Psicología del parto fisiológico

bmj openSe acaba de publicar este articulo que resumen nuestro trabajo de los últimos cuatro años dentro del proyecto europeo COST Birth (donde he tenido la suerte de dirigir este maravilloso equipo multidisciplinar, matronas y psicólogas, de varios países). Está en abierto, se puede leer y descargar gratuitamente aquí.

El principal hallazgo es que dar a luz de manera fisiológica es un intenso viaje psicológico muy transformador, que genera un crecimiento y poderío, o empoderamiento, la palabra de moda ahora. Es decir, que las mujeres que pueden vivir su parto desde la confianza en su cuerpo y con la atención de buenas matronas que comprenden la intensidad de esta experiencia y la protegen, salen reforzadas, sientiendose capaces de casi todo, mejor preparadas para iniciarse en la maternidad.

Confío en que este trabajo facilitará el cambio en la atención al parto que tantísimas profesionales están promoviendo. También nos ayuda a comprender mejor las experiencias y sentimientos de madres que no han tenido esos partos fisiológicos y respetados, podemos entender mejor cuanto se han perdido.

¡Difundid al máximo!

Repensar la lactancia

Ha pasado ya mucho tiempo desde que dejé de dar el pecho, años de aquellas experiencias con mis tres hijos que atesoro como algo de lo más maravilloso que me ha regalado la vida. Han pasado muchos años, pero he tenido la suerte de poder seguir aprendiendo de madres, bebés y niños y niñas, de seguir estudiando e investigando en torno a la lactancia materna.

Todo ello me hace darme cuenta de hasta que punto ha cambiado mi mirada sobre la lactancia y el amamantamiento. Muy lejos ya de la ignorancia con que terminé mi carrera de medicina, donde en seis años sólo dimos una clase sobre lactancia y dos o tres sobre biberones y fórmulas lácteas. He tenido que desaprender algunas cosas y desde ahí repensar la lactancia. He podido aprender, lo que inevitablemente también me hace ser consciente de lo poco que aún sabemos.

Me fascina todo lo que voy comprendiendo. La lactancia como acto neurobiológico central en el desarrollo de nuestra especie, nosotros los mamíferos humanos. La lactancia como motor de la evolución de nuestro cerebro social. La lactancia como herramienta fisiológica del vínculo afectivo. La lactancia como super poder femenino y maternal lógicamente más reprimido y perseguido en las sociedades más patriarcales. La lactancia como expresión máxima de amor, de entrega, de generosidad, de cuidado. La lactancia como guía, como consuelo, como diálogo, como abrazo… Y tantas cosas más, que cuanto más comprendo más me hacen pensar que la promoción actual de la lactancia es en muchos sentidos una pena, porque omite sistemáticamente la importancia de la salud mental materna. Porque se centra en promocionar los beneficios, o medicaliza las dificultades, sin reconocer la dimensión psicológica, emocional y relacional, con lo que lamentablemente favorece que algunas mujeres se sientan presionadas o poco o nada comprendidas en sus intentos por establecer la manera de nutrir satisfactoriamente a sus bebés.  Siento si la crítica escuece. Pero me frustra seguir escuchando a tantas madres con tantísimas dificultades para dar el pecho, con tanto dolor y angustia. Madres que a veces, cuando piden ayuda, sólo encuentran una mirada reduccionista que no ve mucho más allá de sus pezones o de la boquita de sus bebés, una mirada que no comprende que la lactancia se juega, sobre todo, en el cerebro de las madres, y se ve amenazada cuando falta confianza y comprensión.

Para difundir esta mirada y lo que he aprendido y comprendido hemos lanzado esta formación online en Lactancia Materna y Salud Mental, (acreditada por IBCLC), contando con un equipo de docentes excepcionales. Aquí centro mis esfuerzos ultimamente, en formar y compartir conocimientos: docencia, investigación, divulgación. En ir creando redes de profesionales, cada vez más numerosas, comprometidos e implicados con la construcción de una sociedad que honre a las madres en vez de dividirlas, enfrentarlas y culpabilizarlas. Una tarea que, aunque a veces me agota, me ayuda a confiar en que vamos por el buen camino.

 

Un premio en la India

Foto 2 premio MarcéIr a la India a recoger un premio es de esas cosas que sólo suceden una vez en la vida, como mucho. Desde que regresamos, hace casi dos semanas, llevo pensando en compartir aquí la experiencia, con todos los que me leéis y seguís. Aun no encuentro las palabras. ¿Cómo decirlo? Ha sido precioso, increíble, un subidón, un regalo, una maravilla. Tan intenso y redondo todo que manifiesto mi extrañeza por las sorpresas que a veces nos trae la vida. Si, he vuelto maravillada y un poco perpleja. Recibir tanto reconocimiento de gente de todo el mundo, y sobre todo de gente que trabaja tan bien allí, en la India, ha sido único. A ratos sentía que era como si alguien, en algun lugar del Universo, nos estuviera señalando el camino: seguid así.

