exactamente igual cortar que rellenar aquí o allá. Viéndolos pienso que las que queremos promover la lactancia deberíamos cambiar el objetivo, un poco al menos.  Urge explicar a las niñas y chavalas, desde muy pronto, para qué sirven los pechos. El potente poderío que encierran, la capacidad de amamantar a sus futuros bebés o niñ@s, el placer que puede conllevar, los beneficios para su salud etc…Y que todo eso no tiene prácticamente nada que ver con el tamaño de las mismas. Esto ya lo vienen haciendo muchas lactivistas a través de libros infantiles y materiales educativos, pero viendo como está el patio de la cirugía estética para mujeres jóvenes tal vez el esfuerzo debería de ser mucho mayor y dirigido ahora a las millenials, una mayoría de las cuales seguramente apenas fueron amamantadas. La difícil tarea de enseñarles a amar sus diversos cuerpos de mujer tal y como son para que  no vayan a permitir que sus pechos se sometan a cirugías innecesarias.

Si quieres ser padre o madre por gestación subrogada necesitas esta información

Imagen de la serie “El cuento de la criada” basada en la novela de M. Atwood.

Si quieres o consideras ser padre o madre por gestación subrogada, necesitas conocer esta información sobre algunos aspectos que reiteradamente omiten las agencias que promueven la subrogación y que tiene que ver con la salud del bebé, tu posible hijo-a. Permíteme explicarte brevemente algunos puntos importantes, me baso en la evidencia científica:

  •  Lo que vivimos en el útero de nuestra madre afecta profundamente a nuestra salud física y psíquica.  Si durante el embarazo la madre sufre mucho estrés, está deprimida, consume tabaco, alcohol u otras sustancias tóxicas, el desarrollo del bebé se verá afectado de diferentes maneras. Igualmente si la madre no desarrolla un vínculo con el bebé desde la gestación, se cuidará peor, y el bebé padecerá las consecuencias de esa falta de vínculo y amor. Los que defienden la gestación subrogada dicen que las gestantes no se vinculan con los bebés durante el embarazo, lo afirman como si fuera algo bueno, cuando en realidad eso es un drama para el bebé en el útero. Si la madre no se vincula, si no siente al bebé como su hijo, el bebé lo percibirá y se sentirá poco o nada querido durante el embarazo: esto afectará a su desarrollo y puede marcar el desarrollo de su personalidad. Los obstetras y matronas que atienden a las embarazadas se preocupan mucho cuando una embarazada no se siente conectada con su bebé: saben que eso es una señal de alerta de posibles problemas serios y complicaciones del embarazo.
  • La psicología prenatal lleva más de cien años investigando la huella que deja la vida uterina en todo ser humano. Hay muchos testimonios e investigaciones al respecto: los bebés que no se sintieron queridos durante el embarazo a menudo han arrastrado las consecuencias de esa falta hasta la edad adulta. Otto Rank, Nandor Fodor, Francis Mott, Donald Winnicott, Stanislav Groff, Lloyd de Mause, Alesandra Piontelli, David Chamberlain y muchos más lo han investigado a fondo. El psiquiatra Thomas Verny afirma que el período prenatal es el más importante de toda nuestra vida. Los que afirman que a tu futuro hijo o hija no le va a marcar lo que viva en el útero, te están mintiendo.
  • Afortundamente, la probabilidad de que la gestante no se vincule con el bebé es muy baja. El embarazo conlleva una transformación biológica muy potente y en cierto sentido irreversible. Incluso si el óvulo no es de la mujer que gesta al bebé, la embarazada puede interferir en la expresión genética del bebé, haciendo que se expresen unos genes u otros por mecanismos de epigenética. Es decir, no es cierto que si el óvulo no es de la gestante no va a haber conexión genética entre la mujer embarazada y su bebé. (Por cierto, el embarazo con ovodonación conlleva un mayor riesgo de algunas complicaciones obstétricas como la preeclampsia, que puede ser muy grave).
  • Desde hace unas cuantas décadas también sabemos que el nacimiento es muy importante para nuestra salud. Nacer por cesárea programada, por parto inducido o prematuramente, aumenta el riesgo de tener complicaciones importantes a largo plazo, como obesidad, asma, TDAH, trastornos del aprendizaje, etc…Aunque en la subrogación es práctica habitual programar el parto para que los futuros padres y madres puedan estar presentes cuando se produce el nacimiento, lo cierto es que inducir o programar un parto o cesárea tiene muchos riesgos, tanto para la madre como para el bebé que va a nacer.
  • El bebé no sabe de donde vienen el óvulo o el espermatozoide que le han dado la vida, pero si sabe quien es su madre: la que lo ha gestado. El bebé no conoce otra madre y cuando nace sólo espera encontrse con ella. Todos los recién nacidos llegan al mundo esperando ese encuentro y estar con su madre o cerca de ella la mayor parte del tiempo los primeros meses de vida.
  • Para todos los recién nacidos es altamente estresante ser separados de su madre nada más nacer, por eso todas las recomendaciones actuales tanto de la OMS como de Unicef o las asociaciones médicas van en la línea de promover el parto natural o respetado y sobre todo de no separar al recién nacido de su madre. Ese estrés de la separación es mayor cuanto más se prolongue la separación y además es neurotóxico, es decir, cuando al bebé le separan de su madre sufre, llora, y libera altas dosis de cortisol que pueden a su vez dañar su sistema nervioso.
  • Es abrumadora la evidencia científica que demuestra los beneficios de la lactancia materna, especialmente los seis primeros meses de vida. La lactancia artificial desde el inicio de la vida multiplica el riesgo de padecer alergias, asma, diabetes tipo I, infecciones varias e incluso algunos tipos de cánceres infantiles.

