sexualidad

Casilda, Leboyer y las contracciones del útero en el parto

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Querida Ibone:

La lectura de tu libro me ha traído al pensamiento una importante observación que Leboyer recogía en su libro ‘El Parto, crónica de un viaje’.

Se trata de los dos tipos de contracciones que se producen en el trabajo de parto, la dolorosas y las placenteras.  Explica Leboyer que en las primeras el útero se contrae de golpe y se suelta también de golpe, mientras que en las otras, la contracción y la distensión son movimientos lentos y suaves con una leve pausa entre medias.  Decía que se podía observar desde el exterior por la forma en que el vientre subía y bajaba, y que en el caso de las contracciones placenteras, el movimiento del vientre de la mujer se asemejaba al subir y bajar del cuerpo de un niño cuando duerme plácidamente.  Hay un video de Leboyer, Autour de la Naissance, en que recoge este movimiento del trabajo de parto placentero de una mujer.

A lo que voy es a la importancia que tiene el tipo de contracción en la fisiología del parto.  No es una cuestión solo de que la mujer sufra o goce durante el parto.  El movimiento del útero empuja al bebé hacia el camino de salida, y sabemos que el bebé en un momento dado, tiene que hacer una rotación para ‘encajarse’ y poder pasar por el canal pélvico.  En ese momento es clave el tipo de contracción, si es suave y pausada, para ir girando y colocándose, o si el bebé es empujado bruscamente, en cuyo caso irá rebotando contra los huesos pélvicos y tendrá dificultades para lograr ‘encajarse’.

En fin, te cuento todo esto porque hay que considerar que lo de parir con placer es una cuestión también de la fisiología natural del parto.

Quizá desde un punto de vista científico tenemos el problema de que la observación de las contracciones de un parto placentero no es fácil ni puede resolverse en una investigación clínica.  Pero sí quizá podría plantearse el recoger los testimonios de las mujeres que paren con placer y de las matronas que les atienden, de forma sistemática y rigurosa.  Por ejemplo, el del caso reciente que comentamos por teléfono de Magale.

Bueno, querida Ibone, no se si te servirá de algo este comentario.  Por si acaso, te lo mando, con un gran abrazo y mis mejores deseos para todo tu trabajo

Casilda

Pocos días después Casilda Rodrigañez vino a comer a casa. Con emoción imensa y alegría por el grato reencuentro conversamos en el patio al sol del otoño, comimos, hablamos de las canciones y del saber popular, nos contó de Menéndez Pidal y otros, nos abrazamos y uno de mis hijos nos sacó esta foto.

Cuando se fue me quedé pensando: en toda su obra, en lo que me ha aportado, en su generosidad, en su inteligencia, en su vida, en su sabiduría, en su ternura con los que ama y especialmente con los más pequeños, en su amor por los perros y en todas nosotras, las que tanto le debemos, en Jaca, en La Mimosa, y en nuestro úteros… Y ahí ya me volvi a quedar sin palabras.

Gracias Casilda: difundiré lo que dice Leboyer allá donde vaya, así como todas tus enseñanzas.

 

El agua sagrada: más sobre la eyaculación femenina

“Dios nos ha dado este oceáno a cada una de las mujeres para el placer

y para la tranquilidad de nuestros maridos”

Me ha encantado descubrir  El agua sagrada, un documental sobre la eyaculación femenina, aunque por ahora solo he podido ver el delicioso trailer. Está dirgidio por Olivier Jourdain y rodado en Rwanda, donde el cómo favorecer que las mujeres logren la eyaculación y así un inmenso placer sexual es un conocimiento que se ha transmitido de generación en generación. Algo que ya me había contado una querida amiga ruandesa hace muchos años (el cómo se enseña) pero que nunca había visto documentado.

Es un tema del que vengo hablando en este blog siempre que surge ( Mujeres fontana, Coño potens o la próstata de las mujeres) pero sobre todo en encuentros con amigas, grupos de mujeres, y también con los hombres. Creo que es muy necesario e importante difundir todo este conocimiento, así que esta entrada es un llamamiento a que organicemos videoforums para ver y comentar El agua sagrada y, sobre todo, para disfrutar.

