Nascer por cesariana

Nascer por cesariana? Evitar cesarianas desnecessárias. Viver cesarianas respeitosas. Ibone Olza e Enrique Lebrero.

Entrelaçando dados de novos e antigos saberes esse livro apresenta um conjunto de evidências científicas que, se por um lado, analisa a cesariana como um operação salva-vidas, que pode e deve ser realizada com os mesmos preceitos de humanização da assistência ao pato normal, por outro, nos demonstra os danos causados por esta intervenção quando desnecessária. Leitura fundamental para usuários e profissionais só me resta agradecer em nome de todas as mulheres, homes e nascituros.

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Ser madre no es lo mismo que ser padre: la biología es políticamente incorrecta

La biología de la maternidad lleva camino de ser lo más políticamente incorrecto en estos tiempos. Decir, reconocer, que las mujeres gestamos, parimos, amamantamos, y que los bebés quieren estar con sus madres y en sus brazos significa exponerse a ser tachada de rancia o retrógrada o a recibir otros insultos y descalificaciones varias.

Por eso a veces, como feminista apasionada de la neurobiología, me siento como el niño del cuento que señala que el emperador va desnudo. Es obvio que no es lo mismo ser madre que ser padre, es obvio que nuestra realidad biológica es profundamente diferente, pero ya casi nadie se atreve a decirlo. Queda mal. Y sin embargo hay que decirlo, y hay que empezar a reconocer las necesidades de los bebés, esos grandes olvidados. Y no, para un recién nacido  o para un bebé de cinco meses no es lo mismo su madre que su padre. Les necesitará a ambos toda su vida, pero de formas y maneras muy diferentes, a distintos ritmos. Pero esto se quiere negar, ocultar, silenciar. Decir que el bebé necesita a su madre y quiere estar con ella es como digo lo más políticamente incorrecto que se puede decir ahora. Rompedor. Amenazante para este sistema que ha montado tremendo negocio precisamente a base de separar a los bebés de sus madres. Y sin embargo es así, los seres humanos, al principio de la vida necesitamos a la madre mucho más que al padre. Luego las cosas cambian: el rol paterno también tiene una neurobiología propia, y probablemente los padres sean necesarios e importantes para salir al mundo, tal vez sean imprescindibles, para explorar, para aprender, para que los pequeños empiecen a despegarse de la madre cuando empiezan a caminar y a hablar y salen ávidos de curiosidad al mundo cercano.

Por todo ello me declaro en contra de la propuesta de la PPiiNA, plataforma que aboga por unos permisos de maternidad y paternidad igualitarios, intransferibles y obligatorios. Les agradezco la intención: comparto profundamente su anhelo de una sociedad donde las mujeres no  nos veamos discriminadas en el mercado laboral por la posibilidad de ser madres, menos aun por serlo. Pero no creo que su propuesta sea la manera de lograrlo. Más bien creo que , como dice Patricia Merino en este texto La maternidad como cuidado, “al patriarcado no se le podía haber ocurrido un modo mejor y más simple de abundar en la devaluación de la maternidad frente a la paternidad.”

Desde la PPiiNA tachan de desequilibrio el que el permiso de maternidad actualmente dure 16 semanas y el de paternidad. Pero no, no es un desiquilibrio, es una diferencia.  Las madres gestamos, parimos y podemos amamantar, los hombres no.  Nuestro cuerpo se transforma con cada embarazo y así sigue durante meses o años. Los bebés necesitan contacto, cuerpo a cuerpo con la madre, mucha teta. A ser posible seis meses de lactancia exclusiva, y algunos años más combinada con otros alimentos. Las madres necesitamos, soñamos con, una sociedad que nos reconozca, que honre nuestra impagable función social. Es urgente. El principio materno universal es el de evitar el sufrimiento, no sólo el de nuestras criaturas, el de todos y todas.

Los hombres que desean compartir los cuidados de sus hijos ya lo están haciendo, de mil maneras, conozco muchos de ellos. Además obtienen un máximo reconocimiento social por ello, se les alaba y califica de padrazos. Con la propuesta de la PPiiNA, de llevarse a cabo, surgirían toda una serie de problemas añadidos. Si la madre no está con el padre, especialmente. Como ya está pasando con el delirante asunto (y dañino) de las custodias compartidas impuestas, ¡hay hombres que reclaman la custodia compartida desde el nacimiento! Pobres bebés.