Por todo ello, aunque las agencias que promocionan la subrogación lo nieguen y oculten, es importante que sepas que el recién nacido por gestación subrogada está expuesto a toda una serie de factores que pueden condicionar seriamente su salud física y mental a corto y largo plazo. Por el estrés que supone el embarazo para la madre, por la posible exposición a tóxicos, por la falta de  vínculo prenatal, por el parto programado o inducido casi siempre antes de tiempo y sin causa médica, por el estrés de la separación de la madre, por su ausencia, y por la falta de lactancia materna. No va a ser sencillo criar a ese bebé, aunque algunas de las consecuencias de todo lo sucedido en el embarazo y parto pueden aparecer años más tarde.

El bebé gestado por subrogación no conoce otra madre que la mujer que le ha gestado. Incluso si el óvulo proviene de una ovodonación, el o ella no sabe eso. Ser separado de su madre nada más nacer, y casi no volver a verla, equivale a que su madre muera en el parto. Es decir, son bebés que nada más nacer tienen que afrontar la muerte psíquica de su madre, por asi decirlo. Imagina por un instante lo que tiene que ser perder a la madre en el parto, así podrás hacerte una idea de la suma de pérdidas que conlleva la gestación subrogada. Incluso si otros madres o padres que lo han sido por esta vía te dicen que sus hij@s están perfectamente, eso no asegura que no vayan a tener serios problemas de salud en etapas más tardías de la vida como consecuencia de lo vivido en la etapa pre y perinatal. Hay muchos otros argumentos para posicionarse en contra de la subrogación, pero en este caso me he centrado en lo que más suele preocupar a todos los futuros padres y madres: tener un bebé sano.

Por eso, si estás considerando ser madre o padre por gestación subrogada sólo puedo decirte que te informes bien y pedirte que no lo hagas. Hay otras maneras de ser madre o padre, y sobre todo, de cuidar.

handmaid tale

Lactancia y culpa

“A lo hecho, pecho”. Chapas de El Parto es Nuestro

Profundizando en el apoyo a la lactancia, reflexionando en el sentimiento de culpa y pena que nos expresan muchas madres al hablar de sus dificultades con la lactancia, hemos escrito este artículo: La culpa de las madres: promover la lactancia sin presionar a las mujeres.

Se acaba de publicar dentro del Monográfico de la Revista Dilemata sobre lactancia: “Mamar: mythos y lógos sobre lactancia humana” coordinado por Esther Massó Guijarro. El número entero está disponible de forma gratuita online. Seguro contribuirá a avanzar en el conocimiento y promoción de este importante aspecto de nuestra sexualidad y a mejorar la comprensión de la lactancia desde el(los)  feminismo(s).

IV Foro de Maternidad Via Láctea. Jaca en Navia.

29-30 de junio y 1-2 de julio de 2017 en Navia (Asturias)

“Desde nuestro lugar en el mundo”

JUEVES 29

15.00 h.- Recepción y entrega de documentación.

17.00 h.- Apertura del curso.

17.30 h.- De Pirineos al Occidente de Asturias: la semilla de Jaca – Carmen Tejero y Teresa Batlle (Co-fundadoras de Vía Láctea)

18.30 h.- Presentación del libro “Eres una estrella. El apasionante viaje de niña a mujer” de Eider Pacheco. Madre, partera y médica.