La eyaculación femenina es una institución en Ruanda.

Lactancia y culpa

“A lo hecho, pecho”. Chapas de El Parto es Nuestro

Profundizando en el apoyo a la lactancia, reflexionando en el sentimiento de culpa y pena que nos expresan muchas madres al hablar de sus dificultades con la lactancia, hemos escrito este artículo: La culpa de las madres: promover la lactancia sin presionar a las mujeres.

Se acaba de publicar dentro del Monográfico de la Revista Dilemata sobre lactancia: “Mamar: mythos y lógos sobre lactancia humana” coordinado por Esther Massó Guijarro. El número entero está disponible de forma gratuita online. Seguro contribuirá a avanzar en el conocimiento y promoción de este importante aspecto de nuestra sexualidad y a mejorar la comprensión de la lactancia desde el(los)  feminismo(s).

IV Foro de Maternidad Via Láctea. Jaca en Navia.

29-30 de junio y 1-2 de julio de 2017 en Navia (Asturias)

“Desde nuestro lugar en el mundo”

JUEVES 29

15.00 h.- Recepción y entrega de documentación.

17.00 h.- Apertura del curso.

17.30 h.- De Pirineos al Occidente de Asturias: la semilla de Jaca – Carmen Tejero y Teresa Batlle (Co-fundadoras de Vía Láctea)

18.30 h.- Presentación del libro “Eres una estrella. El apasionante viaje de niña a mujer” de Eider Pacheco. Madre, partera y médica.

19:00 h.- La mujer al piano: Alicia Méndez (Gerente de La Kabaña; empresaria; siete hijos, dos nacidos vivos, tres nacidos muertos, dos adoptivos; escritora; cooperante en África; superviviente de cáncer de mama; mujer, rebelde, incansable, buscadora, soñadora, libre…)

19:30h.- Cantando y bailando con Rosa Zaragoza y Yaiza Comesaña.

21.00 h.- Cena y tertulia.

VIERNES 30

9:00h.- El embarazo como crisis vital: acompañamiento terapéuticoPatricia Fernández Lorenzo (madre y psicóloga clínica)

10.00 h.- Acompañamiento de mujer a mujer: la tribuLactamor.

11.00 h.- La muerte y el dueloRosa Zaragoza (musicóloga y voz del nacimiento y la crianza humanizados)

12:45 h.- Pausa y café.

13.00 h.- Nuestro lugar en el mundo: la pertenencia a la tierra – Laura López Santamarina (madre, socia de Lactamor y Educadora Social), Colectivo La Casa Azul (grupo de consumo y conciencia social) y Fundación Edes/Huerto El Cabillón (ecología e inserción social de personas con capacidades diversas)

14:30 h.- Comida.

17.00 h.- Preconcepción y concepción: la Vida IntrauterinaLídia Estany (comunicóloga prenatal y perinatal)

18:30 h.- Huérfanos de madre: el negocio de la gestación subrogada en el patriarcado capitalistaIbone Olza 

20.00 h.- Hacedora de alas: alas que traen magia a la vidaCarmen Malvi

20:30h.- Ritmo, ondulación, conexión con la tierra. Danza de vientre.

21.00 h.- Cena y tertulia.

SÁBADO 1

9:30h h.- Maternidad empoderanteIrene García Perulero (mujer, madre, bióloga molecular, feminista, activista del parto respetado y experta en violencia obstétrica)

11:15 h.- El poder de los fogones y los hogares en el siglo XXIMaría del Mar Jiménez (madre, ex-urbanita, socióloga, profesora de cocina, conferenciante y divulgadora de vida sana y alternativa)

12:45 h.- Café.

13.00 h.- Lo que aprendí de las mujeresRafael Maroto Páez (ginecólogo comprometido con un nacimiento más humanizado en un hospital comarcal reconocido como Amigo de los Niños, el Hospital de Jarrio)

14:30 h.- Comida.