Yo creo que si hablaramos de propuestas lo prioritario debería ser  alargar la baja maternal a seis meses, mínimo. Asi al menos podríamos mantener la lactancia exclusiva el tiempo que recomienda la OMS, UNICEF y la Asociación Española de Pediatría. Y reconocer, apoyar, flexibilizar de mil maneras para poder ir a trabajar con nuestros bebés si queremos, cuando queramos.  Ser creativos con las propuestas y soluciones. En cuanto a permiso parental, podría ser igualitario, tal vez, pero salvo las dos primeras semanas tras el nacimiento, el resto creo que tendría que ser a partir de los seis primeros meses, antes de los seis años. Que se lo pudieran coger cada vez que el bebé o niño pequeño lo necesita, cuando está malo, cuando empieza la escuela, cuando llega su hermano-a, etc…Es decir, en función de las necesidades y pasados los seis primeros meses, no antes. Sobre todo, creo que el permiso y la retribución tendrían que ser para quien cuida al bebé, incluso si es la abuela o la tía.

Seguro que me lloverán las críticas, pero, lo seguiré afirmando: ser madre y padre no es lo mismo, y todos los bebés quieren estar con sus madres o muy cerca de ellas.

Proyecto Snoru o la misteriosa conciencia prenatal

Ultimamente ando estudiando sobre el misterioso, desconocido y fascinante mundo de la memoria prenatal. ¿Qué recuerdo conservamos de nuestra vida intrauterina?¿Dónde se almacena esa memoria?¿Es posible acceder a ella? Las respuestas varían. La mayoría de los investigadores que se han sumergido en este área lo han hecho con herramientas como la hipnosis, rescatando memorias y sensaciones en personas adultas que podrían corresponderse con recuerdos prenatales. Los relatos son francamente interesantes, pero eso nada nos dice en cuanto a la pregunta inicial, ¿son realmente recuerdos prenatales o más bien fantasías o sugestiones? ¿Esas memorias, son celulares, corporales, inconscientes?¿Dónde y como se almacenan? La pregunta nos lleva inevitablemente a otra más dificil todavía: ¿en que momento empieza la consciencia? Creo que todos estos territorios relacionados con el inicio de la vida humana permanecen todavía más inexplorados e inaccesibles que las profundísimas simas oceánicas.

Conforme avanzo en mi propia investigación artesanal al respecto se va despertando en mi un sentimiento, una emoción, para la que no encuentro palabras. Tal vez investigar el origen de la conciencia humana desde la concepción esté más cerca de la mística de lo que podamos imaginar.

Y como la sincronía suele acontecer así, me llega en esta búsqueda el emocionante Proyecto Snoru: una preciosa obra de arte que están contruyendo dos madres, Alicia Dominguez y Ana Feal, en la sierra madrileña. Alicia es psicóloga perinatal y  Ana arteterapeuta. Snoru significa cordón en esperanto, y Proyecto Snoru es “un cuento sobre la vida intrauterina, específicamente, sobre el desarrollo embrionario, sobre nuestra existencia en el principio de la vida”. De forma muy poética y onírica Alicia y Ana han ido construyendo un relato que indaga en ese misterio del origen de la conciencia. Inspiradas por la revolucionaria aproximación a la embriología de Jaap van der Wal van poniendo palabras e imágenes a conceptos como “el alma ensaya en el cuerpo” o “lo primero que abracé fue mi propio corazón“.

En breve Snoru también saldrá a la luz en forma de libro, espero impaciente tenerlo entre mis manos.

 

En defensa de Jonás

Jonás con nueves meses

Los Servicios Sociales de Cádiz están haciendo mucho, muchísimo daño, a un bebé lactante.  Una vez más. Está pasando, sigue pasando. No exagero. Por ello comparto esta historia y os pedimos ayuda para lograr que se resuelva favorablemente lo antes posible.