19:00 h.- La mujer al piano: Alicia Méndez (Gerente de La Kabaña; empresaria; siete hijos, dos nacidos vivos, tres nacidos muertos, dos adoptivos; escritora; cooperante en África; superviviente de cáncer de mama; mujer, rebelde, incansable, buscadora, soñadora, libre…)

19:30h.- Cantando y bailando con Rosa Zaragoza y Yaiza Comesaña.

21.00 h.- Cena y tertulia.

VIERNES 30

9:00h.- El embarazo como crisis vital: acompañamiento terapéuticoPatricia Fernández Lorenzo (madre y psicóloga clínica)

10.00 h.- Acompañamiento de mujer a mujer: la tribuLactamor.

11.00 h.- La muerte y el dueloRosa Zaragoza (musicóloga y voz del nacimiento y la crianza humanizados)

12:45 h.- Pausa y café.

13.00 h.- Nuestro lugar en el mundo: la pertenencia a la tierra – Laura López Santamarina (madre, socia de Lactamor y Educadora Social), Colectivo La Casa Azul (grupo de consumo y conciencia social) y Fundación Edes/Huerto El Cabillón (ecología e inserción social de personas con capacidades diversas)

14:30 h.- Comida.

17.00 h.- Preconcepción y concepción: la Vida IntrauterinaLídia Estany (comunicóloga prenatal y perinatal)

18:30 h.- Huérfanos de madre: el negocio de la gestación subrogada en el patriarcado capitalistaIbone Olza 

20.00 h.- Hacedora de alas: alas que traen magia a la vidaCarmen Malvi

20:30h.- Ritmo, ondulación, conexión con la tierra. Danza de vientre.

21.00 h.- Cena y tertulia.

SÁBADO 1

9:30h h.- Maternidad empoderanteIrene García Perulero (mujer, madre, bióloga molecular, feminista, activista del parto respetado y experta en violencia obstétrica)

11:15 h.- El poder de los fogones y los hogares en el siglo XXIMaría del Mar Jiménez (madre, ex-urbanita, socióloga, profesora de cocina, conferenciante y divulgadora de vida sana y alternativa)

12:45 h.- Café.

13.00 h.- Lo que aprendí de las mujeresRafael Maroto Páez (ginecólogo comprometido con un nacimiento más humanizado en un hospital comarcal reconocido como Amigo de los Niños, el Hospital de Jarrio)

14:30 h.- Comida.

17.00 h.- Entre mujeres: Macrina García (80 años de mujer rural), María Asunción Rodríguez Lasa (sindicalista, asociacionista nata y fundadora de un proyecto de vivienda compartida, cohousing) y Maite García (madre y socia de Lactamor)

18:15 h.- Pausa y café.

18:30 h.- La hija, la madre, la mujer – Monica Felipe, escritora, experta en género y salud, licenciada en derecho. Autora de www.elutero.es

20.00 h.- Yo confieso: reflexiones sobre maternidad/paternidad – Sandra de la Uz y Nacho Sagüillo (padres y socios de Lactamor)

20:30 h.- Las niñas malas van a todas partes: reflexiones sobre sexualidad femeninaRosa Eva Rabanillo ( escritora y educadora sexual) y Clara Margarita Pérez (madre, miembro de Lactamor)

21.00 h.- Cena y fiesta/espicha. (en Asturias, espicha: pinchos, sidra y amistad…)

DOMINGO 2

10:00 h.- Mesa redonda: el parto también es nuestroModera: Stella Villarmea (profesora de filosofía). Intervienen: Nacho Matute (matrón, Hospital Universitario Central de Asturias), Blanca Herrera (matrona, Granada), Valle Pérez (matrona de parto en casa en Asturias), Noelia Vicario (matrona de parto en casa en Asturias), Eva Arango, Leticia Rodríguez, Silvia García y sus partos en casa; Itziar Fernández y su parto sin asistencia.

13.00 h.- Reflexiones, agradecimientos, esperanzas y optimismos.

14.00 h.- Comida de despedida.

Más información

Entrevista en el blog alternativo

Psicosis puerperal y lactancia

Hoy se celebra el Día Mundial de la Salud Mental Materna. Una iniciativa importante para sensibilizar sobre la importancia de cuidar a las madres en el embarazo, parto y posparto y muy especialmente su salud emocional. Para evitar que por culpa del estigma que conlleva la enfermedad mental la mayoría de las madres que sufren un trastorno mental queden sin diagnosticar ni tratar, como probablemente sucede en nuestro país, con las dramáticas consecuencias que eso tiene para las madres, los bebés y toda la familia.