17.00 h.- Entre mujeres: Macrina García (80 años de mujer rural), María Asunción Rodríguez Lasa (sindicalista, asociacionista nata y fundadora de un proyecto de vivienda compartida, cohousing) y Maite García (madre y socia de Lactamor)

18:15 h.- Pausa y café.

18:30 h.- La hija, la madre, la mujer – Monica Felipe, escritora, experta en género y salud, licenciada en derecho. Autora de www.elutero.es

20.00 h.- Yo confieso: reflexiones sobre maternidad/paternidad – Sandra de la Uz y Nacho Sagüillo (padres y socios de Lactamor)

20:30 h.- Las niñas malas van a todas partes: reflexiones sobre sexualidad femeninaRosa Eva Rabanillo ( escritora y educadora sexual) y Clara Margarita Pérez (madre, miembro de Lactamor)

21.00 h.- Cena y fiesta/espicha. (en Asturias, espicha: pinchos, sidra y amistad…)

DOMINGO 2

10:00 h.- Mesa redonda: el parto también es nuestroModera: Stella Villarmea (profesora de filosofía). Intervienen: Nacho Matute (matrón, Hospital Universitario Central de Asturias), Blanca Herrera (matrona, Granada), Valle Pérez (matrona de parto en casa en Asturias), Noelia Vicario (matrona de parto en casa en Asturias), Eva Arango, Leticia Rodríguez, Silvia García y sus partos en casa; Itziar Fernández y su parto sin asistencia.

13.00 h.- Reflexiones, agradecimientos, esperanzas y optimismos.

14.00 h.- Comida de despedida.

Más información

Entrevista en el blog alternativo

El apasionante viaje de niña a mujer

entremamas300“Eres una estrella: el apasionante viaje de niña a mujer” es un libro precioso escrito e ilustrado por Eider Pacheco, que he tenido el honor de prologar.  Una joya artesana que Eider hizo para acompañar a su hija Iris en ese rito de paso que es la primera menstruación. Eider explica:

Es complicado tratar de reducir el contenido de “Eres una estrella” a un par de frases. O quizá no. Quizá sea sencillo. Tan sencillo como decir que es un canto a la Vida. Un canto y un cuento. Una historia de cómo cada ser humano llega a la Vida. Y de cómo, más concretamente, las mujeres acogemos la capacidad de darla, gestarla y cuidarla. Escrita con mucho amor para mi hija, con motivo del advenimiento de su primera menstruación, “Eres una estrella” pretende explicar, mostrar y compartir los procesos reproductivos de la mujer. No sólo desde la ciencia, que también. Ni desde una perspectiva humanista (imprescindible por otra parte). Es en suma, una visión holística que intenta crear un nuevo paradigma en el que celebrar y honrar lo femenino. Os animo a que vengáis a descubrir y desvelar este misterio conmigo.
Necesitamos libros así para acompañar a nuestras hijas, para facilitarles el amor por sus cuerpos en esta sociedad donde cuesta tanto no sentirse fea, gorda, o avergonzada del propio cuerpo.
El próximo martes 30 de mayo a las 18 horas Eider presentará su libro en Entre Mamás. ¡Nos vemos!

Parir con placer

Está dejando de ser un secreto a voces. Afortunadamente ya empieza a haber incluso titulares como este “La madre que se masturbó en el parto y dice que todas las mujeres lo deberían hacer porque es la mejor manera de aliviar el dolor del parto“. Vale que es un titular de tabloide británico sensacionalista, pero ¡ya era hora! Cuanto más y más mujeres sepan, entiendan, cuenten que:

  • parir es como hacer el amor: intervienen las mismas hormonas
  • para parir bien se necesita lo mismo que para hacer el amor bien: intimidad, respeto, cariño, confianza, tiempo, que no te molesten ni te interrumpan, elegir postura libremente, que no entren desconocidos, que no te metan miedo…¡AMOR!
  • el clítoris; ese fascinante órgano hecho para darnos placer y favorecer la liberación de oxitocina, puede estimularse en el trabajo de parto. Al hacerlo se alivia el dolor y se potencia el placer de manera exponencial.