Jonás es un bebé deseado, querido y amamantado. El pasado mes de noviembre ingresó en el Hospital Puerta del Mar de Cádiz en estado de desnutrición, cuya causa probable parece una anemia de origen congénito. El caso es que durante su ingreso su madre permaneció junto a él en todo momento y siguió ofreciéndole el pecho a demanda y teniéndole en brazos a menudo. En su historial los profesionales anotaron entre otras cosas:

 “la madre le da lactancia … está con el pecho permanentemente metido, no atiende a razones”, “la madre no hace caso y le da el pecho cuando quiere”. El bebé “se encuentra irritable cuando no está su madre, no sonríe” o “irritable cuando se va la madre y durante toda la noche que no ha parado de llorar”.  “Ha perdido la vía central probablemente porque la madre lo coge constantemente, a pesar de las indicaciones en contrario……no debe de cogerse en brazos por ser un niño con mucha dificultad de cogerle vía o analítica”.  “La madre no consiente quitarse al niño del pecho…Al día siguiente la madre continúa cogiendo al niño constantemente y poniéndoselo al pecho”.

Tras veinte días de ingreso y varias desavenencias, en el momento de darle el alta, los servicios sociales decidieron que el menor se encontraba en una situación de desamparo. El 18 de diciembre se otorgó el acogimiento provisional a unos tíos paternos, estableciendo que sus padres podrían verle “ en visitas de dos horas semanales tuteladas por sus acogedores”. En resumen, los servicios sociales decidieron que un bebé de once meses fuera destetado de forma brusca y probablemente irreversible. Me parece una agresión enorme.

Pocos días después emití un informe en el que expresé que:

  • Para un bebé lactante de diez meses, verse separado de su madre de forma forzada y afrontar una suspensión brusca y no deseada de la lactancia materna supone un daño importante que puede tener secuelas psíquicas y físicas.
  • Cualquier dificultad que se haya podido percibir en la relación materno filial no justifica la separación, por el contrario cualquier opción terapéutica de ser precisa debería ser conjunta para la madre y el bebé, en un contexto de respeto hacia la díada y reconociendo siempre los logros de esta madre que está criando y amamantando a su ebé que por otra parte se encuentra enfermo.
  • Por todo ello, de cara a finalizar ese sufrimiento y evitar las secuelas es urgente que la separación finalice inmediatamente y se permita retomar y mantener la lactancia materna a demanda.

No sirvió, Jonás ha seguido separado de sus padres, ha cumplido un año y en las visitas de dos horas semanales en las que se le permite estar con ellos estos observan un cambio dramático en su interacción, como era previsible. Lo peor es que los expertos en vinculo infantil sabemos que esas separaciones bruscas y prolongadas de las figuras de apego dejan secuelas muy importantes en los niños pequeños e interfieren seriamente en el desarrollo de su personalidad.

En el informe pericial más reciente realizado por un excelente pediatra se concluye que  Jonás no ha presentado ni presenta, situación de abandono por parte de sus progenitores. Se detalla:

  • El paciente Jonás nació mediante parto domiciliario sin incidencias. Su madre presentó un adecuado control del embarazo, realizando estudios analíticos y de imagen que aseguraban el bienestar de la díada. A la edad de 10 meses los padres demandan asistencia médica preocupados por el bienestar de salud de su hijo y permiten que se lleven a cabo todas las medidas diagnósticas y terapéuticas necesarias para la resolución del proceso. No se observa en la historia clínica ningún dato que permita confirmar que Jonás se encontraba en situación de riesgo social. No se sigue el algoritmo de actuación establecido por la AEPED para situaciones de riesgo social. En estas circunstancias lo indicado hubiera sido el alta al domicilio tras resolución del proceso clínico o, en todo caso, un seguimiento por parte de los Servicios Sociales. En la actualidad la separación de madre e hijo a una edad tan vulnerable, puede implicar un riesgo de salud mental y física para el menor.

Podeis firmar la petición en change para que Jonás regrese con sus padres.

También escribir cartas de apoyo a Jonás solicitando que se respete su derecho a ser amamantado a:

Dña María José Sánchez Rubio
CONSEJERA DE IGUALDAD Y POLÍTICAS SOCIALES DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA
Avda. de Hytasa, nº 14
41071 – Sevilla

Email: consejera.cips@juntadeandalucia.es

¿Malos tratos institucionales en el caso del menor de Cádiz?