En nuestro entorno se dan toda una serie de paradojas que hacen que ser madre sea hoy francamente difícil. Las mujeres jóvenes que desean ser madres lo tienen casi imposible. Son poquísimas las que se lo plantean entre los veinte y treinta años, cuando más sanas estamos, o incluso antes de los treinta y cinco, porque las ayudas son inexistentes. Impensable tener hijos aquí mientras se estudia una carrera o se aprende un oficio. Compatibilizar maternidad y trabajo, paternidad y cuidados, sigue siendo una quimera. Por otra parte, se nos vende una imagen idealizada y edulcorada de la maternidad como bien de consumo y como satisfacción absoluta de necesidades, lo que favorece que esos embarazos tan tardíos en muchos casos vayan a ser vividos con ansiedad, estrés,  y que el posparto sea una decepción, un vacío, un desierto, una depresión. Se juzga a las madres sin ofrecer alternativas, sin crear redes y espacios, sin ayudarles en los cuidados, no digamos ya si los hijos tienen algun tipo de discapacidad o enfermedad grave…Es desolador.

En nuestro país apenas hay recursos especializados para las mujeres que sufren algun trastorno mental perinatal. No hay psicólogos apenas en los equipos obstétricos o neonatales, no hay unidades especializadas de hospitalización madre bebé, no hay casi programas para embarazadas con trastorno mental grave…

En los últimos años estamos haciendo un esfuerzo desde la Sociedad Marcé Española por mejorar la situación. Personalmente he apostado por dedicarme a la formación. Desde Terra Mater vamos ya por la tercera edición de la formación en salud mental perinatal, un lujo sobre todo por la calidad de nuestra alumnas, procedentes de todos los países de habla hispana ya que la formación se puede hacer online. Un espacio multidisciplinar donde seguimos revisando y desmontando algunos conceptos para avanzar en la prevención, detección y tratamiento desde la evidencia científica y cuidandonos al mismo tiempo.

Pensando en todo ello quiero aprovechar para compartir hoy la reseña de esta investigación reciente. Se trata de un estudio realizado en Australia con madres con psicosis puerperal. Con ingreso en la Unidad Madre Bebé Helen Mayo practicamente todas se recuperan por completo en cuatro semanas y el 77% mantienen la lactancia. Algo impensable en nuestro entorno, donde las madres con psicosis ingresan en unidades de agudos de psiquiatría cerradas, sin sus bebés, y mantener la lactancia es heroico por no decir imposible. (Tristemente además en muchos casos son los profesionales los que recomiendan el destete). Necesitamos contar con recursos de este tipo en nuestro entorno.

La salud mental materna es importante. Como dice Ruth Feldman:

Es nuestra responsabilidad como cuidadores, científicos, políticos, profesionales de salud mental, y ciudadanos responsables que cada bebé tenga la oportunidad de aprender a amar y que cada padre y madre reciba el apoyo necesario para que esto suceda. 

 

Codificando interacciones sociales con Ruth Feldman

La semana pasada participé como alumna en un curso de dos días con Ruth Feldman,  profesora en el Departamento de Psicología y en el Brain Research Center de la Universidad de Bar-Ilan y profesora adjunta del Child Study Center en la Universidad de Yale (USA). Esta investigadora israelí es una de las principales autoridades a nivel mundial en el tema de la interacción entre madres, padres e hijos. A lo largo de los últimos años se ha volcado en intentar comprender todo lo que sucede en esa interfaz, primero entre las madres recientes y sus bebés y luego a lo largo de toda la crianza. Es la que más ha desarrollado el concepto de sincronía en la interacción, la que más ha integrado psicología y neurobiología para comprender esa primera relación tan crítica y su efecto por ejemplo en el desarrollo de la empatía. Llevo años leyendo sus trabajos: desde los iniciales con prematuros en la UCI neonatal hasta los más recientes comparando la plasticidad del cerebro en madres y padres.

curso cibEn el curso que impartió en Barcelonas nos formó a un pequeño grupo en su metodología CIB: Coding Interactive Behaviour. El CIB es un sistema de codificación global de la conducta social. Incluye múltiples escalas  organizadas en varios factores que se refieren a aspectos importantes de cualquier relación, tales como la sensibilidad, intrusismo, compromiso, reciprocidad. El CIB ha sido validado en múltiples estudios en diferentes culturas, y edades, que van desde bebés hasta adolescentes y entre parejas adultas. Puede ser utilizado en investigación y en clínica, especialmente en psicoterapia.