Y sí , hay mujeres que paren con placer, con muuucho placer. Y si unas pueden es que todas podemos o podríamos: nuestros cuerpos están maravillosamente diseñados para gestar y parir con gusto.
Ayer a través de la página de la editorial Cauac me llegó este video del parto orgásmico de Magale, que quiso agradecer personalmente a Casilda Rodrigañez su libro “Pariremos con placer“.

Verlo, disfrutarlo, y sigamos corriendo la voz: nuestros cuerpos están hechos para disfrutar del parto. (Claro que difundirlo puede acabar con el negocio de la anestesia epidural…)

 

Nombrar los genitales desde el nacimiento

Montse Catalán, sabia amiga ginecóloga, comparte esta profunda reflexión sobre la importancia de reconocer y nombrar los genitales de las niñas desde el nacimiento. Es fruto de su experiencia atendiento partos y acompañando los talleres con chicos y chicas que desde Migjorn han realizado con escolares en los últimos diez años. Dice Montse que si reconociéramos y nombráramos con detalle los genitales de las niñas desde el nacimiento igual que se hace con los niños sería mucho más sencillo que las niñas crecieran amando y celebrando sus cuerpos, sabiendo que es cada orificio, conociendo el himen, los labios, la vulva y honrando en definitiva la hermosa naturaleza de  todas las niñas y mujeres. Probablemente así sería más sencillo disfrutar del propio cuerpo, no vivir la menstruacion con dolor o estar mejor preparadas para gozar de las relaciones íntimas.

Montse es la autora del texto que sigue y de la ilustración que acompaña: muchísimas gracias por tu generosidad.

Ilustración: Montse Catalán

Ilustración: Montse Catalán

 

El inicio de un diálogo.

Formar parte de “Migjorn, casa de naixements, s.c.c.l.” desde si inicio ha supuesto para mí una gran oportunidad de crecimiento personal y profesional.

He tenido la oportunidad de mostrar a las mujeres, de cualquier edad, sus partes más íntimas: sus genitales externos y los más profundos, desde la vulva al cuello del útero, de la manera más sencilla: mediante un espejo que ellas mismas sostienen, mientras yo deletreo su anatomía. De esta manera cambia su percepción.

Durante una exploración les pregunto: ¿quieres ver tus genitales?, mientras les doy el espejo –que cuando trabajaba en atención primaria de la Seguridad Social siempre era del mayor tamaño que cabía en mi bolsillo- y tantas veces me han dicho: “No, no ¡qué asco!”

Con un guiño de complicidad, les comento: “Son tuyos…”. Empieza a surgir una sonrisa.

Tras la observación, su expresión se ha convertido en: “Qué maravilla, nunca me lo habían mostrado”, “Nunca se me ocurrió que pudiera verlo”… “¿Por este agujerito sale la regla y salen los bebés?” “Es un misterio, un milagro”

A esto yo le llamo generar autoestima, empoderamiento, salud, prevención…

En los últimos años hemos entrado en escuelas e institutos facilitando talleres para CELEBRAR LA LLEGADA DE LA FERTILIDAD A LAS AULAS y ACERCAR EL NACIMIENTO A ESCUELAS E INSTITUTOS, que hemos llamado en general

ESTA ASIGNATURA PENDIENTE QUE ES LA VIDA

 (podéis ver detalle en la www.migjorn.net)

 

Nos ha sucedido lo mismo: ante la visión de imágenes relacionadas con los genitales masculinos ha habido risas, ante las de genitales femeninos: ¡qué asco!

Y, las preguntas: mil… las que nunca han faltado han sido las referidas al dolor en relación con la sexualidad femenina: la regla, el parto, las primeras relaciones sexuales…

De las reflexiones sobre esta experiencia ha surgido este texto que os ofrezco a continuación que forma parte de otro más amplio en torno a aspectos relacionados con

EL CUIDADO DE LA VIDA DESDE SU INICIO.