Foto 1 premio MarcéNos han dado el premio por nuestro esfuerzo en formar en salud mental perinatal y, especialmente, por hacer la formación lo más accesible posible a todas nuestras alumnas, muchas de las cuales residen en países más pobres de toda Latinoamérica. Alumnas que, en muchos casos son profesionales expertas, que trabajan y se vuelcan en la ayuda a madres, embarazadas, bebés, familias en lugares donde las circunstancias son tremendamente adversas, con pobreza, violencia, o exclusión. Mujeres en su mayoría que hacen un esfuerzo increíble por formarse para poder ayudar mejor a otras madres. El premio es para ellas.

davEl Congreso de la Sociedad Marcé en Bangalore ha sido muy interesante. Éramos más de 600 asistentes, la mitad de India, el resto de todos los lugares del mundo casi. Me ha impresionado el cuidado con que se ha organizado cada detalle, los rituales sencillos y profundos con que se iniciaba cada sesión, siempre precedidas de un poema de autores como Tagore u otros poetas indios dedicados a las madres o a los bebés. Las flores, el respeto, los saris de las mujeres, la elegancia innata, las telas, los colores, las ceremonias orgánicas, todo fluía.

Lo que está aconteciendo a nivel global con la salud mental materna es emocionante. Empieza a aumentar la conciencia, cada vez más gente lo tiene clarísimo. La evidencia de que la prevención en salud , tanto física como mental, empieza en el útero es enorme e impactante. Se reconoce la violencia obstétrica, se apuesta por la prevención, se insiste en la necesidad de buscar tratamientos sostenibles y respetuosos para las madres de todo el mundo que sufren en el inicio de la maternidad. Todo ese conocimiento reciente lo vamos añadiendo a nuestra formación en Salud Mental Perinatal y lo iremos compartiendo en nuestro blog, poco a poco.

42743605_2706094862948059_3108889064774828032_nUno de los mejores momentos de nuestro viaje fue la visita a NIMHANS y su hospital psiquátrico. En el se encuentra la primera unidad de hospitalización psiquiátrica madre bebé de la India. Un lugar donde pueden ingresar madres con psicosis puerperales u otros trastornos graves del posparto, con sus bebés, y tambien acompañadas de su propia madre, suegra u otra mujer de su familia, para recibir un tratamiento psiquiátrico que además es holístico e integral.

También el centro de investigación sobre yoga terapeútico me dejó impactada y con la sensación de que tenemos muchísimo que aprender de ellos, los indios, que integran su tradición milenaria y holística con la neurociencia moderna de manera admirable.

Tantas anécdotas, tantos aprendizajes, tanta gente preciosa que hemos conocido…¡no me cabe en una entrada de este blog! Os dejo con algunas imágenes y sobre todo con mi agradecimiento para  con todas y todos vosotros: NAMASTÉ.

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Cuestiones abiertas sobre la gestación subrogada

Se acaba de publicar el nuevo número de la Revista Internacional de Éticas Aplicadas Dilemata dedicado de forma monográfica al debate sobre la gestación subrogada. En el se incluye mi artículo: “Los aspectos médicos de la gestación subrogada desde una perspectiva holística y feminista“. El número entero se puede leer de forma gratuita online y/o descargar aquí:
Añadir que acabo de regresar de Bangalore, India, donde he participado en el congreso de salud mental perinatal de la Sociedad Marcé Internacioal, que ha sido super interesante. Curiosamente y a pesar de ser en India, la única presentación en el programa sobre subrogación fue la mía. Pregunté a unas cuantas ginecólogas y psiquiatras indias al respecto. Me decían que la situación es tremenda e invisible, ya que estas mujeres gestan en el anonimato absoluto. De hecho las ginecólogas se han quejado por que se les pide que la historia clínica del embarazo se haga a nombre de la mujer que va a quedarse con el bebé y no de la que lo gesta, lo que conlleva falsedad documental. Por lo visto es habitual que muchas repitan varias veces, es decir, se convierte en una forma de empleo. Una ginecóloga me contaba que recientemente atendió a una madre que estaba en su tercer embarazo surrogado, en los dos anteriores habia tenido cesárea programada y en este vieron que tenia placenta acreta, lo que conlleva riesgo alto de perder el útero en el parto o cesárea..La ginecóloga me contaba indignada que encima ese bebé iba para una pareja, el profesor universitario y ella una mujer qe no quería pasar por el embarazo para no perder la figura. El caso es que nadie sigue a estas mujeres en posparto y no hay ningun dato fiable sobre la probable morbilidad psiquica posnatal…
Bueno,os animo a leer el número entero de la revista y comentarlo. En una próxima entrada os contaré más sobre mi viaje a India.
Namaste!