El CIB me parece una herramienta muy sencilla y bonita a la vez. Es curioso, porque viene a ser como si te dan un andamio para poder descifrar de forma ordenada todo eso que acontece en la relación social. Lo bonito, como siempre, es la historia que hay detrás. Ruth nos contó como ella inicialmente estudió composición musical y jazz en la Universidad de Yale. Luego fue madre muy joven (tiene ¡cinco hijos!). A medio camino de la crianza decidió estudiar psicología, y finalmente se doctoró estudiando la interacción entre bebés y madres. Es bonito como digo porque en realidad el CIB viene a ser la partitura, es decir, se puede ver como su formación musical le ha servido para analizar esa hermosa danza entre madres, padres e hijos.

Para mi fue un disfrute absoluto y todo un estímulo intelectual: Ruth es cercana y sabe escuchar, asi que la formación ha sido muy rica para todos, todo un lujo tener una profesora así.

Os recomiendo esta charla en la que Ruth Feldman explica la sincronía y la neurobiología del apego magistralmente.

En la piel del bebé tras la gestación subrogada

crying-baby-outline_318-35644-png¿Dejarías a tu hijo-a nueve meses al cuidado de una desconocida?

Intenta imaginártelo. Nueve meses, mañana, tarde, noche, con una mujer desconocida, en un país lejano, seleccionada por una agencia que le pagaría un sueldo por cuidar a tu hijo-a.

Imagina que esa mujer cuidara amorosamente de tu bebé o tu niño-a. ¿Puedes pensar como se sentiría luego tu bebé al tener que separarse de ella?¿Cuánto crees que la echaría de menos, que la extrañaría, que querría volver a verla?¿Cómo le afectaría despedirse de ella?¿En que momentos, que situaciones le recordarían a su cuidadora y le harían sentir un inmenso anhelo de volver a verla, escucharla, abrazarla?

O imagina que esa mujer no le cuidara amorosamente. Piensa que tal vez ese mujer estuviera agobiada, estresada por mil razones, o simplemente fuera una mala persona que cuando nadie le viera hablara mal a tu bebé, le insultara o le ignorara. ¿Cómo crees que lo pasaría tu bebé o hijo-a esos nueve meses? Repito, nueve meses completos: mañana ,tarde, noche, al cuidado de esa mujer.

¿Cómo crees que sería la vida de tu hijo-a tras esos nueve meses con la cuidadora de un país lejano a la que seguramente  no volvería a ver en su vida?

Son algunas de las preguntas que me hago cada vez que oigo hablar de la gestación subrogada. (Soy psiquiatra infantil y buena parte de mi trabajo consiste en intentar ponerme en la piel del bebé o de los niños para entender lo que han sentido o vivido y así poder sanar sus traumas)

¿Dejarías a tu hijo-a nueve meses al cuidado de una desconocida? ¿Quién lo haría?

 

Jugar para sanar

Foto: Mireia Navarro y Victoria Peñafiel

Foto: Mireia Navarro y Victoria Peñafiel

Tenía cuatro años y había nacido de forma muy prematura: pasó sus primeros meses en una incubadora. Ahora era su hermano el que también había nacido demasiado pronto, en el mismo hospital en el que estuvo él siendo un bebé.

En ese Servicio de Neonatalogía alguien tuvo la brillante idea de ofrecer un taller para los hermanos y hermanas de los bebés ingresados. Un espacio de juego donde poder jugar a mamás y papás o médicos con muñecos en incubadoras, con sondas, tubos, estetoscopios y vendas. El taller se llamaba Projecte Germans y estaba pensando como paso previo al contacto de los niños con sus hermanitos-as recién nacidos prematuros, para facilitar la transición y adaptación en una situación tan difícil para toda la familia.

project-germanes-2Este pequeño no faltaba a ninguno de los talleres. Jugaba una y otra vez con los muñecos-bebés-prematuros. Probablemente estaba sanando su propio trauma como sanan los niños: jugando libremente en entornos seguros.

Nos lo contó la creadora del proyecto: Maria Emilia Dipp en la Jornada de Actualizacion en Salud Mental Perinatal que recientemente organizamos desde Terra Mater (todavía se puede ver online). En su ponencia “Acompañamiento emocional y psicoterapéutico a las familias con bebés hospitalizados” Maria Emilia explicó como el juego simbólico les sirve a los niños y niñas para elaborar una situación traumática.

Jugar para sanar. No sólo los más pequeños, también los padres sanan jugando con sus hijos-as. Incluso los profesionales: la propia creadora del proyecto estuvo ingresada en una incubadora al nacer con su hermana melliza. Seguramente ese pequeño detalle explique muchísimo: la calidad del proyecto, lo cuidado que está, la hermosura que desprende…La propia trayectoria vital de Maria Emilia como hija, como psicóloga y como madre de prematuro hablan de alguien que ha transitado ese recorrido y sanado, crecido, comprendido.

Os dejo el video sobre el Projecte Germans: ¡es precioso!