Honduras: las valientes en peligro de extinción

Laura Zuñiga Cáceres es la hija pequeña de Berta Cáceres

Este lunes tuve la suerte de poder conocer y escuchar a Laura Zuñiga Cáceres, la hija menor de la llorada Berta Cáceres, en un coloquio organizado por Amnistía Internacional dentro de su campaña dedicada a las valientes defensoras de los derechos humanos que a menudo se juegan la vida en su activismo imprescindible.

Me emocionó mucho escucharla. Laura contó como se crió con el activismo en casa: el COPINH (Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras) se fundó hace ahora vienticinco años, cuando ella ni siquiera tenía un año. Creció viendo como su madre Berta al igual que muchas otras personas de su comunidad se dejaban la piel denunciando la agresión a sus pueblos y sobre todo a su entorno natural, los preciosos bosques y selvas hondureños.

Laura nos acercó a la historia que han vivido en Honduras. Como desde el movimiento de base fueron construyendo políticamente, avanzando en la compresión de que era necesaria una reforma completa del país, más cuidadosa con las mujeres y los niños y las niñas, con los indígenas y con la tierra. Su madre Berta Cáceres andaba muy involucrada con el proyecto de reforma constitucional.

En los años 2008 y 2009, hubo asambleas autoconvocadas de mujeres y menores. Los niños pedían que se incluyera su deseo de “que nadie nos pegue”. El borrador de constitución incluía la Madre Tierra como sujeto de derecho. Entonces llegó el golpe de estado en 2009 y a partir de ahí las amenazas y persecución fueron constantes. Muy simbólicamente la primera ley fue la prohibición de la píldora del día después. La segunda, la ley de concesiones mineras que abrió la puerta al extractivismo más salvaje. A partir de ahí comenzaron a llegar grandes empresas extranjeras dispuestas a construir presas y minas con altísimo coste medioambiental a precio de ganga.

Los indigenas se movilizaron con todas sus fuerzas y lograron parar algunos proyectos. Berta fue encarcelada, acosada, difamada. Le acusaron de no querer el progreso de su pueblo, de estar loca, etc. Le ofrecieron dinero, muchísimo, a cambio de dejar la lucha. No aceptó. El precio que pagó Berta Cáceres, como muchos otros activistas, fue la propia vida. Todo por la defensa de los ríos y los bosques, que como bien dijo su hija Laura, es la defensa de la vida.

Ahí siguen. Su lucha por la naturaleza, por la tierra, es en realidad por todos, para todos nosotros, para nuestras hijas y nuestros nietos, para que este planeta siga siendo un lugar habitable y rico. ( Esa lucha se parece bastante a la que muchas otras personas lidian a diario en nuestro país para evitar que industrias ganaderas y mineras contaminen impunemente acuíferos, aunque aquí  la lucha no suponga un riesgo tan alto de perder la propia vida)

Nunca podremos agradecerselo lo suficiente, me temo. Pero nos toca ya ser más conscientes, comprender que cada céntimo que invertimos por ejemplo puede estar yendo a financiar proyectos en países como Honduras, y que parte de la financiación puede acabar siendo destinada a pagar sicarios que asesinen a gente como Berta. Como ella decía: Despertemos, ¡ya no hay tiempo!

Lloré escuchando a Laura, lloré por Berta y su familia, por todas las personas que han dado su vida, por el dolor de tanta injusticia…Y me reconforta como su gente la nombra, el día que mataron a Berta es ahora el día de la siembra de Berta,  a ella no la mataron, la sembraron…y vendrán miles de Bertas Cáceres.

Gracias Laura, gracias Copinh. Con amor, desde Casa Berta, barrio Esperanza.

(Mural pintado por mi hijo en la fachada de nuestra casa)

Sobre Parir, por Michelle Sadler.

La antropóloga chilena Michelle Sadler me ha escrito esta reseña sobre Parir. Y una lectora anónima me ha hecho llegar esta bella imagen, ¡gracias a las dos!

“Parir” de Ibone Olza, por Michelle Sadler.