Los bebés sí recuerdan

La carta de Irene Montero y Pablo Iglesias agradeciendo a enfermeras, pediatras, familia, amigos y compañeros el cariño y los cuidados que han recibido sus bebés prematuros me emocionó mucho. Trabajé durante unos años como psiquiatra perinatal en Neonatología y uno de mis hijos pasó en una UCIn sus primeros días de vida. Me alegra que Leo y Manuel salgan adelante y saber que tienen hermanos de leche tanto como ser parte de la maravillosa y, para mi, revolucionaria transformación que está aconteciendo en los servicios de neonatología, donde ya se reconoce la importancia de la no separación de la madre y del contacto piel con piel para la supervivencia de los más pequeños.

Sin embargo, en esa carta tan preciosa, había una afirmación que me parece oportuno matizar:

Dicen que la amnesia infantil hace que olvidemos todo lo que vivimos en nuestros primeros años. Nos alegra que Leo y Manuel nunca recuerden los tubos o los electrodos que les acompañaron en la unidad de cuidados intensivos, que olviden los sonidos de los monitores que medían su ritmo cardiaco y su respiración.

Los bebés sí recuerdan. Todo lo vivido al nacer y los primeros meses de vida queda profundamente grabado en la memoria. Lo que pasa es que la memoria de los bebés es corporal y no verbal. Se recuerda en la piel y con el cuerpo. Lo vivido en ese período que va desde la concepción hasta la adquisición del lenguaje en cierto modo condiciona quienes somos, ya que ahí se construyen los pilares del vínculo, con la madre y el padre primero y con el resto de familiares después. Nuestra manera de ser, de estar y ver la vida, viene en buena parte de ese lugar remoto.

Acabo de recibir este precioso regalo de mi amiga la psicóloga griega Olga Gouni: el libro  100 años de Psicología Prenatal (está en inglés: Prenatal Psychology 100 years: a journey in decoding how our prenatal experience shapes who we become). Recoge magníficamente todo ese conocimiento que, en cierto sentido, inauguró Otto Rank con su libro “El trauma del nacimiento” publicado en 1924. Conocimiento que es básico además para poder prevenir o tratar las secuelas del sufrimiento en esa época temprana de la vida.

Es una pena que como sociedad neguemos la memoria de los bebés. Llevo años en esta cruzada como psiquiatra infantil intentando que todos, pero más aun los profesionales, reconozcan que los bebés sienten, escuchan, comunican, padecen, aprenden, recuerdan, dan. Son y están. Sufren brutalmente cuando esto se niega al extremo, como sucede en el caso de la mal llamada gestación subrogada.

Los bebés necesitan ser tenidos en cuenta, que se les hable, que se les explique, que se les escuche. En las Unidades de Neonatología son necesarias las psicólogas y los profesionales de la salud mental perinatal. Para contener, para traducir, para comprender, para reconocer que sí queda una memoria, para facilitar que los vínculos en situaciones tan frágiles y a veces devastadoras como es la prematuridad extrema se construyan con oxitocina y amor, valga la redundancia.

Premio Fundación White Swan

Nos sentimos honradas y muy agradecidas por el (2º) Premio de Educación en Salud Mental Perinatal, concedido a nuestro Instituto Europeo de Salud Mental Perinatal por la White Swan Foundation y the International Marcé Society.
Este premio reconoce el trabajo pionero de instituciones que promueven la sensibilización en salud mental perinatal mediante una formación innovadora. También está enfocado a modelos con el potencial de repercutir positivamente en países de bajo y medio nivel de ingresos.
La entrega de los premios se hará en el marco del Congreso 2018 que se celebrará en Bangalore (India). Seguiremos trabajando con entusiasmo renovado por la salud mental de las madres, bebés y familias y por continuar a la altura de este premio. ¡Mil gracias!

Réquiem por Aurora

A principios de este año, tres meses después de dar a luz a su segundo hijo, Aurora cayó al vacío desde un cuarto piso en medio de un episodio de psicosis puerperal. Esta compleja enfermedad pudo con ella. No era la primera vez que le pasaba. En el posparto de su primer hijo, apenas quince meses antes, también intentó precipitarse desde un balcón. En aquella ocasión Aurora fue hospitalizada en una planta de psiquiatría durante tres días. Aquello supuso el final de la lactancia de su primer bebé y el inicio de una dolorosa recuperación. En su segundo embarazo Aurora estaba decidida a cuidarse todo lo posible. Quería tener un parto natural, ya que el primero había sido una cesárea urgente altamente traumática (debido a la poca explicación de las razones para hacerla), y disfrutar de la lactancia.