NACER, la criatura asoma su cabecita al exterior tras el intenso viaje desde el vientre de la madre al mundo. Manos cariñosas le reciben, son las de la madre, el padre, su familia, las de la comadrona atenta y respetuosa profesional. Lentamente, despacio acaba de surgir su cuerpo, sus brazos y sus piernas. Con cuidado, piel con piel, sobre el vientre de la madre, empieza el tiempo de reconocimiento mutuo. La mirada, el olor, la humedad, el calor, el contacto… la mano materna acariciando el cuerpo… se desliza, lo delimita, se detiene en cada pliegue, el tiempo no existe… descubre sus genitales, los reconoce: ¿son femeninos? ¿son masculinos?

Más tarde su mirada atenta se deposita sobre ellos: la vulva, los labios mayores, los labios menores, el himen y en él el orificio de entrada a la vagina, el clítoris y su capucha, el orificio para hacer pipí… un pene, unos testículos en su bolsa, la piel recubriendo el glande… La madre, la familia, la comadrona los miran, los admiran –como sus ojos, su boca o los deditos de manos y pies- los nombran, los reconocen…

A partir de este reconocimiento y diálogo inicial podrán renombrarlos, reconocerlos todos los días cuando la criatura disfruta desnuda de su libertad de movimiento, al cuidarle, al asearle, al poner un aceite o una crema, al dedicarle un masaje infantil…

En muchas ocasiones este reconocimiento lo reciben más fácilmente los niños porqué sus genitales están más expuestos y porqué nuestra cultura es más favorable a nombrarlos, a expresiones de celebración y referencias a su masculinidad.

Con las niñas en general iniciamos un trato de no verbalización, un no reconocimiento explícito, una no celebración… alguna familia nombrará la vulva pero muy pocas se detendrán en descifrar cada uno de sus detalles: los labios mayores, los labios menores, el himen y en él el orificio de entrada a la vagina, el clítoris y su capucha, el orificio para hacer pipí…

Nuestra cultura sigue todavía sosteniendo el tabú de la virginidad, tenemos interiorizado en lo más profundo de nuestro inconsciente que la visión, la exposición de los genitales femeninos por más infantiles que sean son más susceptibles de inducir la mirada erótica, excitante de la sexualidad masculina imperante, de la tentación al abuso sexual, a la pederastia… y este fantasma nos sobrevuela y nos hace daño.

De forma consciente también podemos dar a la mirada de los genitales masculinos una dosis de ternura donde habitualmente ha primado la picardía y la ironía, con una sutil y profunda sensación de “podrás disfrutar libre de los sufrimientos de la sexualidad femenina”.  Posiblemente la ternura necesaria para unas relaciones integrales más humanas.

Este es un momento clave para iniciar un trato de igualdad en el reconocimiento y de superar tabús que nos llevan al silencio, a la falta de acompañamiento en el descubrimiento de la sexualidad desde niñas. Ausencia de compañía que también pueden notar los niños, pero en menor y diferente medida.

Este reconocimiento desde el inicio de su genitalidad, esta mirada a sus genitales, esta descripción detallada al nombrarlos poniendo palabras, podrán encontrar continuidad a lo largo de la primera infancia y su crecimiento posterior hasta la adolescencia sin interrupciones. Quizás aquí esté una de las muchas claves aún por descubrir de este acompañamiento hasta la adolescencia, la etapa en que las criaturas maduran hacia su propia fertilidad en lo físico, en lo emocional y en lo social descubriendo el mundo más allá de la familia y de la escuela. Probablemente este reconocimiento y estas palabras desde el inicio de la vida posibiliten el diálogo roto o nunca iniciado entre madres y criaturas, entre una generación y la siguiente. En realidad a todas nos ha faltado y por el contrario hubiésemos deseado. Todas hemos experimentado este vacío, esta carencia, esta complicidad, esta confidencialidad entre madres y criaturas. Y la valiosa excepción confirma la regla y la posibilidad de una realidad distinta.

Será importante observar este acompañamiento en el transcurso de la vida con atención y detalle semejante, igual o parecida a la que proporcionamos cuando se trata de cuidar el aprendizaje de caminar, comer, hablar, lavarse los dientes o las manos, leer o salir de excursión las primeras veces.

No ha sido una tarea fácil para muchas mujeres que no han observado con gusto y autoestima sus propios genitales, menos aún si no los han nombrado con detalle con muestras de confianza y de respeto, diría con “orgullo” como han podido hacer adolescentes y adultos del sexo masculino.

La falta de relación con esta zona genital de nuestro cuerpo crea un abismo, nos deja sin palabras, para poderla nombrar con tranquilidad y con aprecio desde el momento de nacer sin interrupciones hasta las conversaciones habituales de la infancia y la adolescencia con nuestras hijas. Ellas aprenden a través de nuestra actitud la existencia de un vacío innombrable en su cuerpo. Crece día a día el silencio.

Cuando llega la pubertad y los cambios se anuncian inevitables para la madre se hace más notoria la necesidad de comunicar con la niña especialmente para que ésta sienta que ante problemas puede sentirse acompañada. Llegada esta edad un diálogo muchas veces nunca iniciado será difícil de comenzar.

Los niños, en su mayoría sienten también este silencio en la comunicación con el padre y con la madre, o con la familia en sus diferentes composiciones, pero no sienten tan profundo el vacío de la falta de mirada y palabras que dan valor a sus genitales.

Si nos decidimos a acompañar las nuevas generaciones en el reconocimiento y aprecio de su genitalidad seguramente surgirán cambios en sus vivencias más íntimas y en la cultura ambiental que nos envuelve generando nuevas relaciones entre todas las personas. Hoy conociendo solamente nuestro contexto no podemos ni siquiera imaginar. Cada cambio por pequeño que sea crea condiciones para el siguiente y así nacen nuevas realidades.

Montserrat Catalán Morera                                                                                Dicembre 2016

Madres sin útero

hystersistersLas histerectomías obstétricas suelen recibir el calificativo de catástrofes: tener que extirpar el útero como única manera de salvar la vida de la madre en el parto o inmediatamente después es terrible. En algunos casos madre y bebé sobreviven, en otros además la madre se enfrenta a la pérdida del hijo o hija. Las causas suelen diversas: roturas uterinas (casi siempre en mujeres con antecedentes de una o más cesáreas anteriores), atonías uterinas (que el útero no se contraiga tras el parto, a veces debido a un abuso de la oxitocina sintética intraparto), hemorragias masivas por placentas acretas, etc.

El caso es que en mi práctica profesional he atenido a unas cuantas madres que han sufrido la pérdida del útero en el parto. En la mayoría de los casos se encuentran con una enorme falta de cuidados por parte del sistema sanitario cuando se enfrentan a un posparto terriblemente complicado en todos los planos.

A nivel físico la pérdida del útero a menudo se ha acompañado de una hemorragia importante, por lo que la anemia es habitual. Además, hay dificultad para imaginar como queda el vientre sin el útero, no es fácil visualizarlo. Las vísceras como la vejiga pueden quedar resentidos: son frecuentes las molestias urinarias y siempre hay que estar atentas a una posible infección. La cicatriz puede ser similar a la de la cesárea, pero lleva su tiempo aceptarla y cuidarla porque casi siempre es un recordatorio doloroso del trauma psíquico.

La lactancia puede ser tremendamente difícil (en algunos casos ni siquiera se da la opción, cuando la madre está recién operada se le suprime la lactancia) aunque muy sanadora. Es frecuente la hipogalactia, tal vez por el estrés, tal vez por la separación del bebé las primeras horas o días tras el parto, tal vez porque la falta de útero (y sus numerosos receptores de oxitocina) no sabemos aún como afecta al sistema oxitocinérgico.

A nivel psíquico el trauma es la norma, y no suele recibir atención por parte de los profesionales sanitarios. Estas madres casi siempre se han debatido entra la vida y la muerte y al despertar tienen que además asumir la pérdida del útero e iniciar el vínculo con el bebé tras una separación más o menos prolongada. No digamos ya si el bebé ha fallecido o tiene secuelas. Significa tener que hacer un duelo, aceptar que no volverán a ser madres, justo cuando acaban de terminar un embarazo. Hay que llorar la pérdida del útero y de la fertilidad. Algunas además tienen la frustración de no haber sido escuchadas cuando referían un cambio en el dolor en el parto, o de intuir que con otro tipo de atención tal vez la pérdida se hubiera podido evitar.

Son pospartos largos, complicados. Retomar la intimidad sexual puede ser tortuoso. Surgen muchas preguntas: ¿como ha quedado mi vagina?¿Qué hay al fondo ahora que no tengo útero? Las sensaciones físicas en la penetración muy diferentes.

Hay muy pocos espacios de ayuda específicos para estas madres, que a veces expresan dificultad para reconciliarse con su sexualidad o su feminidad tras la histerectomía. Uno en inglés es Hystersisters, aunque se centra sobre todo en mujeres que perdieron el útero tras un cáncer. Creo que es imprescindible y urgente que matronas,  fisioterapeutas, obstetras, enfermeras, etc.  se conciencien en la necesidad de ofrecer un plan de cuidados integral tras cada histerectomía desde el primer día.

Ayudar a reconciliarse con el cuerpo herido, trabajar la cicatriz y el suelo pélvico, sanar el trauma en la madre y probablemente en su pareja. Ayudar a reconocer que si quedan los ovarios seguirá habiendo ciclo hormonal y ovulación. Honrar la pérdida y favorecer que en vez de un síndrome de estrés postraumático pueda haber un crecimiento postraumático, ese es el objetivo.

 

Coño potens o la próstata de las mujeres

http://www.pnitas.es/

AUTORA DE ILUSTRACION: P.NITAS http://www.pnitas.es/

Sería tan sencillo decirles a todas las niñas y niños en el colegio que los cuerpos de ambos géneros tienen la capacidad de eyacular, que ambos tienen un órgano para hacerlo…Ahorraría muchos quebraderos de cabeza a muchas personas que llegan a sus primeras experiencias sexuales básicamente aterrorizadas por la falta de información. Sería estupendo sencillamente contar la verdad sobre el cuerpo humano a las personas que lo habitan.

Diana J. Torres.

Las mujeres tenemos próstata y muchas eyaculamos en el orgasmo: pequeños o grandes charcos. También espontáneamente, más frecuentemente a partir del séptimo mes de embarazo. La eyaculación NO es pis.

Diana J. Torres, que se define como punki, lleva años dedicada a investigar este asunto. Lo ha hecho con mucha rigurosidad y una mente científica privilegiada que ya quisieran muchos académicos y catedráticos. Ha plasmado sus conocimientos en un librito magistral, ameno y divulgativo, citando todas las fuentes: desde los textos médicos remontándose a Hipócrates o antropológicos hasta las mujeres mayores que acuden a sus talleres de eyaculación. Ha buscado, cuestionado, pensado, discurrido. Y todo eso sin subvención ni ayuda apenas, por amor al arte o más bien por amor al propio cuerpo. Lo ha hecho tan bien que yo creo que merece un premio importante, uno gordo, aunque evidentemente no esté en mis manos el dárselo. En cualquier caso su obra Coño Potens es imprescindible para todas y todos los que queremos conocer nuestros cuerpos de mujeres. MAGISTRAL y espero que lectura obligada en lo sucesivo en las carreras de ciencias de la salud como mínimo. No es justificable ya acabar medicina o enfermería sin saber que las mujeres tenemos próstata y eyaculamos, me parece a mi. Diana J. Torres además de publicarlo lo difunde gratuitamente en internet, al igual que las presentaciones de sus talleres.

Muchas preguntas se derivan de su apasionante lectura, algunas también las plantea ella. Desde el punto de vista médico dos me intrigan especialmente:

  1. ¿Qué pasa con el cáncer de próstata en las mujeres? ¿Cuántos canceres de cervix/útero /ovarios pueden ser en realidad cánceres de próstata no diagnosticados? Recientemente por ejemplo se está viendo la relación del PSA (antígeno de la próstata) con el síndrome de ovario poliquístico.
  2. ¿Qué pasa con la próstata de las mujeres en el embarazo? Diana recoge testimonios de mujeres que refieren eyaculaciones espontáneas sobre todo a partir del séptimo mes. ¿A cuantas se les diagnostica erróneamente de rotura de bolsa y se les dan fármacos peligrosos innecesariamente?

Si tienes experiencias o reflexiones al respecto, compartelas en los comentarios. ¡Sigamos promoviendo el autocoñocimiento!

Gracias Diana J. Torres. Mi agradecimiento también a mi querida amiga Ascensión Gómez por pasarme Coño Potens, y a P.Nitas, por la preciosa ilustración que acompaña esta entrada.

 

Como explorar tu cérvix, de Gloria Lemay.

Gloria Lemay, matrona canadiense (de Vancouver) a la que sigo y admiro desde hace años, y de la que he traducido varios textos, me ha autorizado para traducir este escrito suyo (Checking your own cervix) que me parece imprescindible para todas las mujeres, y muy especialmente para las embarazadas.

“Es hora de que las mujeres recuperen la propiedad de sus cuerpos” dice Gloria Lemay.
¡Muchísimas gracias Gloria!

COMO EXPLORAR TU CÉRVIXtoilet

¡No es tan difícil!

Creo que es bueno y que además empodera el que cada mujer sepa explorar su cérvix o cuello uterino durante la dilatación. No es ciencia aeronáutica: no necesitas ser médico ni tener años de formación para saber hacerlo. Tu vagina se parece bastante a tu nariz: si otras personas meten sus dedos o instrumentos por ahí te pueden hacer daño, pero si lo haces tú misma como tienes más sensibilidad no te causaras ningún daño. Lávate bien las manos y asegúrate de tener las uñas bien cortadas y redondeadas.
Si estás muy embarazada lo mejor será que lo hagas en el baño, con un pie en el suelo y otro encima de la taza (si esto también te resulta muy difícil pon un pie en la bañera o en un taburete con la rodilla doblada).
Metete dos dedos en la vagina y llévalos hacia atrás, hacia el culo. El cérvix de las embarazadas se nota igual que tus labios cuando los pones juntos para dar un beso. En las mujeres que no están embarazadas se parece más al final de tu nariz. Cuando se está dilatando, te entra un dedo fácilmente por el medio (igual que puedes meterte fácilmente un dedo en la boca si tienes los labios juntos para besar). Conforme avanza la dilatación la parte interior de ese hueco se va pareciendo a una goma elástica dura, y cuando ya estás dilatada de 5 cm (como cinco dedos de ancho) es un circulo perfecto de goma como esas arandelas de goma que tienen los botes para las conservas caseras, e igual de grueso. junta tarros
Lo que está en el centro de esa apertura son las membranas (la bolsa amniótica) que cubren la cabeza del bebé y se notan como un globo de látex relleno de agua. Si empujas un poco sobre esa bolsa sentirás la cabeza de tu bebé dura como una pelota rígida (como las de béisbol). Si ya has roto bolsa tocarás directamente la cabeza de tu bebé.

Una parturienta que exploró su propio cérvix durante el parto lo describió así: “Podía sentir la bolsa de aguas saliendo y más tarde tocar la cabeza una vez que rompí aguas. ¿Cómo lo hice? Simplemente metí los dedos hasta el fondo y palpé. Es un poco incómodo o difícil de alcanzar pero si estás acostumbrada a palpar tu cérvix habitualmente, como tu nariz por dentro, es más corto y elástico. Lo noté primero con 2 cm, luego con 6 cm que es cuando puede empezar a tocar la bolsa, y luego cuando ya era el momento de que saliera el bebé. Cuando las contracciones se hicieron muy intensas empujé un poco y la bolsa se rompió. Mi bebé salió enseguida”

Traducción: Ibone Olza

Otros textos de Gloria Lemay:

Las pelvis que conocí y amé.

Como parir sin desgarrarse.