Cuestionando las limitaciones de las definiciones biomédicas que por mucho tiempo han hegemonizado el discurso en torno al nacimiento, en “Parir” Ibone Olza nos enfrenta al acto trascendente de dar a luz y de nacer desde la más actualizada evidencia en neurociencias. Del frío, técnico y mecánico “acto de expeler en tiempo oportuno el feto que [la mujer] tenía concebido” la autora propone un salto hacia el emotivo, profundo y trascendente viaje de transformación que experimentan los bebés que nacen y las mujeres que dan a luz. Ibone demuestra como este viaje de transformación, que antes podía ser referido como producto del esoterismo o de la mera especulación, tiene un fuerte asidero en cuantiosa y contundente investigación que prueba el enorme impacto existencial que el nacimiento imprime en los seres humanos.

La propuesta de la autora es la de analizar el parto desde la psicología y las neurociencias, descubriendo un escenario neuroquímico de “hormonas del amor a raudales que promueven el placer y el bienestar”. La respuesta de Ibone al porqué de la intensidad psíquica del parto y de la presencia de las hormonas de la vivencia amorosa es el AMOR mismo, “el amor como base de todo el desarrollo social y comunitario”, para llegar a plantear que “la evolución ha seleccionado o privilegiado el amor como clave para la supervivencia de nuestra especie”. Se trata así de una ciencia del amor, una ciencia del vínculo emotivo, que contribuye a horadar aquel biologicismo desvinculado de la emoción que fue protagonista en la medicina durante los últimos siglos. Se alude así a una ciencia holística donde la distinción entre las disciplinas biológicas y sociales queda obsoleta, en la comprensión de la imposibilidad de separar cuerpos físicos de cuerpos emocionales, cuerpos sociales y cuerpos culturales. Se trata de cuerpos vividos, territorios múltiples e híbridos que no pueden ser comprendidos por partes sino solo en su completitud y desde/con la experiencia de sus protagonistas.

“Parir” se erige como texto fundamental para todos quienes nos interesamos por el futuro de la humanidad y comulgamos con la importancia de la protección de nuestra capacidad de amar desde nuestros más tempranos inicios.

Repercusiones psicosociales de las políticas de maternidad

La maternidad es un factor estructurante de la cultura, está en la base misma de cualquier organización social. El modo concreto en que procreación y crianza se articulan material y simbólicamente en una cultura, esto es, el encaje social de la maternidad, constituye el átomo básico de cualquier sociedad. La evidencia de esta importancia estructuradora de la maternidad es que su control, instrumentalización y apropiación por parte del patriarcado ha sido durante milenios materia normativa, de debate filosófico y de construcción de mitos en todas las sociedades.” Patricia Merino (autora de Maternidad, Igualdad y Fraternidad).

“Al reflexionar sobre el conflicto de intereses que surge al tratar de conciliar la crianza con la vida laboral, emerge una pregunta: ¿A quién debe proteger el sistema?, ¿a la criatura?, ¿a las mujeres?, ¿a la empresa? El verdadero protagonista de la conciliación es sin duda la criatura: es en torno a ella que gira este conflicto; y sin embargo, en las soluciones políticas y administrativas concretas, el bebé y sus necesidades parecen no existir” Patricia Merino.

Cuando una mujer llega al paritorio, ya lleva más de 20 años recibiendo ordenes sobre lo que su cuerpo puede o no puede hacer, debe o no debe hacer. Cuando una mujer llega al paritorio ya está todo preparado para que su bebé y su futuro nazcan en cautividad.” Jesusa Ricoy.

“Cuidar a las madres significa respetarlas, escucharlas, sostenerlas. Pero ese respeto a las madres que debería ser el punto de partida todavía brilla por su ausencia en muchas facetas de nuestra sociedad, incluida la ciencia. A lo largo de décadas las madres y sus experiencias han sido desautorizadas, ninguneadas o incluso culpabilizadas desde la psiquiatría, la psicología, el psicoanálisis o la medicina. En vez de ser tomadas en cuenta como verdaderas expertas y conocedoras de sus hijos han sido excluidas, privadas en ocasiones incluso del contacto con sus hijos o bebés, tachadas de inmaduras o inconscientes e incluso maltratadas” Ibone Olza.