En septiembre Aurora me había escrito: “ni mi parto ni la lactancia fueron como me hubiese gustado. Tras una cesárea no programada, por parto estacionado, sufrí unos meses más tarde un brote de psicosis postparto. Tuve que estar ingresada para estabilizarme y como consecuencia, al alta me dijeron que debía de dejar de darle el pecho a mi hijo por la posible interferencia medicamentosa. Tras esta etapa y medicalización caí en una depresión posparto. Gracias a Dios, estoy mejor ahora, recuperada, sin tratamientos farmacológicos y pudiendo ponerle nombre a lo que me pasó. Ahora estoy embarazada de nuevo, esperando ya apuntito que nazca nuestro segundo bebé para las primeras semanas de octubre. Lo más seguro es que sea un parto en casa, si Dios quiere y todo va bien…”. Pocos días después nos conocimos brevemente durante la presentación de mi libro “Parir” en Zaragoza. Ya no volví a saber de ella hasta hace unas semanas en que su padre me escribió.

Desde que até algunos cabos y comprendí que la mujer que había fallecido en enero dejando dos hijos de 21 y 3 meses de vida era la embarazada pelirroja que vino a saludarme tras mi charla en Zaragoza no he podido dejar de pensar en ella y en su familia.

Siento que, en cierto sentido, yo también le fallé. Aurora era enfermera especializada en salud mental y creo que, precisamente por ello, yo, erróneamente, asumí que tendría un buen seguimiento psiquiátrico durante su segundo embarazo y posparto para evitar un segundo episodio de psicosis puerperal (una patología con alto riesgo de recurrencia en cada posparto si no se trata). No le pregunté abiertamente, y ahora siento que de haberlo hecho tal vez hubiera podido ayudarle a seguir un tratamiento que podría haber evitado su recaída y trágica muerte. Asumí que al ser experta en salud mental sabría cuidarse, craso error que yo misma he sufrido en mis propias carnes en mis pospartos, cuando creo que nadie percibió lo mal que yo me encontraba porque, además, como yo ya era psiquiatra, me ocupé de ocultar muy bien los pensamientos macabros que en ocasiones me atormentaban. He tardado años en comprender que yo  sufrí un trastorno de estrés postraumático en mi segundo y tercer posparto y que con un buen tratamiento psiquiátrico y psicológico mi sufrimiento y sus consecuencias hubieran sido mucho menores. Pese a todo lo que he aprendido desde entonces, cometí el mismo error con Aurora que otros conmigo, el de olvidar que “en casa de herrero cuchillo de palo…”

Que pena. Pienso en Aurora y en su ausencia en la vida de sus seres queridos, especialmente en esos bebés que crecerán sin apenas recuerdo de su dulce madre. Aurora es una víctima, otra más del estigma que rodea todavía la enfermedad mental y que en el caso de los trastornos perinatales es máxima. No sólo no se contempla apenas la posibilidad de que una madre sufra un trastorno mental durante el embarazo o el posparto, ni se ofrecen recursos especializados para tratar estas patologías, sino que, por muchas otras razones, ser madre hoy en día se ha convertido en una heroicidad máxima. Nuestra sociedad falla a las madres y a los bebés de diversas maneras. Ignora sus necesidades, no les ofrece cuidados apenas, les juzga duramente sin pararse a pensar en las consecuencias… Y no sólo es ignorancia o juicio, a veces hay un verdadero ensañamiento con las madres.

Me gustaría poder hablar de todo ello. Me gustaría honrar la memoria de Aurora y de tantas otras mujeres. Me gustaría contribuir a que se entienda porque debería ser tarea de todos cuidar a las embarazadas y a las madres recientes. Hablar de Aurora y escribir sobre ella y sobre todas nosotras, será mi manera de intentar hacer realidad lo que me dijo en aquel mensaje de septiembre: “Mi intención es poder ayudar a todo aquel que quiera conocer más sobre la psicopatología durante el posparto, y si puedo compartir mi historia si crees que puede ser de utilidad, me encantaría poder ayudar en este campo todo lo que pueda”.

¡Ay Aurora! Cuantas mujeres pensamos más en ayudar a otras antes que en cuidarnos y protegernos…No te conozco apenas ni sé apenas nada de tu vida, pero me dispongo a ello. A conocerte mejor, a profundizar en tu historia, a hablar con los que más te quisieron, para comprenderte y para hacer realidad este deseo que me expresaste y que yo también comparto.  No sólo ese deseo: sin conocerte apenas, me identifico con varias cosas tuyas. Ese empeño por tener un parto vaginal después de cesárea que te hizo buscar un parto en casa porque los obstetras te decían que con sólo dieciocho meses de intervalo desde la primera cesárea el riesgo de rotura uterina era demasiado elevado para intentar un parto vaginal. Pariste en casa de tu matrona y seguramente te libraste de una buena…Y esa determinación por amamantar a tu segundo hijo, ¿cómo no comprenderte? Me toca de cerca porque en tu único mensaje también me decías: “Mi amiga Bea me habló de ti por primera vez. Yo estaba embarazada de mi primer bebé y me animó a asistir a la charla que diste en 2016 sobre la Bioneurología de la lactancia. La charla me encantó y me animó todavía más a intentar darle el pecho a mi hijo”.

Siento tu pena Aurora. Tu frustración por ese primer destete forzado por el ingreso y porque “me dijeron que debía de dejar de darle el pecho a mi hijo por la posible interferencia medicamentosa”. ¡Cuando la inmensa mayoría de psicofármacos son perfectamente compatibles con la lactancia! Pero la mayoría de los psiquiatras no saben apenas nada de lactancia y lo ven como “un obstáculo” para el tratamiento.  Cuántas madres han dejado la lactancia por las mismas razones, a cuantas les han metido miedo en el cuerpo a alimentar a sus bebés, o se han visto en la disyuntiva de seguir su intuición e instinto o el consejo médico…!He atendido a muchas de esas madres, me han buscado y pedido ayuda desde tantísimos lugares…Bastantes lograron amamantar sin problema, incluso tomando fármacos necesarios para asegurar su estabilidad psíquica.

Puedo imaginarme ese durísimo ingreso breve en una unidad de psiquiatría por una psicosis puerperal. Separada de tu bebé, ¡qué difícil tuvo que ser la recuperación! Por desgracia en nuestro país no existen todavía unidades psiquiátricas donde puedan ingresar las madres con sus bebés, a diferencia de otros países europeos donde las “Mother-Baby Units”, unidades psiquiátricas madre-bebé, son una realidad desde hace décadas. Lo imagino y entiendo que no quisieras saber nada de hospitales, de paritorios, de psiquiatras…Elegiste a tu manera protegerte de un sistema que no te aseguraba un trato digno y respetuoso, basado en la evidencia científica y no en prejuicios misóginos.

¡Ay Aurora! No sé si sirve de algo imaginar lo distinto que hubiera sido todo si hubieras tenido un buen seguimiento psiquiátrico y psicoterapéutico en tu último embarazo y en tu posparto. Pienso en otras madres que he conocido que si han tenido esa ayuda y que han podido disfrutar del posparto pese a haber tenido experiencias terroríficas anteriormente. Yo sí puedo imaginarlo, como estarías ahora si hubieras podido tener una ayuda profesional de calidad, si hubieras podido ingresar junto a tu bebé, sabiendo que os iban a ayudar a los dos…

Diez años antes de conocerte, en octubre del 2008 viajé a Pittsburgh, fue la primera vez que acudí a un congreso de la Sociedad Marcé Internacional. Recuerdo bien como en una de las pausas café comencé a conversar con una mujer. Cuando le pregunté a que se dedicaba su respuesta me dejó atónita: “soy superviviente de una psicosis puerperal, ahora me dedico a ayudar para que otras mujeres no pasen por lo mismo que yo”. Por aquellos tiempos en España algo así era inimaginable. Empezando por el uso de esas palabras: “superviviente de una psicosis puerperal”. Siguiendo por la presencia: una “enferma” en un congreso de profesionales de la salud mental. Aquella mujer y la conversación que siguió me rompió muchos esquemas. Diez años más tarde creo que has sido la primera mujer que en España se me ha ofrecido para hablar públicamente de su psicosis puerperal. Qué rabia que tu testimonio sólo vaya a llegar después de tu trágica muerte.

Lo siento Aurora. Lo siento mucho. Acepto ahora tu propuesta. Si, profundizaré en tu historia. Intentaré escuchar a los que te conocieron y quisieron, recabaré los datos, probaré a reconstruir tus últimos meses. Y lo contaré. Con la ayuda de tu familia, tu matrona, tus compañeras y otras expertas en salud mental perinatal vamos a gestar una campaña de sensibilización para prevenir las psicosis puerperales. Siento que te lo debo y que , de alguna manera, me lo debo a mi misma.

 

Si quieres ser padre o madre por gestación subrogada necesitas esta información

Imagen de la serie “El cuento de la criada” basada en la novela de M. Atwood.

Si quieres o consideras ser padre o madre por gestación subrogada, necesitas conocer esta información sobre algunos aspectos que reiteradamente omiten las agencias que promueven la subrogación y que tiene que ver con la salud del bebé, tu posible hijo-a. Permíteme explicarte brevemente algunos puntos importantes, me baso en la evidencia científica:

  •  Lo que vivimos en el útero de nuestra madre afecta profundamente a nuestra salud física y psíquica.  Si durante el embarazo la madre sufre mucho estrés, está deprimida, consume tabaco, alcohol u otras sustancias tóxicas, el desarrollo del bebé se verá afectado de diferentes maneras. Igualmente si la madre no desarrolla un vínculo con el bebé desde la gestación, se cuidará peor, y el bebé padecerá las consecuencias de esa falta de vínculo y amor. Los que defienden la gestación subrogada dicen que las gestantes no se vinculan con los bebés durante el embarazo, lo afirman como si fuera algo bueno, cuando en realidad eso es un drama para el bebé en el útero. Si la madre no se vincula, si no siente al bebé como su hijo, el bebé lo percibirá y se sentirá poco o nada querido durante el embarazo: esto afectará a su desarrollo y puede marcar el desarrollo de su personalidad. Los obstetras y matronas que atienden a las embarazadas se preocupan mucho cuando una embarazada no se siente conectada con su bebé: saben que eso es una señal de alerta de posibles problemas serios y complicaciones del embarazo.
  • La psicología prenatal lleva más de cien años investigando la huella que deja la vida uterina en todo ser humano. Hay muchos testimonios e investigaciones al respecto: los bebés que no se sintieron queridos durante el embarazo a menudo han arrastrado las consecuencias de esa falta hasta la edad adulta. Otto Rank, Nandor Fodor, Francis Mott, Donald Winnicott, Stanislav Groff, Lloyd de Mause, Alesandra Piontelli, David Chamberlain y muchos más lo han investigado a fondo. El psiquiatra Thomas Verny afirma que el período prenatal es el más importante de toda nuestra vida. Los que afirman que a tu futuro hijo o hija no le va a marcar lo que viva en el útero, te están mintiendo.
  • Afortundamente, la probabilidad de que la gestante no se vincule con el bebé es muy baja. El embarazo conlleva una transformación biológica muy potente y en cierto sentido irreversible. Incluso si el óvulo no es de la mujer que gesta al bebé, la embarazada puede interferir en la expresión genética del bebé, haciendo que se expresen unos genes u otros por mecanismos de epigenética. Es decir, no es cierto que si el óvulo no es de la gestante no va a haber conexión genética entre la mujer embarazada y su bebé. (Por cierto, el embarazo con ovodonación conlleva un mayor riesgo de algunas complicaciones obstétricas como la preeclampsia, que puede ser muy grave).
  • Desde hace unas cuantas décadas también sabemos que el nacimiento es muy importante para nuestra salud. Nacer por cesárea programada, por parto inducido o prematuramente, aumenta el riesgo de tener complicaciones importantes a largo plazo, como obesidad, asma, TDAH, trastornos del aprendizaje, etc…Aunque en la subrogación es práctica habitual programar el parto para que los futuros padres y madres puedan estar presentes cuando se produce el nacimiento, lo cierto es que inducir o programar un parto o cesárea tiene muchos riesgos, tanto para la madre como para el bebé que va a nacer.
  • El bebé no sabe de donde vienen el óvulo o el espermatozoide que le han dado la vida, pero si sabe quien es su madre: la que lo ha gestado. El bebé no conoce otra madre y cuando nace sólo espera encontrse con ella. Todos los recién nacidos llegan al mundo esperando ese encuentro y estar con su madre o cerca de ella la mayor parte del tiempo los primeros meses de vida.
  • Para todos los recién nacidos es altamente estresante ser separados de su madre nada más nacer, por eso todas las recomendaciones actuales tanto de la OMS como de Unicef o las asociaciones médicas van en la línea de promover el parto natural o respetado y sobre todo de no separar al recién nacido de su madre. Ese estrés de la separación es mayor cuanto más se prolongue la separación y además es neurotóxico, es decir, cuando al bebé le separan de su madre sufre, llora, y libera altas dosis de cortisol que pueden a su vez dañar su sistema nervioso.
  • Es abrumadora la evidencia científica que demuestra los beneficios de la lactancia materna, especialmente los seis primeros meses de vida. La lactancia artificial desde el inicio de la vida multiplica el riesgo de padecer alergias, asma, diabetes tipo I, infecciones varias e incluso algunos tipos de cánceres infantiles.

Por todo ello, aunque las agencias que promocionan la subrogación lo nieguen y oculten, es importante que sepas que el recién nacido por gestación subrogada está expuesto a toda una serie de factores que pueden condicionar seriamente su salud física y mental a corto y largo plazo. Por el estrés que supone el embarazo para la madre, por la posible exposición a tóxicos, por la falta de  vínculo prenatal, por el parto programado o inducido casi siempre antes de tiempo y sin causa médica, por el estrés de la separación de la madre, por su ausencia, y por la falta de lactancia materna. No va a ser sencillo criar a ese bebé, aunque algunas de las consecuencias de todo lo sucedido en el embarazo y parto pueden aparecer años más tarde.

El bebé gestado por subrogación no conoce otra madre que la mujer que le ha gestado. Incluso si el óvulo proviene de una ovodonación, el o ella no sabe eso. Ser separado de su madre nada más nacer, y casi no volver a verla, equivale a que su madre muera en el parto. Es decir, son bebés que nada más nacer tienen que afrontar la muerte psíquica de su madre, por asi decirlo. Imagina por un instante lo que tiene que ser perder a la madre en el parto, así podrás hacerte una idea de la suma de pérdidas que conlleva la gestación subrogada. Incluso si otros madres o padres que lo han sido por esta vía te dicen que sus hij@s están perfectamente, eso no asegura que no vayan a tener serios problemas de salud en etapas más tardías de la vida como consecuencia de lo vivido en la etapa pre y perinatal. Hay muchos otros argumentos para posicionarse en contra de la subrogación, pero en este caso me he centrado en lo que más suele preocupar a todos los futuros padres y madres: tener un bebé sano.

Por eso, si estás considerando ser madre o padre por gestación subrogada sólo puedo decirte que te informes bien y pedirte que no lo hagas. Hay otras maneras de ser madre o padre, y sobre todo, de cuidar.

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Proyecto Snoru o la misteriosa conciencia prenatal

Ultimamente ando estudiando sobre el misterioso, desconocido y fascinante mundo de la memoria prenatal. ¿Qué recuerdo conservamos de nuestra vida intrauterina?¿Dónde se almacena esa memoria?¿Es posible acceder a ella? Las respuestas varían. La mayoría de los investigadores que se han sumergido en este área lo han hecho con herramientas como la hipnosis, rescatando memorias y sensaciones en personas adultas que podrían corresponderse con recuerdos prenatales. Los relatos son francamente interesantes, pero eso nada nos dice en cuanto a la pregunta inicial, ¿son realmente recuerdos prenatales o más bien fantasías o sugestiones? ¿Esas memorias, son celulares, corporales, inconscientes?¿Dónde y como se almacenan? La pregunta nos lleva inevitablemente a otra más dificil todavía: ¿en que momento empieza la consciencia? Creo que todos estos territorios relacionados con el inicio de la vida humana permanecen todavía más inexplorados e inaccesibles que las profundísimas simas oceánicas.

Conforme avanzo en mi propia investigación artesanal al respecto se va despertando en mi un sentimiento, una emoción, para la que no encuentro palabras. Tal vez investigar el origen de la conciencia humana desde la concepción esté más cerca de la mística de lo que podamos imaginar.

Y como la sincronía suele acontecer así, me llega en esta búsqueda el emocionante Proyecto Snoru: una preciosa obra de arte que están contruyendo dos madres, Alicia Dominguez y Ana Feal, en la sierra madrileña. Alicia es psicóloga perinatal y  Ana arteterapeuta. Snoru significa cordón en esperanto, y Proyecto Snoru es “un cuento sobre la vida intrauterina, específicamente, sobre el desarrollo embrionario, sobre nuestra existencia en el principio de la vida”. De forma muy poética y onírica Alicia y Ana han ido construyendo un relato que indaga en ese misterio del origen de la conciencia. Inspiradas por la revolucionaria aproximación a la embriología de Jaap van der Wal van poniendo palabras e imágenes a conceptos como “el alma ensaya en el cuerpo” o “lo primero que abracé fue mi propio corazón“.

En breve Snoru también saldrá a la luz en forma de libro, espero impaciente tenerlo entre mis manos.

 

Casos clínicos en Salud Mental Perinatal

Desde el programa de formación en Salud Mental Perinatal Terra Mater  trabajamos por la mejora de la atención psicológica a la perinatalidad. Estamos construyendo una amplia red perinatal compuesta por personas empeñadas en facilitar una mejor atención a madres, bebés, padres, familias. Hemos convocado esta segunda jornada de formación continuada centrada en uno de los aspectos que más nos reclaman nuestras alumnas y alumnos: los aspectos prácticos y aplicados a la clínica de la perinatalidad. Será el próximo 2 de diciembre en Madrid, y también se podrá hacer online.

Esta jornada es una invitación a la participación y la construcción del aprendizaje. Un grupo de expertas y expertos psicólogas y psiquiatras compartirán casos clínicos seleccionados de psicología, psicopatología y psiquiatría perinatal, tanto en el ámbito público como en el privado. La jornada se plantea pues como un foro de encuentro, profundización y reflexión. Os invitamos a participar en el diálogo, comentando los casos que presentarán las y los expertos desde diferentes modelos de intervención.

Programa

8:45 a 9:15  Recepción y acreditación

9:15             Bienvenida y presentación.  Ibone Olza e Isabel Fernández del Castillo.

 9.30 – 11.30  PRIMERA MESA.  Modera: Sara Jort Povea.  Psicóloga perinatal, psicoterapeuta gestalt. Valencia.  (Asociación de Psicología Perinatal)
  • Embarazo y Miedo al impulso de agresión: Orden y desconcierto. Patricia Fernández Lorenzo. Psicóloga Clínica. Servicio de Salud Mental Asturias.
  • El espectro TOC durante el periodo perinatal: a propósito de dos casos. Elena Serrano Drozdowskyj. Programa de Salud Mental Perinatal Velázquez 70. Coordinadora de la Unidad de Salud Mental Perinatal Consulta Dr. Carlos Chiclana. Representante del grupo regional español de la Sociedad Marcé Internacional. Madrid.
  • Abordaje sistémico de la crisis de pareja en la etapa puerperal. Esther Ramírez Matos. Psicóloga Sanitaria. Terapeuta Familiar y de pareja. Doula. Asesora de lactancia. Educadora de masaje infantil. Creadora y facilitadora de ” La tribu “: grupo de crianza y crecimiento personal.  Madrid.
  • A propósito de un caso de fobia al contacto con el bebé. Masaje infantil como herramienta terapéutica. Ana González Uriarte. Psiquiatra. Psicóloga. Terapeuta familiar. Educadora en masaje infantil. Unidad de Salud Mental Infanto-juvenil. Huesca
  • Intervención grupal en la UCI neonatal. María Emilia Dipp. Psicóloga Clínica, Hospital de Vall d´ Hebrón, Barcelona.
11:30 a 12:00  Pausa café
12:00 a 14:15  SEGUNDA MESA. Modera: Paul Cassidy (Asociación Umamanita)
  • Embarazo de una matrona: cuando la dulce espera es amarga. Jazmín Mirelman. Psicóloga perinatal. Miembro del grupo de trabajo de psicología perinatal del COP Madrid. Proyecto RedAfectiva y Unidad de psicoterapia perinatal en Grupo Doctor Oliveros. Madrid.
  • Duelos en la etapa perinatal: la coincidencia de la vida y la muerte. Aurora Doll Gallardo. Psiquiatra. Programa de Salud Mental Perinatal de Vallecas. Madrid
  • Duelo tras aborto provocado, la pastilla bajo la lengua. Pilar Gómez-Ulla. Psicóloga y terapeuta familiar en consulta privada y miembro de la Red El Hueco de mi Vientre. Madrid.
  • Perder para Sanar. Silvia Ortega Membrilla. Psicóloga Sanitaria y Terapeuta Familiar. Centro de Psicoterapia Vínculo. Madrid.

14:15 a 16:00  Pausa comida

16:00 a 18:00  TERCERA MESA.  Modera: Edith Liberman. D. Psicología Social. Terapeuta en Análisis
Bioenergético. Formadora del Instituto Internacional de Análisis Bioenergético (IIBA).
  • La influencia de los primeros años de vida durante la maternidad y crianza. Isabel Echevarría. Psicóloga perinatal, Clínico EMDR, miembro del grupo de trabajo de Psicología Perinatal del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid y de la Sociedad Marcé. Co- directora del Centro de Psicología Sanan. Madrid.
  • Acerca de una reacción depresiva en la etapa Perinatal. Silvia Saharrea. Psicóloga Sanitaria Especialista en Clínica y Psicoterapia del niño y su familia y perinatal. Miembro del Grupo de Trabajo de Psicología Perinatal del COP de Madrid. Miembro de la AEPP. Socia de ASMI. Madrid
  • Disociación emocional en hombres por ruptura del vínculo de apego. Javier de Domingo. Psicólogo. Profesional de Rebirthing. Facilitador de grupos de hombres. Fundador de #siloshombreshablasen. Madrid
  • Una vida traumática: trabajando el mundo interior. Iris Raga Carbó. Psicóloga. Centro de Psicología Alvara. Madrid.

18:00 a 19:00  Conferencia de clausura:  Hacia una perspectiva integradora ecosistémica en la perinatalidad. Ibone Olza, Doctora en Medicina. Especialista en psiquiatría infantil y perinatal. Profesora Asociada en la Facultad de Medicina de la Universidad de Alcalá de Henares.

Dirigida a: Psicólogos, psiquiatras, enfermeras de salud mental, matronas, pediatras, obstetras y otros profesionales relacionados con la atención al embarazo, parto, puerperio, primera infancia y salud materno-infantil.

 Lugar:

* Presencial: Espacio Ronda. Ronda Segovia, 50 (Madrid)
* Online, en tiempo real o en diferido:  Info seguimiento online

Fecha: 2 diciembre 2017
De 8,45 a 14,15h. y 16 a 19h.

Precio:  

* 70€  (a partir del 20 noviembre: 80€)
* En caso de realizar también el  seminario Prevención, Acompañamiento y Psicoterapia en el periodo perinatal el día 1 de diciembre:  50€  (a partir del 20 noviembre: 60€).
* Profesionales de la atención al embarazo, parto y posparto de Latinoamérica: 50€  (a partir del 20 noviembre: 60€)
* En el caso de alumnas/os de Latinoamerica, el pago se realiza por tarjeta de crédito, previa solicitud nuestra de pago a través de PayPal que emitimos una vez recibida la pre-inscripción.

 

Formulario de inscripción