De todo ello hablaremos y debatiremos en la próxima jornada sobre Repercusiones Psicosociales de las Políticas de Maternidad, el 6 de Marzo de 2018  en Madrid. Se puede seguir online.

Organiza: Instituto Europeo de Salud Mental Perinatal.

Más info aquí

 

Amazona, de Clare Weiskpof.

¿De qué sirve una mamá sacrificada?

¿Puede el amor convertirse en sacrificio?

Ayer volví a ver “Amazona”, una película documental de Clare Weiskpof. Una reflexión profunda y magnífica sobre las renuncias, esfuerzos y penas que conlleva la maternidad. Las carencias, las ausencias y donde  se ubica, o que significa, la libertad cuando una se convierte en madre.

Es un documental valiente y sincero. La autora cuenta la vida de su madre, Val, una inglesa que con 23 años se fue  a Colombia, y fue madre de cuatro hijos con dos hombres. Clare Weiskpof, embarazada, busca respuestas y su madre, con brutal honestidad, ofrece las que tiene. Pocas, auténticas, valiosas. Conmueve.

Hay dolor en sus historias. Duele pensar en ese hijo viviendo tres meses sólo en el monte con apenas ¿diez años? Pero también se intuye el alivio, la reparación, como cuando la madre cuida – ahora si- de su hija embarazada. Me ha parecido muy bonito el proceso y el diálogo. Y la vez siento pena al ver las dramáticas consecuencias que tiene para los hijos esa huida constante de la madre, que roza el abandono. Significativo también que casi no se nombre al padre de esos hijos, que sale especialmente mal parado.

Bonita esa reflexión tan simple de Val sobre la profundidad de la experiencia maternal:

_ Es como raro ¿no? , cuando sale una persona de uno, sale otro ser al mundo…

He echado en falta una indagación en lo que, para mi, sería clave conocer: como fue la infancia de Val. Como fue criada en Inglaterra por sus padres, o la pregunta de quien la crió, y cómo. Se puede intuir, me viene a la mente  la misma frase: “nadie puede dar lo que no ha recibido“.  Es bonito pese a todo que Claire pueda reparar, que tenga claro que hará lo posible para que su hija no le falte madre.

Os dejo el trailer, la pelicula entera se puede ver en Filmin.

 

 

El instituto: huellas y semillas, de María Jesús Blázquez

¡Ojalá mis hijos hubieran tenido a María Jesús Blázquez como profesora de Biología! Estos dias estoy leyendo su precioso libro “El instituto: huellas y semillas” y siento pena al comparar el como les han enseñado a ellos la biología en la ESO con como la enseñaba esta sabia mujer que tanto quiero y admiro,( y que entre otros muchos méritos cofundó Vía Láctea).  Menuda diferencia, aprender sobre el origen de la vida desde la fascinación y la reverencia, observando el cuerpo, practicando con el baile o las caricias, con la risa y las salidas al campo o al paritorio y al centro de salud a entrevistar matronas. Nada que ver con como se enseña ahora, es tan triste ver como muchos chavales terminan aborreciendo algunas materias por culpa de un sistema que pretende que memoricen listados interminables matando casi su curiosidad innata por la naturaleza o la vida…

Dice María Jesús, ahora ya jubilada, que ha confesado aquí lo que cuando trabajaba no se atrevía  a contar. Qué bien que lo ha hecho. Qué importante para las siguientes generaciones de docentes contar con su experiencia y relato. Menuda diferencia. Parte de su trabajo ya lo había compartido en esa otra joyita que es “La ecología al comienzo de nuestra vida” . Aquí se explaya más sobre las circunstancias y el momento, esos treintaocho años dedicados a la docencia en la educación pública, en los que se ve tristemente como en muchos aspectos hemos ido hacia atrás o claramente a peor. El libro lo edita Cauac

Absolutamente recomendable. ¡Gracias maestra!

Psiquiatría con Empatía

Desde finales de agosto mantengo este otro blog semanal en la web de Mente Sana, Psiquiatría con EmpatíaAvances en la comprensión del sufrimiento psíquico y su tratamiento desde la evidencia científica, la perspectiva de género y la sostenibilidad.

Este es el listado de entradas publicadas hasta ahora: